| |
Por Nancy Jarrín
Editora de Comunidad
La construcción de una Aerotrópolis,
que contará con un nuevo aeropuerto, zona franca,
parque tecnológico y un centro logístico es
una de las obras magnas del Cabildo
|
|
|
La nueva terminal aérea del distrito metropolitano
entrará en operación en 2010 según el cronograma
|
|
Mejorar la calidad de vida
de los habitantes de Quito y convertir a la
ciudad en un polo de desarrollo económico y
social son solo algunos de los objetivos trazados
por el Cabildo quiteño.
Para lograrlo, las autoridades capitalinas en
alianza con la empresa público-privada desarrollan
varios proyectos, entre los que destacan el
tema aeroportuario, sistemas de transportación
masiva y la rehabilitación urbana de sitios
emblemáticos de la ciudad.
Aerotrópolis de la
capital
En 2010, Quito contará con
la primera Aerotrópolis de América, un complejo
aeroportuario integrado por el nuevo aeropuerto,
zona franca, un parque tecnológico y centro
logístico, que según Paco Moncayo, alcalde de
la ciudad, se convertirá en un polo de desarrollo.
La construcción del nuevo aeropuerto se ejecuta
mediante concesión a la Canadian Comercial Corporation,
del Gobierno de Canadá, a través de la Corporación
Quiport. Mientras que, los estudios de la zona
franca, el parque tecnológico y el centro logístico
están a cargo de la Corporación Aeropuerto (Corpaq)
y se ejecutarán a partir de 2007.
“Este gran complejo aeroportuario es una de
las obras de mayor envergadura del país y se
convertirá en el motor de desarrollo de la ciudad”,
asegura Barry Morocho, director financiero de
Quiport.
La Aerotrópolis ocupa 1 500 ha y será 11 veces
más grande que el actual aeropuerto Mariscal
Sucre. La construcción de la nueva terminal
aérea está financiada por instituciones extranjeras
reconocidas a escala internacional (OPIC, IDB/BID,
EDC y el EximBank); en ellas se invertirán $413
millones. Ni el Gobierno del Ecuador, ni el
Municipio de Quito proveerán financiamiento
ni garantías, explica Diego Pachel, de la Corpaq.
El nuevo aeropuerto posibilitará la entrada
de 5 millones de pasajeros por año y más de
270 mil toneladas de carga, en una primera etapa.
Al momento, las obras se encuentran en la segunda
etapa, de un total de nueve, y se realizan de
acuerdo a un cronograma establecido por Quiport.
Para Morocho, uno de los trabajos más difíciles
es el levantamiento de tierras, porque se deben
movilizar 7 millones de metros cúbicos, debido
a un desnivel en el terreno del 2%, ubicado
en la localidad de Tababela, al nororiente de
Quito.
En el interior del complejo aeroportuario están
construidos los campamentos, parqueaderos, dos
bloques de habitaciones y 10 Km de vías internas.
El Cabildo otorgó un plazo de 51 meses para
la ejecución de la obra, que se inició en marzo
de 2006.
Tren ligero
En la actualidad, Quito presenta
varios problemas de movilidad y accesibilidad
de su población. El tiempo excesivo de viaje,
una operación costosa del transporte colectivo,
contaminación, congestión y más fueron los factores
que impulsaron a las autoridades a plantear
el Plan Bicentenario 2005-2009, en el que se
perfila el Plan Maestro de Movilidad, que determina
como un proyecto de importancia al Tren Ligero
para Quito.
El proyecto conceptual de TRAQ, como se lo ha
denominado, constituiría una solución de largo
plazo y de gran capacidad para el transporte
público y masivo de pasajeros, quienes se desplazan
sobre el eje norte-sur de la ciudad.
La Empresa de Desarrollo Urbano de Quito (Emduq)
es la encargada de dirigir el proceso de calificación,
selección negociación y contratación de la concesión,
para elaborar los estudios y diseños, construir,
equipar y operar el sistema.
En una primera fase 78 firmas y consorcios de
distinto origen recabaron las bases para ejecutar
el proyecto, de ellas 10 presentaron cartas
de intención y se calificaron a tres consorcios.
Los estudios se presentarán el primer semestre
de 2007.
La Emduq también invitó a las empresas: Ferrocarriles
de Cataluña y Electrowatt-Poyri a desarrollar
el modelo conceptual del proyecto y supervisar
los estudios técnicos necesarios. Poyri plantea
una línea de 30 Km de longitud, 21 estaciones,
con terminales en Carcelén y Caupichu; estaciones
de transbordo a otros medios de transporte público
en Carcelén, la actual terminal Norte, La Y,
El Ejido, El Trébol, El Recreo y Caupichu.
Para Edmundo Arregui, de la Emduq, el Trolebús
transporta unos 213 000 pasajeros, hora-sentido,
y el tren movilizará alrededor de 450 mil. “Se
calcula que el tiempo de recorrido será de 42
minutos, a una velocidad promedio de entre 70
Km/h y 80 Km/h y la velocidad comercial (desde
la estación de salida y la llegada) será de
40 Km/h”, dice Arregui. La velocidad del Trolebús
es de 11,5 Km/h.
Las tres empresas seleccionadas establecerán
el tiempo de ejecución de la obra y los costos.
Se calcula que la inversión será de entre $15
y $20 millones por Km.
Los concesionarios también plantearán alternativas
viales para la circulación del tren ligero.
Están en estudio la construcción de un By pass,
en el centro histórico o un túnel subterráneo
(ver gráfico). “El tren es vital para Quito,
de lo contrario la ciudad se saturará",
finaliza Arregui.
|
|
|
Los trabajos de recuperación de la Ronda,
forman parte del programa de rehabilitación
del Centro Histórico. En el parque se
adecuó el inmobiliario urbano y se mejoraron
las áreas verdes |
|
Rehabilitación del
centro histórico
Recuperar la imagen urbana
del centro histórico de Quito es otro de los
ejes de la actual administración municipal.
Para ello, un total de $10 millones, $8 millones
otorgados por un crédito del Banco Interamericano
de Desarrollo (BID) y $2 millones de la Municipalidad
serán invertidos, en su totalidad, en el sostenimiento
de las labores de rehabilitación del centro
histórico.
Algunos de los trabajos se encuentran en marcha
y están a cargo del Fondo de Salvamento (Fonsal),
explica Carlos Pallares, director de la entidad.
Para recuperar la imagen del centro, la Terminal
Terrestre Cumandá dejará de funcionar en el
sector, a partir del primer semestre de 2007.
La terminal será trasladada a Quitumbe y las
antiguas instalaciones se convertirán en un
estacionamiento público con más de 1 000 plazas
de parqueo. Paralelo a ello, se trabaja en la
restauración de la calle La Ronda; el objetivo,
según Edmundo Arregui, gerente de la Empresa
de Desarrollo Urbano, es convertir al sector
en un sitio residencial, turístico y cultural.
Luego continuarán los trabajos en la av. Veinticuatro
de Mayo, la calle Ambato, El Tejar y San Diego.
La inversión anual está calculada en $60 millones.
ECUADOR
SÍ, ENERO 2007 |