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Por Luis Almeida Gutiérrez
Jefe de Información
El 10,3% de los ecuatorianos tiene
acceso a la llamada red de redes. El índice
es inferior al promedio latinoamericano (15,1%)
y mundial (16,7%)
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Miguel Cartagenova, en el despacho de su
casa, un auténtico estudio de grabación
musical |
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Karina Lara, de 6 años, no
despega la mirada de la pantalla del computador
en el Centro Educativo Rayos de Luz. Sus ojos
siguen el movimiento de las letras que se acomodan
para formar palabras.
Ella, como muchos otros niños ecuatorianos,
es parte de una generación que no ha oído hablar
siquiera de sistemas de enseñanza tales como
el silabario y están familiarizados con el uso
de elementos como computadoras y la web.
Esto, a pesar de que el nivel de penetración
en el país de tecnologías como la Internet (10,3%
de la población, según un último estudio del
Conatel) está por debajo del promedio de América
Latina (15,1%).
Pero la “autopista de la información” no ha
“revolucionado” solo los hábitos educativos.
Su influencia abarca ámbitos tan diversos como
los negocios, el entretenimiento o las relaciones
familiares.
Miguel Cartagenova, un ingeniero informático,
por ejemplo, considera que su relación con la
Internet abarca aproximadamente el 55% de su
vida. De hecho, su actividad laboral, dice,
empieza cada día con la revisión de su e-mail;
además, un elemento que lo acompaña diariamente
en su jornada de trabajo es la música, mucha
de la cual es descargada de la red.
Pero su relación con la Internet copa, también,
su tiempo de ocio. Cartagenova es parte de un
grupo musical en el que él hace las veces, además,
de ingeniero de sonido. La computadora que posee
en su casa es un auténtico estudio, repleto
de software que le permite mezclar y ecualizar
sonidos; además de contar con una serie de simuladores
que le posibilitan reproducir las notas incluso
de un auténtico piano de cola. Y, también, parte
de esos elementos han sido obtenidos en la web.
Pero, además, la red ayuda a este ingeniero
informático a mantener el contacto familiar.
Algunas semanas, dice, mantiene dos o tres videoconferencias
con sus hermanos que viven en los EEUU.
ECUADOR SÍ, ENERO
2007
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