Los vientos soplan a favor de la
industria turística en el Ecuador

El crucero Silver Shadow llegó en tres ocasiones al puerto de Manta, en Manabí. en 2004
más de 10 buques lo hicieron
June recibió cinco
atunes de un metro cada uno, los envolvió en una funda negra y subió al crucero Silver
Shadow de 150 metros de largo y 12 cubiertas, anclado en el puerto de Manta. Lo ayudó su
jefe, José. Al rato bajó y fue al barco pesquero, apretó la mano de Jairo y le entregó
una caja de cigarrillos como pago por los peces, que debían ser utilizados en una fiesta
con los pasajeros.
Los dos son de Filipinas, pertenecen a la tripulación de 300 personas del barco
turístico que en 2004 llegó a Manta con 400 visitantes a bordo. A ellos les gusta el
Ecuador, sobre todo la gente con la que intercambian productos, especialmente Coca Cola.
"Eso más que negocio es una manera de estrechar lazos y de intercambiar tradiciones
culturales y sociales", explica Raúl García, operador de Metropolitang Touring,
empresa pionera en este tipo de turismo desde hace nueve años. Además, "que los
pasajeros se maravillan con la gran industria pesquera que hay en Manta. A veces ven
atunes hasta de tres metros de largo", dice.
En cuatro años han llegado 56 cruceros de turismo al puerto de Manta, con 43 000
pasajeros, quienes tienen la oportunidad de conocer en un día el proceso de elaboración
de los sombreros de paja toquilla en Montecristi, de los botones de tagua, visitar los
mercados artesanales, la Ruta del Sol, el museo del Banco Central o hacer conexiones con
Quito y Galápagos, vía aérea. Gastan entre $60 y $80 cada uno.
El barco más grande llegó en 2000 desde Alemania, con 2 000 pasajeros y en otras
ocasiones han permanecido anclados dos cruceros al mismo tiempo porque la promoción en el
exterior ha crecido. El objetivo es 'posicionar' a la ciudad como destino turístico con
características de puerto, que, además, tiene un aeropuerto con excelentes condiciones,
atractivos culturales y naturales en toda la región.
Lo que falta es proponer nuevos sitios de atracción para que el turista tenga qué
visitar, comenta García. Con eso coincide Bob y su esposa, quienes llegaron en el Silver
Shadow y viven en Nueva York. Él es periodista gráfico y conoce el Ecuador bastante
bien. Galápagos es el sitio que le parece realmente maravilloso.
Los pobladores reconocen que sí hay beneficios y por eso se han ido incorporando a la
industria turística. Carlos Álava es periodista y trabaja de taxista en la cooperativa
Tarqui. Cada vez que llega un barco, junto a 10 compañeros, ingresa al puerto, pagan $5 y
coordinan con las agencias los itinerarios. Tienen tarifas establecidas; por ejemplo, para
ir a Montecristi con una hora de espera cobran $20. Habla inglés y diariamente, si está
de suerte, puede hacer entre $60 y $80.
Lo mismo gana sirviendo a una cadena hotelera, pues los visitantes contratan viajes a
Puerto López o a Guayaquil. Sabe que este año será más productivo, pues escuchó que
llegarán más cruceros.
Esa percepción ciudadana es ratificada por los expertos, pues según ellos 2005 será el
año del turismo, no solo porque los astros quieren ayudar a los ecuatorianos, sino porque
las circunstancias están dadas para ello.
Para Pablo Burbano de Lara, director de la Corporación Metropolitana de Turismo, todas
las piezas del rompecabezas se están juntando para que eso suceda, tanto que 2004 y 2005
están concebidos como los mejores años para la industria, solo comparados con la década
de los ochenta, cuando hubo un crecimiento importante.
Los factores positivos tienen que ver con que el Ecuador ha empezado a tomar en serio la
promoción internacional iniciada por la Corporación en un afán por aglutinar a todas
las fuerzas, incluido el Ministerio de Turismo, tanto que el país está ya en las retinas
mundiales. Otro factor es la tensión mundial con la guerra de Iraq, lo que ha hecho que
los estadounidenses se desplacen menos a Europa y los europeos menos a EEUU, entrando
América del Sur como un receptor importante de ese flujo turístico. Además, está la
competencia entre el euro y el dólar, que beneficia a los latinos. "Esos vientos que
ahora soplan a nuestro favor son los que debemos aprovechar para salir a
promovernos", explica.
Ese criterio lo comparte Roque Sevilla, presidente de la Cámara de Turismo de Pichincha
(Captur), para quien 2005 será el año más sólido para el turismo, por la combinación
de elementos internos y externos ya expuestos. Sevilla resalta que por primera vez hay en
el Ecuador un plan de mercadeo profesional que se está ejecutando en su primera etapa
"con cierto grado de constancia", puesto que la promoción de un sector de la
economía es a largo plazo. Lo importante es que "si bien una parte del sector
privado ha trabajado muchos años en la promoción, esto ya va acompañado con un esfuerzo
del Estado, lo que produce un efecto acumulativo de imagen con respecto a los grandes
operadores mundiales". También está el 'arrastre Perú', país que desde 1992 hace
un esfuerzo importante de promoción. En 2004 invirtió $20 millones, que de paso han
beneficiado al Ecuador, pues está considerado como una de las paradas hacia el vecino del
sur. Una muestra es que el 60% de los turistas encuestados que llegaron a Galápagos en
octubre iba o venía del Perú.
Sevilla ve otra ventaja comparativa y es que el Ecuador tiene un parque de diversiones
natural que da respuestas a la nueva tendencia del turismo que es la aventura, "no el
turismo de 'mirar' sino el de la experiencia". El desafío ahora es "ser muy
buenos en lo que hacemos", para que el producto mejore y se exponga a los mercados
internacionales cumpliendo con ese plan de mercadeo, sobre el que no ve peligros ya que
curiosamente los problemas políticos y las peleas de los diputados no le preocupan al
turista. "El panorama es muy positivo porque la estabilidad económica es importante
para desarrollar el negocio turístico", añade.
El esfuerzo de las ciudades
La meta en el Distrito Metropolitano es incrementar en 100 mil, las visitas turísticas a
Quito hasta 2005, lo cual se refleja en una mejora sensible de la ocupación hotelera y de
las tarifas. Para lograr ese objetivo, contribuyó la recuperación del centro histórico,
tanto que se implementaron la red de museos, cuatro rutas turísticas y la publicación de
varias guías.
La Corporación Metropolitana de Turismo, encargada del tema, maneja $1 500 000 al año,
de los cuales el 85% se destina a la promoción. Para este año, entre los planes consta
el reforzar los contactos con la prensa especializada y con los operadores turísticos. Ir
a los EEUU, volver a Europa a las ferias de turismo y entrar con mayor fuerza en América
del Sur, para ello existe un acuerdo previo con las aerolíneas Lan Chile y Taca, a fin de
establecer rutas con Buenos Aires, Santiago, Lima, São Paulo y Bogotá. En el campo del
producto se rescatará una red de artesanos del centro histórico, el ballet Jacchigua se
presentará en el teatro Bolívar, se recuperará el hotel Majestic y la avenida Amazonas
como sitio de paseo.
También está Guayaquil, que se ha posicionado como un sitio atractivo especialmente en
América Latina, Loja, la Amazonía, Cotacachi y Esmeraldas, cuyos gobernantes locales se
han sumado a la recuperación de espacios para el fomento turístico. Cuenca y Galápagos
se mantendrán por ser sitios patrimoniales.
El turismo interno también se perfila que tendrá una explosión excepcional, ya que, de
acuerdo con las cifras, representa el 53% de la industria. Según Roque Sevilla, está
creciendo una clase media que invierte en asistir a eventos artísticos, deportivos, en
restaurantes, en viajar durante los feriados y en descubrir nuevos atractivos.
En cuanto a las cifras globales, se estima que se cumplirá con la meta de contar con 1
000 000 de visitantes hasta 2006. (PC).
Sábado 1º de enero de 2005

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