El nuevo aeropuerto: 'Una oportunidad
para que Quito despegue al mundo'

Se ha planificado construir un edificio de 38 mil metros cuadrados que servirán para
albergar a 5 millones de pasajeros al año, según la proyección para 2010
La urgencia de estar a
la par de las exigencias comerciales y de servicios que se imponen en el mundo y encaminar
al país por el sendero del desarrollo parecen ser las pautas para construir el nuevo
aeropuerto de Quito. El Municipio capitalino oficializó esta iniciativa el 7 de noviembre
de 2000, tal como reza el Registro Oficial n.º 198. En este documento también se
proyectó la instalación de la zona franca, donde funcionará un parque tecnológico.
Según las proyecciones que maneja la Coorporación Aeropuerto y Zona Franca del Distrito
Metropolitano de Quito (Corpaq), la terminal aérea tendrá la capacidad de recibir a 5
millones de pasajeros al año y transportar 270 mil toneladas de carga, en temporada baja,
al momento de ser inaugurada. Para Paco Moncayo, alcalde del Quito, las operaciones se
iniciarán a más tardar en 2009. Él prevé una ceremonia para el 10 de agosto de ese
año, que coincide con la celebración del bicentenario del Primer Grito de la
Independencia.
Gustavo Pinto, vocero de Quiport, cree que esta es una gran oportunidad para incrementar
las actividades comerciales: "Será la alternativa para mejorar las relaciones con
otros países. Además, habrá más facilidades para las exportaciones, no solo de las
industrias capitalinas, sino de toda la región".
Se debe tomar en cuenta que Quito será un paso obligado para nuevas rutas comerciales que
se pretenden abrir, como la Manta-Manaos. La terminal aérea está estratégicamente
ubicada en Tababela, población ubicada 35 minutos al nororiente de la capital y a 10
minutos de la vía que conduce a Papallacta y Baeza, que es la puerta norte a la
Amazonía.
El empresario Santiago Aguilar, miembro del Directorio de la Cámara de Comercio de Quito
(CC-Q), afirma que, para su gremio, este proyecto cambiará la forma de vida de las
empresas e industrias del país: "Para ello habrá que potenciar las actividades
productivas y comerciales y brindar garantías en el sistema aduanero que, con urgencia,
debe ser modernizado". Añade que, en algunos casos, será necesario fortalecer la
capacitación y habrá que mejorar los procesos para poder ser competitivos: "En el
Ecuador existen buenos ejemplos de empresas que han podido triunfar en mercados de otros
países, uno de los casos es Confiteca".
El presidente de la CC-Q, Blasco Peñaherrera Solá, el pasado 3 de agosto de 2004,
presentó al presidente de la República el proyecto 'Delegación parcial de servicios
aduaneros a operadoras internacionales', con el que se pretende reducir la corrupción,
que afecta a las inversiones; aminorar el contrabando y eliminar la competencia informal
que tienen los productores; facilitar el comercio al agilitar los trámites para la
importación; incrementar la recaudación tributaria, tanto de aranceles como de impuestos
internos, y crear un mecanismo adecuado de certificación de normas de origen para
acuerdos comerciales.
Por otra parte, la Corpaq anuncia que con la implementación de la zona franca, que abarca
las 1 500 ha de los terrenos donde se construirá el aeropuerto (en la planicie de
Oyambaro, Tababela), a 24 kilómetros al oriente de Quito, las actividades comerciales,
industriales y de servicios (en especial del sector turístico y de transporte) se
beneficiarán de las exoneraciones tributarias y de las facilidades de operar alrededor
del aeropuerto, lo que disminuirá los costos.
En cerca de 300 hectáreas se levantará el parque tecnológico, "que servirá para
abrir las puertas a las empresas mundiales que trabajan y generan tecnología
avanzada", sostiene Marcelo Jaramillo, director ejecutivo de la Coorporación Parque
Tecnológico. Y es que esta idea pretende atraer a fabricantes de productos que no existen
en el Ecuador como la industria de implementación de nuevas redes informáticas, de
bioenergía o de robótica.
Con ello se abren nuevas oportunidades. Jaramillo es optimista: "Se creará un valor
agregado que permitirá no solo exportar materia prima sino que ya estaremos
adentrándonos en mercados extranjeros con productos elaborados que serán muy
competitivos".
Además, se crearán plazas de trabajo para profesionales capacitados en áreas como la
biotecnología. "Otro beneficio es que, en el Ecuador, se quedarán recursos humanos
calificados y que podrán crear nuevas empresas que dinamicen la economía local, además
de la transferencia de tecnología.
Jaramillo asegura que "las empresas que lleguen al parque tecnológico serán
aquellas que no tienen competencia en el mercado nacional; las empresas e industrias
nacionales que quieran beneficiarse de este proyecto también podrán incluirse en este
espacio". Pero ahora solo falta esperar para ver que el proyecto del nuevo aeropuerto
de Quito se concrete. Por otra parte, los moradores de la zona esperan que mejore la
situación económica de las parroquias ubicadas en los alrededores, y que se verán
directamente afectadas.
Carlos Zapata, avicultor de Puembo, cree que su actividad desaparecerá de la zona:
"El estrés del ruido afecta a las aves; por ello sostengo que nuestra actividad
productiva será la más perjudicada por la terminal aérea de Tababela".
Pero él ya tiene la solución. "Hasta 2009, tengo cuatro años para invertir en otra
actividad". Entre las alternativas que ha barajado está un hostal y restaurante para
los viajeros y para los turistas.
Aguilar da su criterio: "En el país, debemos estar adaptados para los cambios y
debemos capacitarnos para ser competitivos. No hay que temerle a los nuevos panoramas e
inversiones. Estas son nada más que una oportunidad para crecer". Él se dedica a
ofrecer servicios comunicacionales, por lo que el crecimiento de las actividades
comerciales y productivas en el país, es una alternativa interesante. "Cuando el
mercado crece y hay más oferta de productos, los anunciantes ven con buenos ojos a la
comunicación".
Gustavo Pinto argumenta: "La zona franca es una realidad que debe ser bien
aprovechada, más aún con los retos de la apertura comercial que se implantan en el
mundo". Para el vocero de la Quiport, con el nuevo aeropuerto se abrirá la
posibilidad de que nuevas líneas aeronáuticas lleguen a la ciudad. Otra cosa, los
productores del sector norte y centro del Ecuador también serán beneficiados, más aún
cuando productos como el vino, las frutas, las flores son atractivos para mercados del
Cono Sur. Por ejemplo, los productores de vino de Tungurahua están exportando a Colombia
y al Perú.
"La intención es que la terminal aérea sirva para que Quito y el país puedan
crecer y proyectarse al mundo con toda su riqueza, es hora de que dejemos de vernos como
pequeños. En el Ecuador hay gente valiosa que trabaja y logra progresar. Hay que
devolverle al emigrante la gana de regresar a su tierra. Y a los jóvenes, entregarles la
esperanza de poder desarrollarse y crecer en su país", argumenta Paco Moncayo,
principal impulsor de la iniciativa.
Otro de los sectores que crecerá es el turismo; para ello, la ciudad y las empresas
privadas tiene que mejorar la calidad de los servicios y la infraestructura. Se aspira
que, para 2010, a la capital arriben alrededor de medio millón de turistas, los que
podrán disfrutar de una agenda de servicios y atracciones que les permitirán quedarse
más de cinco días en la ciudad, y de esta manera mejorará la calidad de vida. (RGC).
La ubicación

Sábado 1º de
enero de 2005

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