Los textiles ecuatorianos compiten de
igual a igual en el mercado externo

Con tecnología de punta, la industria textil nacional puede competir con su similar
extranjera de igual a igual
El desarrollo de las
empresas textiles en el Ecuador son un buen síntoma para la economía nacional y para el
sector productivo, ya que los niveles de competitividad, a través de esfuerzos conjuntos,
demuestran el éxito de dichas empresas en nuevos nichos de mercado.
Las confecciones son uno de los nuevos retos que las empresas afrontan, aunque la
exportación de textiles no ha quedado rezagada. Según el Banco Central, las
exportaciones de prendas de vestir hacia los EEUU, principal importador, crecieron un 38%
en el primer semestre de 2004, en relación al mismo período en 2003.
El presidente de la Asociación de Industriales Textiles del Ecuador (AITE), Sebastián
Borja, explica que esto se debe fundamentalmente a que las empresas están aprovechando
los beneficios del Acuerdo de Preferencias Arancelarias Andinas y Erradicación de la
droga (Atpdea), convenio unilateral con los EEUU que les permite exportar libres de
arancel.
Single Jersey es una de las empresas que corrió el riesgo de dedicarse a toda la cadena
productiva, es decir, elaborar hilo, telas y ahora exportar prendas bajo pedido a las
grandes cadenas estadounidenses como Wall Mart, Macys, Target y otras. Su
presidente, Patricio Pinto, asegura que "la exportación nos ha dado una visión más
amplia del negocio textil en el mundo, es como entrar a las ligas mayores". Sin
embargo, explica que para lograr el éxito: "Nos vimos obligados a reorganizarnos
internamente para cumplir con los plazos que nos dan y cumplir con requisitos de calidad
más exigentes".
Por su parte, Borja manifiesta que la inversión en tecnología de punta ha sido uno de
los factores más importantes para mejorar la calidad de las confecciones, tejidos, hilos
y telas.
Otro de los factores que es indispensable es la capacitación constante a empleados,
además de definir una estrategia para el posicionamiento de una marca. La empresa Pinto
es uno de los ejemplos más claros de ello, ya que hoy en día es una de las marcas más
aceptadas en el mercado local.
Además, la asociatividad ha sido entendida por las empresas textiles desde diferentes
puntos de vista. Es así, como explica Borja, que los afiliados se han creado alianzas
estratégicas para producciones conjuntas que abastezcan la demanda del mercado
internacional, para absorber la cosecha de algodón nacional, y para importar materia
prima a menor costo.
A pesar del éxito obtenido, los empresarios sienten que hay mucho por hacer. Uno de los
principales inconvenientes que afrontan las empresas es el contrabando de prendas de
vestir, "la confección dedicada al mercado local ha sufrido mucho y su capacidad de
venta ha disminuido por ello", explica Pinto. (CB)
Sábado 1º de enero de
2005

|