Distribuidores de autos pasaron el boom
y viven etapa de equilibrio

La feria de autos en Cemexpo, acogió a lo mejor de la tecnología automotriz, además
hablaron expertos
Como una pieza de
colección, una herramienta de trabajo y una especie de amenaza para las ciudades sin
políticas antitráfico. Así, de modo completamente opuesto, conciben tres ecuatorianos a
los automóviles, cuyo negocio en el país se regocija por ventas que sobrepasaron sus
cálculos (56 mil, en 2004), pero que ya afronta una fase de estabilización y no de más
crecimiento.
Pascal Michelet, quien ha vivido envuelto en el mundo automotor por más de 50 de sus 59
años, recuerda con nostalgia que llegó a tener 20 vehículos, la mayoría deportivos.
Entonces estaba en pie su ilusión de instalar un museo.
Sin embargo, "la falta de condiciones y la confirmación de que todo órgano que no
se utiliza se atrofia" le obligaron a deshacerse de su tesoro y ahora tiene tres
vehículos marca Jaguar: uno modelo XKE verde, otro XJ6 blanco y un AC.Cobra azul. Para
Pascal: "Quien tiene las posibilidades debería darse el lujo de adquirir una gama de
vehículos, y extravagancias, inclusive".
Un concepto distinto, marcado por la utilidad, es el del presidente de la Unión de
Cooperativas de Taxis de Pichincha, Ruy Luna, quien ve en estas máquinas: "La
posibilidad de brindar un servicio que nos permite ganarnos la vida". No olvida su
añejo Datsun 1 000, el primero que usó para movilizarse. Pero al que más cariño le
tuvo fue a su Lada 1 200 de 1982, con el cual se estrenó en este oficio, le costó 225
mil sucres. Ahora tiene un Hiunday 2002, de la cooperativa Hotel Colón.
Lejos de las consideraciones de un piloto y un 'duro' del taxismo, César Arias, experto
en temas de movilidad y transporte, ex funcionario del Municipio de Quito y asesor de
otros como el de Guayaquil, asegura que hay que analizar "seriamente el tema de la
motorización de las ciudades, que repercute en sus carreteras porque estas no crecen al
mismo ritmo". En el Ecuador, uno de cada 15 habitantes tiene un vehículo; en la
capital, la relación es de ocho a uno, todavía muy inferior a Nueva York, que es de uno
a uno. El promedio en Sudamérica es de 17 a uno. En Europa Occidental y a los EEUU, de
2,2 a uno.
Nicanor Calisto, presidente de la Asociación de Empresas Automotrices del Ecuador
(Aeade), comenta que el negocio va viento en popa desde 2001, al que con razón denominan
"el año de la gran recuperación". En 2000, según la Aeade, fundada en 1946,
se vendieron 19 mil automotores. Para 2001, el negocio se aceleró hasta triplicar el
número de adquisiciones: 57 mil.
El parque automotor en el país, hasta diciembre de 2003, alcanzó los 900 mil vehículos.
En Pichincha se vende el 50% de los automóviles; en Guayas, el 22%; en Azuay, el 7%; en
Tungurahua, el 7%; en Imbabura, el 4%; en Manabí, el 2%; y en el resto del país, se
distribuye el 8%.
Para Arias, esas cifras justifican su preocupación: "Los alcaldes de las principales
ciudades deben pensar en sus redes viales y en establecer verdaderos sistemas de movilidad
que permitan mitigar la congestión".
Desde 2002, en Quito se desarrolla el programa 'Domingos de peatonización', en el centro
histórico, que al menos un día a la semana, de 08:30 a 16:00, está libre de carros.
Además, una vez al mes, Biciacción invita a los ciclopaseos, en los cuales adultos y
niños, a bordo de sus 'caballos de acero', se adueñan de las vías.
Pero Arias está consciente de que prohibir la compra y venta de autos no terminará con
las interminables filas que se forman en las principales vías, en las denominadas horas
pico o de mayor congestión.
"El problema no está en que lo adquieran sino en que quieren usarlo en todo
momento". Por ello los municipios deben fortalecer el transporte público, para que
los ciudadanos puedan usarlo de modo alternativo", reflexiona Arias.
Mientras tanto quienes aún se movilizan a pie, en trole o en bus y sueñan con un auto
tienen más posibilidades de ir al volante...
Espaldarazo de la dolarización
René Cordero, gerente de ventas de Automotores Continental, y Nicanor Calisto, presidente
de Aeade, coinciden en que la dolarización fue un punto a favor del crecimiento de las
ventas: "El elevado componente de tasas de interés y la devaluación del sucre
hacían que pocos se atrevieran a comprar un auto porque no sabía, cuánto terminaría,
pagando".
Calisto recuerda que, hasta hace menos de cinco años, los ecuatorianos no querían poner
su dinero en los bancos, entonces, empezaron a comprar bienes de consumo.
Y es que ahora lo que constituía un sueño muy difícil de alcanzar es posible con una
entrada de $3 500 y cuotas de $190, incluido el pago de seguro del primer año, para
familias con ingresos de hasta $700 al mes.
Los vehículos económicos, que cuestan entre los $12 mil y $17 mil son los más
apetecidos. Además, las promociones como el Plan Balón, a través de la cual se puede
refinanciar el 20% del crédito y pagarlo no a tres años sino hasta a cinco.
El plan tradicional implica el pago de una entrada del 30% del valor total y cuotas
durante 36 meses. Algunas instituciones financieras como el Banco Amazonas ofrecen un
crédito a 39 y 48 meses plazo, los compradores tienen tres meses de gracia para empezar a
pagar su deuda. Eso constituye un alivio, pues en los primeros meses deben costear una
alarma, la matrícula, etc.
El economista Mauricio Pozo advierte que, en 2004, ya pasó el boom de las ventas y lo que
se vive actualmente es una etapa de estabilización, en la cual, el crecimiento será
mucho más moderado.
"Obviamente, los mercados comienzan a saturarse, después de captar todo lo represado
en años pasados. Para este año, se debe esperar un comportamiento similar".
Calisto sabe que han sido años de realizaciones, pero que los márgenes de ganancia se
han reducido. Sin embargo, afirma que los industriales automotores se preparan para
encarar los desafíos de este negocio.
"Hay una fuerte competencia, llegan marcas de todos los orígenes, ensamblajes
nacionales, importaciones con aranceles muy altos", indica. También, hay una
exigencia de los fabricantes: los distribuidores deben tener talleres para ofrecer un
eficiente servicio posventa.
Además, el sector automotor está a la expectativa de las resoluciones del Tratado de
Libre Comercio sobre la importación de autos usados. Este mercado ya no funciona en el
país solo a través de patios sino de páginas web y revistas, en las que se publican las
ofertas desde hace cuatro años. Gracias a www.autosecuador.com se han vendido 15 mil
vehículos, según Xavier Patiño, su representante. (MRCH)
Sábado 1º de enero de
2005

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