Mr. Books, la casa de los 30 mil
títulos que irrumpe en los centros comerciales

La librería tiene un área aproximada de 550 m2. El público cuenta con una cafetería
donde también se puede beber un vino
Literatura, filosofía,
psicología, sociología, fotografía, cocina... La oferta es muy amplia. Mientras se
degusta un delicioso café, los visitantes pueden adentrarse en el universo fantástico o
real de su autor favorito. Son cerca de 30 mil títulos que alberga Mr. Books, la primera
librería de Quito que propuso un espacio no tradicional para vender libros.
"Rompimos con el paradigma de que una librería debe estar en una zona aislada.
Estamos en un centro comercial por seguridad y por facilidades para los clientes. Los
resultados están a la vista. Atendemos a muchas personas diariamente. Vendemos un
promedio de 270 ejemplares por día", dice Cathy Wright, gerente general de Mr.
Books, "la casa de las palabras".
El lugar cuenta con dos pisos amoblados con estanterías especiales en los cuales están
distribuidos los libros por secciones, por géneros y por autores, en orden alfabético.
Los cerca del 5% de adeptos a la lectura, según cifras generales que manejan los
libreros, pueden recorrer los largos pasillos de este lugar hasta encontrar el texto que
buscan. Allí trabajan cerca de 21 personas, muchas de las cuales están capacitadas para
ayudar personalmente a cada visitante.
Pero, además de estar en un centro comercial (una tendencia en muchas urbes, por cierto),
Mr. Books tiene otras estrategias para comercializar sus libros, importados en un 95%, de
los cuales obtienen un porcentaje de ganancia que oscila entre el 30% y el 35%.
Publicidad, organización de eventos, visitas de escritores y concursos literarios forman
parte de estos. Por ejemplo, en el concurso de literatura infantil Dalí, organizado a
mediados de 2004 y cuya inversión llegó a casi $60 mil, participaron alrededor de 800
cuentos. Asimismo, han llegado reconocidos literatos como Jorge Edwards, Mempo
Giardinelli, Quino, Daniel Samper, Fontanarrosa, Rosa Regás, Saramago y Fernando Savater,
entre otros. "Traerlos es costoso. Implica pasajes, estadía, alimentación. En cada
uno se gasta entre $15 y $20 mil", añade Wright. Considera que estos gastos son una
inversión porque sí vuelven a través de la venta de libros, aunque ese no es su
objetivo. "Queremos que cada día haya nuevos lectores en el país. Los niños de hoy
son los lectores del futuro", dice. Esta librería, ubicada en el tercer nivel del
Mall El Jardín, tiene planeado abrir un nuevo espacio en febrero de 2005, en el Mall del
Sol, en Guayaquil, de unos 550 m2, similar al de Quito. La inversión asciende a cerca de
$250 mil. La casa, filial de Supermaxi, dedicada a difundir las letras, se afianza así en
el país con el lema "Tenemos libros para toda la gente". (PAS).
Sábado 1º de enero de 2005

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