El palmito, rico en proteínas, se
envasa sin preservantes químicos o artificiales

Inaexpo del Ecuador y Agroceres del Brasil tienen en este país una planta que
industrializa el palmito
De excelente calidad y
aceptación en los mercados internacionales, el palmito ecuatoriano ocupa el primer lugar
dentro del estudio de competitividad realizado por el Banco Central, de un total de 101
partidas con mayor potencial en los Estados Unidos.
El estudio toma en cuenta la capacidad de producción, la accesibilidad al mercado, la
aceptación del producto y los datos históricos de exportaciones del período 1997-2002.
Si bien el cultivo comercial se inició en 1987, es solo a partir de 2001 que el Ecuador
se convierte en el principal exportador mundial del palmito, gracias a las excelentes
condiciones climáticas y de productividad en el campo y en la industria, declara Gonzalo
Moya, gerente de Inaexpo. Esta empresa representa el 52% de las exportaciones ecuatorianas
del producto y el 28% del consumo mundial.
Para la Corporación de Promoción de Exportaciones e Inversiones (Corpei), el palmito se
ha convertido en un producto con alta representatividad en las exportaciones no
tradicionales.
La industria constituye, además, una importante fuente de empleo en las zonas rurales de
Esmeraldas, Pichincha, Manabí, Morona Santiago, Pastaza, Napo y Sucumbíos, que son
propicias para el cultivo.
Salido del corazón de la palmera conocida como chontaduro, originaria del Ecuador, el
palmito es un vegetal sin colesterol, con bajo contenido de grasa y alto nivel de fibras
digestibles, vitamina C, hierro y algunos aminoácidos esenciales.
La Corpei menciona como los principales mercados del palmito ecuatoriano a Francia,
Argentina, Chile, los EEUU, Colombia, España, Venezuela y Uruguay.
Sin embargo, la crisis argentina, principal mercado mundial del palmito hasta 2001, causó
estragos en los países. Pero tres años después, lo que existe es una "depuración
natural" de productores y exportadores, declara Moya. "Los que han sobrevivido
son los eficientes y los que se adaptaron a las condiciones cambiantes", dice él.
A esto se suma la reducción en Costa Rica de las áreas plantadas, de 13 mil a 8 000, en
los últimos cuatro años.
En el Ecuador no ha existido una merma importante de los sembríos calculados en 13 500
hectáreas, pero "sí se siente en la productividad en el campo, que genera una baja
de la oferta de materia prima".
Para 2005 y con el mercado argentino reiniciando lentamente las compras de palmito, los
productores y exportares ecuatorianos esperan un repunte de la industria, aunque en
precios las expectativas no son inmediatas.
Siendo una industria joven, Moya dice que los golpes del mercado la están convirtiendo en
un sector más maduro. Pero identifica los problemas: falta de financiamiento accesible
para los agricultores, trabas burocráticas para las exportaciones y pagos a entidades
oficiales que se convierten en impuestos. (TH).
Sábado 1º de
enero de 2005

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