TLC, entre el ejemplo de McDonald's y
una Constitución de hace 200 años

'El Tratado de Libre Comercio rompe esquemas establecidos para proteger a las élites
nacionales'. Cristian Espinosa
'Verán, ahorita tenemos
McDonald's en Lima, Quito y Bogotá, por solo hablar de las capitales, porque está en
varias otras ciudades; es una compañía 'americana' que tiene una inversión a través de
un sistema de franquicias. Supongamos que una de estas empresas se instala en Quito para
procesar hamburguesas; aprovechando el TLC trata de exportar dentro de la región; llegan
sus camiones a la frontera norte, ¿qué va a hacer McDonald's cuando no les dejen entrar
como sucede ahora con los camiones ecuatorianos que no pueden pasar? Bajo las normas del
TLC hará un reclamo por incumplimiento de Colombia con los EEUU, porque es una inversión
'americana', que está siendo perjudicada en el TLC. De esta manera, Colombia abrirá ese
mercado y también para el Ecuador".
Con este ejemplo, el negociador ecuatoriano del TLC, Cristian Espinosa, grafica una de las
ventajas que dice dejará al país la firma del Tratado de Libre Comercio con los EEUU:
respetar los acuerdos y convenios.
El negociador es un convencido de que "más riesgoso que firmar es no firmar".
El optimismo de este diplomático de carrera parecería justiticarse cuando sentencia:
"Me daría por satisfecho si por esta negociación, en el Ecuador, se produjera un
cambio de orientación". Y, a renglón seguido, revela que muchos empresarios están
ya haciendo ofertas de desgravación audaces, para aprovechar las ventajas de un enorme
mercado como el estadounidense, pero que también son válidas para hacerlo con el
Mercosur y con la UE.
De cómo son las negociaciones vis a vis entre los andinos y la negociadora de los EEUU,
Regina Vargo, casi no se sabe nada, aunque los del 'cuarto adjunto' son informados de las
decisiones a las que arriban los delegados.
¿Cómo es Regina Vargo en el trato?
Es sumamente amable; habla hasta por los codos...; tiene la manera de ser de los
'americanos': las cosas tienen que ser como son en su país, y lo que no es así está
mal, responde Espinosa, y explica: los EEUU tienen una situación especial para negociar;
la autoridad la tiene el Congreso, eso consta en la Constitución de hace 200 años, en el
art. 1, a la que le han hecho unos cambios hace 50 años tras la Segunda Guerra Mundial,
entregando, de vez en cuando, autorización al presidente de la República, a través del
fast track; no obstante, no le autorizan negociar subsidios agrícolas fuera de la OMC,
tampoco el anti-dumping; le obligan a negociar materia laboral y ambiental y tiene que
hacer reportes específicos al Congreso, en materia de salvaguardia, textiles y azúcar.
Entonces, Vargo dice: "Fuera de esto no puedo salirme", y nosotros decimos:
"Tampoco nosotros podemos salirnos de la normativa andina"; ella responde:
"Es problema de usted", y nosotros replicamos que nos ayude a convencer a
Venezuela (miembros de la CAN) y accedemos en seguida. (TFF)
Sábado 1º de enero de
2005

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