Comunicación: la tecnología
revoluciona el mercado de la telefonía celular

El mundo de la comunicación sufrió una verdadera 'revolución' durante 2003, nuevas
tecnologías, equipos y servicios entraron al mercado nacional cambiando el estilo de vida
de casi todos los ecuatorianos.
Los teléfonos móviles dejaron de ser simples terminales de transmisión de voz para
convertirse en pequeñas computadoras que transmiten datos e imágenes, intercambian
mensajes de texto, e incluso, permiten navegar en Internet. Además, las empresas de
telefonía celular impulsaron el sistema 'prepago' como alternativa para masificar el
servicio.
En cambio, la telefonía pública evolucionó, de la mano de la estatal Andinatel y los
ciber (cafés), de los teléfonos que funcionaban con monedas hasta los modernos
locutorios, y se convirtió en un negocio rentable.
El mundo de
la comunicación celular
En la actualidad en materia de comunicación se puede hacer casi todo desde un celular.
Bernardo Traversari, vicepresidente de Marketing de BellSouth, dice que el factor que
permitió un rápido crecimiento del mercado es "la población altamente joven, muy
proclive a las nuevas tecnologías, que tuvo carencia de servicios durante mucho
tiempo".
Y el boom del servicio "facilitó la comunicación, acercando a las familias, y
permitiendo el flujo constante e ininterrumpido de información empresarial con libertad
de movimiento dentro y fuera del país", opina Carlos Zenteno, presidente ejecutivo
de Porta.
Freddy Rodríguez, presidente ejecutivo del Consejo Nacional de Telecomunicaciones
(Conatel), va más allá y dice que cada vez más personas utilizan sistemas celulares,
"porque es una herramienta de trabajo: plomeros, jardineros y electricistas tienen
teléfonos porque se han hecho parte de su negocio".
Los nuevos servicios de la telefonía móvil son variados y algunos similares en las dos
empresas: identificador de llamadas, llamada en espera, larga distancia internacional,
casillero de voz, y roaming internacional.
Pero, además, ya existen teléfonos de tercera generación que vienen con otros servicios
como la transmisión de videos y fotografías, tonos polifónicos, música, conexión a
Internet, envío y recepción de correos electrónicos.
Sin embargo, para lograr todo esto fue necesario incorporar nueva tecnología. Porta y
BellSouth trajeron los últimos adelantos en tecnología, cada una de ellas escogió una
diferente, Porta trajo el Sistema global para comunicaciones móviles (GSM); y BellSouth
entró con la de Acceso múltiple por división de códigos (CDMA).
A la larga las aplicaciones de las dos son las similares, pero las diferencias están
detrás. El CDMA de BellSouth es una tecnología de tercera generación y consiste en
crear un código único con la información de cada uno de los usuarios para que las
transmisiones tengan niveles de seguridad más altos.
En cambio, el GSM es tecnología de generación 2,5, en la que cada usuario ocupa una
parte de la frecuencia por un período en el que es posible guardar toda la información
en un chip inteligente.
Entonces, tecnologías más eficientes requirieron aparatos más eficientes. El mercado de
teléfonos celulares creció tanto en los últimos años que se pueden encontrar una
increíble variedad de modelos, colores, tamaños y precios.
Desde los antiguos modelos que se pueden conseguir por $50 hasta los más modernos, que
combinan teléfonos con agendas electrónicas, que pueden llegar a costar $755.
Muchas empresas como Sony, Nokia, Motorola, Kyocera, Samsung, Ericsson y Siemens se
dedican a la fabricación de celulares. Y según las cifra de esta última compañía, es
un negocio que crece a grandes velocidades: en 2003, el mercado latinoamericano creció en
23% y los pedidos aumentaron en 120%.
Las
empresas detrás del servicio
De acuerdo con las estadísticas que maneja el Conatel, el mercado celular mantiene una
tendencia de crecimiento del 70% anual, a escala nacional, y supera en 30%, a la
cobertura, de la telefonía fija.
Por el lado de los usuarios, la Superintendencia de Telecomunicaciones registró, hasta
septiembre de 2003, 2 155 853 usuarios, de los cuales el 61,1% corresponden a Porta (1 317
589), y el 38,9% a BellSouth (838 264).
Sin embargo, los resultados económicos parecen favorecer a BellSouth que, hasta diciembre
de 2002, tuvo ventas por $184 mil y utilidades por $31 mil. En cambio, Porta le lleva la
delantera en cuanto a activos ($267 mil) y patrimonio ($153 mil).
A pesar de una buena evaluación, el interés del Gobierno está en incrementar el
servicio. El primer paso que se dio en esa dirección fue, según Freddy Rodríguez,
presidente ejecutivo del Conatel, "la inversión de $140 millones, hecha por Porta y
BellSouth, en actualización de sus redes", y el segundo, la entrada a al mercado de
la empresa Telecsa, que operará comercialmente con el nombre de Alegro.
Pero a pesar de estos esfuerzos, el servicio no llega a toda la población, y por eso se
puso en marcha el sistema de telefonía prepago. Para Bernardo Traversari, de BellSouth,
este esquema "bajó las barreras de entrada y permitió que los usuarios de menor
capacidad de pago ajustaran sus presupuestos y tuvieran herramientas de comunicación
acordes con sus estilos de vida y sus necesidades".
Y tan acorde resultó que, hasta septiembre de 2003, el 75,67% de los usuarios de
BellSouth y el 92,84% de Porta son prepago.
Sin embargo, los ingresos promedio por usuario han ido cayendo a medida que se ha
masificando el servicio, porque "el consumo de un usuario prepago es menor que el de
uno pospago", dice Traversari.
El problema sigue siendo el costo del servicio, Traversari reconoce la existencia de este
problema, "Los precios de la telefonía móvil son relativamente más altos, porque
nosotros reflejamos costos reales, porque tenemos un fin de lucro. No podemos
comercializar servicios por debajo del costo", dice.
De otro lado, también ha habido un intenso desarrollo de los locutorios telefónicos, que
se convirtieron en un negocio rentable para el Estado y el sector privado.
Los teléfonos de fichas o monedas pasaron a la historia al ser reemplazados por los
locutorios con servicios de llamadas locales, nacionales, internacionales, a celulares y
navegación por Internet. Actualmente, hay 3 000 locutorios en el país de las empresas
Andinatel, Pacifictel y Etapa.
En febrero de 2002, Andinatel estableció una 'alianza estratégica' con el sector
privado: las telefónicas ponen las líneas y el sector privado se encarga de la
administración y la atención al público.
Los locutorios tienen que cumplir algunas condiciones, entre ellas respetar el área de
exclusividad de cada uno (400 metros a la redonda); un mínimo de cuatro cabinas, que
pueden ser hasta 36 dependiendo de la demanda; y adecuar el local de acuerdo con los
manuales de imagen corporativa entregados por las telefónicas.
En el caso de Andinatel, instalar un locutorio con cuatro cabinas puede costar entre $6
000 y $8 000. (IGF)
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