Los pelados, los científicos y chefs no
tienen nada que envidiar a otros países

En 2003, a escala educativa, científica y de negocios, hubo muchos avances. Ahora el
país tiene modelos de desarrollo propios. Carolina Paredes, de 16 años, alumna de 5º
curso del Colegio Banalcázar, en Quito, estudia más que antes. Con la aplicación de la
norma ISO 9000, los alumnos tienen una carga horaria más intensa, "los 'profes'
ahora son más exigentes", dice. Anteriormente, los maestros enseñaban con título
de licenciados, ahora se les exige posgrados y doctorados. Pero, ¿qué es la norma ISO?
Teodoro Barros, rector del Benalcázar, explica que la norma es la garantía de calidad,
los alumnos llenan un formulario expresando lo que desean que el colegio cambie. "Los
docentes leen el informe y determinamos qué acciones tomar", afirma Barros.
En el nuevo sistema, los inspectores desaparecen. Un grupo de orientadores vigilan la
conducta de los alumnos. Katherine Apunte, de 4º curso, se siente más libre:
"Cuando un inspector me llamaba la atención no podía expresarme. Ahora les hablo de
mis problemas". Con la preparación que tienen los alumnos también participan en
eventos científicos. Por ejemplo, Diego Villagómez representó al país en la IX
Exposición de Proyectos Juveniles Científicos en julio de 2003, en Rusia; David
Pazmiño, de 5º Físico, asistió a las Olimpiadas del Cono Sur, en Perú, en mayo, y
actualmente se queda practicando después de clases con sus profesores para las
competencias de Física, en Rusia, en 2004.
Por haber logrado que los estudiantes hayan alcanzado un alto nivel educativo, entre otras
cosas, Bureau Veritas Internacional (BVQI) entregó en mayo de 2003 el certificado de
calidad en la educación al Banalcázar, al Liceo Fernández Madrid, a la Unidad Educativa
Quitumbe, a la Escuela Sucre y a la escuela Espejo, todos de la capital. BVQI realizará
una auditoría para controlar que las instituciones educativas continúen el proceso.
La meta es incluir a los 42 colegios municipales de Quito en la norma. Augusto Abendaño,
director metropolitano de Educación, cree que no será fácil, pues"no todas las
instituciones tienen recursos económicos. Pero capacitaremos a los docentes para
incorporarlos". El próximo año se incluirá a las escuelas Oswaldo Lombaide, Julio
Moreno y San Francisco de Quito. "Sus maestros están recibiendo seminarios sobre
cómo mejorar la calidad de la educación".
La coeducación es otro cambio. Los chicos y chicas aprenden asignaturas que antes
practicaban solo los varones o solo las mujeres, como mecánica automotriz, industrial,
carpintería, manualidades, cocina, etc. Para Andrea Rivadeneira, de 18 años, alumna del
Liceo Fernández Madrid, tener compañeros de aula "es genial, los conozco un poco
más.
En la Universidad no me dará nervios hablar con ellos". Francisco Medina, rector del
Fernández Madrid, piensa que la coeducación es "una convivencia y una forma de
estimular las relaciones humanas y de conocimientos de los jóvenes".
El inglés tiene prioridad en los cambios curriculares. Los colegios tienen un convenio
con la Comisión Fulbright. Profesores nativos enseñan el idioma desde primer curso para
que rindan la evaluación Toefl e ingresen sin mayores dificultades a las universidades.
Ser chef es
una vocación deliciosa
"La gente come por los ojos. Ser chef no es fácil. Hay que combinar colores y
sabores para todos", cuenta Alejandra Guerra, alumna de 2º año de la Facultad de
Gastronomía de la Universidad San Francisco (USFQ). Alejandra está convencida de lo que
hace, "porque cocinar es un símbolo de amor".
La reestructuración del programa de estudios permite que los alumnos se especialicen en
comida nacional e internacional. Hace seis años se formaban administradores de alimentos
y bebidas en cursos cortos, ahora se realizan prácticas culinarias tres veces a la semana
en el laboratorio. Para Jürgen Spelier, coordinador académico de la Facultad de
Gastronomía, y maestro de panadería, las clases van desde el inicio: "Aprenden a
picar cebolla, pelar papas, barrer, lavar ollas, limpiar pisos, etc. Luego practican el
arte culinario". Los platos que elaboran se venden en el delicatessen Ambrosía, de
la USFQ.
En segundo año se obtiene el título de chef de partida, en tercero Souschef, en cuarto
año, el título BA en Arte Culinario y en un semestre más, el título BA en
Administración en Alimentos y Bebidas. Deben cumplir con 2 000 horas de práctica en la
carrera.
Cada alumno realiza menúes quincenales que se venden al público, en el restaurante de la
universidad, Marcus, además, la universidad adoptó el proyecto de catering. Realizan
servicio de banquetes para todo evento a precios módicos, dentro y fuera de la
universidad. Para Homero Miño, chef garder manger, esta metodología "se debe al
trabajo en equipo con los alumnos". Los estudiantes realizan competencias internas.
Cada uno recibe una canasta con alimentos. Con su imaginación elaboran platos y evalúan
la decoración, presentación y sabor.
Las ranas
de María Eugenia del Pino
Caminando por los jardines de la Universidad Católica de Quito, Eugenia María del Pino
encontró una rana de color verde y café de la especie Gastrotheca riobambae.
Como docente en estudios de biología en la Católica, Del Pino quiso aportar a la
ciencia. "Pero carecía de medios económicos para comprar la rana Xenopus que
necesitaba". Así que empleó la rana que encontró para su estudio.
Comprendió que a pesar de que haya especies parecidas entre sí, como las ranas, tienen
patrones distintos de la evolución temprana. Comparó el patrón del desarrollo de la
rana marsupial Gastrotheca riobambae (Hylidae) con el de la rana Xenopus laevis. No todas
las ranas son iguales en su reproducción: "Estas se caracterizan por la incubación
de los embriones dentro de una bolsa incubadora que está en la espalda de la madre. El
nacimiento ocurre en la mayoría de las ranas marsupiales".
En cambio, la incubación en la bolsa de Gastrotheca es distinta. La progesterona (una
hormona sexual femenina) se involucra en el mantenimiento de la incubación embrionaria.
La bolsa materna envuelve a cada embrión en una cámara vascularizada. Se desarrollan
unas branquias acampanadas en forma de disco, que envuelven al embrión. Son separadas de
la bolsa materna por una delgada capa de gelatina de huevo. La relación de los embriones
de rana con su madre es como la de los mamíferos. El desarrollo temprano en las ranas es
rápido, el de los mamíferos es lento, al igual que la incubación dentro de la bolsa
materna en la Gastrotheca; los huevos miden 3 mm de diámetro; los de otras ranas miden
hasta 10 mm. El estudio le hizo merecedora del Primer Reconocimiento Nacional otorgada por
la Unión Nacional de Periodistas (UNP) en septiembre de 2003. Manolo Escobar,
vicepresidente del organismo, le entregó el premio "porque no solo demostró que los
anfibios tienen distintos parámetros de reproducción, sino que comprobó que la rana
Gastrotheca, muy común en América del Sur, puede ayudar a nuevos estudios". (GCA)
Regresar a HOY ONLINE
|