* ¡Guayaquil también es árabe!
En Quito, Cuenca. Ambato o Babahoyo existe una concepción sobre nuestros connacionales de origen libanés, aunque no conozcamos qué nos diferencia o qué nos acerca

*   La migración empieza a envejecer al país
Las remesas ya no son invertidas en Ecuador en bienes inmuebles, sino en viajes para reunir a las familias en el exterior. Los jóvenes dejan el país y, con ello, se pierde la oportunidad de aprovechar el dividendo demográfico

*   ¿Por qué es imprescindible la seguridad jurídica?
La Cámara de Comercio de Quito ha resuelto plantear un programa para cinco años, que busca eliminar la basura jurídica que entorpece el normal flujo en las transacciones y que, además, fomenta la corrupción a todo nivel

*   Los magos modernos buscan sus simulacros
La compañía estadounidense Advanced Cell Technology anunció la fusión del núcleo de una célula somática de un individuo con un ovocito, privado del genoma de origen materno. En buen romance, crearon un embrión humano

*   El Ecuador, en una espiral de inseguridad
En los últimos 15 años, los actos violentos se incrementaron a más del doble. La delincuencia y la corrupción deben ser combatidas con la estructuración de un marco institucional sólido que involucre a los sectores públicos y privados

*   Elecciones y fútbol, en el menú de los próximos 365 días
En 2002 las cartas están dadas. La Selección en el Mundial y la campaña presidencial generarán opinión. A nivel internacional, la guerra contra el terrorismo, la dolarización, el fortalecimiento del euro son los temas fuertes

 

¡Guayaquil también es árabe!


Local de comida libanesa en uno de los centros comerciales del puerto

Por Marena Briones*

Celebrábamos un cumpleaños. Las aproximadamente veinte personas que nos encontrábamos allí, nos habíamos dividido en tres grupos de conversación. En algún momento de la charla que mantenía con las contertulias de mi grupo, recordé mi compromiso de escribir este artículo. Les pregunté, entonces, qué percepción -creían ellas- que teníamos de los árabes en el Ecuador; y... lo que podía no haber pasado más allá de ser una pregunta curiosamente interesada, se convirtió, de pronto, en un grato motivo de convocación a los recuerdos y de debate acerca de los matices con los que solemos mirar a los demás. En pleno auge de su argumentación y para mayor claridad de lo que sostenía, una de las cuatro que estábamos absortas en el tema, exclamó convencida: ¡Guayaquil es árabe! Dado que la afirmación era el punto culminante de una reflexión iniciada con la remembranza de viejas y queridas amistades libanesas, al oírla me volví e inquirí a otro de los grupos si había alguien entre ellos que no hubiera tenido un compañero o una compañera de aula de origen libanés. Memorias van y memorias vienen: Nadie.
La expresión relativa a Guayaquil y la respuesta a mi última inquietud despertaron otras asociaciones y, sobre todo, me ayudaron a vislumbrar un lugar desde el cual poder escribir estas líneas. Después de aceptar el encargo, al azar había empezado a auscultar algunas opiniones y me di cuenta de que demasiada pretensión habría en el intento de recoger 'una' visión de los ecuatorianos. Pues, aunque existan imaginarios nacionales más o menos compartidos sobre partes de la realidad, lo cierto es que también hay cautivantes diferencias. Por otro lado, deseaba alejarme lo más que pudiera de incurrir en una mera reproducción de estereotipos. Aspiraba a encontrar un espacio donde convergieran tanto las impresiones generales como los conocimientos particulares que unos grupos humanos tenemos sobre otros.
En esa línea, sostener que Guayaquil también es árabe dice bastante. Dice de la ciudad y dice del sector poblacional cuya ascendencia o cuya procedencia está ligada a un país árabe. Dice de las mutuas y marcadas vocaciones comerciales, a las que un ánimo social -inoportunamente peyorativo- suele calificar de 'fenicias'. Dice de la innegable presencia que, en el ámbito del poder político y económico -no solo urbano o cantonal, sino incluso nacional- han tenido hombres y mujeres pertenecientes a familias de cuna libanesa. Dice de un escaso recato por la expresión alegre, dicharachera y bulliciosa, a la que con frecuencia somos proclives las colonias guayaquileña y árabe. Dice de una inclinación suntuosa, que se atribuye sin mucho remilgo a esta parte del territorio ecuatoriano y al segmento libanés de sus habitantes. Dice de la integración consanguínea que, sobre todo, ha habido entre troncos familiares guayaquileños y ramas genealógicas con raíces árabes. Dice de esa actitud masculina de patriarca caminando por la vida, asociada culturalmente a la gente de la Costa en general, a los guayaquileños en particular y a la cultura árabe. Dice de un paladar catador y degustador de la buena comida y del buen trago, compartido entre determinados círculos sociales guayaquileños, para los que, sin lugar a dudas, la cocina árabe es un manjar exquisito.
El amplio referente de 'gente árabe', sin embargo, no es suficiente y menos es unívoco. En la plática que alumbró estas cavilaciones, por ejemplo, no faltó la referencia a esa antigua y equivocada costumbre de designar como 'turca' a toda persona que procediera de un linaje árabe, así como a la consiguiente precisión con la que los libaneses ponían el correcto acento de su procedencia: Líbano. Ayer como ahora, y salvo que tengamos conciencia de ello y la apliquemos, poco o nada nos esforzamos por distinguir las vertientes que tiene un universo llamado 'árabe', aquí en nuestro país y fuera de él. A la interrogante sobre la percepción de los ecuatorianos en torno al conjunto humano 'árabe,' habría, pues, que darle la vuelta: ¿Cuánto sabemos los ecuatorianos acerca de los pueblos 'árabes', de su historia, de su religión, de su cultura, de sus aportes a la humanidad, de sus condiciones socioeconómicas y de su modo de verse a sí mismos y de ver a otros pueblos? ¿Habrán servido los penosos sucesos del pasado 11 de septiembre, con toda la cobertura noticiosa y todo el análisis público que conllevaron, para que 'lo árabe' nos sea menos desconocido?
Una tendencia sí parece haber entre los ecuatorianos (debe ser igual o bastante similar en otros países): Distinguir entre quienes son 'árabes' de origen o por ascendencia, y han sido y son parte de nuestra historia y de nuestra cultura, de aquellos que conservan sus propias prácticas de vida. Los juicios colectivos y personales sobre unos y otros varían. En cierto modo, una especie de asimilación social que cruza el sentimiento de ecuatorianidad aligera la carga emotiva desfavorable que podría tenerse sobre los 'árabes' en general. No es extraño que así sea. El símil que nos ha estado guiando continúa teniendo cabida: Hay 'árabe'-guayaquileños, hay 'árabe'-quiteños, hay 'árabe'-babahoyenses, hay 'árabe'-cuencanos, hay 'árabe'-milagreños y, por supuesto, hay ecuatoriano-'árabes'.
Ahora bien, algunos momentos de la historia política del Ecuador han añadido su cuota de ingredientes al imaginario colectivo sobre la impronta árabe en el país. Sería interesante indagar cuánto y cómo han influido esas intervenciones en la imagen que, a modo de aire que respiramos, sobre los árabes nos hemos ido formando en el Ecuador. Sospecho, por otro lado, que según el grado de cercanía, de información o de presencia que haya habido o hayamos tenido, nuestras percepciones sobre 'los árabes' adquirirán tonos diversos. ¿Tendrán en Morona Santiago exactamente la misma percepción que en Esmeraldas? ¿O en Galápagos, exactamente la misma percepción que en Carchi? ¿Por qué no descubrirlo?

*Marena Briones es editorialista de HOY y catedrática universitaria.

Página Inicial

Arriba

 

 

La migración empieza a envejecer al país


La salida de ecuatorianos impacta socialmente al país. Un 46,5% de niños en el Austro experimenta la ausencia del padre o la madre, según estadísticas de la DNI. En la fotografía, un compatriota se despide de su familia. Más tarde mandará por ellos

Por Susana Klinkitch*

A principios de diciembre, un barco fue encontrado a la deriva frente a la Costa ecuatoriana, abandonado como tantos otros en muchas costas del mundo, por inescrupulosos traficantes de personas. Pero en esta embarcación, de los 300 pasajeros clandestinos, 32 eran menores de edad. Esta noticia destapó una bomba de tiempo que amenaza a la sociedad ecuatoriana: después de los hombres y las mujeres, ahora emigran los jóvenes y hasta los niños.
Los primeros en notarlo fueron los corredores de bienes inmuebles, cuando tuvieron que aceptar que, en vez de comprar casas y terrenos, los emigrantes quieren vender lo que ya poseen. Su idea es invertir en los viajes de sus mujeres, de sus hijos y algunos incluso de los abuelos que estaban encargados de los niños, para radicarse juntos en Estados Unidos.
Luego, posiblemente, harán de este sistema de solidaridad familiar un lucrativo negocio, prestando el dinero a otras personas. La casa la conseguirán allá mismo, con un cómodo sistema de crédito, a largo plazo y bajos intereses. El auto y otros bienes, vendrán después.
No importa que la realidad les esté demostrando que poco les sirve llevar a los suyos, porque de tanto trabajar, prácticamente no los ven ni para comer. El verdadero motivo de su decisión es el temor de perder el producto de su esfuerzo. Tienen más miedo a la pesadilla del cierre de los bancos, del congelamiento de cuentas y del engaño de los couriers que a bombas como las que vivieron el 11 de septiembre.
Si tomamos en cuenta lo que dice Defensa del Niño Internacional, de que un 46,5% de los niños y jóvenes del Austro tiene al padre, a la madre o a un pariente cercano en el exterior, es posible creer lo que predice Fernando Vega, de la Pastoral Social de la Iglesia: que dentro de algunos años los ecuatorianos quedaremos reducidos a la mitad. El fenómeno se convierte, cada vez más, en una cuestión nacional. La médica Soledad Guayasamín ha confirmado la misma tendencia en El Oro, y Guido Chalco, de la Asociación de Emigrantes, trae noticias similares de Santo Domingo de los Colorados.
Bajo estas circunstancias, resulta asombroso que haya personas que digan, como el expresidente Oswaldo Hurtado, que se trata de una "generalización pasillera" la preocupación por las repercusiones que la migración está teniendo en la estructura de las familias y de la sociedad. Mientras en el Programa de Población y Desarrollo Local Sustentable (Pydlos), de la Universidad de Cuenca, se habla ya de "un caos generacional" para los que se quedan, Hurtado alega que entre los que se van "hay muchísimos hombres y mujeres jóvenes que no están casados y que no tienen ningún problema en lo familiar". Para él, junto a la falta de empleo, la motivación fuerte de la migración estaría en el deseo de la juventud de "abrirse nuevos horizontes".
Tampoco es de admirarse, entonces, que los gobernantes no sientan preocupación por el envejecimiento de la población, que comienza a registrarse en todo el país, y de forma drástica en los lugares de mayor emigración, donde la ausencia de los cónyuges y la femenización de la sociedad, registrada ya desde hace décadas, sobrepasa las intenciones de la planificación familiar.
Si bien hasta ahora eran un importante factor de redistribución las remesas, en adelante, la sociedad no sabrá de dónde sacar lo que falta para atender a los de la tercera edad. ¿Quién quedará para pagar las jubilaciones y el costoso cuidado médico de los ancianos? ¿Quién para generar riqueza, producir alimentos, atender a los que necesitan de otros?
Los primeros resultados provisionales del reciente censo parecen indicar que estuvieron equivocadas las proyecciones hechas para 2000, sobre la base de los datos de 1990, que apuntaban a una tasa de fertilidad de 3,18, y un índice de mortalidad infantil de 35,13 muertes por cada 1 000 nacimientos vivos, con lo que Ecuador tendería a un crecimiento demográfico equilibrado, en el que la población económicamente activa ascendería a un 59,4% y existiría un 36,23% de menores de 14 años, así como un 4,73% de mayores de 65 años. Pydlos ha contado ya en algunas poblaciones alrededor de un 10% de ancianos y un número muy reducido de niños.
Se da, entonces, la paradoja de que mientras los países ricos acuñan el término 'migraciones de reemplazo', como manera de compensar su propio envejecimiento, los países que les ofrecen esta posibilidad de rejuvenecer, es decir, de producir lo suficiente para atender a sus mayores sin sacrificios sustanciales, envejecen sin comentario.
De acuerdo con la División de Población de las Naciones Unidas, Europa necesita de un mínimo de 3,23 millones de inmigrantes anuales, entre los años 2000 y 2050, para mantener el tamaño de su población en edades laborales, en los mismos niveles de 1995. Para Japón, la inmigración necesaria sería de 647 000 personas al año y para los Estaados Unidos de 369 000.
En Latinoamérica, por el contrario, la Organización de las Naciones Unidas dice que en las primeras décadas del presente siglo todos los países de la región deberán aprovechar el "dividendo demográfico", término que designa a la fase intermedia, cuando la mayor proporción de la población se encuentra en edades productivas, tiene menos hijos que sus padres y soporta bajas cargas de personas mayores. Este período de ventaja demográfica se puede perder si, ante la falta de oportunidades, muchos trabajadores tienen que emigrar.

* Susana Klinkitch es editorialista y jefa regional de HOY en Cuenca.

Página Inicial

Arriba

 

 

¿Por qué es imprescindible la seguridad jurídica?


La falta de un manejo adecuado de los trámites ha causado que los juicios se acumulen y, en muchos casos, que los perjudicados esperen la resolución por años

Por Edgar Terán Terán*

Ecuador fue un país muy ordenado jurídicamente. Las leyes estaban codificadas y se cumplían. Los contratos se respetaban como la ley de las partes. La función judicial y, desde luego, la Corte Suprema, funcionaban bien y eran respetadas por la ciudadanía. Para los jueces estaba prohibido ser miembros de cualquier organización política.
Este buen orden jurídico comenzó a destruirse cuando una junta militar, en 1963, asumió la dictadura y comenzó a legislar por decreto, dando la responsabilidad de preparar los textos legales a personas (economistas, administradores, meros empleados públicos), sin ningún conocimiento.
Se agravó la situación con la dictadura militar, en 1972, con la que comenzó la exportación petrolera, que estatizó muchas actividades económicas, a imitación de la dictadura peruana de Velasco Alvarado.
Los gobiernos democráticos, que siguen un patrón constitucional inadecuado, continuaron el sistema de gobernar con poco respeto a la ley.
La legislación del Ecuador es caótica: hay 55 000 cuerpos legales vigentes. Casi 60% de ellos provienen de la función ejecutiva. 11% de la Corte Suprema. 10% de entidades autónomas. Solo 9% del Congreso. 28 órganos del Estado dictan normas con efectos de ley, todos los días, a más del Congreso. Ni con los excelentes sistemas de informática jurídica que hay en el Ecuador se puede tener certeza sobre la norma aplicable. La gran mayoría de funcionarios del sistema judicial o del orden administrativo que imparten justicia, no disponen de esos sistemas, siquiera.
El Congreso, órgano político, con una sola Cámara, no se enfrenta al profundo cambio estructural en el orden legislativo, que será la única manera para que se detenga la corrupción y se disponga de seguridad jurídica, por medio del cual puede haber un rápido desarrollo económico.
La Cámara de Comercio de Quito, órgano privado, muy respetado dentro de la sociedad civil, ha resuelto plantear un programa para cinco años, que tiene las siguientes fases:
1. Eliminación de la basura jurídica: normas administrativas que atentan contra la ley o la Constitución, y leyes obsoletas que violan la Constitución. El presidente de la República tiene autoridad para eliminar las normas administrativas; y la reforma de las leyes necesita aprobación del Congreso, pero puede adoptarse un sistema de fast track que permite la Constitución. Este esfuerzo podría estar terminado en 18 meses; hasta 24 si se considera que en el año próximo hay elecciones.
2. Supervisión de las normas secundarias que siguen expidiéndose todos los días. Esto se hará con un equipo de unos 30 abogados y el soporte de las universidades: de las Américas en Quito, estatal de Guayaquil y estatal de Cuenca.
3. Vigilancia, publicación y comentario de las sentencias más importantes de: Tribunal Constitucional, Corte Suprema, Tribunal Fiscal y Tribunal Contencioso Administrativo. El mismo equipo anterior se ocupará de esta función.
4. Divulgación de la idea de que se debe vivir bajo la justicia y la ley y de que se debe hacer una gran reforma legal. Para eso se cuenta con un programa de televisión en un canal nacional, una hora por semana; se está preparando un programa de radio; y se está en la aproximación a los medios de prensa escrita. Todos estos órganos son muy receptivos por lo que se espera tener una opinión pública volcada hacia el desarrollo de este proyecto.
5. Se busca la divulgación y el soporte internacional para este proyecto. En la medida en que se obtenga ese apoyo, será más fácil que no se presenten resistencias internas.
6. Se espera preparar cinco nuevos códigos que reemplacen a los actuales, obsoletos: penal, de comercio, de procedimientos, administrativo y laboral. Para eso contamos con la cooperación de juristas ecuatorianos y estadounidenses, de la prestigiosa firma de Washington Wilmer, Cuttler and Pickering, que nos ayuda 'pro bono'. Las nuevas leyes deben ser sencillas, resultado del Derecho Comparado y con el obvio ingrediente del desarrollo jurídico de USA, que debe ayudar a mejorar nuestras viejas instituciones.
Como este es un programa que sale de la sociedad civil, que es ajeno a la política y que no toca los intereses inmediatos de los partidos políticos, pensamos que la sinergia de la sociedad hará que los políticos admitan esto como una medida a largo plazo. Algo parecido a lo que ocurrió con la negociación de fronteras con Perú, cuyo impulso partió de la sociedad civil y no pudo ser detenido ni aprovechado por ningún político.
Aspiramos también a que este programa proyecte una justa imagen internacional del Ecuador, que, a pesar de turbulencias internas, obtiene grandes logros históricos, como el arreglo fronterizo con Perú, la adopción del dólar como moneda y la superación de una crisis económica que le hizo reducir el producto interno bruto a casi la mitad en 1999. La conciencia de la sociedad ecuatoriana de que se puede obtener grandes proyecciones y el soporte internacional a este esfuerzo son los ingredientes básicos de esta iniciativa de la Cámara de Comercio de Quito.

*Edgar Terán Terán es asesor de la CCQ, ex canciller y embajador.

Página Inicial

Arriba

 

 

Los magos modernos buscan sus simulacros

Por Juan Tibanlombo*

Un mago llega fatigado a unas ruinas. Luego de un fracaso inicial, cuando el disco de la luna era perfecto, pronunció una palabra secreta, adoró a los dioses planetarios y comenzó a soñar un corazón que latía, al que corregía con la mirada; invocó el nombre de un nuevo planeta y visualizó otro órgano. Antes del año ya podía ver un mancebo inmóvil. Se arrojó a los pies de una efigie; el dios múltiple conocido como Fuego se le presenta en el sueño y le promete animar al fantasma soñado: solo el mago y el Fuego sabrían que era una ilusión, para el resto sería un hombre de carne y hueso.
La historia del escritor Jorge Luis Borges parecía transformarse en realidad el mismo día en el que miles de estudiantes averiguaban cuántos somos en el Ecuador.
El 26 de noviembre pasado, Advanced Cell Technology sorprendía al mundo con el anuncio de la clonación de un embrión humano. La ciencia tocaba los límites de la religión, pero concretaba el sueño de cabalistas, alquimistas, magos y literatos.
¿Es lícito clonar seres humanos? El debate, en realidad, empezó el 27 de febrero de 1997, cuando Nature realizaba la presentación en sociedad de la oveja Dolly, la primera clonación de un mamífero que reavivaba mitos y fantasmas que, al menos en la literatura, han terminado mal. La joven escritora Mary Shelley solo pudo inventar un Frankestein; Jorge Luis Borges imaginó un Golem; a Aldous Huxley le sirvió para describir la antiutopía; Woody Allen engendró el Demonio de quien burlarse.
Aunque el genetista Robert Lanza, uno de los autores del experimento que alarmó a Washington y al Vaticano simultáneamente, ha dicho que los experimentos solo pretenden ayudar a los enfermos incurables, en medio de la polémica está la pregunta de cuándo empieza la vida, porque los científicos pretenderían crear vida para luego destruirla. Los teólogos sostienen que la vida empieza cuando Dios sopla el aliento divino en la materia dispuesta.
Por lo pronto, lo único cierto parecen ser los negocios que hacen lobby a la clonación. Después del anuncio de Advanced Cell Technology, los corredores de bolsas pronosticaron jugosas ganancias en las acciones de esa compañía que aún no cotizaba en el Nasdaq, el índice de los valores tecnológicos de Nueva York. Y el movimiento raëlista (quienes predican que los seres humanos son reproducciones de extraterrestres) ya ofrecen a las parejas, a través de la Internet, clonaciones por $5 000. ¿Qué serán los clones? En la historia de Borges, el mago teme que su creación reconozca su condición de simulacro: "No ser un hombre, ser la proyección del sueño de otro hombre ¡qué humillación incomparable, qué vértigo!".
Con el transcurrir de los años, el Fuego destruye el templo del mago, quien pensó que las llamas coronarían su vejez. Así relata Borges su final. "Caminó contra los jirones de fuego. Estos no mordieron su carne (...) Con alivio, con humillación, con terror, comprendió que él también era una apariencia, que otro estaba soñándolo".

* Juan Tibanlombo es periodista de HOY y editor de BLANCO y NEGRO.

Página Inicial

Arriba

 

 

El Ecuador, en una espiral de inseguridad


En las inmediaciones de la Plaza de Toros de la capital fueron detenidos 40 jóvenes durante las festividades de Fundación, acusados de escándalo y agresión física

Por Fernando Carrión*

América Latina y el Caribe viven una oleada de crecimiento de la inseguridad. Si en 1980 la tasa promedio fue de 12,8 por 100 mil habitantes, para 1991 subió a 21,4, y la tendencia continúa creciendo, al extremo de que en 1994 subió a 28,4 (OPS). Esto significa que la región tiene una tasa de más del doble de la del mundo, pues esta registró para este año un 10,7. Es más, entre 1984-1994 la tasa de homicidios subió en más de 44%.
Estos datos se expresan en situaciones como: 140 mil personas mueren al año en la región por homicidios, 28 millones son sujetas de robo, 54 familias son asaltadas por minuto. Hay una destrucción o transferencia de recursos de aproximadamente el 14,2 por ciento del PIB (BID). El conjunto de todos estos datos nos muestran que América Latina se ha convertido en la región más violenta del mundo...
Pero este fenómeno no es homogéneo en la región. Hay países como El Salvador, Colombia, Honduras, Brasil, Venezuela, que están por sobre la media regional, y otros como Chile, Costa Rica, Cuba, Uruguay que se hallan bastante por debajo. El Ecuador se encuentra entre los países que, si bien están por debajo de la media, tienen un promedio importante.
A principios de la década del ochenta, Ecuador tuvo una tasa de 6,4 homicidios por 100 mil habitantes; en 1995 la cifra se elevó a 14,8. La violencia aumentó en estos últimos 15 años, en más del doble, por lo que anualmente mueren en el país cerca de 2 000 personas asesinadas. Pero también es interesante señalar que ha tenido en ciertos momentos tasas de homicidios más altas que su vecino, el Perú. Si en 1980 el Perú tuvo una tasa de 2,4 homicidios por 100 mil habitantes, el Ecuador tuvo 6,4. En 1990 el Perú subió notablemente a 11,5, mientras el Ecuador lo hace a 10,3; pero en 1995 el Perú baja a 10,3 y el Ecuador sigue subiendo hasta llegar a 13,4 homicidios por 100 mil. Esto significa que en la década del ochenta el Perú tuvo un crecimiento significativo de la violencia (casi cinco veces en diez años) y que en los noventa se redujo lentamente. El Ecuador, en cambio, ha tenido un crecimiento permanente y sostenido en estos últimos 20 años, que se expresa en una tasa de 14,8 homicidios por 100 mil habitantes en 1999.
Esta tasa de 14.8, es un promedio nacional, que no esconde los picos altos y bajos. Así tenemos (según Flacso-BID), por un lado, que las provincias de Esmeraldas, Sucumbíos, Los Ríos y Carchi (la mayoría provincias fronterizas con Colombia) tienen tasas que duplican el promedio nacional y, por otro lado, provincias como Zamora, Morona y Napo (Amazonía) con tasa inferiores a 3 por 100 mil.
Por otro lado, las provincias que tuvieron los mayores crecimientos porcentuales de homicidios, durante la década del noventa, son: Pichincha, con 140% Chimborazo con 136% y Tungurahua con 109%; todas ellas de la Sierra...
Estos datos muestran que la violencia crece en cantidad. Pero también se transforma día a día. Las formas con que opera la delincuencia son muy distintas, al extremo de que se puede hablar de dos modalidades, una tradicional (más ligada a la cotidianidad y a la pobreza) y otra absolutamente moderna, que se caracteriza, entre otras cosas, por: un desarrollo tecnológico significativo, un nivel de transnacionalización acentuado y de organización con división del trabajo, una diversificación de las formas de acción violenta y un crecimiento del número de los actores del conflicto.
Esta transformación produce mayor violencia, abonando un aumento incontenible de la inseguridad. Comparativamente, se puede afirmar que la espiral de la violencia es más significativa que la de la inflación. Si bien la inflación tiene costos sociales elevados, mediante algunas medidas se puede abatirla en plazos previsibles. Con la violencia no. Una vez que comienza, los resultados son impredecibles, por las consecuencias en cadena que tiene. La venganza, el ajuste de cuentas, las riñas, entre otros, producen efectos exponenciales. Pero también la violencia intrafamiliar genera una transmisión generacional del delito. Un niño que sufre maltrato físico o sicológico, o que vive la violencia entre sus padres, es muy probable que en el futuro actúe violentamente. Esto significa que la violencia genera más violencia.
A ello hay que añadir la erosión que sufren las instituciones públicas que se dedican al control de este flagelo: la Policía y el sistema judicial. En los dos casos, sea por corrupción o por la ilegitimidad que adquieren, pierden eficiencia en la gestión. No solo está presente la llamada justicia por la propia mano, como expresión directa, sino que también se incrementa la impunidad. No hay sanción y tampoco hay denuncia de las víctimas. Esto significa que la violencia produce un impacto negativo en la institucionalidad que la enfrenta, en otras palabras, que las instituciones que deben controlar la violencia son las primeras víctimas. Se erosiona su legitimidad ante la población y se corroe su organización interna. Por eso se hace necesario invertir cada vez más recursos en estas instituciones, retirando de otros sectores a los que podrían destinarse para generar políticas de prevención. La única manera de romper esta lógica perversa es que el tema sea asumido por un marco institucional que trascienda el ámbito policial y legal hacia mecanismos de cooperación en dos niveles: público-privado-comunitario y nacional-provincial-local. Este marco institucional representativo debe tener una estrategia general, en la que se tenga en cuenta las fases de la violencia, los tipos de violencia y los grupos de riesgo.

* Fernando Carrión es arquitecto, planificador urbano y editorialista de HOY.

Página Inicial

Arriba

 

 

Elecciones y fútbol, en el menú de los próximos 365 días

Ecuador-Italia, el 3 de junio

El bautizo de la Selección ecuatoriana de fútbol en el Mundial Japón-Corea 2002, que arranca el 31 de mayo y finaliza el 30 de junio, será uno de los acontecimientos más importantes en lo deportivo. Para Hernán Darío 'Bolillo' Gómez, esta participación será un aprendizaje pues enfrentará a rivales de mayor experiencia: Italia, tricampeón mundial; Croacia, que fue tercero en Francia 98, tiene jugadores de exquisita técnica; y México, que acudirá a su duodécima Copa. Ecuador deberá incrementar el número de jugadores: a los 10 actuales se sumarán Obregón, Guagua, Fernández entre otros.

Candidatos y elecciones

El 2002 será un año crucial para el Gobierno Nacional, pues contará con poco tiempo para cumplir con sus planes económicos, sociales y políticos. La labor no será fácil ya que el Ejecutivo tendrá que enfrentar las críticas e inconvenientes propios de una campaña electoral para elegir al nuevo presidente de la República. Sin duda, va a ser un año electoral: La primera vuelta se realizára en septiembre y la segunda en noviembre. Los nombres de los posibles candidatos ya suenan. Algunos de estos personajes han aparecido en pantalla. Para el régimen la cuenta regresiva empieza el 1 de enero.

Inflación, el plazo termina

Llegar a una inflación de menos de un dígito durante el próximo año, es la principal meta del Gobierno para lograr la estabilidad de la economía, dolarizada desde 1999. Este ha sido un proceso lento pues desde un inicio se habló de tres años para que la inflación esté por debajo del 10%. Sin embargo, la especulación afecta.
Otro escollo que debe superar el Ejecutivo es el tema de los bancos, ahora estatales: Filanbanco y Banco del Pacífico, que se hallan en proceso de saneamiento para su posterior venta. Esta condición es parte de los requerimiento del Fondo Monetario Internacional.

Municipios se fortalecen

La descentralización va en el 2002. Ese es el compromiso de los 140 alcaldes y los 21 prefectos del país. Algunas autoridades de Cuenca, Cotacachi, Quito, Cayambe, Otavalo, Guamote han sentado las bases para arrancar con este proceso, en temas como salud, educación, turismo, medio ambiente, vialidad y obra pública. Algunas experiencias ya tienen resultados, sobre todo en el tema de la salud. No hay plazos pero las resoluciones están dadas: exigir al Gobierno el cumplimiento del 15%, insistir al Congreso sobre el tratamiento de proyectos como las reformas a la Ley de Régimen Municipal, entre otros temas.

Euro, dolarización, guerra

El año 2002 parece ser el momento en el que la guerra antiterrorista de EEUU y sus aliados se expanda a otros países del globo, entre ellos, los de Sudamérica (Colombia está en la mira) y los de Medio Oriente.
El abandono por parte del Pentágono del tratado antimisiles ABM, ha hecho pensar en que se relance la carrera armamentista entre las principales potencias bélicas del planeta.
Indudablemente, el surgimiento del Euro como moneda corriente y la paulatina dolarización de la economía de América Latina marcarán el desarrollo de los acontecimientos de este año.

Clonación, el último reto

El mundo podría ser escenario en 2002, del que sería el logro científico más grande en la historia: 'la copia' de un ser humano, mediante el uso de su material genético. Por un lado, varios grupos científicos expresaron su empeño en realizar clonaciones humanas. Dos empresas estadounidenses anunciaron que habían producido embriones humanos con el único fin de utilizar su material genético en experimentos científicos.
Japón mostrará sus avances tecnológicos en el Mundial de fútbol 2002: sus escenarios espectaculares son la muestra del avence de la informática y las comunicaciones.

Página Inicial

Arriba