Capítulo
II
De El Ejido a la cima de América
Por Raúl Chávez
Todo comenzó
en 1918
La historia de Liga Deportiva Universitaria de
Quito (LDU) se forjó en las aulas de la Universidad Central
del Ecuador en octubre de 1918. Un grupo de estudiantes conocidos
como los “doctorcitos” fundó un elenco llamado
Universitario. El rector de la Universidad de ese año pidió
a sus alumnos que formaran un club en donde pudieran practicar varias
actividades deportivas, entre ellas, lógicamente, el fútbol.
“LDU encuentra su semilla en los cimientos
de lo que fue el Universitario, un club que nació gracias
a la reunión de todos los estudiantes de la Central que jugaban
en el Olmedo, el Quito y el Libertad, tres equipos que disputaban
los campeonatos de la entonces floreciente capital del Ecuador,
Quito, urbe que se colgaba en las faldas del viejo volcán
Ruco Pichincha, con menos de 120 mil habitantes y muchas historias
para contar”1. El 11 de enero de 1930 nació el club
Liga Deportiva Universitaria. Su primer presidente fue el doctor
Bolívar León, ex estudiante de la Universidad y una
persona muy vinculada al cuadro Universitario desde sus inicios;
él en su momento fue presidente, director técnico,
jugador y en varias ocasiones hasta el dueño del balón
para que los futbolistas pudieran entrenarse.
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De la ‘U’
a la cima de América
Las historias de esa época cuentan que los
estudiantes terminaban sus clases y se dirigían hacia El
Ejido con palas y picos para armar los arcos y poder jugar. Era
una época diferente a la actual: no tenían preparación
física, no había un médico y en muchas ocasiones
ellos eran sus propios estrategas dentro del campo.
El primer equipo estuvo formado por Guillermo Baquerizo,
Bolívar León, Alfonso Troya, el “Mono”
Icaza, Plutarco Aguilar, Rodrigo Jácome, César Jácome,
Carlos Andrade Marín, Alfonso Cevallos, Bolívar Guarderas
y Enrique Mosquera. El debut, ante algunos hinchas, fue en el estadio
de El Ejido. Ellos nunca se imaginaron que más tarde este
equipo se convertiría en uno de los más grandes del
Ecuador y que estaría a un paso de conseguir el título
de la Copa América.
El primer uniforme fue idea de César Jácome:
la camiseta era de color blanco con una franja roja que cruzaba
de izquierda a derecha, la pantaloneta era azul y completaban con
medias blancas. Al año siguiente la camiseta fue azul con
un triángulo con las letras “UC”
en el medio del pecho. Esta idea no tuvo una buena aceptación
y se regresó al blanco, que hasta la actualidad se mantiene
como el color principal del equipo.
Rodrigo Jácome Moscoso, uno de los fundadores
de LDU, recordó: “Hasta 1930 nunca tuvimos ni técnico
ni un sistema de juego; sabíamos que debíamos evitar
que nos hicieran goles y que había la necesidad de que nosotros
metiéramos más que los otros. Fuimos nuestros propios
estrategas, jugábamos con inteligencia e intuición,
adecuándonos instantáneamente a las circunstancias”2.
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La etapa amateur
En la década del 40, el equipo “azucena”
se ganó su sobrenombre de “Bordadora” por el
exquisito control del balón que tenían sus jugadores.
“Esa fue la etapa romántica del fútbol, en donde
se forjaron grandes elementos”, recordó Carlos Arroyo,
actual vicerrector de la Universidad Central y presidente del Club
de LDU.
En 1952 y en 1953 el equipo “de la Casona”
logró su primer bicampeonato de Quito. En el primer año
los “universitarios” vencieron en la final al Gimnástico
2-1 y en la siguiente temporada derrotaron a San Lorenzo por 1-0.
Para 1954, y con un equipo en que se destacaba el arquero Raúl
“Capacho” Jiménez, Roberto “Pibe”
Ortega y Gem Rivadeneira, los “albos” vencieron al Argentina
(actualmente Deportivo Quito) 4-2 en la final del torneo provincial.
Ese fue el inicio de la gran rivalidad que mantienen hasta ahora
los dos elencos.
Muchos hinchas “azulgranas” señalan
que el año para ellos está salvado cuando se imponen
en el torneo nacional a Liga, no importa ser campeones o clasificarse
a una copa internacional: su anhelo es derrotar al clásico
rival.
Cuatro años más tarde, los “azucenas”
volvieron a mostrar su clase al vencer al España 3-0 en la
final. Al principio de la década del 60, el equipo se mantuvo
invicto durante 25 partidos. Todo un récord para la época.
En 1960, y demostrando que se trataba de una verdadera
“Bordadora”, los “albos” volvieron a ganar
el título provincial, que lo revalidaron al año siguiente.
Esta fue la época de oro de Eduardo y Mario Zambrano, Manuel
Stacey, Armando Portilla, Hugo Mantilla, Enrique Portilla y Héctor
Morales.
Todos ellos, menos Stacey y Mantilla, volvieron
a ganar el último bicampeonato provincial en 1966 y 1967.
Como dato curioso, en 1962 LDU se convirtió en el primer
equipo del Ecuador en comercializar sus camisetas. La idea fue del
directorio presidido en ese entonces por Manuel Naranjo Toro.
Los estudiantes de la Universidad Central compraron las camisetas,
blancas y con una “U” roja en el lado izquierdo del
pecho, en la fábrica de las hermanas Riera en La Recoleta.
Rodrigo Paz Delgado, ex presidente de LDU y miembro de la Comisión
de Fútbol, recuerda la etapa amateur de la “U”:
“El equipo tuvo buenos momentos en que logró varios
campeonatos. Pero en 1945 el Titán, que era la selección
militar, se transformó y se pasó al Aucas, al que
compró la empresa petrolera Shell; y para poder hacer que
este equipo subiera de categoría, los dirigentes del fútbol
capitalino decidieron hacer dos partidos con LDU, que terminaron
empatados. Alfonso el ‘Omoto’ Rodríguez (actual
miembro de la Comisión de Fútbol) fue uno de los jugadores
que actuaron en esos dos partidos”.
La etapa profesional
y el primer título nacional
En 1969, la mayoría de los jugadores que lograron el bicampeonato
provincial del 66 y 67 obtuvieron el primer título nacional
para el equipo de la Universidad Central. Ese año el equipo
jugó un total de 26 partidos, ganó 19, empató
4 y solo perdió en 3 ocasiones; cosechó 42 unidades
(antes por partido ganado cada club recibía solo 2 puntos
y no 3, como ahora). Marcó un total de 75 goles y solo recibió
20.
Además, se consolidó como goleador
el delantero uruguayo Francisco Bertocchi. Paz recuerda que un año
antes, en 1968, el entonces presidente de la “U”, Telmo
Ponce, le pidió que conversara con el “Tano”,
como llamaban al ariete “gaucho”, quien estaba cumpliendo
una mala temporada. “Le llamé a mi oficina, estuve
con él una hora en la que solo hablé yo; y cuando
terminó la conversación me dijo ‘muchas gracias’,
se paró y se fue. Hasta ahora nos acordamos y nos reímos
de eso cuando conversamos con Bertocchi”.
Ese año, Bertocchi logró un récord
que hasta el momento nadie ha podido superar en el fútbol
ecuatoriano. En un partido de visitante, contra el América
de Ambato, el uruguayo marcó 8 goles. “Fue un espectáculo,
marcó 8 tantos y le anularon 4 más, creo”, comenta
Paz, quien acompañó al equipo en ese encuentro.
La buena campaña del argentino en LDU le
sirvió para ser convocado a la selección de mayores
de su país, en la que jugó el Mundial de 1974, en
Alemania. La alineación titular en el Campeonato de 1969
fue con Iván Noboa, Eduardo Zambrano, Enrique Portilla, Ramiro
Tobar, Santiago Alé (argentino), Yamandú Solimando
(argentino), César Muñoz, Jorge Tapia, Carlos Ríos
(uruguayo), Francisco Bertocchi y Armando “Tito” Larrea.
El técnico fue el brasileño José Gomes Nogueira.
En la Copa Libertadores de 1970, el conjunto universitario
llegó hasta los cuartos de final. En la primera fase, en
su camino se quedaron el Universitario de Deportes y el Defensor
Arica, de Perú, y el América de Quito, el popular
equipo “Cebollita”, hoy relegado a la segunda categoría
del fútbol nacional. En la segunda fase la “U”
se enfrentó a los paraguayos Peñarol y Guaraní.
El primer descenso
y el bicampeonato nacional
El inicio de la década del 70 fue malo.
En 1972, el equipo perdió la categoría. Ese año,
la dirigencia del fútbol ecuatoriano decidió que,
porque existían muchos equipos de Pichincha en la primera
categoría, el cuadro que terminara último en el torneo
descendería.
En 1973, los jugadores de LDU afrontaron el reto
de subir de categoría. “Nos llamaron de la Universidad
a mí y al doctor Raúl Vaca para que nos hiciéramos
cargo del equipo, porque era muy difícil conseguir recursos
en segunda (división); nosotros aceptamos el reto y ascendimos”,
recuerda Paz. En ese torneo, los “albos” no perdieron
ni un solo encuentro de los 20 que disputaron y al final lograron
el tan anhelado ascenso.
Cinco años después de su primer título
nacional, la “U” volvió a consagrarse campeón
del Ecuador. En 1974 el torneo fue más corto y los “albos”
jugaron 18 encuentros, ganaron 7, empataron 8 y perdieron 3, para
sumar 22 unidades; anotaron 19 goles y recibieron 14.
Ramiro Tobar, Luis de Carlos (uruguayo), Luis Garzón,
Wálter Maesso (uruguayo), Roberto Sussman, Patricio Maldonado,
Gustavo Tapia, Ramiro Aguirre, Óscar Zubía (uruguayo),
Juan Carlos Gómez (uruguayo) y Jorge Tapia actuaban con regularidad
en el equipo principal. Y estaban liderados por el estratega colombiano
Leonel Montoya Sánchez.
En 1975, los “albos” se enfrentaron
en la Copa Libertadores a El Nacional, Deportivo Galicia y Portuguesa
de Venezuela. Ese año logró tres victorias y empató
tres partidos para clasificarse a las semifinales del torneo junto
con Universitario de Deportes (del Perú) y Unión Española
(de Chile).
Para el siguiente año, la “Bordadora”
fue imparable, nuevamente lideró la tabla de posiciones y
terminó consagrándose bicampeón del Ecuador.
En la siguiente temporada ya surgió la figura
estelar de Polo Carrera, un zurdo catalogado como uno de los mejores
jugadores que han nacido en el Ecuador por su talento y olfato goleador.
“Polo tenía una zurda mágica,
pero además era un jugador con mucho talento”, recuerda
Leonel Montoya.
La campaña de 1975 tuvo 48 encuentros; la
“U” ganó 23, empató 14 y perdió
11, para conseguir 60 puntos. Anotó un total de 80 goles
y recibió 49. Nuevamente Montoya y sus muchachos sumaron
una estrella, la tercera para LDU.
En el último partido, los universitarios
empataron 3-3 con Aucas y alinearon con Wálter Maeso, Marco
Moreno, Luis de Carlos, Patricio Maldonado, Fernando Villena, Roberto
Sussman, Juan Carlos Gómez, Ramiro Aguirre, Polo Carrera,
Juan José Pérez y Óscar Zubía.
El Country de Liga
“Con un superávit que nos dejó
la Copa Libertadores de 1976, de 1,5 millones de sucres, decidimos
comprar cerca de 70 hectáreas en el sector de La Pampa, en
donde ahora se encuentra el Country.
Nosotros compramos el 50% y el restante se lo pedí
a mi gran amigo Tommy Wright, que era presidente de La Favorita;
él no sabía para qué, pero terminó aceptando
y nos dieron 500 mil sucres, que sirvieron para construir la carretera
que todavía existe. No había
agua, no había alcantarillado, parecía que era una
idea traída de los cabellos, pero al final fue una buena
decisión”, comenta Rodrigo Paz.
Hoy, el Country Club de Liga tiene 2 200 socios,
16 canchas de fútbol, cinco de básquetbol, 16 canchas
de arcilla para tenis y cuatro de cemento, además de un estadio.
También existen cuatro piscinas, zonas húmedas, canchas
de rácquetbol, squash, gimnasios y canchas para ecuavoley.
En el Country Club el equipo de primera tiene su
cancha de entrenamiento y la Casa de Liga, que es el lugar donde
se concentran. Esta fue remodelada en 2006 con un valor aproximado
de $500 mil. Además, existen seis canchas para las divisiones
inferiores y un mini estadio conocido como “Cascarón”,
con capacidad para 4 500 personas.
Una etapa sin títulos
Después del bicampeonato de 74-75, la “U”
cayó en un bajón futbolístico por varios años,
pese a que la dirigencia realizó grandes esfuerzos para armar
equipos competitivos, pero los resultados no fueron positivos. Solo
se destacan los vicecampeonatos de 1977 y de 1981.
En 1984, la situación del equipo era alarmante, su presencia
en la primera categoría estaba comprometida y los jugadores
no reaccionaban.
La dirigencia de ese año, encabezada por
Efrén Cocíos, solicitó a Rodrigo Paz que hablara
con el estratega colombiano Leonel Montoya, para que se hiciera
cargo del equipo. “ En una llamada de Guayaquil a Medellín,
EMELEC me ofreció un buen contrato para dirigirlo. Me propusieron
que viajara para arreglar una pequeña diferencia económica.
Esa misma tarde recibí un cablegrama de Rodrigo Paz pidiéndome
que pasara por Quito. Cuando llegué a la capital del Ecuador,
me pidió que fuera a verlo. En esa reunión me pidió
que me encargara del equipo para que no perdiera la categoría.
Siempre he creído que el hombre debe ser grato con quienes
lo han apoyado.
No dudé un instante, dije que si Liga me
necesitaba yo estaba listo para trabajar por la institución”3.
Liga salvó la categoría y estuvo cerca de clasificarse
a la Copa Libertadores.
El título
de 1990, de la mano de Berruela
Pasaron 15 años para que Liga nuevamente
pudiera alcanzar una estrella nacional. La temporada 1990 comenzó
mal futbolísticamente: el equipo no encontraba un nivel apropiado
y su clasificación a la liguilla final era prácticamente
imposible.
El doctor Raúl Vaca, presidente del club
en ese año, decidió contratar a un hombre de la casa
para que dirigiera al equipo y escogió a Polo Carrera.
“En 1990 yo era alcalde de Quito y Raúl
Vaca y Alfonso Rodríguez me comentaron que querían
contratar a Carlos Ernesto Berrueta. Yo me opuse firmemente, incluso
amenacé con dejar al equipo si Berrueta llegaba al club.
El doctor Vaca, testarudo como es, no me hizo caso y lo contrató,
y ahí tiene los resultados: campeones del torneo nacional
con Berrueta como figura”, confiesa Paz.
3 Montoya Leonel, Liga, Los años clave,
p.164
La ‘U’ del 90 jugó 44 partidos,
ganó 15, empató 14 y perdió 15. Anotó
57 goles y le encajaron 56. Los jugadores campeones fueron Patricio
Gallardo, Danilo Samaniego, Luis Pozo, Rodney Mantilla, Miguel Mina,
Hans Ortega, Juan Elio Guamán, Carlos Páez, Pietro
Marsetti, Hugo Vilches y Carlos Ernesto Berrueta.
La última
década
Con la construcción del Estadio de LDU,
llamado popularmente “Casa Blanca”, se inició
la etapa más gloriosa del club. En 1997 finalizó un
proyecto que había comenzado dos años atrás
y Liga obtenía así su propio escenario, ubicado en
el sector de Ponciano, al norte de Quito.
Esa temporada, el club se armó para ser
campeón. La Comisión Pro Construcción se encargó
solo del fútbol. “Cuando recibimos el equipo solo teníamos
seis jugadores, nos tocó iniciar de cero”. Bajo la
dirección del uruguayo Fernando Rodríguez Riolfo,
la “U” no logró el campeonato ni la clasificación
a la Copa Libertadores, por lo que al interior la dirigencia y los
jugadores se quedaron con una frustración que sería
revertida un año más tarde.
“Yo era alcalde de Quito y gestionamos la
adquisición del terreno donde se construyó el estadio.
En un principio tuvimos muchos problemas porque varias personas
se oponían a la construcción: eran más problemas
políticos. Nos tocó rellenar la quebrada en el sector
donde ahora son los parqueaderos. Apenas se aprobó el proyecto,
contratamos a los mismos arquitectos que construyeron el estadio
de Barcelona. Financiamos el estadio, que costó $15 millones,
con la venta de las suites”, recuerda Paz.
El segundo bicampeonato
En 1998 y 1999, LDU consiguió su segundo
bicampeonato nacional. Primero fue bajo la dirección técnica
del brasileño Paulo Massa y con un equipo renovado en donde
brillaba el volante colombiano Álex Escobar. El “Pibe
de barrio obrero”, como se lo conocía, llegó
en 1997 al equipo por recomendación de Leonel Montoya. LDU
actuó 46 veces, ganó 24, empató 12 y perdió
10. Marcó 81 goles y recibió 44.
En un hecho anecdótico, ese año en
la definición del título, los “albos”
cayeron en la primera final 0-1 contra EMELEC en Guayaquil y, en
una mañana y tarde para la historia, LDU goleó 7-0
a los “eléctricos”, en la mayor goleada que un
equipo de fútbol haya recibido en una definición del
título nacional.
LDU formó con Jacinto Espinoza, Ulises de
la Cruz, Byron Tenorio, Santiago Jácome, Néicer Reasco,
Alfonso Obregón, Luis González, Eladio Rojas, Alexander
Escobar, Eduardo Hurtado y Carlos María Morales.
Para 1999, el brasileño Massa renunció
y en su reemplazo la dirigencia contrató al chileno Manuel
Pellegrini, actualmente director técnico del Villarreal de
España. Con el mismo plantel, pero con el argentino Ezequiel
Maggiolo en sustitución de Morales, el equipo venció
en las dos finales a El Nacional, 1-0 en el estadio de LDU y 3-1
en el Atahualpa, para conseguir el segundo bicampeonato nacional
de su historia y su sexta corona.
Otra decepción
Para el año 2000, el equipo sufrió
otro golpe y perdió la categoría. Pellegrini dejó
la dirección técnica y sus reemplazantes, entre ellos
el “peinadito” Ospina, no pudieron mejorar el nivel
técnico del equipo.
La “U” se fue a la serie B luego de
haber sido campeón en 1998 y 1999. Pero en el torneo de la
B de 2001, el equipo y la hinchada “blanca” revivieron
y luego de un año tormentoso se ganó la categoría.
“Teníamos un problema financiero y
no pudimos retener a Pellegrini; ese fue uno de los mayores errores,
por eso perdimos la categoría”, comenta Paz.
La séptima
y la octava coronas
Para 2003, la dirigencia encargó la dirección
técnica del equipo al uruguayo Jorge Fossati, quien apeló
a una línea de tres defensas, algo novedoso para los jugadores
y los seguidores “blancos”.
Al principio del año, su sistema táctico
tenía varios problemas y el equipo no mostraba un buen nivel;
sin embargo, los dirigentes decidieron respaldarlo y los resultados
fueron positivos. Al final de la temporada se consiguió la
séptima estrella.
LDU formó con Jacinto Espinoza, Santiago
Jácome, Carlos Espínola, Geovanny Espinoza, Alfonso
Obregón, Patricio Urrutia, Paúl Ambrossi, Néicer
Reasco, Franklin Salas, Ignacio Risso y Luis Zambrano.
Los “albos” jugaron 46 partidos, ganaron
27, empataron 10 y perdieron 9; marcaron 87 goles y recibieron 52,
para sumar un total de 64 puntos.
En 2005, el equipo fue dirigido por el peruano
Juan Carlos Oblitas. El “Ciego”, como se conocía
al entrenador, regresó a la línea de cuatro zagueros
y conquistó el primer y único torneo apertura. Ese
año, la FEF decidió que se jugaran dos torneos en
un solo año. En la definición con Barcelona, LDU fue
superior y se proclamó campeón del primer torneo corto.
Los “albos” jugaron 24 partidos, ganaron
16, empataron 3 y perdieron 5; anotaron 61 goles y recibieron 28.
El elenco estaba conformado por Christian Mora,
Néicer Reasco, Carlos Espínola, Geovanny Espinoza,
Paúl Ambrossi, Alfonso Obregón, Patricio Urrutia,
Édison Méndez, Álex Aguinaga, Roberto Palacios
y Ariel Graziani.
Ese equipo, jugando la Copa Libertadores de 2006,
se quedó en cuartos de final, eliminado por el Internacional
de Porto Alegre, que al final del torneo terminó conquistando
la Copa.
“Estuvimos cerca; la para por el Mundial de Alemania 2006
nos afectó mucho y no pudimos conseguir el pasaporte a las
semifinales”, recuerda Obregón.
La última
estrella y el camino a la final
Para la parte final de 2006, llegó el argentino
Edgardo Bauza. Su temporada no fue muy buena aunque el equipo se
clasificó a la Libertadores de 2007.
Pero lastimosamente ese año el cuadro universitario
terminó fuera del torneo continental en la primera fase.
La eliminación y los malos resultados en el torneo nacional
pusieron a la hinchada en contra del técnico, y domingo a
domingo pedía su salida desde las gradas.
En algún momento fue tan dramática
la relación del técnico con los seguidores que, al
finalizar un partido en la “Casa Blanca”, el estratega
tuvo que abandonar el estadio escondido en un patrullero de la Policía.“Fueron
momentos malos, pero yo siempre he dicho que el hincha es pasional
y vive el momento”, señala Bauza.
Hoy la relación con el estratega es perfecta
y Bauza está a 180 minutos de conseguir la gloria y el título
de la Copa Libertadores de América, cuando se enfrente al
Fluminense de Brasil. Porque en la historia, hasta la fecha, tendrá
que ser considerado como el mejor técnico de Liga, el único
que ubicó al equipo “albo” entre los dos grandes
del continente.
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