Medios
públicos, en la mira de la sociedad y de los medios privados
Por: Soledad Donoso
Redacción Quito (sdonoso@hoy.com.ec)
Con
la idea de ser pluralistas e independientes y con una asignación
de más de $8 millones, por parte del Estado, nacieron tres
medios públicos en el Ecuador.
Tres medios al mando del actual Gobierno de Rafael Correa, que tienen
como meta incluir en sus agendas diarias a la ciudadanía,
los temas educativos y culturales, el amor a la Patria, promover
el respeto a lo propio, los valores humanos como la honestidad,
puntualidad y respeto.
En noviembre del año pasado, Ecuador TV, Radio Nacional y
diario El Telégrafo, el más antiguo del país,
iniciaron sus labores como los primeros medios públicos del
país.
Las nuevas cabezas de estos medios prefieren que se los llame “públicos”
y no estatales, pues tienen una connotación más gobiernista.
“No nacimos ni moriremos con el Gobierno de turno”,
dijo Rubén Montoya, editor general de diario El Telégrafo.
El 29 de noviembre de 2007 se estrenaba, cuando el país presenciaba
la inauguración de la Asamblea Constituyente, el primer canal
público, Ecuador TV. Un mes después, Radio Nacional
reaparecía en el país con transmisiones de prueba
desde la Asamblea en Montecristi (Manabí), a Quito y Guayaquil.
Finalmente, en marzo de 2008, un nuevo diario El Telégrafo
saltaba al ruedo de los medios con el eslogan “primer periódico
público”.
Para esto, el Gobierno ya había asignado aproximadamente
$5,8 millones para que Ecuador TV inicie sus transmisiones.
| |
Montoya:
'Es un riesgo latente que un medio público se convierta
en uno del gobierno'
|
|
El primer desembolso fue de $5 millones que fueron invertidos en
la compra de equipos. Los otros $800 mil estuvieron destinados para
los gastos operativos del nuevo canal estatal.
Por ahora, Ecuador TV transmite su programación a Quito,
Guayaquil, Cuenca y Manta, pero la idea es que el canal, ahora en
UHF, llegue a tener cobertura a escala nacional.
En marzo de este año se hizo efectivo la compra de programación
del canal estatal a un costo de $50 mil. El primero giro de compra,
de acuerdo con Enrique Arosemena, se realizó para adquirir
programas a la BBC de Londres, a la TV alemana y a productoras como
Children’s Television Workshop, que fue la realizadora del
programa infantil Plaza Sésamo, pese a que este programa
no será retransmitido por Ecuador TV.
El Estado destinaría unos $250 mil para la compra de programación
y producción nacional.
Ese dinero forma parte de los cerca de $6 millones que el Estado
invertirá anualmente en el primer canal de televisión
pública. Esto, sin contar la inversión para la ejecución
de una segunda parte, con la donación de cerca de $15 millones,
por parte de Venezuela, para adquirir otros equipos técnicos.
Al mismo tiempo, el Gobierno continuaba con las asignaciones. Esta
vez, cerca de $200 mil para la reactivación de Radio Nacional,
que después de sus fallidas transmisiones desde Montecristi
ahora solo transmite música.
Dentro de la idea de consolidar a los medios públicos en
el país, no podía faltar un periódico. Por
eso $2,6 millones fueron invertidos en El Telégrafo, que
imprime unos 25 mil ejemplares diarios. Con una agenda en donde
“lo primordial es satisfacer la necesidad de información
a los sectores relegados, incluso por el Estado”, comentó
Montoya, el rotativo inició su circulación.
Su mayor debilidad radica en la impresión, que le resta calidad,
y, para remediar esa falencia deberá adquirir una nueva rotativa
a un costo de $6 millones, que el Gobierno tendrá que invertir.
“Son medios nuevos y por lo tanto necesitan de una gran inversión”,
comentó Isabel Ramos, investigadora de medios.
Los medios públicos suelen ser financiados, principalmente,
con dinero del Presupuesto del Estado, aunque también pueden
financiarse con la venta de publicidad o programas.
Para José Villamarín, decano de la Facultad de Comunicación
de la Universidad de las Américas, “si un medio público
depende solo del Estado, podría caer en la burocratización”.
Sin embargo, Vinicio Alvarado, secretario de la Administración,
comentó, en una entrevista a HOY, que “si se exagera
la inversión del Gobierno en un medio público, no
pasa nada. Es la plata del Gobierno entregada a otra instancia del
Gobierno que va a tener una renta que va a quedar para él
mismo”.
Pero Lidia Camacho, presidenta de la Red de Radiodifusoras y Televisoras
Educativas de México, anotaba en una de sus publicaciones
que los medios públicos “precisan independencia de
gestión, diversificación de sus fuentes de financiamiento
y transparencia en su administración”.
Por otro lado, según Alvarado, se busca cambiar el reglamento
que permita el ingreso de publicidad comercial a los medios públicos.
En tanto que la inversión “en publicidad es de alrededor
de $400 millones anuales y, de eso, al Estado no le significa sino
entre $20 y $30 millones y de eso, los medios públicos no
se beneficiarán, sino con alrededor de $1 millón”,
indicó.
‘El Telégrafo es proyecto
que apunta al fracaso’

Felipe Burbano, subdirector académico de FLACSO, cree que
medios públicos son impuestos
¿Cómo mira el papel de los
actuales medios públicos en el país?
Actualmente yo los miro totalmente marginales y periféricos,
sin ninguna presencia importante en términos político,
culturales y de entretenimiento. Me parece que recién empiezan
a conformarse sin tener objetivos muy claros. Por lo tanto, estamos
empezando un proceso de debate sobre lo que podrían ser estos
medios públicos y estatales.
¿Cuáles deberían
ser esos objetivos?
Presentar una oferta de contenido de noticias, entretenimiento,
documentales, que no estén sujetos a la dinámica propia
de los medios privados, que es el rating, la publicidad, la circulación.
Apartarse de esa lógica mercantil privada les permitirá
funcionar desde otra perspectiva y otra lógica.
¿Cómo avizora el futuro
de estos medios en el Ecuador?
Yo soy muy escéptico. El Telégrafo creo que
es un periódico que no va a estar en condiciones de competir
con los privados, porque creo que tienen una diversidad de demandas
en términos de contenido, de calidad de esos contenidos,
de público; de tal forma que yo no veo la ventaja que pueda
ofrecer un periódico público frente a los privados,
ni cómo puede encajar en este mercado de la comunicación.
Creo que es un proyecto que apunta al fracaso, que no va a tener
lectoría o interés.
¿Qué pasará con la
TV?
La cultura está volcada mucho más hacia la
televisión. Se deberá generar una programación
distinta que la que hay en los canales nacionales. Me parece que
la televisión pública tiene más espacio y mayor
demanda, que le permitirá despegar.
¿Cuánto dinero debería
invertir el Gobierno en un canal estatal?
No sé si el Estado esté en la capacidad de
mantener un canal estatal, por sus altos costos. Por ejemplo, Televisión
Española tiene presupuesto de 600 millones de euros al año
($936 millones). Si la inversión es muy baja y vamos a tener
un canal burocrático, mediocre, que reproduce programaciones
de otras televisoras públicas, no tiene ningún sentido.
¿Cree en realidad que son medios
públicos o del Gobierno?
En el caso del Ecuador hay una tendencia de que los gobiernos
manipulen lo estatal para su propio beneficio, porque tenemos muy
poco sentido sobre lo público. No se descarta que los medios
públicos también sean manipulados por el Gobierno.
¿Al contar con financiamiento directo
del Estado puede provocar que se convierta en vocero del gobierno
de turno?
Si es que no hay una convicción seria de la sociedad
sobre la necesidad de estos medios corren el peligro de ser proyectos
condenados al fracaso. No digo que no sean necesarios pero en el
contexto ecuatoriano este gobierno impuso la existencia de un medio
público, no sé si la mayoría de ecuatorianos
estén convencidos de la necesidad de esos medios.
Renace antiguo medio para ser público

Varios cambios vivió El Telégrafo
antes de convertirse en el “primer medio público del
Ecuador”.
El primero, en su forma, ahora se lo imprime con un diseño
tipo tabloide. Zona Ciudadana o Salud Solidaria (fotos) son varias
de las secciones del diario.
Entre sus editorialistas figuran nuevas caras.
|
|