INVESTIGACIÓN: LA INVESTIGACIÓN PERIODÍSTICA, el papel que han jugado los medios ante los gobiernos, los pioneros, los grandes golpes, los resultados...

Investigación o la obsesión por destapar el lado oculto del poder
Por: Ana Angulo Benavides
Editora Unidad de Investigación (aangulo@hoy.com.ec)

Con el reportaje ‘¿Cómo se hace un diputado?’, publicado el 24 de abril de 1994, nació BLANCO Y NEGRO. En cuatro páginas tamaño tabloide se hizo la “disección” de una campaña electoral y se pusieron en escena las estrategias de los expertos en márquetin político para ganar una campaña electoral.
Desde entonces han transcurrido 700 semanas y, aunque han variado el formato (una época apareció en tamaño estándar), el número de páginas del suplemento y ha habido relevos entre los periodistas que han formado parte de la Unidad de Investigación, el objetivo de sacar a la luz asuntos de interés colectivo que alguien trata de ocultar se mantiene como en los primeros tiempos de esta publicación, cuando era liderada por el ex subdirector de información de HOY, Diego Cornejo Menacho.
En el Ecuador siempre estuvo presente el periodismo de investigación. “Al revisar los archivos he observado reportajes que denuncian corrupciones en las aduanas, en las compras de armas, en la política interna, la intervención de la CIA...”, dice Mariana Neira, quien realizó este tipo de reportajes en la revista Vistazo hasta hace poco tiempo.
Precisamente en esa publicación tomó fuerza esta forma de hacer periodismo, de la mano de la desaparecida María Albán Estrada, quien en la década de 1980 presentó investigaciones sobre la mafia cafetalera de Manabí, las actuaciones irregulares de un alcalde capitalino de la época, el negociado de ciertos generales de la FAE que compraron terrenos en la zona de Tababela, donde actualmente se construye el nuevo aeropuerto de Quito, y muchos otros informes que causaron gran impacto en la época.
Esos fueron también los tiempos del asesinato de los hermanos Santiago y Andrés Restrepo, en los calabozos de la Policía, crimen de Estado que, de no haber sido por la persistencia de los medios de comunicación y la tenacidad de los padres de los menores, Pedro y Helena, hubiese quedado en la impunidad.
Si bien todo periodismo, por definición, es investigación, a raíz de BLANCO Y NEGRO se conformó, en un periódico nacional, un equipo dedicado exclusivamente al periodismo de profundidad y de denuncia.
Entre los reportajes que conmovieron al país de esos días, uno que se publicó a mediados de 1994 descubrió la farsa montada por el poder sobre la supuesta desmovilización del presunto grupo guerrillero Sol Rojo; luego fue el escándalo de Flores y Miel, en el que estuvo envuelta una nieta del entonces presidente Sixto Durán Ballén, cuyo esposo tuvo orden de prisión y no la cumplió porque fue sacado del país a los EEUU en el avión presidencial, en uno de los viajes del mandatario.

Solamente el 29 de enero de 1995 y el 8 de marzo de 2003 no se publicó Blanco y Negro
 


Otra denuncia sonada, que fue destapada por el suplemento de HOY, tuvo que ver con el aeropuerto Los Perales, de San Vicente, Manabí. En ese caso se descubrió que una serie de allegados a Durán Ballén habían comprado terrenos en la zona y, para colmo, el Gobierno declaró la obra de seguridad nacional y adjudicó la construcción al Cuerpo de Ingenieros del Ejército. En la actualidad, ese aeropuerto es prácticamente un “elefante blanco”, como reconoció el primer subsecretario de Aviación Civil de este Gobierno, Juan Francisco Ospina. De paso, la pista debía costar 15 millones de sucres, pero su valor se incrementó a 24 millones.
En agosto de 1996 llegó al poder el Partido Roldosista Ecuatoriano (PRE), con su líder Abdalá Bucaram. BLANCO Y NEGRO abordó la corrupción de ese Gobierno en varias entregas, pero el reportaje más impactante se denominó ‘La Navidad de los pobres en vivo y en directo’; allí se relataba cómo en una teletón en la que el presidente actuó de animador, cantante y bailarín se recaudaron más de 17 000 millones de sucres con el anuncio de que se iba a comprar juguetes para los niños pobres, pero solo se llegaron a repartir 191 272 fundas de caramelos con juguetes baratos. Un mes después de la publicación cayó ese Gobierno; poco después se supo que en el momento de la huida funcionarios sacaron en costales la plata de los gastos reservados.
La “Red Peñaranda”, que operó en el Congreso, fue otro de los casos destapados por el suplemento. Con el pretexto de comprar equipos de computación para varios colegios del país, hubo un gran negociado que desembocó en la destitución de 17 diputados, entre ellos Santiago Bucaram, quien se fue a Panamá, junto a su hermano y ex presidente. En la actualidad, Luis Peñaranda (el vendedor de las computadoras) se encuentra en el Penal García Moreno, tras ser deportado desde los EEUU.
El bucaramato fue reemplazado por el interinato de Fabián Alarcón Rivera. Fue una época de inundaciones provocadas por el fenómeno de El Niño, para lo cual el Gobierno conformó una unidad coordinadora adscrita a la Presidencia de la República, que debía recoger donaciones para distribuirlas a millares de damnificados.
En ese cargo fue nombrado el ciudadano uruguayo Eduardo Sierra, quien se fugó a Panamá luego de que la Fiscalía determinó que se habría beneficiado “de manera dolosa” de ingentes recursos económicos obtenidos por un negociado en la importación de ropa usada. El escándalo fue destapado y seguido en tres reportajes del suplemento de investigación de HOY, entre el 11 y el 25 de enero de 1998.
Un personaje poderoso del Gobierno de Alarcón, nada más y nada menos que su ministro de Gobierno, César Verduga, también formó parte de la “galería de denuncias” de BLANCO Y NEGRO. Ese funcionario utilizó 5 000 millones de sucres de los gastos reservados para pagar encuestas sobre su popularidad con miras a una posible candidatura presidencial. Actualmente reside en México, donde le otorgaron asilo político.
Luego le tocó el turno al Gobierno de Jamil Mahuad, que estuvo marcado por el feriado bancario y el salvataje calculado en $8 000 millones; aquí se cruzó el famoso aporte de $3 millones del ex presidente del Banco del Progreso, Fernando Aspiazu, a la campaña presidencial. Entre otros reportajes, la Unidad de Investigación de este diario reveló cómo un decreto presidencial permitió convertir a la Corporación Financiera Nacional (CFN) en un “tacho de basura” de los papeles inservibles de algunos bancos privados.
Un complot militar, encabezado por el coronel Lucio Gutiérrez, sacó a Mahuad del poder. Las investigaciones sobre la asonada quedaron truncas porque el Gobierno de Gustavo Noboa impulsó una amnistía que fue aprobada por el Congreso. Los protagonistas conformaron el movimiento Veintiuno de Enero, actualmente Sociedad Patriótica.
En alianza con el movimiento indígena, Gutiérrez asumió el poder en enero de 2003. En ese Gobierno, BLANCO Y NEGRO sacó a la luz el nepotismo que existía en los organismos que integran el sector de las telecomunicaciones, la corrupción en Pacifictel, en las aduanas, en Petroecuador..


Rollos de cinta adhesiva comprados por la administración pasada de Pacifictel,
aunque no se los necesitaba

Tras ser depuesto por la ciudadanía quiteña, Gutiérrez fue sucedido por su vicepresidente Alfredo Palacio, quien no logró cumplir los ofrecimientos de refundar el país y de acabar con la corrupción. Entre los casos más sonados estuvieron algunos contratos “dudosos” en Andinatel, por lo que fue denunciado el propio presidente y, aunque él no fue enjuiciado, el caso se mantiene abierto contra uno de los principales funcionarios de ese Gobierno, Roosevelt Chica, y el ex presidente de la telefónica, quien tuvo orden de prisión.
En lo que va del actual Gobierno, el suplemento de investigación de este diario ha contabilizado el gasto millonario en propaganda y reveló que las cuñas se producen en la Agencia Uma-Creativa, integrada por personal que laboró en la agencia Creacional de propiedad del secretario de la Administración, Vinicio Alvarado.
También hemos hecho un seguimiento a las emergencias decretadas por el Gobierno, especialmente a la vial, que hasta ahora no inaugura un solo kilómetro de carreteras. Asimismo, informamos cómo el Instituto de Seguridad Social (IESS) iba a comprar un edificio en Quito por un valor que superaba en varios millones el avalúo realizado por la propia Institución.

La investigación debe mostrar pruebas contundentes, verificadas y verificables
 

Contamos cómo se hicieron nombramientos “a dedo” en las gerencias y presidencias de algunas empresas eléctricas, a pesar de que la Ley obliga a convocar a concursos de oposición y merecimientos. También desmontamos las cifras de las viviendas que supuestamente habría construido el Gobierno y hemos puesto en escena el incumplimiento de varias instituciones del Ejecutivo a la Ley de Transparencia de la Información, empezando por la Presidencia de la República, que aún no pone en su página web todo lo que exige esa legislación, entre otras investigaciones.
Un periodista que fue editor de BLANCO Y NEGRO hace varios años manifiesta que el verdadero periodismo independiente es el proactivo, es decir cuando se genera la noticia con una investigación propia.
Desde su experiencia, señala que siempre hay alguien que representa algún interés, que intenta utilizar a los periodistas, pero esto se puede evitar con la confrontación de todas las fuentes y de todos los datos posibles.
En ello coinciden el editor de la revista Vistazo, Cecilio Moreno, la periodista Mariana Neira y el editor judicial de El Comercio, Arturo Torres. Los tres han publicado reportajes sobre casos de corrupción.
Entre las decenas de trabajos de Moreno se mantiene vigente la denuncia sobre la “carretera más cara del mundo”, como denominó al encarecimiento escandaloso de la vía Méndez Morona, confirmado por un examen de la Contraloría, que llegó a establecer multas y glosas millonarias, las cuales, por cierto, aún no han sido cobradas por incidentes judiciales y la lentitud de los tribunales.
En el caso de Torres, una investigación publicada en varias entregas sobre el supuesto enriquecimiento ilícito del magistrado de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) Olmedo Bermeo evidenció la corrupción al más alto nivel en la Función Judicial y, por primera vez en la historia, se enjuició penalmente a un miembro de la Corte. Olmedo fue destituido, llamado a juicio plenario y actualmente espera sentencia. Entre otros, la sección Judicial de El Comercio también hizo varios trabajos sobre el caso “Filanbanco” y ha destapado casos de corrupción en diferentes gobiernos.
A su vez, Mariana Neira fue la autora de varias denuncias de corrupción, especialmente en las FFAA, que se publicaron en Vistazo , y escribió un libro sobre el caso de los hermanos Restrepo.
Los tres consideran que el periodismo de investigación se diferencia con otras formas de reporterismo, en que profundiza, indaga, confronta, para revelar lo que el poder público o privado quiere ocultar y no se queda en la simple reseña de hechos que ocurren a la luz pública.
“Una investigación debe mostrar pruebas contundentes, verificadas y verificables”, señalan Torres y Moreno. Neira añade que el proceso de búsqueda intensa de datos para armar una historia o para denunciar un hecho puede durar semanas, meses, inclusive años.
Ella también establece una diferencia con el periodismo sensacionalista, al señalar que este pone sobre la mesa sangre y sexo, mientras el otro presenta un problema de interés nacional que exige solución.
Torres considera que, pese a los esfuerzos (los mayores vienen de la prensa escrita) y los buenos resultados obtenidos, aún hay mucho por hacer, por lo que cree que más medios de comunicación deben incursionar en la investigación. Neira también sostiene que en el país hay muy buen periodismo en este campo. A pesar de ello, aunque “como ahora a todo lo denominan investigación, también hay el mediocre”.
Para Cecilio Moreno, quien empezó en este oficio con la maestra María Albán, el que se hayan revelado casos de corrupción a través de este tipo de periodismo “de alguna manera ha decidido el futuro del Ecuador”, directa o indirectamente. Afirma que no se hubiesen dado cuestionamientos a los gobiernos, sin periodistas de investigación.
Un periodista que estuvo al frente de BLANCO Y NEGRO hace algún tiempo señala que en general, pocas denuncias de prensa han tenido consecuencias jurídicas, pues esa parte depende de los organismos de justicia. No obstante, se muestra firme partidario de este tipo de publicaciones, porque, dice, es la única forma de que los ciudadanos se enteren de asuntos que los poderes prefieren que nunca se destapen.
Por su parte, Moreno manifiesta que el objetivo del periodismo de investigación es revelar los hechos, mientras la decisión de abrir procesos para sancionar la corrupción corresponde a los organismos de control. “Sí produce mal sabor el que no se sancione a los corruptos, pero al menos cumplimos con nuestra obligación de hacer saber a la sociedad lo que está pasando”, anota.
El editor judicial de El Comercio concuerda con esta visión. Sostiene que un ciudadano bien informado toma mejores decisiones y esto redunda en beneficio de la comunidad. “Por eso el periodismo de investigación es una herramienta fantástica para fortalecer la democracia”, puntualiza.
Mientras Mariana Neira apunta que esta forma de hacer periodismo permite darle a la gente una mejor visión de lo que sucede al interior del poder (político, económico, armado) y lamenta que algunos medios eviten realizar esta clase de trabajos porque afecta a sus intereses y desacrediten a la investigación periodística tildándola de “denunciología”.
Hace pocos años, el diario HOY impulsó la aprobación de la Ley Orgánica de Transparencia de la Información (Lotaip), que obliga a las instituciones del sector público a entregar información sobre todos sus actos, excepto los que comprometen la seguridad nacional.
En la práctica, esa ley se cumple poco, “si se quiere ocultar un documento, basta ponerle el sello de reservado”, coinciden en señalar Mariana Neira y Cecilio Moreno.
Así, en materia de transparencia, poco se ha cambiado en los últimos 14 años. Por eso, el periodismo de investigación sigue en la búsqueda de destapar lo que el poder oculta.


 

ÍNDICE
arrow "Yo encuentro en periodistas afán de poner zancadillas"
Por: Thalía Flores y Flores
arrow "El Gobierno de Febres Cordero se parece bastante al de Correa"
Por: Martha Córdova Avilés
arrow Libertad de expresión: normas se acomodan al vaivén de la política
Por: Luis Boada Gualsaquí
arrow Tibio rol del gremio periodístico en defensa de los profesionales
Por: Verónica Galarza
arrow Nuevas voces surgen a través del periodismo ciudadano
Por: Nancy Jarrín
arrow Cuando la mirada del público se convierte en un ejercicio académico y de crítica
Por: Saudia Levoyer
arrow Los intereses políticos y económicos también juegan al fútbol
Por: Raúl Chávez
arrow Nadie más alejado del poder, que la prensa de provincia
Por: Susana Klinkicht
arrow Medios públicos, en la mira de la sociedad y de los medios privados
Por: Soledad Donoso
arrow Tradición crítica en el periodismo de opinión
Por: Diego Araujo Sánchez

 

 

 

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