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¿Qué
opina usted de la aprobación de la provincia 23?.
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Sin ánimo de ofender y ya que este espacio me da la posibilidad de emitir mi criterio
y opinión, al tiempo que me dirijo a este importantísimo medio de comunicación quiero
orientar mi forma de ver las cosas hacia las dos o tres personas que a nombre de 2
millones quinientos mil habitantes, le están haciendo quedar mal a la ciudad de Guayaquil
y la provincia del Guayas:
Considero justo su derecho de provincialización a Santa Elena, era hora ya de ponerle
punto final al Partido Social Cristiano que ha manejado con criterio selectivo y
dedicatoria la asignación de recursos. No es justo un malecón 2000 cuando hay cantones y
parroquias olvidados por los dueños de la gran hacienda llamada Guayas, donde no hay
infraestructura vial, servicios básicos ni derecho a disentir.
Lamento que el Congreso se haya echado atrás. Ojalá se revea tal situación y los
peninsulares puedan finalmente tener la posibilidad de distribuir sus propios recursos
originados en la industria pesquera, el turismo, el petróleo, etc., en sus propias
necesidades sentidas.
Celebro que al fin haya un presidente que corte tantos privilegios de una partido
político que solo ha hecho es crear castas y con ello ciudadanos de primera y de segunda.
En nuestro país todos sin excepción, todos somos iguales ante la ley y nadie por
pelucones o señoriítos que se crean pueden ni deben hacer esa oprobiosa diferenciación,
o todos en el suelo o todos en la cama, basta señor Nebot, basta señor Lapentti basta,
basta, entiendan por favor, su tiempo terminó, vivimos otro momento histórico,
político, económico y social, momento que nos pertenece a todos (perdón por incluirme).
En este caso particular y puntual de la provincialización, es tiempo de los peninsulares
a quienes le deseo la mejor suerte del mundo y que Dios colme de bendiciones sus justas y
legitimas aspiraciones, cual es la de romper el yugo al que han estado sometidos toda su
vida.
Entendemos su gran gestión, usted especialmente señor Nebot, ha sido una autoridades
exitosa, pero entienda que ya llego al máximo nivel de su competencia y de acuerdo a la
ley o Campana de Gauss, de allí no va más, está -y es evidente- en la cuenta regresiva
y es mejor decir hasta aquí soy exitoso que tener que decir, el éxito me equivocó.
Señor Nebot, no pretenda seguir siendo dueño de la verdad, Santa Elena necesita
desarrollarse o al menos crear un ambiente favorable a sus pobladores dotándoles de
servicios básicos, salud, educación con sus propios recursos; no señor Nebot, no trate
de retratar su anima aversión que siempre ha tenido con los serranos negando el ingreso
por el puente a los buses de transporte interprovincial, no se olvide que ese puente no
fue construido con recursos seccionales y ni siquiera en la administración social
cristiana, ese puente le pertenece a todos los ecuatorianos, no sea malo, no reme a contra
corriente, no pretenda que el puerto de Guayaquil por donde fluye el 70% de nuestro
comercio internacional pueda ser exclusivo suyo, no insista con las autonomías, primero
porque sería descentralizar la corrupción y desde luego y obviamente aumentarla. Y
segundo, cuando alguien pide autonomía (caso Santa Elena) usted se niega, allí mismo
usted ya esta siendo inconsistente: piensa de una manera, dice otra y hace diametralmente
diferente. Basta de horrendas equivocaciones que solo le descubren el cobre.
Ante la población ecuatoriana usted esta quedando pésimo como un inmenso detractor y
desde luego no nos hemos olvidado de su regionalismo recalcitrante,
Ángel Naranjo
Quito - Ecuador
sesmoil@andinanet.net
El Gran Guayas
Al menos de esa manera se expresa el Consejo Provincial en sus cuñas radiales y
televisivas, ¿pero realmente somos el Gran Guayas?
Al momento estamos siendo testigos del pedido de un sector del Gran Guayas (Santa Elena,
La Libertad, Salinas), quienes solicitan y piden que se los excluya, no quieren ser parte,
se cansaron de serlo, buscan ser artífices de su propio destino, exponen los argumentos
que los llevaron a tomar esta decisión. Después de mucho tiempo han descubierto, que
transformarse en una nueva provincia es la solución para superar todos sus males, será
el inicio de un futuro con mejoras sustanciales, cambios permanentes que les permitirá
mejorar sus condiciones de vida.
Nos hacen conocer del total abandono que por mucho tiempo han sido objeto, la escasa o
ninguna atención por parte del gobierno provincial, en atender sus demandas de obras, la
escasa o ninguna atención del gobierno central en cumplir con tantos ofrecimientos, que
durante muchos años han sido ofrecidos; pero aquí si resulta sorprendente que a los
gobiernos locales no se les hace ningún llamado de atención. Al parecer estos son los
únicos que si han cumplido con .
..ellos mismos, como siempre la
búsqueda de los culpables se la hace de casa afuera y no hacia dentro.
Entonces vemos como el Gran Guayas empieza a desmembrarse, nos damos cuenta que no hemos
sido tan unidos como parecía, y al parecer la corriente de aquí en adelante será la
creación de nuevas provincias buscando el tan anhelado bienestar y obras
básicas, necesarias para la superación y crecimiento de los pueblos.
Creo que es necesario que en este momento, quienes representan por elección y decisión
de sus habitantes, a cada uno de los cantones que forman el GRAN GUAYAS, se
tomen su tiempo y reflexionen sobre lo que está aconteciendo, y que tomen las medidas o
correctivos necesarios para que esta situación que hoy estamos viendo, no se conviertan
en actitudes separatistas, a las cuales se ven abocados los pueblos por la desidia y
abandono de sus gobernantes y de quienes los representan, para quienes la voz del pueblo
no les llega y que el cumplimiento de su mandato solo se enfoca en su beneficio personal y
de su entorno más cercano.
No queramos que después de corto tiempo nos reduzcamos a ser simplemente
Guayas
Por un clavo se pierde una herradura y por una herradura un caballo; por un caballo
un caballero y por un caballero un reino Proverbio Español
Martín Uraga Ycaza
maui54@hotmail.com
Provincia de la península
Hace mucho que vivo fuera del Ecuador, mi país. No obstante sigo casi diariamente sus
avatares por medio de la prensa ecuatoriana a través de internet.
Mi convicción más íntima es que la fragmentación del país, en cuantas provincias se
quiera no traerá, como no ha traído, un significativo cambio en la "calidad"
de país que tenemos.
Cuando estaba en el 2. año de secundaria se creó la provincia de Zamora Chinchipe y yo
me emocioné. Mi profesor de geografía -en Ambato- me puso los pies en tierra cuando me
dijo que tener una provincia más no suponía que éramos más grandes. Con el ejemplo
anterior y viendo la situación de lo ocurrido con la referida provincia de Zamora
Chinchipe al cabo de casi 50 años -inaccesible, pobre y olvidada- se puede comprender mi
descreimiento con este tipo de carnavales geográficos.
Cordialmente
J. M. BONILLA DESDE URUGUAY
juanelsa@adinet.com.uy
Yo creo que es una locura dividir más a un país tan pequeño como el Ecuador que ya
esta dividido en 22 provincias. Si la península de Santa Elena es tan importante para el
Gobierno pues entonces que le preste la atención que necesita pero en concordancia con
otras zonas del país que también les gustaría ser provincia para que los gobiernos les
presten atención que necesitan. Es una pena ver como los gobiernos demagogos engañan al
pueblo y al país.
Carlos E. Mateus
e-mail:carlos@mateus.com
Provincialización
Me parece buena la aspiración de provincialización de los tres cantones. Teniendo en
cuenta que es conveniente la descentralización administrativa en una provincia como el
Guayas que es muy populosa y de economía cada vez más compleja.
Sánchez
sanchezp@ciudad.com.ar
No estoy de acuerdo en la provincialización porque lo único que va a suceder es que
el país se desintegre, mañana serán otros cantones los que quieren provincializarse, y
llegara el momento que tendremos tantas provincias como cantones existen en la actualidad.
Marcelo Blanco
mblanco@cncultura.gov.ec
Personalmente creo que esa no es la manera de solucionar los problemas de nuestros
pueblos, aumentando la burocracia no impulsa el desarrollo de los pueblos, se debe buscar
otras vías que ayuden a solucionar las necesidades de esos tres cantones, la división no
ayuda, solo el trabajo, productividad y distribución equitativa nos ayudará a mejorar
nuestras condiciones de vida. Sorprende que el
Sr. Correa apoye esta tesis sabiendo que económicamente no es lo mejor para el Ecuador,
sin duda su posición es convenienciera, populista y alejada de la realidad Ecuatoriana.
William Camacho
willaries36@hotmail.com
Opinión
Por que no dejar que se provincializen talvez así puedan obtener fondos propios para que
pueda surgir la provincia y no todos los fondos se queden en la ciudad de Guayaquil,
además a los guayaquileños les favorecería por esta misma situación de más fondos
solo para Guayaquil. O es que acaso lo que sucede es que los ingresos a los bolsillos de
los diputados ya no van a seguir creciendo como antes crecían. Lo único que hay que
esperar que si se crea esta nueva provincia los candidatos para representantes mantenga
sus valores por encima del enriquecimiento a expensas de los demás como sucede en las
demás provincias. Ojalá y así no sea y que sea por el bien de los peninsulares.
Alvaro Jaya
jaya99@hotmail.com
Sobre la creación de la provincia de Santa Elena
Vivo en los EEUU treinta y cinco años y siempre visito frecuentemente el Ecuador y soy
testigo de su abandono y su progreso. Que lástima que temas transcendentales para el
futuro de mi patria sean siempre politizados en una óptica de egoísmo e intereses
electoreros. El decir del señor Presidente que no creo que esta sea la solución
pero debo escuchar el mandato del pueblo, por favor, el primer mandato de todo el
pueblo y al que usted se comprometió ante todos los ecuatorianos, fue la
reestructuración jurídica del país, el resto son avances electoreros. Esta bien que el
gobierno aplique tácticas para ganar el favor popular a su propuesta pero no destruya la
unidad de una provincia, ni nos enfrenten entre ecuatorianos, el odio o revanchismo
político con la derecha no puede querer cegar a todo un pueblo a la irrefutable realidad
que la Provincia del Guayas es una de la que más progreso ha ganado en estos últimos
años, sus playas, sus carreteras, sus centros turísticos son ahora el puntal para las
visitas e inversiones de los extranjeros y nosotros los emigrantes ecuatorianos; el mismo
Santo Domingo, es una ciudad muy comercial y en buen rumbo de progreso. El criticar el
abandono a estos pueblos es algo verdaderamente risible para quienes salimos del Ecuador
hace muchos años y regresamos atestiguar su verdadero avance o estancamiento. Si por
abandono hay que crear más Provincias, entonces ¿que tendríamos que hacer con los
pueblos de la amazonia y muchos otros alrededor del país que sufren de verdadero abandono
e indiferencia gubernamental? Señor Presidente, este problema es de todo el país, no de
Santa Elena y Santo Domingo, y para ello el pueblo ecuatoriano lo eligió a usted
presidente, para que de solución a estos problemas, no para dividirnos y enfrentarnos, ni
tratar de desmerecer lo que esta bien hecho. Trate de hacer donde no esta hecho, de
corregir donde esta mal hecho y de apoyar y hacer mejor en donde esta bien hecho. Su error
de no haber apuntalado su gobierno con un buen número de diputados para llevar su
proyecto político adelante y en aguas menos turbias, que ahora lo tiene en el toma
y daca de siempre a quien usted negó la mano y con quien ahora reparte las máximas
autoridades del país y que lo obliga a seguir en eterna campaña electoral para que el
pueblo no lo descubra. Esto, que lo paguen quienes lo mal asesoraron, no los guayasenses,
ni la unidad que el país necesita para llevar adelante la patria nueva, altiva y
soberana. Su humanismo y patriotismo que tanto nos atrajo a muchos electores, ahora
muestran un rostro de odio y revanchismo o será en realidad de frustración o será que
quiere convertirse en otro loco que ama.
Diego A. Machuca
machucadiego@hotmail.com
Estimados señores:
El tema no es la creación de la provincia 23, si no los recursos que a través de estos
nobles pueblos ya no generarán para los intereses de los social cristianos. Todos tenemos
derecho al progreso, al bienestar, y al desarrollo sustentable entre satisfacer las
necesidades básicas del ser humano y la infraestructura material, si estos no han podido
ser resueltos a su tiempo para esa
población, entonces me pregunto de qué se quejan, las fuerzas vivas??
Soy Quiteño y luego tocará el proceso con de Santo Domingo, y bueno si ellos han
escogido por ser provincia en buena hora, no hay que oponerse ni enojarse por los cambios
y las tendencias actuales.
Saludos,
Marco V. Codena
mcodena@coface.com.ec
Construyendo un Ecuador: de la desunión a la unidad.
Al mejor estilo de una película armada por Almodóvar, vemos como los círculos de poder,
constituidos y fácticos, vienen enfrentándose, acusándose unos a otros arguyendo en
razones y derechos particulares para sostener sus intereses y cumplir con sus agendas.
En ese proceso, los extremos son las posiciones más buscadas. Nadie puede ser considerado
neutral, o se es blanco o se es negro, o amigo o enemigo; la razón está, según estos
actores, sujeto a repetir sus argumentos axiomáticos; o, si se decide cuestionar, debe
hacérselo al otro, en ese caso, uno está en el camino de lo correcto. Aquí, en el
país, se rompen los criterios más elementales de la dialéctica.
Pero la lógica parece no tener dueño cuando la razón es la que prima sobre argumentos
nacidos de intereses de grupo y estructuras corporativistas que buscan en la
independencia feudos propios en los cuales puedan lucrar sin que la mano
invisible de Dios ponga equidad, igualdad y administre justicia, en su más amplio
sentido.
La razón no pide fuerza y a veces hay que ver más allá de las cosas que parecen
evidentes para encontrar la esencia de una acción en razón del objetivo a buscarse. En
ese sentido, y haciendo uso de los criterios emitidos por Umberto Eco en un artículo
aparecido en una separata del Diario HOY, y realizando un ejercicio especulativo positivo,
se puede inferir que las acciones
del Presidente Correa apuntarían, contrariamente a lo que se pueda pensar, hacia la
unidad del país, al romper años de discursos separatistas que se han gestado en la más
rancia segmento de la sociedad, sintetizado en el grito: ¡Guayaquil Independiente!
La creación de una nueva provincia, que en una primera lectura parecería ser una forma
de romper la unidad, tiene, paradójicamente, un efecto distinto: el de la unidad en base
a la división. La propuesta de dichos cantones que, seguramente nace de intereses locales
y de peleas entre compadres, es el primer paso hacia la búsqueda de una unidad
resquebrajada desde que nació la República, que conocemos como regionalismo. Perverso
parece el método, loable el objetivo.
Estos últimos hechos nos obligan a meditar seriamente alrededor de la idea de unidad
nacional. Romper viejos tabúes; resquebrajar la torpeza con la que hemos venido viviendo,
por la cual hemos creído que haciendo lo mismo, de la misma manera y con las mismas
personas, el resultado sería distinto.
Por la naturaleza conservadora de la sociedad ecuatoriana, ciertamente las formas
presidenciales que vemos hoy en día están causando estupor; pero es de sensatos asumir
que no podemos perder el fondo simplemente porque no nos gusta la forma. Por otro lado,
existen elementos positivos que están siendo expuestos por quienes contradicen al
Presidente, y que son válidos y deben ser sopesados para alcanzar un equilibrio y por
gobernar. Huelga mencionar que sus actos serán juzgados, tanto por la historia, como por
quienes depositaron su confianza, a través del voto, cuando lo eligieron para que ostente
la Primera
Magistratura. Su éxito es el éxito de todo el país, su fracaso, nuestro fracaso.
Narváez Ricaurte
lnarvaezr@gmail.com
¿Y el Prefecto?
Es la pregunta que nos hacemos luego de que en los últimos días hemos visto como las
"fuerzas vivas" de Guayaquil ha reclamado por el pedido de provincialización de
la Península de Santa Elena, que ha pasado con su Prefecto que va ha estar 16 años en el
cargo y no se lo ha visto defendiendo a la provincia, ¿Que ha hecho por este sector del
país a su cargo? que oscuros interes hay detras de todo esto?, no creo que una de las
pocas cosas que se hizo en todos estos años haya sido la carretera Guayaquil Salinas,
gran obra pero a que costo?, señor Prefecto del Guayas por favor responda a todo un
pueblo de los que estan a favor o en contra. Ha tenido que ser el alcalde de Guayaquil el
que se ponga al frente de esta discusión.
Esteban Muñoz M.
emunoz@gs1ec.org
Estimados señores:
Vivo desde hace algunos años en USA pero me mantengo informada de lo que pasa en Ecuador,
gracias a los diarios en la red. Estoy consternada, deprimida, estupefacta, no se que
más. Cómo es posible que pretendan retacear más al pobre país, un hombre que se supone
es inteligente, preparado como el Presidente Correa, no se si por conveniencia política
quiera crear la Provincia de Salinas??? Señores, al contrario necesitamos consolidar
Provincias para ahorrar en gastos burocráticos, que pretenden más gastos de otra
Gobernación, Juzgados, etc. etc.. Todos estamos locos en Ecuador, un país con una
superficie física del tamaño del Estado de Colorado, tiene más gobiernos seccionales
que nadie en el Mundo (me imagino).
Hasta cuando no aterrizamos, mi Dios, todos queremos al país, queremos prosperidad, pero
a este paso, no se que va a pasar. Debemos unirnos todos los ecuatorianos, presente y
ausentes, para construir un país mejor, dejando a un lado tanto egoísmo. Mi impresión
es que el pueblo cayó en una indolencia total y unos cuantos vivos están haciendo y
deshaciendo de mi pobre Patria. Sin embargo, quiera Dios, algún día pueda regresar para
gozar del paisaje, clima y comida en mi tierra.
Un cordial saludo y sigan adelante, son una fuente magnifica de información
Mercedes
Mercedes@esmeraldapainting.com
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