Última actualización 2 de agosto de 2007

Los Juegos Panamericanos, cuya XV edición se celebrará entre el 13 y el 29 de julio en
Río de Janeiro, representan la manifestación deportiva de mayor alcance en las Américas
y el Caribe y se realizan cada cuatro años como antesala de los Juegos Olímpicos de
verano.
En esta oportunidad, la cita reviste singular importancia porque obra como tarjeta de
presentación de Brasil, país que aspira a la organización de los Juegos Olímpicos de
2016.
Inaugurado en Buenos Aires, en 1951, el encuentro forma parte del ciclo olímpico de la
región y supera en importancia a los Juegos Centroamericanos y del Caribe y a los Juegos
Deportivos Sudamericanos (Odesur), ambos ubicados en el peldaño inmediato inferior.
Los Panamericanos se realizan bajo patrocinio de la Organización Deportiva Panamericana
(0depa), con sede en México, y en 2007 reunirán a unos 5.500 atletas de 42 países para
competir en 33 disciplinas.
Su origen se remonta a 1932 cuando, en el marco de los Juegos Olímpicos de Los Angeles,
un grupo de dirigentes latinoamericanos propuso la creación de una justa que nucleara a
todas las naciones de la región.
En ese entonces los Juegos Centroamericanos ya tenían seis años de vida y representaron
una inspiración para la creación de los Panamericanos.
La idea primaria posibilitó la realización de un Congreso Deportivo Panamericano que se
llevó cabo en Buenos Aires, en 1940, pero todos los planes quedaron postergados a raíz
de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).
Finalizado el conflicto, un segundo Congreso, celebrado durante los Juegos Olímpicos de
Londres-1948, confirmó la realización de la cita regional, prevista para 1951 en Buenos
Aires.
El 25 de febrero de ese año los Juegos Panamericanos fueron oficialmente inaugurados y en
esa primera oportunidad concurrieron 2.513 atletas para competir en 18 disciplinas
deportivas.
En su medio siglo de vida, la cita fue creciendo en cantidad de competidores y deportes,
afectada por las exigencias del gigantismo al que tampoco escapan los Juegos Olímpicos.
Winnipeg-1999 reunió 5.000 atletas de 42 países y colocó en el programa 35 disciplinas
y algo similar ocurrió en Santo Domingo-2003.
El medallero general de los Juegos está dominado con holgura por Estados Unidos, que suma
1.651 medallas de oro, 1.207 de plata y 821 de bronce.
En un segundo lejano lugar aparece Cuba con 722 preseas doradas, 496 de plata y 440 de
bronce, en la tercera plaza Canadá (309, 503 y 627), en la cuarta Argentina (247, 263 y
330) y en la quinta Brasil (187, 243 y 336).
De las 14 ediciones disputadas, los estadounidenses ganaron 12, mientras que las dos
restantes correspondieron a Argentina (1951) y a Cuba (1991).
Luego del triunfo de la revolución cubana en 1959, que puso fin al gobierno de Fulgencio
Batista y llevó a Fidel Castro al poder, los Juegos Panamericanos dieron marco a un
enfrentamiento particular entre Estados Unidos y la isla caribeña, que se extendió en el
tiempo e incluso sobrevivió a la Guerra Fría.
El bloqueo norteamericano a Cuba, que lleva más de cuatro décadas, también ayudó a
fomentar una rivalidad que se traslada con mucha fuerza a deportes como el béisbol y el
boxeo.
Si bien hace dos décadas que los norteamericanos no concurren a los Juegos con sus
principales figuras, su poderío resulta incuestionable para el resto de los países
participantes en la justa.
No obstante, los de las barras y las estrellas también tuvieron sus momentos oscuros. En
Indianápolis-1987 y contra todo pronóstico su equipo de básquetbol perdió la medalla
de oro ante Brasil, en memorable partido que tuvo como grandes protagonistas al base
Marcel y al legendario alero Oscar.
La imposición cubana en la cita de La Habana-1991 por 140 medallas de oro contra 130 de
su 'gran enemigo del norte' se constituyó en toda una novedad, aunque las aguas volvieron
a su cauce después en ocasión de los Juegos de Mar del Plata-1995 (Argentina).
La penúltima edición de la justa panamericana, celebrada hace ocho en Winnipeg
(Canadá), ofreció además una de las noticias más impactantes de los Juegos, el dopaje
del plusmarquista cubano Javier Sotomayor (salto alto), quien dio positivo a la cocaína.
(AFP)
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