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La mayor
manifestación del 17 de marzo se llevó a cabo en España, donde según
sus organizadores unas 400 000 personas participaron en una marcha en Madrid contra la
invasión que fuera apoyada en 2003 por el gobierno de José María Aznar, a pesar de la
mayoritaria negativa de la población.
Autoridades locales y policiales no confirmaron la cantidad de gente que participó en la
marcha.
Decenas de manifestantes vestidos de naranja, al estilo de los prisioneros islamistas de
Guantánamo, portaron una pancarta gigante mientras encabezaban el cortejo.
Otras personas exhibieron afiches en los que se catalogaba al presidente estadounidense
George Bush y a Aznar de "criminales de guerra", a la vez que se les solicitaba,
al igual que al primer ministro británico Tony Blair, pedir disculpas por el sufrimiento
iraquí.
Rosa Regas, la jefa de la Biblioteca Pública de Madrid, afirmó que la guerra ocasionó
que Iraq "perdiera su identidad" y agregó que el conflicto marcó "la
segunda gran derrota de Estados Unidos en su historia", en aparente alusión a
Vietnam como el primer revés.
Medios de prensa españoles dieron a conocer que unas 1 500 personas se manifestaron en
Barcelona y otros cientos protestaron en ciudades como Sevilla y Granada.
Las marchas de este sábado 17 de marzo de 2007 fueron menores a las efectuadas hace
cuatro años, cuando Madrid fue escenario de una protesta que reunió a más de un millón
de manifestantes el 15 de febrero de 2003, poco antes de la invasión a Iraq.
En Turquía unas 6 000 personas marcharon el sábado 17 de marzo de 2007
en Estambul, al grito de "¡ándate Estados Unidos!" y "¡paren la
ocupación!"
La población turca se ha opuesto tenazmente a la guerra y en 2003 el gobierno de Ankara
se negó a facilitar territorio turco a las fuerzas estadounidenses para realizar sus
operaciones.
Manifestaciones también tuvieron lugar en las ciudades griegas de Atenas y Salónica,
donde cientos de personas solicitaron el "fin de la ocupación".
En Dinamarca, cientos de individuos marcharon contra la participación de
Copenhague en la guerra, cantando y mostrando pancartas frente a la embajada
estadounidense en la capital danesa, de acuerdo al sitio web del diario Politiken.
Dinamarca ha desplegado tropas en Iraq desde agosto de 2003, la mayoría de ellas en la
localidad de Basra, bajo dirección de las fuerzas británicas.
En la capital de Chipre, Nicosia, unas 300 personas protestaron frente a
la embajada de Estados Unidos, junto a un grupo de políticos europeos de izquierda que
participaban en una conferencia en la principal ciudad chipriota.
La manifestación fue organizada por el izquierdista Consejo de Paz Pancyprian y el
principal orador fue el líder comunista Demetris Christofias.
"En cuatro años ha quedado todavía más claro que el 'nuevo orden mundial' sólo
significa guerra y derramamiento de sangre", afirmó Christofias.
Miles de personas se manifestaron el sábado 17 de marzo de 2007 en Washington
para exigir el fin de la guerra en Iraq. Más de 50 000 personas, según la prensa
estadounidense en el lugar, partieron del centro de Washington, no lejos de la Casa
Blanca, para dirigirse hacia el edificio de las Fuerzas Armadas.
La organización Answer también realizaba el sábado manifestaciones en San
Francisco y Los Ángeles (California, oeste).
Miles de personas marcharon el domingo en Nueva York y ciudades de la
costa oeste, encabezados por el actor Tim Robbins, para exigir el retiro de las tropas
estadounidenses de Iraq, en el segundo día de protestas por el cuarto aniversario de la
guerra en ese país.
Unidos por la Paz y la Justicia, como se autodenomina la mayor coalición antiguerra en
Estados Unidos, dijo que entre 25 000 y 30 000 personas asistieron a la marcha en Nueva
York, un día después de protestas similares en Washington y Los Angeles. La policía no
divulgó cifras de asistentes.
Una colorida mezcla de estudiantes, ciclistas, veteranos de la guerra de Vietnam y
músicos recorrió buena parte de Manhattan al ritmo de tambores, cánticos y eslóganes
como "Tropas fuera ya" y pedidos de juicio político al presidente George W.
Bush.
Los manifestantes desafiaron la baja temperatura reinante y desplegaron carteles donde se
pudo leer "Arrojen a Bush, no bombas" y "Cuatro años fueron
demasiado".
"Este no es un oscuro movimiento de izquierda. Esta es la voz de la gente", dijo
el actor de Hollywood Tim Robbins, uno prominente crítico de la guerra en Iraq, presente
entre los que lideraban la marcha.
"Los estadounidenses quieren que la guerra finalice, así que cuándo comenzaremos a
escucharlos", preguntó el actor, que calificó de "inmoral" el conflicto
en Iraq.
El objetor de conciencia Jose Vasquez, un sargento del ejército que se negó a ser
desplegado en Iraq, dijo que el movimiento antibélico ha cobrado nuevos bríos.
"Si la población deseara escuchar lo que las tropas tienen para decir, hallarían
que los militares también empiezan a rechazar la guerra, algo que no ocurrió en
Vietnam", explicó.
Marchando entre grupos diversos como veteranos de Iraq contra la guerra y la Brigada de
Paz de las Abuelas, familiares de muertos o de aquellos soldados desplegados en suelo
iraquí pidieron que las tropas regresen a casa.
"Quiero que la guerra termine, quiero que todos vuelvan. No quiero ver gente
regresando con daños cerebrales o miembros faltantes", indicó una mujer, que dijo
llamarse Michelle, y cuyo hermano será enviado próximamente a Iraq.
También se organizaron manifestaciones en San Francisco (estado de California, oeste),
Portland (Oregon, noroeste) y Seattle (Washington, noroeste).
En San Francisco, varios miles de personas portaron pancartas y gritaron consignas contra
la guerra en un recorrido hasta el centro cívico de la ciudad.
En Nueva York, quienes participaron en la protesta pasaron frente a las oficinas de los
senadores Hillary Clinton y Charles Schumer, en Manhattan, para expresar su rechazo al
"costo humano y económico de cuatro años de guerra en Iraq".
"Le decimos a nuestros representantes en el Congreso que la población desea que se
planten ante Bush", dijo Leslie Kielson, representante en Nueva York de Unidos por la
Paz y la Justicia.
"Las tropas deben regresar ahora, esta guerra de ocupación debe terminar y debe
terminar ya", reclamó.
En Chile un grupo de manifestantes conformado por partidos y
organizaciones de izquierda encabezó este sábado 17 de marzo de 2007 una protesta
pacífica frente a la embajada de Estados Unidos en Chile.
Más de un centenar de personas inició una marcha desde el centro de Santiago hasta la
sede diplomática ubicada en el sector oriente de la capital chilena, con carteles en
contra de la estrategia militar del gobierno de George W. Bush. (AFP)
20
de marzo de 2007