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Unos 730 000 iraquíes huyeron de
sus hogares desde inicios de 2006 y se enfrentan a dificultades crecientes en su propio
país, denunció el martes 20 de marzo de 2007 en Ginebra el Alto Comisionado de la ONU
para los Refugiados.
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Niños iraquíes sin hogar juegan en un campo vacío cerca de precarias construcciones
edificadas en el abandonado cuartel general de la Fuerza Aérea Republicana de Saddam
Hussein, en Bagdad el 18 de marzo de 2007. Un tercio de la población iraquí (27
millones) vive en la pobreza según un estudio del Programa de las Naciones Unidas para el
Desarrollo (UNDP) publicado en febrero de 2007
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La Fuerza Multinacional dirigida por Estados
Unidos perdió a unos 3 500 militares en Iraq, la inmensa mayoría de ellos
estadounidenses, desde el inicio de la guerra el 20 de marzo de 2003.
Entre los civiles iraquíes, el número de fallecidos en ese periodo oscila entre
60 000, según el sitio internet Iraq Body Count, y 600 000, según un informe de octubre
de 2006 publicado por la revista británica Lancet.
Las fuerzas de seguridad iraquíes registraron igualmente un duro balance, con
cerca de 12 000 policías muertos desde la caída del regímen de Saddam Hussein en abril
de 2003, según las autoridades.
Este es el balance de muertos por nacionalidades:
- Estadounidenses: 3.222 soldados y personal asimilado del ejército.
- Británicos: 133 militares.
- Italianos: 32 militares, 17 de ellos en un atentado suicida contra una
base militar italiana en Nasiriya (sur), en noviembre de 2003. También falleció un
agente de los servicios de información militares. Los últimos soldados italianos se
retiraron de Iraq en diciembre de 2006, tras el cambio de poder en Roma asumido por Romano
Prodi.
- Ucranianos: 18 militares. Ucrania hizo salir a su contingente del país
en 2005, tras una misión de más de dos años.
- Polacos: 19 militares.
- Búlgaros: 13 militares. El batallón partió de Iraq en diciembre de
2005.
- Españoles: 11 militares entre el 1 de mayo de 2003 y la retirada del
contingente en mayo de 2004, a iniciativa del entonces nuevo presidente del gobierno
español, José Luis Rodríguez Zapatero.
- Daneses: 6 militares.
- Salvadoreños: 5 militares.
- Eslovacos: 4 militares, antes de la salida del contingente en febrero
de 2007 determinada por el nuevo gobierno de Robert Fico.
- Letonios: 3 militares.
- Con dos soldados muertos: Estonia, Tailandia, Holanda.
- Con un soldado muerto: República Checa, Kazajastán, Australia,
Hungría, Rumanía. |
Cuatro años tras la invasión de Iraq
lanzada por Estados Unidos, los iraquíes se declaran cada vez más pesimistas sobre el
futuro y manifiestan su rechazo a las fuerzas de la coalición y su desconfianza en su
propio gobierno, según un sondeo publicado el lunes 19 de marzo de 2007.
La encuesta, encargada por la BBC y otros tres medios de comunicación en ocasión del
cuarto aniversario de la invasión del país árabe, refleja que el rechazo a la presencia
de tropas extranjeras en Iraq ha aumentado considerablemente en estos cuatro años.
Según el sondeo, un 78% de la población iraquí se opone a la presencia de las
tropas de ocupación y un 69% estima que las fuerzas de la coalición no han hecho más
que empeorar la situación.
A cuatro años de la invasión, un 51% de los iraquíes encuestados justificó que se
realicen ataques políticamente motivados contra las tropas de la coalición. La cifra era
sólo de 17% hace tres años.
El sondeo, que refleja un Iraq cada vez más polarizado entre entre sunitas y
chíitas, no deja dudas sobre el marcado pesimismo de los iraquíes sobre su futuro,
particularmente de los sunitas, hoy una minoría excluida del poder.
Más de 1 450 días después de la invasión, un 90% de los encuestados se quejó de la
falta de electricidad y combustible, mientras que el 80% de los encuestados se mostró
insatisfecho por la falta de trabajo.
Un 53% de la población iraquí expresó su desconfianza en su propio gobierno, y
sólo un 26% dice sentirse "muy seguro" en su propio barrio, contra un 40% hace
tres años, indica la encuesta efectuada por la empresa estadounidense D3 Systems, que
consultó a más de 2 000 iraquíes en las 18 provincias del país.
La percepción de los iraquíes contrasta con la que tenían en 2005, cuando una mayor
parte tenía esperanza en el futuro del país, nota el estudio, que destaca que el
pesimismo es más marcado en el centro de Iraq, incluyendo Bagdad, donde está el mayor
número de sunitas.
La encuesta reveló un país polarizado, aunque una mayoría de los encuestados
(56%) no considera que Iraq esté sumido en una guerra civil. Sin embargo, ese porcentaje
es bastante menor entre los sunitas que los chíitas.
Las diferencias entre ambas comunidades religiosas se reflejan particularmente en
actitudes hacia la ejecución del ex presidente iraquí Saddam Hussein, cuyo supuesto
arsenal nuclear - nunca hallado ni nunca comprobado - fue la razón dada por Washington y
Londres para invadir Iraq.
Los sunitas cuestionan la muerte de Hussein, que tacharon de inapropiada, opinando además
que es improbable que su ejecución ayude a la causa de reconciliación, en cuanto que los
chíitas opinaron lo contrario.
Pero, pese a la creciente polarización en el tejido social iraquí - que muchos
consideran irreversible-, el 94% de los encuestados expresó que no quiere que las
diferencias étnicas y religiosas terminen dividiendo el país. |

Un niño en su bicicleta observa el martes 13 de marzo de 2007, una fila de vehículos
militares del Ejército de los Estados Unidos, en una calle del sector de Ciudad Sadr, en
Bagdad (Iraq), donde tropas iraquíes y estadounidenses han desplegado una operación
militar desde febrero pasado

Un par de niños juegan en un
tanque roto, usado por el ejército iraquí en el 2003, en Basora, Iraq, el lunes 19 de
marzo cuando se celebra el cuarto aniversario del comienzo de
la guerra en Iraq
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| Los soldados
estadounidenses, cansados de patrullar por Bagdad de noche
Para los soldados estadounidenses del noveno régimen de caballería que patrullan por la
noche por las peligrosas calles de Bagdad en sus todoterrenos blindados, la noticia de que
su misión podría prolongarse ha caído como un mazazo.
Sus oficiales les han advertido que su segunda rotación de un año, que iba a terminar en
octubre, podría durar más tiempo, a lo que se suma que el presidente norteamericano,
George W. Bush, subrayó el lunes 19 de marzo de 2007 que aún es pronto para irse del
país.
"Todo lo que queremos es irnos de aquí cuanto antes", confía un
suboficial responsable del vehículo, el Humvee, en el que los soldados patrullan durante
cuatro horas por la noche en un ambiente de humo de cigarrillos y frustración.
"El ejército iraquí tiene miedo, por eso nosotros tenemos que venir y morir
aquí", añade este hombre, que pide el anonimato.
"El 95% de los iraquíes son buenos, y el 5% son malos. Pero el 95% son demasiado
débiles para levantarse contra el 5%", añade.
"Bush podría venir a luchar aquí", dice otro. "Le daría mis mil dólares
al mes y volvería a casa".
El teniente Brian Long, que dirige esta patrulla, confirma la cólera de sus soldados.
"Uno de mis hombres tiene cinco hijos, otro, tres. Otro tiene un hijo de 4 años y ha
pasado dos sin estar con él; esto no lo recuperará nunca", explica el oficial.
"Es como la película 'El día de la marmota'. Cada día es lo mismo y nada cambia
nunca", relata el teniente Long, en referencia a la película de Harold Ramis de
1993.
"Es duro. Todo lo que quieren es volver a sus casa y estar con sus familias",
añade.
Bush dijo el 19 de marzo de 2007 que hacen falta "meses" para que la
nueva estrategia contra la violencia en Iraq dé frutos. Reconoció que la lucha es
"difícil", pero reclamó "valor y decisión" a los estadounidenses.
"Ante los desafíos que existen en Iraq, concluir que nuestra mejor opción sería
hacer las maletas y volver a casa nos tienta (...) pero creo que las consecuencias serían
devastadoras para la seguridad estadounidense", advirtió.
El capitán Christopher Dawson, jefe de la compañía del noveno régimen de caballería,
dice entender la necesidad de que sus soldados se queden en Iraq.
"Empezamos a tener resultados ahora", asegura. "La violencia está
disminuyendo. Estamos entrenando a los iraquíes para que se encarguen ellos mismos de su
seguridad. Los ayudamos a ver su futuro. Está entre sus manos".
Pero entre sus subordinados el ambiente no es de tanta comprensión, sobre todo tras la
publicación el lunes 19 de marzo de una encuesta según la cual sólo el 18% de los
iraquíes confían en Estados Unidos y sus militares, y el 78% se oponen a su presencia.
"Si no nos quieren aquí, estamos totalmente dispuestos a irnos mañana",
asegura el suboficial al mando del Humvee.

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Casi nueve de cada
diez iraquíes viven con miedo, según encuesta
Casi nueve de cada 10 iraquíes dicen tener miedo a que la violencia que arrasa su país
les alcance a ellos y a las personas con las que viven, según una nueva encuesta.

Un soldado iraquí ayuda al dueño
de una tienda destruida después de un ataque suicida con coche bomba contra un puesto de
control del ejército iraquí en la plaza de Kahrmanah de Bagdad, Iraq, el viernes 16 de
marzo. Al menos ocho personas resultaron muertas y más de 25 heridas en el ataque
dirigido contra el convoy del gobernador de Bagdad Saber Al-Issawi a última hora del
jueves 15 de marzo de 2007 |
Esa es una de las
conclusiones que se desprende de un sondeo conjunto entre la opinión pública iraquí
realizado por el diario "USA Today", la cadena de televisión ABC, la BBC y ARD,
una cadena de TV alemana, según los resultados de las entrevistas en persona con 2 212
iraquíes realizadas entre el 25 de febrero de 2007 y el 5 de marzo 2007.
"Esto no es vida en absoluto", dijo Solaf Mohamed Ali, una mujer chiíta de 39
años que trabaja en un banco de Bagdad. "Comemos, bebemos y dormimos como animales,
pero los animales tienen suerte porque no están asustados todo el tiempo como nosotros.
No piensan que pueden ser asesinados en cualquier momento, por lo que creo que son mucho
más felices que nosotros", agregó Ali.
El ejército y las fuerzas de seguridad iraquíes obtuvieron altos niveles de respaldo
entre los entrevistados, dice el "USA Today".
Casi dos terceras partes de los encuestados aseguraron tener confianza en ellos. Algo
menos de la mitad dijo creer en el gobierno nacional iraquí y los líderes locales de sus
comunidades. Una tercera parte aseguró creer en las milicias locales.
La confianza en las tropas estadounidenses y británicas es, por el contrario, muy baja:
el 82% afirmó tener escasa confianza en las fuerzas de coalición, frente al 18% que
señaló creer en ellas.
La mayoría de los participantes en el sondeo también dijo ver muy poco progreso en las
tareas de reconstrucción.
El 67% de los encuestados consideró que esos esfuerzos son "ineficaces", 15
puntos porcentuales más que los registrados en un estudio similar realizado por la cadena
de televisión ABC en noviembre del 2005.
Alrededor del 33% indicó que las labores de reconstrucción son "eficaces".
Los cuatro años de guerra se han traducido en una menor seguridad y escasez de servicios
básicos, lo que ha hecho la vida más difícil, recuerda el "USA Today".
En ese sentido, Ibrahim Mahdi Al Husaini, un estudiante suní de 19 años, aseguró al ser
entrevistado que no acude a la universidad de forma regular por motivos de seguridad.
"No hay electricidad, o sea que ¿cómo voy a estudiar?", se preguntó Husaini.
"En general, estoy deprimido todo el tiempo", añadió el joven suní. |
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Textos y fotos: AFP/EFE |
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Marzo 2007 |
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