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Traiciones,
golpes
e
inestabilidad,
el
signo
político
ecuatoriano |
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Fabián
Alarcón,
Rosalía
Arteaga,
Abdalá
Bucaram,
Jamil
Mahuad,
Carlos
Solórzano
y
Lucio
Gutiérrez.
Todos
pasaron
por
Carondelet
|
Editora:
Thalía
Flores
y Flores
HOY
ha sido
testigo
privilegiado
de los
últimos
25 años
de la
vida nacional,
tiempo
en el
que han
sucedido
hechos
políticos,
sociales
y económicos
dramáticos.
Pero la
democracia
se mantiene
desde
1979 (28
años)
sin interrupción,
lo que
de por
sí
se convierte
en un
récord
en las
últimas
dos centurias
en un
país
cuya historia
ha estado
marcada
por el
quiebre
institucional
y el rompimiento
de la
democracia.
En el
cuarto
de siglo
también
se observan
mejoras
fundamentales
en lo
social
El
Ecuador
ha tenido
once presidentes
en 25
años
 |
| El
7
de
junio
de
1982
los
mandatarios
Osvaldo
Hurtado
y
León
Roldós
asisten
a
la
inauguración
de
Diario
HOY,
junto
a
las
autoridades
civiles
y
eclesiásticas
del
país
y
los
directivos
de
HOY,
Benjamín
Ortíz
Brenan,
direcotr,
y
Jaime
Mantilla
Anderson,
gerente
general
|
Cuando
la primera
edición
de HOY
salió
a circulación,
el 7 de
junio
de 1982,
el Ecuador
era gobernado
por Osvaldo
Hurtado
Larrea.
El demócrata
cristiano
asumió
la primera
magistratura
tras la
muerte,
en accidente
aéreo,
del presidente
Jaime
Roldós
Aguilera
(CFP),
el 24
de mayo
de 1981,
con quien
habían
asumido
el poder,
el 10
de agosto
de 1979,
luego
de ganar,
de manera
amplia,
las primeras
elecciones
libres
después
de casi
una década
de dictadura,
con el
lema “la
fuerza
del cambio”.
Hurtado
gobernó
con una
dura oposición
desde
el Congreso,
que enjuicio
y destituyó
a varios
ministros
de Estado,
entre
ellos
al de
Gobierno,
Carlos
Feraud
Blum,
en un
proceso
liderado
por el
diputado
socialcristiano
León
Febres
Cordero,
y que
sería
conocido
luego
como “el
caso de
las muñecas
de trapo”.
La gestión
de Hurtado
también
es recordada
por la
“sucretización”,
que le
mereció
severas
críticas
de sectores
políticos
y sociales
que consideran
una medida
que favoreció
a un puñado
de empresarios
endeudados
en dólares.
Pero el
ex mandatario
ha defendido
diciendo
que fue
la única
forma
de evitar
“la
quiebra
de los
empresarios
y luego
de los
bancos”.
Las relaciones
de la
administración
Hurtado
con los
EEUU fueron
cordiales.
El presidente
visitó
a Ronald
Reagan,
en Washington.
Con el
vicepresidente
León
Roldós,
elegido
en el
Congreso,
luego
de la
muerte
de su
hermano,
el presidente,
hubo etapas
de tirantez,
pero prevaleció
la diplomacia
y el respeto
mutuos.
Los últimos
meses
de Gobierno
fueron
intensos
por la
virulenta
campaña
electoral,
en cuyos
comicios
finales
resultó
vencedor
el mayor
adversario
político
de Hurtado:
León
Febres
Cordero
(PSC),
con la
oferta
de “pan,
techo
y empleo”,
y luego
de haber
sido derrotado
en la
primera
vuelta
por el
socialdemócrata
Rodrigo
Borja
Cevallos.
La gestión
del presidente
socialcristiano
León
Febres
Cordero
estuvo
signada
por el
drama.
Fue secuestrado
en la
base militar
de Taura,
junto
a ministros
y colaboradores,
por unos
comandos
que exigían
la libertad
del general
Frank
Vargas,
a quien
el Congreso,
de mayoría
opositora,
había
amnistiado
luego
de que
se alzó
en armas.
En la
violenta
acción
fueron
muertos
cuatro
miembros
del equipo
de seguridad
presidencial.
Las imágenes
de la
TV tuvieron
enorme
impacto,
pues mostraban
a un mandatario
firmando
todo papel
que le
entregaban
a fin
de que
les liberaran.
 |
| El
Comandante
Fidel
Castro
recibe
en
el
aeropuerto
de
La
Habana
al
presidente
de
Ecuador
León
Febres
Cordero
|
La
represión
al Movimiento
subversivo
Alfaro
Vive Carajo
(AVC)
también
marcó
la administración.
Varios
casos
fueron
denunciados
ante organizaciones
de derechos
humanos.
Febres
Cordero
rodeó
con tanques
(él
ha dicho
que fueron
trucutús
de la
Policía)
la Corte
Suprema
de Justicia
(CSJ)
para evitar
que ingresaran
los magistrados
designados
por el
Congreso
que no
eran de
su agrado.
Cercano
a las
políticas
de los
EEUU,
Febres
Cordero
fue a
la Casa
Blanca,
pero hizo
también
amistad
con el
líder
cubano
Fidel
Castro,
a quien
visitó
en la
Habana.
La rotura
del oleoducto
por un
terremoto
en la
Amazonía,
con lo
cual el
país
dejó
de exportar
crudo,
el mayor
rubro
del Presupuesto
estatal,
fue otro
hecho
dramático.
Su gestión
económico
fue calificada
por su
sucesor,
Rodrigo
Borja,
como “desastrosa”.
El propio
Febres
Cordero
ha reconocido,
en declaraciones
que recoge
el libro
25 años
de Democracia
en el
Ecuador
(1979-2004),
la quiebra
de la
caja fiscal
“primero
porque
el precio
del petróleo
cayó
a $6”
y luego
porque,
según
dice:
“Durante
seis meses
no recibí
los ingresos
petroleros,
puesto
que se
rompió
el oleoducto”.
Los
indígenas
llegan
a Quito
 |
| En
1990
llegan
a
Quito
los
indígenas
en
el
primer
levantamiento,
que
abriría
el
camino
para
que
se
conviertan
en
actores
sociales
a
quienes
el
poder
escucha.
El
gobierno
de
Rodrigo
Borja
abrió
mesas
de
conversación
entre
autoridades
e
indígenas
|
Rodrigo
Borja
Cevallos
juramentó
como presidente
el 10
de agosto
de 1988,
luego
de derrotar
en las
urnas
al populista
Abdalá
Bucaram.
En su
gestión
sucedieron
una serie
de hechos
singulares:
En 1990
se produjo
el primer
levantamiento
indígena.
De varias
localidades
del país
llegaron
a Quito
miles
de indígenas
que se
tomaron
el convento
de Santo
Domingo,
y presionaron
al Gobierno
a dialogar.
Por primera
vez, se
sentaron
en una
misma
mesa con
el poder
político
para hablar
de sus
problemas.
Un año
más
tarde,
el 18
de enero
de 1991,
el diezmado
grupo
subversivo
Alfaro
Vive anunció
que entregaría
las armas,
lo que
en efecto
sucedió
un mes
después.
En el
ámbito
social
se dio
gran impulso
a los
programas
de alfabetización
y, en
el tema
más
delicado
de la
política
internacional,
las relaciones
con el
Perú,
el socialdemócrata
propuso
el arbitraje
papal
para zanjar
el diferendo
limítrofe.
Y aunque
el presidente
Alberto
Fujimori
respondió
mencionando
el peritaje,
fue muy
reveladora
la visita
que hizo
a Quito,
la primera
de un
presidente
del Perú
al Ecuador.
En lo
político,
de Borja
se dice
que no
aprovechó
la mayoría
en el
Congreso
y el control
de otros
organismos
para hacer
cambios
y reformas
pendientes.
Una alianza
con la
Democracia
Popular,
que incluyó
colaboración
burocrática,
fue rota
en una
convención,
en Cuenca.
Osvaldo
Hurtado
declaró
que haber
colaborado
con el
Gobierno
“fue
un error
histórico”.
Rodrigo
Borja
suele
decir
que cuando
dejó
el poder,
en agosto
de 1992,
la economía
ecuatoriana
crecía
al 5,4%.
Uno de
sus funcionarios,
Trajano
Andrade,
subsecretario
de Educación,
fue procesado
por supuestos
sobreprecios
en la
importación
de láminas
de acero.
'Ni
un paso
atrás'
 |
| Alberto
Dahik,
comparece
ante
el
Congreso
en
el
juicio
político
que
se
siguió
en
su
contra
|
Para
una nación
cuya política
ha estado
signada
por el
drama,
el Gobierno
de Sixto
Durán
Ballén
podría
muy bien
ser considerado
un símbolo.
Ganó
los comicios
abandonando
su partido,
el PSC,
y fundando
el PUR
(Partido
Unidad
Republicana)
y haciendo
alianza
con el
conservadurismo
que, para
esas fechas,
había
sido reactivado
por Alberto
Dahik,
un ex
ministro
de Febres
Cordero,
quien
completó
el binomio
con Durán
Ballén.
El represamiento
del río
Paute,
el mayor
abastecedor
de agua
del proyecto
hidroeléctrico
del mismo
nombre
que, a
su vez,
genera
el 56%
de luz
al país,
provocó
lo que
se llamó
el “desastre
de La
Josefina”,
nombre
de la
localidad
que quedó
arrasada
cuando
el cerro
Tamuga
se vino
abajo
por la
irracional
explotación
minera.
Por casi
un mes,
el jefe
de Estado
debió
concentrarse
en mitigar
los efectos
de la
catástrofe
que dejó
sin hogar
a decenas
de familias,
arrasó
con extensiones
de cultivo
y amenazó
con destruir
la central
hidroeléctrica.
Pero lo
peor estaba
por venir.
Tropas
del Perú
invadieron
el sur
del país
y se produjo
la guerra
del Cenepa.
El país
se movilizó.
Ante una
muchedumbre,
en Quito,
el presidente
prometió
“ni
un paso
atrás”.
El encuentro
de los
ex presidentes
Osvaldo
Hurtado,
Febres
Cordero
y Rodrigo
Borja,
en Carondelet,
invitados
por Durán
Ballén,
evidenció
la unidad
del país.
Finalmente,
las FFAA
se alzaron
con la
victoria
reteniendo
para el
Ecuador
el simbólico
Tiwintza.
El vicepresidente
Alberto
Dahik
fue acusado
de mal
uso de
los fondos
reservados.
Llevado
a juicio
político
y sancionado
en el
Congreso
huyó
del país
a Costa
Rica,
donde
vive autoexiliado
desde
1995.
Pero no
fue el
único
caso de
corrupción
que sacudió
al Gobierno;
el que
fue conocido
como “Flores
y miel”,
nombre
del negocio
que tenían
en un
centro
comercial
de la
capital,
que involucró
a un nieto
político
del primer
mandatario,
por haber
pedido
créditos
a la CFN,
también
dejó
su huella,
aprovechando
su influencia
política.
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