ANFITRIÓN
Visas para 9 000 hinchas ´tricolores´se calcula en el Consulado
Alemania
es considerado el país con las normativas ecológicas más severas. También es una
nación con una amplia agenda cultural, centros comerciales y sitios de diversión.
Por Martha
Córdova

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La
mascota Goleo VI, cada vez que aparece, hace la cordial invitación para asistir al
Mundial |
'Los
hinchas ecuatorianos que vayan con su selección al Mundial se encontrarán una Alemania
más moderna", dijo Bernd Sproed, embajador del país germano en el Ecuador.
El diplomático, identificado plenamente con el deporte, fue futbolista del equipo
Karlsruhe, el mismo que vio nacer a Oliver Kahn, actual arquero. "Yo viví los tres
mundiales que ganó Alemania, como hincha. Pero hoy creo que no tenemos una selección muy
competitiva. Tengo mayor expectativa por Ecuador, creo que puede dar una sorpresa",
dijo.
Bernd Sproed añade que su país espera la visita de un millón de hinchas durante los 30
días del Mundial. "Tenemos una gran infraestructura, los hinchas pueden encontrar
hoteles con precios accesibles en los pueblos aledaños a las grandes ciudades",
señaló.
Como país anfitrión, la Embajada alemana en Quito empezará a recibir las solicitudes de
visas desde mañana, para los aficionados que muestren sus boletos aéreos, entradas a los
estadios y solvencia económica. "Vamos a habilitar una ventanilla exclusiva para
atender a quienes vayan al Mundial. Calculamos que entregaremos unas 9 000 visas en todo
el país. Pero la cifra de ecuatorianos subirá porque hay varios emigrantes en
Europa", destacó el diplomático.

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Entre
dos o tres días puede durar el trámite para la obtención de visa, según el embajador
Sproed |
Los
aficionados y turistas se encontrarán con un país lleno de historias. Si bien los sitios
obligados para visitar son Gelsenkirchen (Ecuador jugará contra Polonia el día 9 de
junio), Hamburgo (con Costa Rica el día 15) y Berlín (con Alemania el 20), las
alternativas son múltiples: Fráncfort, Múnich, Colonia, etc. No hay que olvidar Bad
Kissingen, donde Ecuador se alojará la mayor parte de su estancia en Alemania. "La
Federación Ecuatoriana de Fútbol acertó en la elección de esa ciudad anfitriona",
resaltó el diplomático, por la gran cantidad de lugares turísticos, de recreación y
descanso. "Los zares de Rusia, antes de la Primera Guerra Mundial, pasaban en Bad
Kissingen sus vacaciones", asegura.
Ojo, quien vaya a Alemania tendrá que acostumbrarse a sus hábitos ecologistas. Allí se
selecciona la basura: el vidrio, el papel y el plástico van a parar a contenedores
separados. Cada ciudadano alemán produce algo más de 10 kilos de basura al día y
consume la increíble cantidad de 6 litros de agua diarios.

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El edificio del
parlamento alemán: la capital germana es la sede política de ese país |
Berlín
se transforma cada día
Ecuador llegará al Berlín del siglo XXI, la ciudad de una incomparable oferta cultural y
legendaria vida nocturna; de los verdes oasis y de los atractivos lagos.
Después de 1989, tras la caída del Muro, los ciudadanos del Berlín Occidental y
Oriental por fin se reunieron y convirtieron a esta ciudad en la más grande de Alemania.
Aquí se levanta la Puerta de Brandenburgo como símbolo visible de la reunificación.
En Berlín se puede degustar la haute cuisine en establecimientos de fama internacional.
La cocina tradicional es sustanciosa y rústica, pero también hay recetas caseras
servidas en ambientes familiares. Es también típico el Imbiss, el puesto en el que se
puede comer algo rápido, ya sea una Bulette berlinesa o el Döner turco. En Berlín
siempre es posible encontrar platos para todos los gustos y por ello se podrá degustar
especialidades de todo el mundo.
Distintivo de la ciudad resulta la posibilidad de salir a desayunar a cualquier hora del
día. En muchas cafeterías se concentra la movida hasta después del mediodía, para
hablar de las anécdotas de la noche anterior delante de una taza de café y las
especialidades que forman un buen desayuno.

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La catedral de
Berlín es un lugar de encanto que no puede dejar de visitar entre junio y julio |
La ciudad
está dividida en distritos, el más famoso de los cuales es Charlottenburg. Durante la
Guerra Fría, cuando Berlín estaba dividido en el Berlín Oriental y el Berlín
Occidental, Charlottenburg era el centro del Berlín Occidental. En este barrio, puede
pasear por Kurfürstendamm y comprar hasta vaciar sus bolsillos en todos los grandes
almacenes más importantes y también en boutiques de moda.
La Gedächtniskirche, o Iglesia Memorial, en la Breidscheidplatz, merece sin duda una
visita. Este monumento a la paz y la reconciliación está formado por un conjunto de
ruinas rodeadas por un edificio moderno, un buen ejemplo del carácter de Berlín, marcado
por la historia y la modernidad.
Si desea ver la ciudad a 'vista de pájaro', tendrá que ir a la torre Funkturm, conocida
como Langer Lulatsch (la mujer larguirucha) por los berlineses. Desde la plataforma de
observación, a 126 metros, se dispone de una excelente panorámica sobre esta magnífica
ciudad.
Los sábados por la mañana merece la pena visitar el mercado Winterfeldtmarkt en el
distrito de Schöneberg, en el que encontrará frutas y verduras de gran calidad, quesos,
flores, puestos de ropa y artesanías. Cuando se canse de comprar, puede visitar los
innumerables bares y cafés de la zona y descansar tomando un vaso de la cerveza local
Georg Pils.

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Vista nocturna de la
estación central, uno de los atractivos del Berlín del nuevo siglo |
Berlín
también es el epicentro del deporte alemán. Cuenta con más de 525 mil atletas,
inscritos en unos 1 900 clubes; 160 equipos berlineses compiten en las principales ligas
de los más variados deportes, incluido, por supuesto, el fútbol.
Desde el baloncesto al ciclismo, pasando por la gimnasia, el hockey sobre hielo, el judo,
la natación, el voleibol y el waterpolo. El Centro de Entrenamiento Olímpico de Berlín
es el mayor en su género de toda Alemania. No es casualidad que, en proporción a su
tamaño y cantidad de habitantes, Berlín esté muy bien representado en los equipos
olímpicos alemanes. En los Juegos Olímpicos de Invierno de 1998, celebrados en Nagano,
el 10% de los atletas alemanes era berlinés.
Berlín es una ciudad con larga tradición deportiva, es la sede de uno de los más
prestigiosos maratones del mundo, así como de torneos de tenis ATP y WTA, hípica y
ciclismo.
Hamburgo
se conoce desde el barco

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Uno de los canales
que se encuentran en Hamburgo. El paseo en bote es obligado para los turistas |
Un
parque en el barrio de Harvestehude recibió el nombre de Bolívar. En el Ayuntamiento de
Hamburgo se encuentra un busto de Simón Bolívar, que fue donado por los cónsules
latinoamericanos en 1926
La oferta
cultural de Hamburgo abarca desde el Museo Kunsthalle y la Ópera hasta los clubs
nocturnos del Reeperbahn.
En Hamburgo se encuentran 31 teatros, 6 teatros musicales, 10 cabarés y 50 museos
públicos y privados. De los 4 000 restaurantes, 2 400 ofrecen cocina internacional.
Las orillas del Elba y del Alster invitan a dar un paseo. Los recorridos en barco son
idóneos para conocer el puerto y descubrir el panorama de Hamburgo.
Y en pleno centro de la ciudad se encuentra un lago: el Alster. Al final de un recorrido
por los canales del río Alster, el visitante llega al centro de la ciudad para ir de
compras o sentarse en alguno de los cafés al aire libre. Con los modernos trenes y
autobuses del transporte público, uno puede llegar rápido a cualquier lugar de interés
a precios moderados.

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Enigmática estatua,
ubicada en el City Hall |
Los
alrededores de Hamburgo también son muy atractivos. El área de cultivo de fruta Altes
Land (tierra antigua), con sus antiguas casas rurales, es el destino favorito de muchos
excursionistas sea en autobús sea en bicicleta. Los cascos antiguos de Stade o Lüneburg
están a tan solo media hora de distancia. En una hora de automóvil o de tren se llega a
Lübeck o a las playas del Mar Báltico.
Los orígenes de Hamburgo no se encuentran de hecho en el Elba, sino en su afluente, el
Alster. El asentamiento inicial se construyó en la orilla (ham, en el idioma sajón
antiguo) de este río en el siglo VIII, no lejos de su lugar de confluencia con el Elba.
El castillo de Hammaburg se erigió aquí alrededor del año 950. El Elba ganaría mayor
trascendencia en el siglo XII con el florecimiento del comercio en el norte de Europa. En
1189, Hamburgo recibió del emperador Barbarroja el privilegio de exigir impuestos de
aduanas en el Elba, y se convirtió en una ciudad libre del Imperio.
Hamburgo se fundó en 811, en vida de Carlomagno, con el nombre de Hammaburg. La
concesión de aduanas y privilegios mercantiles en 1189 marcan el principio de la
ascensión de Hamburgo como centro comercial mundial. Gracias a su condición de miembro
fundador de la Liga Hanseática Medieval (la Hansa), Hamburgo se convirtió en el
principal puerto comercial de la Liga del Mar del Norte. Ningún rey o príncipe ha
reinado nunca en Hamburgo. Desde la Edad Media, la ciudad fue una República gobernada por
sus propios ciudadanos. Hamburgo, que actualmente es uno de los 16 estados de la
República Federal de Alemania, ha defendido enérgicamente su autonomía durante toda su
historia.
El puerto marítimo de Hamburgo es uno de los siete mayores puertos de carga y descarga
del mundo, y el primer puerto marítimo de Europa en cuanto a superficie se refiere.

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Kaiser
Keller, el club en el que se presentaron los Beatles. Es uno de los centros más
concurridos |
En él
trabajan 80 mil personas, lo que convierte a este lugar en uno de los más destacados del
mundo. La ciudad bañada por el Alster y el río Elba es también uno los mayores centros
de prensa de Alemania.
En ella tiene su sede la agencia de prensa alemana DPA; además, 15 de las 20 revistas de
mayor tiraje del país se editan en Hamburgo.
La ciudad es también famosa en todo el mundo por ser el centro de la escena musical más
importante de Alemania, especialmente por musicales de Andrew Lloyd Webber, como Cats y El
fantasma de la ópera.
Hamburgo alberga el Tribunal Marítimo Internacional y más consulados que ninguna otra
ciudad del mundo, con la representación de un total de 100 países.
Seguro
que volverá a Schalke
Nada
une tanto a los habitantes de Gelsenkirchen como el fútbol. En la ciudad, el deporte rey
disfruta de una dilatada tradición, pues el Schalke se ha proclamado campeón de Liga en
siete ocasiones.

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El balón del mundo
en su estancia en Gelsenkirchen, durante la gira promocional previa al Mundial 'teutón' |
"Aunque
esté viejo y escleroso, siempre volveré a Schalke", dice una antigua canción que
hoy sigue tarareándose en Gelsenkirchen. Ahora que la minería ha dejado de constituir el
centro de vida e identidad de la ciudad, el fútbol ha cobrado mayor importancia. Y es que
el Schalke no es solamente un equipo de fútbol, es una forma de ver la vida. La leyenda
del equipo tiene su inicio en 1904, cuando Schalke era todavía un barrio periférico de
Gelsenkirchen. Durante mucho tiempo, el conjunto 'azul' estuvo integrado principalmente
por mineros. Ernst Kuzorra fue el jugador más famoso de aquellos tiempos y capitán del
Schalke durante 25 años. De él se cuentan muchas anécdotas, entre otras, de cómo en
los días de partidos importantes sus compañeros de la mina tenían que hacer su trabajo
mientras que él se atiborraba de dulces para estar en forma durante el encuentro.
El mejor momento del Schalke se registró en las décadas de los treinta y los cuarenta,
cuando el equipo se proclamó seis veces campeón de Alemania. Pero sus seguidores
permanecieron fieles aun en peores tiempos. En el año 2001 se construyó el tercer
estadio para el equipo.
Los años sesenta supusieron una caída en picada para la economía local. El carbón de
la región dejó de ser rentable debido a las importaciones de carbones más baratos y a
la utilización de energías alternativas. Empezaron a cerrarse yacimientos. Miles de
mineros perdieron sus puestos de trabajo y Gelsenkirchen vio descender su número de
habitantes, de 345 mil a 280 mil. Y con la desaparición de la vieja industria la ciudad
perdió también gran parte de su imagen desaliñada.

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El tranvía es uno
de los medios de transporte masivos en este país |
En la
actualidad, el desarrollo estructural de la localidad ha cobrado nuevos bríos y, en lugar
de mil fuegos, son ahora mil soles los que la iluminan. Y es que Gelsenkirchen se ha
situado en los puestos de cabeza en la utilización de la energía solar. En Ückendorf,
en las inmediaciones de la estación central de ferrocarriles, se ha levantado el Parque
de la Ciencia, un centro tecnológico cuya centellante cascada de vidrio es símbolo de
los nuevos tiempos. El edificio futurista, que alberga varias empresas de energía solar,
ganó el Premio Alemán de Arquitectura. Y aquí también se sienten a gusto las aves.
Bandadas de patos y palomas llenan de vida el estanque y las superficies verdes que rodean
al centro tecnológico.
En cuanto a la comida, uno de los alimentos preferidos de los alemanes es la salchicha.
Salchicha blanca en Baviera, la de Turingia en el este de Alemania, y en Fráncfort la
salchicha del mismo nombre: las diferencias regionales son notables. Pero el ranking lo
encabeza, desde hace tiempo, la salchicha al curry con papas fritas. Esta salchicha se
compone de carne de cerdo, ternera y res, y se come con salsa de curry o de tomate y
mayonesa.
Una gran atracción turística constituye el Palacio Horst: el visitante se traslada a la
época del Renacimiento. Se ofrecen visitas con guía por este bello y restaurado
monumento. Quien lo desee puede también emprender una excursión futurista y acercarse,
por ejemplo, a la exposición solar del Parque de la Ciencia.
A los amantes del ballet y la ópera les encantará el Musiktheater im Revier (MiR), uno
de los espectáculos más concurridos por los extranjeros.
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