LESIONES
Medicina deportiva, una práctica con más de 2 000 años de
antigüedad
Los
métodos curativos se han modificado de manera radical. En la actualidad se pueden
realizar diagnósticos de lesiones introduciendo cámaras e instrumental diminutos en la
zona afectada
Por Luis
Almeida
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| Las lesiones son un hecho común
durante la práctica del balompié a escala profesional |
La
medicina deportiva es una especialidad relativamente nueva, impulsada, con toda seguridad,
por el desarrollo que han tenido en los últimos 100 años los deportes competitivos y,
sobre todo, aquellos que se inscriben en el campo profesional o rentado.
Sin embargo, el tratamiento de las lesiones derivadas de la práctica deportiva es tan
antiguo como la invención misma de actividades en las que dos contendores o grupos de
personas se enfrentan en una competencia de tipo físico. El registro más cierto sobre la
aparición de lo que hoy conocemos como deporte lo encontramos en la Grecia antigua a
través de los Juegos Olímpicos, instaurados en el año 776 a.C. No obstante, algunas
personas también hallan indicios de afectación corporal a consecuencia de un esfuerzo
físico competitivo en el pasaje bíblico (Libro del Génesis) en el que se describe la
lucha de Jacob con un ángel y cómo venció a este aplicándole un certero golpe en la
pierna.
Sea como fuere, lo cierto es que, sin lugar a dudas y aunque no existan registros
oficiales de aquello, los médicos del mundo antiguo, aun con sus escasos conocimientos
anatómicos y fisiológicos, debieron de hacer frente a las secuelas que dejaba la
práctica de actividades relacionadas con el deporte. Tanto más cuando se conoce que en
el caso de los griegos, por ejemplo, por regla participaban deportivamente sin vestimenta,
no se diga con algún tipo de seguridad. Además, la mayoría de disciplinas, fieles a los
modelos de virilidad de la época, hacían gala de rudeza, tales como el boxeo o la lucha.
En tales circunstancias, la historia de la medicina establece que una de las prácticas
curativas más usuales de aquellos tiempos era el entablillamiento del paciente para
tratar dolencias relacionadas con los huesos. Para el efecto, de acuerdo con el
deportólogo Pablo Cisneros, se utilizaban maderos y barro, en lugar de yeso, para
inmovilizar los miembros afectados.
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Los griegos
atendieron, seguramente lesiones deportivas dado lo extendido de la práctica de
actividades físicas en su cultura |
De hecho,
Galeno (130-200 d.C.), el médico de origen griego que llegó a formar parte de la corte
del emperador romano Marco Aurelio y, considerado uno de los padres de la medicina,
ejerció como doctor en la escuela de gladiadores de la ciudad de Pérgamo. Debe tomarse
en cuenta que la, no solo ruda sino mortal, lucha entre hombres con el uso de armas,
propia de los gladiadores, era la versión antigua de los deportes-espectáculo que son
tan populares en la actualidad.
En épocas posteriores, el diagnóstico y tratamiento de lesiones ocasionadas por
actividades físicas exigentes se mantuvo al paso de los avances de la medicina en
general. En ese sentido, los estudios anatómicos basados en disecciones de cadáveres
realizados por los italianos Leonardo Da Vinci (1452-1519) y Antonio Vesalio (1514-1564)
constituyeron los adelantos más espectaculares en 1 300 años: permitieron tener un
conocimiento más certero del cuerpo humano y superaron los postulados establecidos por
Galeno, tenidos como absolutamente ciertos hasta ese momento.
El citado doctor Cisneros, jefe de la Unidad de Médica de la Secretaría Nacional del
Deporte (Senader), señala que otro hito importante para lo que hoy se conoce como
Medicina Deportiva fue el inicio de la utilización del clavo Kuntscher para la fijación
de huesos en casos de fractura. No obstante, esta práctica se inició en un ámbito
totalmente distinto al deportivo: los clavos intramedulares, tan comunes hoy, empezaron a
usarse durante la Segunda Guerra Mundial, en el afán de los países combatientes de
"acelerar los procesos de recuperación de sus soldados", señala el
deportólogo.
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| Secuencia
en la que se muestra la lesión de rodilla sufrida por Ronaldo el 12 de abril de 2000, en
el choque en que retornaba a la cancha tras cuatro meses de ausencia. |
No
obstante, el avance fundamental que ha revolucionado los tratamientos médicos deportivos,
con especial énfasis en el fútbol, es la llamada artroscopía. Esteban Santos, médico y
dirigente de Liga de Quito, explica que se trata de un sistema mínimamente invasivo de
diagnóstico e intervención de lesiones, sobre todo en zonas articulares. El método se
empezó a utilizar en forma masiva durante los años setenta del siglo anterior. En sus
inicios, se basaba en la introducción de un cistoscopio en el área afectada; el aparato
permitía observar el estado de la zona afectada cuando el médico miraba a través de la
abertura externa del aparato.
El proceso de miniaturización tecnológica y la llegada de la fibra óptica han permitido
que en la actualidad sea posible ver el interior de, por ejemplo, la rodilla,
introduciendo diminutas cámaras en la cavidad rotuliana. De este modo, el diagnóstico se
vuelve prácticamente certero en un 100%.
Pero la artroscopía no sirve únicamente para la realización de diagnosis, sino que se
utiliza en la mayoría de los casos como un sistema de intervención cuando es necesario
reparar alguna fibra o tejido afectado por lesiones. Si se necesita reparar, digamos, un
tendón, este sistema permite ingresar una cámara y un instrumental quirúrgico
motorizado y diminuto a través de dos incisiones, de no más de 1 centímetro cada una, a
cada lado del tendón rotuliano.
Otro de los avances tecnológicos que han influido de manera decisiva en la deportología
médica es la radiología y sus derivados posteriores tales como la ecografía y la
resonancia magnética. En el primer caso (rayos X), posibilita establecer,
fundamentalmente, la existencia y dimensión de afectaciones a escala ósea. Mientras
tanto, la ecografía y la resonancia magnética se utilizan para conocer el alcance de
lesiones, sobre todo, de tipo muscular.
El deportólogo Pablo Cisneros, miembro también del cuerpo médico de Deportivo Quito,
resalta también el uso actual que existe del rayo láser, utilizado en el tratamiento de
lesiones como una forma de regeneración de células.
Para los casos de inmovilización de miembros, la deportología también ha avanzado mucho
desde los tiempos de la antigua Grecia. Se ha pasado del uso de maderos y barro al yeso,
y, últimamente, también al uso actual de implementos tales como botas inmovilizadoras,
que sujetan los miembros con correas y producen el mismo, o mejor, efecto que una
escayola.
Lesiones comunes en el fútbol
Por tratarse de un deporte practicado en mayor medida con el uso de las extremidades
inferiores, el fútbol causa la mayoría de lesiones en esa parte del cuerpo. Y entre las
zonas de las piernas en que se producen la mayor cantidad de afectaciones está la
rodilla, coinciden los deportólogos Pablo Cisneros y Esteban Santos.
Los meniscos, dos estructuras cartilaginosas (en cada rodilla) con forma de medialuna que
amortiguan la fricción que se produce entre el fémur, la tibia y el peroné, se
encuentran entre los órganos que más sufren cuando se juega balompié. Los meniscos
sufren, por lo general, cuando se producen giros bruscos, en especial el llamado menisco
externo; mientras que el menisco interno suele ser afectado por lo general cuando se
producen golpes en la rodilla.
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| "Los últimos15
años, la medicina deportiva ha sufrido un cambio espectacular": Dr. Esteban Santos |
Precisamente,
otro de los avances en cuanto a los tratamientos de la medicina deportiva tiene que ver
con esta especie de amortiguadores que son los meniscos. Anteriormente, cuando se
producía una lesión en estas partes del cuerpo, lo que se hacía casi invariablemente
era intervenir quirúrgicamente para extraerlos. Según el doctor Santos, eso se debía a
la "errónea, pero difundida, creencia de que los meniscos podían regenerarse".
Pero esta situación, en lugar de ser una ayuda, conducía muy frecuentemente al
aparecimiento de artrosis posteriores.
En la actualidad, y gracias a la ventaja que representa la técnica de la artroscopía, la
mayor parte de los casos que requieren de intervención quirúrgica se solucionan de una
forma relativamente sencilla.
Junto con las lesiones meniscales, las lesiones de ligamentos o esguinces de la rodilla
están las más frecuentes de producirse en traumatismos de esta articulación. Los
ligamentos, fibras que unen los huesos de las articulaciones, juegan un rol muy importante
en la estabilidad de la rodilla y por lo tanto su lesión resulta incapacitante para el
deportista.
De manera similar a como sucede con los meniscos, hay básicamente tres grados de
afectación de los ligamentos: un esguince, producido generalmente por un estiramiento
más allá de los límites normales, y que suele resolverse con cuidados temporales y
reposo deportivo; una rotura parcial, en la que un segmento de la fibra se separa, y una
rotura total del ligamento.
En algunos casos, también pueden presentarse lesiones como la tendinitis; esto es, una
inflamación de los conjuntos de fibras que ayudan al movimiento de las articulaciones. En
casos extremos puede ocurrir una ruptura de tendones, como le sucedió al astro brasileño
Ronaldo.
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| El doctor Pablo
Cisneros, médico de Deportivo Quito, opina que el deporte competitivo no es sinónimo de
salud |
Otra de
las partes del cuerpo sometido a gran estrés y proclive a sufrir lesiones entre los
futbolistas son los tobillos. Las afectaciones más frecuentes de este tipo van desde una
fractura, a consecuencia de jugadas muy bruscas de los rivales, pasando por esguinces,
rupturas parciales o totales de ligamentos o tendones. De acuerdo con el especialista
Pablo Cisneros, en el caso de un esguince, el tratamiento consiste, por lo general, en la
aplicación de hielo en el área afectada, la inmovilización temporal del miembro
afectado mediante una valva de yeso y el mantenimiento de la pierna en posición elevada.
En el caso de una rotura parcial de alguna de las fibras articulares, la recomendación
médica es la inmovilización del miembro durante al menos una semana. Por su parte, en el
caso de una rotura total, se requerirá de una intervención y de mantener inmovilizado
él o los pies.
Finalmente, en cuanto a las lesiones, los músculos de las piernas suelen tener también
un alto nivel de afectación. En este ámbito, las lesiones más frecuentes son las
contusiones, caracterizadas por hinchazón y dolor a consecuencia de golpes fuertes), los
desgarros parciales y los desgarros totales. Y en este caso, con los avances actuales,
prácticamente, solo los casos más extremos requieren de intervención.
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