TESTIMONIOS
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Militares en servicio
activo y pasivo entregaron sus ahorros |
'QUERÍA
MEJORES DÍAS...'
Manuel Andrango, de 63 años, perdió $25 mil. Logró ahorrar $15 mil de varios años de
trabajo en su taxi y de su venta le dieron $7 000; el resto lo recogió entre sus
familiares. Dice que los responsables directos son los militares "porque ellos
saquearon el dinero de la Notaría, hasta en aviones del Estado se llevaron la plata y por
eso es que a nosotros no nos pueden devolver".
Dejó su dinero hace tres meses, porque quiso mejores días para él y su familia, para
educar a sus tres hijos. Ahora, está prácticamente en la calle, porque ya no cuenta con
su herramienta de trabajo para continuar con las carreras, por lo que espera que su
esposa, de 45 años, quien trabaja como empleada doméstica sea quien mantenga el hogar
por algún tiempo mientras consigue algún trabajo: "Aunque dudo que encuentre porque
a los viejos nadie quiere recibir".
"Nos confiamos al saber que este señor tenía más de 10 años en esta labor y me
arrepiento de haber depositado. No creo que me hubiera puesto un negocio porque allí
siempre le caen las comisarías, de parte de los alcaldes que no le dejan trabajar.
Lamentablemente cada vez se palpa la injusticia y se ve que las leyes son solo para los de
poncho. No hay trabajo en el país y por eso la gente prefiere irse, otros, robar
desesperados por llevar un pan a sus hijos".
Quiero que los diputados no se llenen la boca diciendo que somos rateros y sinvergüenzas.
Los rateros son los militares que se llevaron la plata de la Notaría por costales y que
se sienten contentos dando de baja a la tropa, mientras las cabezas están libres,
disfrutando del dinero, cuando deberían estar en el Penal. (EC)
'NO SOY CHULQUERO'
Soy Segundo Espinoza, de 48 años. Mi depósito de $19 mil es reciente, de apenas 3 meses
al 7% de interés. No soy chulquero, sino que fui a dejar mi dinero impulsado por la buena
rentabilidad a mi capital.
Hice un gran sacrificio para recoger ese dinero, fueron años de sacrificio, de amanecerme
haciendo obras para entregar de manera puntual, de romperme la espalda sobre la
cepilladora, de salvarme de cortarme las manos con la sierra, de toda una vida en mi
taller como carpintero, en la parroquia de Guayllabamba. Y todo se ha esfumado en tan
corto tiempo.
Confié el capital al difunto notario por la alta rentabilidad, porque los bancos en lugar
de pagarnos algo de interés nos descuentan por mantenimiento de las cuentas y no nos dan
ningún beneficio. Consulté en el banco de donde retiré la plata y me dijeron que por
una póliza me daban $40 al mes. Ahora me arrepiento de botar mi plata, porque en lugar de
eso me hubiera comprado un carro para ayudarme en mi taller; sin embargo, movido por la
ambición de aumentar la cantidad en un año, entregué mi dinero.
Sin embargo, no sabía que era un negocio ilícito y por eso las autoridades como el
ministro de Gobierno sí son responsables de lo que pasó. Ellos están llamados a velar
por nuestros intereses y hacernos abrir los ojos, para no entregar lo que nos ha
representado tanto sacrificio.
Sí son responsables de devolvernos, por lo menos a quienes habíamos depositado en los
últimos meses y que prácticamente no pudimos recuperar nada. Sabemos que será difícil
que nos devuelvan esa plata, pero no dejaremos de luchar. (EC)
'IBA A GANAR MÁS INTERESES'
Juan Riofrío, de 51 años, recibió $30 mil de su jubilación después de su trabajo
durante 23 años en la Policía Comunitaria. Confiado de que varios de sus compañeros
también fueron a depositar donde 'Cabrerita' y animado porque iba a ganar mayores
intereses que los que se gana al depositar en cualquier banco fue a Machala y dejó su
dinero hace aproximadamente tres meses.
Le pagaron al 8% de interés, es decir, recibió $2 400 por mes, que no se gana
fácilmente: "Uno viendo a coroneles, generales, los jefes de uno también tenían su
dinero ahí, entonces como miembros de la tropa confiamos y nos involucramos".
No cree que el notario haya fallecido, y en todo caso al inicio no le preocupó porque los
hijos del notario indicaron que se iban a responsabilizar del negocio, sin embargo:
"Ellos ya se han ido y fue peor cuando supe del saqueo de los militares y
policías".
Dice no arrepentirse por haber depositado todo el dinero que tenía disponible donde el
notario, porque sabía que había un riesgo, como ocurre en todo negocio, sin embargo le
duele porque piensa en él, su esposa y sus dos hijos y porque trabajó muchos años para
conseguir esa plata y ahora ya no tiene un empleo.
De ahí que su idea al momento de la inversión era conseguir mayores recursos para
retirarlos en seis meses y comprar un terreno u otra casa para sus dos hijos. Lo poco que
recibió por los intereses lo invirtió en pago de algunas deudas y en el arreglo de su
casa, que por suerte es propia, en Santo Domingo de los Colorados: "Lo único que
queda es seguir adelante porque si se piensa en la pérdida es para morirse rápido".
(EC).
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