Al menos cuatro embajadores de los EEUU han presenciado las
crisis políticas del Ecuador, aunque algunos de ellos han sido 'casi protagonistas' y
otros han pasado como interinos.
La historia reciente la inició Leslie Alexander, cuando, en una conferencia en Cuenca
ante representantes de la Cámara Ecuatoriano-Americana, denunció que "la
corrupción en las aduanas estaba carcomiendo al país". Esta fue la gota que
derramó el vaso de la indignación colectiva ya existente en contra del Gobierno de
Abdalá Bucaram.
Pero si Alexander se vio forzado a hacer semejante 'revelación', cuando los ecuatorianos
conocían ya que 'Jacobito' había celebrado en gran fiesta "su primer millón de
dólares en las aduanas", su antecesor, Peter Romero, se divertía jugando basquetbal
con Abdalá, y "posando" para los periodistas como estrellas.
Pero en materia constitucional los "gringos" no han podido hacer mucho.
Alexander no logró que el Congreso ecuatoriano entregase la Presidencia de la República
a Rosalía Arteaga, a quien correspondía por ser la vicepresidenta, elegida en las urnas.
La mano de los embajadores de los EEUU, a quienes hasta se les reconoce el rango de
'virreyes del Imperio', ha estado en cada una de las graves y drásticas decisiones del
Estado ecuatoriano; pero, cosa extraña, a la hora de la verdad, sus posiciones han sido
relegadas por la decisión de la gente en las calles.
Nadie ha olvidado, por ejemplo, las misiones que trajo desde Washington Peter Romero, para
intentar, a última hora, 'salvar' a Jamil Mahuad, un político "educado en los
EEUU", y que había sido propenso a complacer las decisiones de la Casa Blanca.
Pero los representantes de los EEUU también han hecho prevalecer su 'posición'. Así se
podría entender la actitud que tuvieron frente al presidente Gustavo Noboa, a quien Bush
jamás recibió en la Casa Blanca.
Aunque nunca se dio una explicación a este comportamiento, la decisión de invitar a
Lucio Gutiérrez, apenas posesionado, fue un mensaje. No querían hablar con Noboa.
Pero a lo largo de la última campaña, y mientras se sucedía el cambio de embajador (se
iba Gwen Clare y llegaba Kristie Kenney), las preguntas a las prensa acerca de Gutiérrez
fueron constantes: o presumían que se 'convertiría' a su doctrina, o temían que
cumpliese su discurso de campaña de "sacar a los 'gringos' de la Base de Manta"
y "no someterse al FMI". Sin embargo algo cambió antes de cumplirse el primer
mes de gestión del coronel.
Gutiérrez viajó a Washington, para firmar como testigo ante el FMI, y para
autodeclararse "el mejor amigo y aliado de los EEUU" ante George W. Bush, en la
Casa Blanca.
Lo que vino luego lo conocen todos: el coronel no solo fue incondicional a los EEUU, sino
que, al parecer, iba más allá: jamás protestó por las fumigaciones hechas con
glifosato; nunca protestó por el hundimiento de los barcos en aguas territoriales, y su
posición fue sumisa ante la invasión a Iraq.
De todas maneras, el coronel Gutiérrez debe parecerles un caso de estudio a los
estadounidenses, que nunca entenderán cómo un gobernante que mereció la visita de los
'más granados' de los funcionarios civiles y militares del Gobierno de Bush, entre los
que se recuerda a Colin Powell, Donald Rumsfeld, Richard Myers, los jefes del Comando Sur,
además de haber sido frecuentemente 'asistido' por la embajadora Kenney, quien estuvo a
su lado hasta el último minuto, no pudo sostenerse en el poder.
El repudio a la corrupción, al nepotismo y a su entreguismo fueron más poderosos. (TFF)
Peter Romero
'Decir lugarcito a Tiwintza fue un error personal lamentable. Lo siento mucho' (Hoy,
28/06/96)
Leslie Alexander
'El racismo y la xenofobia es un tipo de locura, yo la rechazo, frontalmente' (Hoy,
01/02/97)
Larry Palmer
'No puedo decir que aquí hay grupos terroristas, si los hubiera, Ecuador los
combatiría' (Hoy,15/07/02 )
Gwen Clare
'El Ecuador puede escoger entre un médico y un curandero. El FMI es el médico' (Hoy,
11/06/01)
Kristie Kenney
'Mi reto es que entre los EEUU y el Ecuador seamos socios fuertes; la envidia del
hemisferio'. (Hoy, 30/09/02)
MÁS DATOS
LOS VISITANTES
En los últimos dos años, varios altos funcionarios del Gobierno de Bush visitaron el
Ecuador, para 'tomar el pulso del país'
EL COMANDO SUR
James T. Hill, como jefe del Comando Sur, visitó cuatro veces el Ecuador para
coordinar actividades militares en la frontera norte. El nuevo jefe, Bandz Craddock, ya
estuvo aquí.
LOS CIVILES
El más importante de los civiles que estuvo en el país fue el secretario de Estado,
Colin Powell, quien vino para asistir a la Asamblea General de la OEA.
EL 'EJE' MUNDIAL
El 'estado' del mundo es un claroscuro
El Gobierno de los EEUU ha tratado de imponerse en varios puntos del mundo y durante
toda la historia. Su preocupación por el Oriente Medio ha sido una estrategia de largo
aliento, basada en una visión histórica capitalista de dominio de la geopolítica. Pero
aún no logran lo que sería su objetivo final: la paz. Y tampoco sus riquezas.
En el caso del actual presidente George W. Bush, su enfoque invasor, sustentando en la
'doctrina' de la lucha contra el terrorismo, se ha dirigido hacia Iraq y el Afganistán,
aunque se dice que el próximo blanco podría ser Latinoamérica.
Pero aquí hay una suerte de contrapeso: el 'eje socialista', como se los llama a Brasil,
Venezuela, Uruguay y Argentina, está cada vez más lejos de estrechar sus lazos
comerciales con los EEUU.
Pero la nación más poderosa del planeta tiene sus 'aliados'. Aunque el TLC todavía no
se ha concretado con el Ecuador, Colombia y el Perú, las negociaciones avanzan, y lo más
probable es que lo logren. En oposición, Venezuela, Cuba y Brasil hacen la contra con el
ALBA.
Pero la política comercial de la potencia unipolar no es aclara, por más que prediquen
el libre comercio: las salvaguardias impuestas a los textiles chinos, aunque se trata de
una nación con la cual el acercamiento es cada vez mayor, así lo evidencian.
Pero el mundo mismo funciona en lo que podría considerarse un claroscuro: Francia, el eje
de la UE, acaba de decir 'No' a la Constitución europea. Por lo que nadie puede
'cuestionar' la postura de los EEUU, más aún si Charles Gaulle, en 1945, ya anticipó
que ese país querrá "el control de mundo". (MPI)