
Los directivos de la Asociación Ecuatoriana de
Periódicos (Aedep), Carlos Pérez Barriga y Pedro Valverde, el 14 de julio de 2004,
entregaron en Carondelet el proyecto de reglamento.
Ni los 23 meses que ocuparon los diputados para aprobar la Ley Orgánica de Acceso a la
Información (junio de 2002 a mayo de 2004) ni los ocho meses adicionales (mayo de 2004 a
enero de 2005) que requirió el ex presidente Gutiérrez para aprobar el reglamento han
sido suficientes para que se aprecie la importancia de este cuerpo legal.
A poco más de un año de su vigencia, la mayoría de los los ministerios, los organismos
de control y de justicia, las secretarías adscritas al Gobierno central, los organismos
seccionales, las personas jurídicas, las organizaciones de trabajadores, de servidores
del Estado, las ONG y todas aquellas que en cualquiera de sus modalidades sean
concesionarias de información en la que participe el Estado han incumplido el mandato de
hacer pública la información.
Sin embargo, más allá de ello, falta promoción y, en consecuencia, conocimiento por
parte de la ciudadanía, de las ventajas que trae este cuerpo legal. Los esfuerzos hechos
para promocionar su trasfondo (transparentar el manejo de los recursos públicos y
garantizar un proceso de rendición de cuentas por parte de las autoridades) han sido
aislados. Por ejemplo, la Defensoría del Pueblo, que por mandato legal debiera difundir
la Ley, no ha cumplido con este objetivo por falta de dinero.
Otro aporte ha sido el de la Coalición Acceso, un grupo de ONG nacionales que buscan
difundir este mandato, para lo cual ha editado informes electrónicos, libros y material
de capacitación. Iniciativas similares se han dado sobre todo en varias universidades del
país (pese a que es un derecho y como tal debiera dárselo a conocer desde las escuelas),
donde se ha insistido en que esto no solo beneficia a los medios de comunicación (radio,
prensa y televisión) sino a la ciudadanía en su conjunto.
La Asociación Ecuatoriana de Editores de Periódicos (Aedep) también ha contribuido.
Más allá de informar sobre los debates, las posiciones políticas, los problemas
alrededor de la aprobación de los 23 artículos, las seis disposiciones transitorias y la
final, explicó el alcance de este cuerpo legal y, de manera independiente, periódicos
como HOY, publicaron su contenido total, luego de que el Congreso terminó con su
aprobación.
Además, los periódicos fueron los que denunciaron el problema que trajo consigo el
reglamento (ver nota de abajo) y la necesidad de reformarlo con urgencia.
Carlos Pérez Barriga, presidente de la Aedep, el 8 de mayo de 2004, en una entrevista con
este Diario, explicaba que esa ley interesaba a la Asociación, para "tener una
información clara y veraz, con el fin de orientar mejor a la ciudadanía". Y a
renglón seguido explicó que esta no es solo para los medios de comunicación, sino para
la población en general: "Los ciudadanos deben conocer que con esta ley tienen la
posibilidad de fiscalizar el destino de los recursos de su comunidad. Saber que si alguien
se resiste a entregarle la información que requiere, puede acudir a instancias
administrativas y judiciales que respaldarán su pedido y hará que se cumpla".
El presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), Jack Fuller, en un diálogo
con este periódico, publicado el 9 de agosto de 2004, agregaba a estas reflexiones que el
documento "es el antídoto más importante contra la impunidad, y funciona mejor
cuando la gente la acepta para su convivencia".
Justamente, en la ley se establece que el acceso a la información pública es un derecho
de las personas que garantiza el Estado y que busca, entre otros, (art. 2) "permitir
la fiscalización de la administración pública y de los recursos públicos, garantizar
la protección de la información personal en poder del sector público y privado, la
democratización de la sociedad y la plena vigencia del estado de derecho, a través de un
genuino y legítimo acceso a la información pública, y facilitar la efectiva
participación ciudadana en la toma de decisiones de interés general y su
fiscalización". (SL)
MÁS DATOS
CUMPLIMIENTO
Al 30 de marzo de 2005, según Coalición Acceso, solo el SRI, el Municipio de Cotacachi y
las superintendencia de Bancos y Telecomunicaciones tenían web completas.
MANDATO
Las web deben contener: estructura, directorio, remuneraciones, servicios, contratos
colectivos, presupuestos, resultados de auditorías, planes, rendición de cuentas, etc.
IMPORTANCIA
Esta ley no es solo para los medios de comunicación y los periodistas, sino para los
ciudadanos en general que quieran conocer sobre el manejo del estado y sus recursos.
LA FECHA
El 4 de mayo de 2004, el Pleno del Congreso concluyó con la aprobación de este cuerpo
legal, luego de 23 meses de debate y entrampamiento. La Aedep la impulsó.
La prensa
La libertad de expresión, cuatro meses difíciles
Paco Velasco, el 30 de mayo en rueda de prensa
Para definir las condiciones del trabajo periodístico en el país solo es necesario
hacer un recuento de los hechos sucedidos entre diciembre de 2004 y abril de 2005, en el
ocaso del gutierrismo.
En esos cuatro meses se registraron una serie de denuncias y amenazas no solo a la
libertad de expresión, sino a la integridad física de varios comunicadores, lo cual
activó las alarmas de los organismos de Derechos Humanos del Ecuador y del continente, y
de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). Este último organismo, al término de su
cita de Panamá, de marzo anterior, hizo un llamado para que las autoridades garantizaran
el libre ejercicio profesional.
Frente a estos hechos, la Fiscalía abrió investigaciones, que todavía no arrojan
resultados, sobre las amenazas de muerte a Miguel Rivadeneira, de radio Quito; Kintto
Lucas, del periódico Tintají; Paco Velasco, de radio La Luna; y Marco Pérez, de radio
Tarqui (la lista es más larga y también incluye a periodistas de televisión y de prensa
escrita, así como amenazas de bombas en medios de comunicación).
Gustavo Larrea, director regional de la Asociación Latinoamericana de Derechos Humanos
(Aldhu), considera que los funcionarios del régimen anterior impidieron el trabajo
periodístico, porque no entendieron el papael que juegan los medios de comunicación en
democracia: "Mantener independencia absoluta con el Gobierno y tener la capacidad de
crítica para señalar lo que consideran equivocado".
Según Larrea, los cuestionamientos que hacía la prensa llevó a intentar coartar la
libertad de expresión con mecanismos como la 'ley mordaza' o la 'lista negra' (elaborado
a inicios de ese Gobierno por Alejandro Nájera). (GC-SL)
Se rompe el candado del Reglamento
El 12 de enero de 2005, el ex presidente Gutiérrez, con Decreto Ejecutivo n.º 2471,
dictó el reglamento de la Ley de Acceso a la Información, que creó trabas al cuerpo
legal.
Pese a que la Ley dice que se mantendrá en reserva únicamente los documentos calificados
como tal por el Consejo de Seguridad, las informaciones expresamente establecidas como
reservadas en leyes vigentes y las relativos a la seguridad nacional (planes y órdenes de
defensa militar, movilización, operaciones especiales, ubicación de material bélico,
fondos usados para defensa), el anterior Gobierno extendió esta lista e incluyó a la
información comercial o financiera (sigilo bancario, comercial e industrial, entre
otras), la relacionada con la administración de justicia y tributaria y aquella sobre el
cumplimiento de los deberes del Estado.
El presidente Alfredo Palacio, a días de posesionarse, ofreció reformar este reglamento,
y cumplió su palabra el 31 de mayo.
En el decreto correspondiente reformó los artículos 4 y 9, con lo cual se reafirma el
derecho ciudadano de acceder a la información que necesite.
Sin embargo, todavía está pendiente que los organismos creen sus páginas web con la
información necesaria, pese al pedido que hiciera el régimen a los organismos adscritos
a la Presidencia. (SL-GC)