Las purezas e impurezas
"Estas cooperativas funcionan por la honestidad -asegura Rhon-, porque este caballero
dice que no me va a robar y porque cuando yo le doy plata a este señor, algún día,
cuando haya plata, él me va a prestar con honestidad". Si bien Francisco Rhon
reconoce que no es un sistema puro, en el que no tengan cabida los intereses personales,
el crecimiento que ha experimentado este sector en los últimos años revela que la
confianza que han logrado desarrollar entre sus socios y las estrategias de los sectores
marginales para sobrevivir son efectivas.
Las experiencias son variadas y nacen de todo tipo de iniciativas. Como los botiquines
populares extendidos en el noroccidente de la provincia de Bolívar, en donde se ha vuelto
común que 20 ó 30 campesinos se reúnan para crear un fondo común, con el que adquieren
insumos agrícolas y veterinarios que las distribuidoras no venden en pequeñas
cantidades. Por ejemplo, compran un litro de cualquier insecticida o herbicida y luego se
reparten entre todos los socios, porque lo que ellos necesitan es un cuarto de litro para
cuidar un cultivo o vacunar a una vaca. También está la experiencia de la Asociación de
Mujeres de Pisullí, que creó un fondo común para comprar víveres en el mercado
mayorista y luego distribuírselos entre ellas, de acuerdo con lo que aportaron y con sus
necesidades.
En la provincia de Imbabura se ha creado una sistema financiero rural, auspiciado por el
Fondo Ecuatoriano Populorum Progressio (FEPP), al igual que el programa Crear, con fondos
de la Fundación Suiza de Cooperación para el Desarrollo Técnico, que apoya a ocho
cooperativas, brindándoles apoyo técnico.
Todos estos proyectos demostrarían que los sectores considerados pobres han desarrollado
sus estrategias para ahorrar y para mejorar sus condiciones de vida, al margen de la
asistencia del Gobierno y del sistema financiero formal. (JT)
FECOAC y DIRECCION
- Las cooperativas han funcionado básicamente
con el autocontrol ejercido por el Consejo de Vigilancia y por las asambleas; por eso es
tan importante la confianza que tengan los socios en quienes las dirigen, de acuerdo con
las personas vinculadas con estas instituciones financieras.
- Además, está el control de la Dirección
Nacional de Cooperativas (dependiente del Ministerio de Bienestar Social) y de la
Superintendencia de Bancos (26 cooperativas son controladas por ese organismo financiero).
- La Dirección Nacional de Cooperativas es el
organismo de control de las cooperativas y la Fecoac el de representación.
- Antes de legalizar una cooperativa de
ahorros, los socios hacen una preasamblea, en donde se realiza el primer aporte del
capital. Hay una charla de un promotor de cooperativas, designado por la Dirección. Se
presentan los papeles de cómo fue designada la primera directiva y se adjunta el primer
estatuto.
- A las cooperativas de los colegios o de las
pequeñas comunidades no les interesan captar nuevos socios con atractivas promociones,
por lo que sus gastos de capital son mínimos. (JT)
Los 750 mil de Esquel
Los créditos se canalizan mediante
varias instituciones y organismos, como Jardines Azuayos, el Fondo Ecuatoriano Populorum
Progressio de Cuenca, y otros.
Todos los días son jornadas de intenso trabajo para Ecuador Macías, de 26 años. Por la
mañana trabaja en la Cámara de Comercio de Manta, estudia Ciencias de la Información en
la Universidad Laica Eloy Alfaro y por las noches atiende una distribuidora de carne de su
propiedad, ubicada a 45 minutos del centro de estudios.
Sus compañeros llevan un ritmo de vida similar, y, en la noche, al salir de la
universidad, siguen con otras actividades, como si el día acabara de empezar.
"Nosotros tenemos tiempo para todo, y hasta para bailar", dice Ecuador.
En Manta, es poco usual encontrar a jóvenes desocupados. "Así no haya trabajo,
nosotros nos lo inventamos: vendemos comida, globos, tenemos varias ocupaciones",
cuenta Eduardo Pico, biólogo marino de 27 años. Esta es una de las características de
la juventud de Manta, según un profesor de la Facultad de Ciencias de la Información.
"Los jóvenes son muy trabajadores. Y así como se divierten, estudian y se esfuerzan
mucho", comenta.
Mariano Zambrano, presidente de la Cámara de Comercio, considera que el buen momento por
el que atraviesa Manta es también producto de la formación que imparte la Universidad
Laica Eloy Alfaro, en donde estudiaron quienes hoy dirigen las empresas mantenses.
El centro fue fundado en 1985, tiene diez facultades y aproximadamente 4 000 estudiantes.
"Es una universidad que nada tiene que envidiarle a las ciudades más grandes y cubre
la demanda de profesionales que cada vez es mayor en Manta", dice Zambrano.
Actualmente, la universidad cuenta con pocos docentes. Cada profesor debe dictar de cuatro
a cinco materias; como el profesor Josá Díaz Sánchez, quien enseña Redacción,
Comunicación Institucional, Gerencia de Medios y Relaciones Públicas a la vez.
"Así nos toca", exclama, mientras atiende a un grupo de estudiantes que lo
solicita para conversar sobre "todas las materias".
Llega la noche. Ecuador y Eduardo muestran con orgullo su universidad. Las canchas, las
aulas, y los restaurantes están llenos de gente y a lo lejos se escucha el ruido de dos
fiestas. "Debe ser la elección de la reina", dicen. Salen al parqueadero, donde
varias líneas de buses esperan a los estudiantes y parten para iniciar una nueva jornada
de trabajo. (CA)
Alrededor de 800 cajas y
cooperativas de ahorro
Las cooperativas de ahorro y crédito surgieron en los años sesenta y setenta, en la
época de auge del cooperativismo, cuando concentraron hasta el 12% del ahorro nacional,
auspiciadas por la Iglesia, como la Pedro Moncayo de Tabacundo, o por personalidades de un
pueblo cansadas de realizar largos viajes a los centros urbanos para gestionar un
crédito, como la Veintitrés de Julio.
Desde entonces han crecido a un ritmo vertiginoso, atendiendo los nichos de mercado que
deja el sistema bancario y ampliando su radio de acción. Un boom que también acarreó
más de un escándalo que obligó a hablar de mayores controles. Baste recordar la crisis
de la cooperativa San Francisco en Quito.
Según la Federación Nacional de Cooperativas de Ahorro y Crédito del Ecuador (Fecoac),
su organismo representativo, el crecimiento de las cooperativas ha sido sostenido en los
últimos diez años. En la actualidad, alrededor de esa institución están agrupadas 366,
aunque otros estudios hablan de que existen 800 cooperativas y cajas de ahorro pequeñas.
Las oficinas de los gerentes son sobrias, con un escritorio, un sillón, en las
cooperativas grandes, y las pequeñas pueden funcionar en la misma casa comunal, como la
de Naranjito, cerca de Ibarra. Es decir, sus gastos de capital son mínimos. Eso les
permitiría crecer en patrimonio, como, la San Antonio de Ibarra, que trabaja en el sector
rural: en 1998 tenía un capital de 2 880 dólares y al siguiente año tenía 6 080
dólares.
Pero también están las grandes. En 1999, la que reportó un mayor crecimiento fue la
Manuel Esteban Godoy, de Loja. "Nuestras cooperativas tienen un patrimonio técnico
fuerte, alrededor de un 40%", afirma el secretario de la Fecoac, Carlos Rangel. (JT)