Quito. 12 ago 2000. Las investigaciones
respecto del asesinato del diputado Jaime Hurtado González, ocurrido el 17 de febrero de
1999 en las cercanías del Congreso Nacional (Clemente Ponce y Piedrahíta), no han
permitido hasta ahora dar con los responsables intelectuales y materiales de ese triple
crimen, en el cual también fueron asesinados el diputado alterno de Hurtado, Pablo Tapia,
y el asistente legislativo, Wellington Borja.
Pero eso no es lo único que preocupa a la Comisión Especial de Investigación (CEI), que
se creó una semana después del crimen con la finalidad de garantizar su esclarecimiento,
sino el hecho de que no todas las pistas han sido tomadas en cuenta ni investigadas a
cabalidad, según afirman voceros de esa Comisión, la cual hace pocos días dio a conocer
un informe llamado 'El crimen habla por teléfono', en el cual señalan varios aspectos
que conducen a pensar que en la investigación están quedando muchos cabos sueltos.
Por ejemplo, de acuerdo con el informe, existe un confuso cruce de llamadas telefónicas
entre los presuntos responsables del crimen: Washington Aguirre, Cristian Ponce y Sergey
Merino, quienes a su vez se comunicaron con otras personas, cuyos testimonios podrían
ayudar a aclarar el hecho. Incluso consta el número telefónico de un presunto sicario
colombiano llamado 'Henry', de quien no se ha logrado saber nada. Es por eso que los
comisionados aseguran que no se han explotado suficientemente esas pistas. También existe
un informe técnico que señala que una de las personas que se comunicó con los
sospechosos, antes y después del crimen, lo hizo desde un teléfono celular 'clonado'.
Para el efecto, la Policía, el juez de la causa y la propia Comisión requieren de una
mayor colaboración de la empresa operadora del número en mención, tanto para establecer
si existió la supuesta clonación como para descubrir a su responsable, cosa que, según
opinión de técnicos del ramo, es un proceso complicado y difícil. Consultada la empresa
Porta, manifestó su disposición a colaborar en las investigaciones. Sostuvo que ya lo ha
hecho y continuará haciéndolo.
A criterio de los comisionados, esa podría ser la punta del ovillo. Otro de los aspectos
sobre los que la Comisión reclama mayor atención es la presunta participación del grupo
familiar Cevallos Balda/Gómez-Piñán en la muerte de Hurtado. Se basa en el hecho de que
la Corte Superior de Justicia de Quito, el 6 de marzo de 2000, hizo extensivo el sumario
por el caso Hurtado a Medardo Cevallos Gómez-Piñán; dos días después hace lo mismo
con Medardo Cevallos Balda, padre del primero y ex embajador del Ecuador en México, así
como a varios ex miembros de la seguridad de los Cevallos Balda/Gómez-Piñán, cuya
presunción de responsabilidad se basa en que Hurtado estaba investigando presuntas
vinculaciones de esa familia con el narcotráfico y narcolavado.
Al respecto, BLANCO y NEGRO dialogó con un testigo indirecto de la escena del crimen,
quien asegura que uno de los asesinos de Hurtado podría ser un individuo que actualmente
guarda prisión en una cárcel de Jipijapa, acusado de un crimen ocurrido en mayo de 1997,
en el cual también fueron sindicados los Cevallos Balda/Gómez-Piñán, según el informe
de la Comisión. El testigo, quien asegura que pedirá al juez de la causa que lo llame a
declarar, afirma que el preso de Jipijapa es el mismo individuo que corría con pistola en
mano por la calle Clemente Ponce el día del crimen y, según dice, se trata de un antiguo
miembro de seguridad de los Cevallos Balda/Gómez-Piñán.
¿En dónde se entrampan las investigaciones? Juan Albarracín, director de la Policía
Judicial (PJ) de Pichincha, dice que a él no le pregunten al respecto, sino a Edgar Vaca,
director nacional, quien a su vez afirma que todas las investigaciones se realizan en
función de lo que solicite el juez de la causa. Nada más. El último informe que la PJ
envió a la Comisión fue en abril de 2000.
A 18 meses del crimen, el caso continúa en etapa sumarial en la Corte Superior de
Justicia de Quito. 'Freddy Contreras mató a mi padre' Días antes de la presentación del
informe 'El crimen habla por teléfono', Cira Angulo, viuda de Hurtado, recibió una
llamada de Medardo Cevallos Balda, quien insistía en su inocencia en el crimen del
diputado emepedista, según comenta Lenin Hurtado Angulo, quien espera que la próxima
semana el presidente Gustavo Noboa atienda a la Comisión Especial de Investigación y
ansía que la etapa sumarial del lento juicio finalice.
-Luego de 18 meses, el caso del crimen de su padre se reaviva con el descubrimiento
parcial de las llamadas telefónicas...
-El famoso teléfono 'clonado' se reporta en noviembre de 1998 y, pese a ello, la línea
no es suspendida. Ya pedimos a nuestros abogados que llamen a declarar a los responsables
de Porta. -¿Por qué Porta no les entrega toda la información? -No sé, pese a que la
Comisión tiene la facultad de solicitar información a cualquier institución. Lo mismo
ocurre con Andinatel y Pacifictel. -Y la PJ, ¿qué acciones toma? -Cuando se enteraron de
nuestra investigación, mostraron sorpresa e inicialmente interés, sobre todo el abogado
(Wilfrido García) de los policías acusados, quien cree que sería un mecanismo para
librarlos de culpa. Entregamos datos a la PJ y no hay resultados. -¿Con los datos que
solicitan, pueden establecer si Aguirre estuvo en Ecuador el día del crimen? -Hay
indicios de que estuvo aquí, todo el tiempo de la planificación y ejecución del crimen.
El dice que venía viajando de Pasto a Quito, pero hay llamadas (de la Policía, de la
hermana...) a su teléfono. ¿Quién las hizo? Lo mismo pasa con Ponce, quien habló con
la Interpol. Creemos que en lugar de que Henry (fue detenido en Ibarra por narcotráfico y
luego escapó) contactó a Aguirre, fue a la inversa. -¿Estarían involucradas otras
personas? -Así es. El problema es descifrar a todos aquellos que Silva, o quien tenía su
teléfono, llamó días antes y después del crimen. Eso es cuestión de la PJ. -Con
órdenes del juez...
-El juez no está en la capacidad de procesar. Nosotros le llevamos un informe. El puede
ordenar ciertas cosas, pero no lo ha hecho. Invertimos tres semanas de trabajo, hasta 15
horas diarias, analizando páginas de números telefónicos con las guías de Quito,
Guayaquil, Manta, Portoviejo... El juez no iba a hacer eso. La investigación procesal la
dirige un poco el fiscal, que ha tenido una pobre o ninguna actuación. En definitiva,
nadie hace nada. -¿Se empiezan a descartar hipótesis? No. Se trata de localizar al autor
intelectual. El asunto Cevallos no está debidamente investigado. Lenin Ordónez dijo lo
que dijo. La periodista mexicana (Blanche Petrich), a quien contactamos, se reafirmó en
su nota, aunque los diputados que viajaron a México dicen que se retractó. -¿La
hipótesis sobre los Cevallos es la más fuerte? -Sí...por las vinculaciones que se han
encontrado y no solo por lo que dijo Ordóñez. Medardo Cevallos Balda se contacta con
nosotros e insisten en su inocencia; pero las pruebas encontradas apuntan hacia él. -En
Jipijapa, Manabí, está detenido Freddy Simón Contreras...
-El fue señalado por Ordónez como el asesino (en 1997) de dos individuos que
aparentemente robaron en las empresas de los Cevallos. Contreras parece haber sido el
verdugo de los Cevallos. El es el ejecutor del crimen de mi padre: varias personas lo
vieron y ya logramos una identificación positiva. Pusimos cuatro fotografías y los
testigos lo señalaron a él. El rindió testimonio en Quito y no se le tomó importancia.
-¿Cuándo llegaron a establecer que él sería el ejecutor del crimen? -Hace un mes. En
Guayaquil, gente vinculada con su círculo familiar nos dio información. -¿Y ya puede
decir con exactitud por qué mataron a su padre? -El estaba desarrollando una
investigación acerca de la banca en general y sobre personas que hemos visto ahora que
están vinculadas: Olegario Orellana, los Cevallos, los Reyes Torres. Esto es largo...
La mira puesta en un ex guardaespaldas preso Existen puntos no esclarecidos respecto a las
investigaciones que Hurtado realizaba en torno a los presuntos negocios ilícitos del
grupo familiar Cevallos Balda/Gómez-Piñán El 6 de marzo de 2000, el presidente de la
Corte Superior de Justicia de Quito hace extensivo el sumario por el caso Hurtado a
Medardo Cevallos Gómez Piñán, Ramón Bravo, Freddy Contreras y Lenin Ordóñez. En el
mismo proceso se llama a declarar a Manuel Vivanco Riofrío, Eduardo Mahuad, hermano del
ex presidente Jamil Mahuad, y al propio ex mandatario, pero ninguno de ellos ha
comparecido hasta la fecha, según el informe de la Comisión, la cual reclama que se
continúe con las indagaciones.
El 8 de mayo de 2000 también se extiende el sumario a Medardo Cevallos Balda, padre de
Cevallos Gómez-Piñán y ex embajador del Ecuador en México. La ampliación del sumario
se fundamenta en las declaraciones realizadas por Lenin Ordóñez, ex miembro de seguridad
de los Cevallos Balda/Gómez-Piñán, en las que relaciona a ese grupo familiar con la
muerte del líder político.
Ordóñez, quien fue detenido en Ambato el 16 de febrero de 2000 por presunto robo, afirma
haber escuchado, tres meses antes del crimen, una conversación telefónica entre Medardo
Cevallos Gómez- Piñán y otra persona, en la cual este habría proferido insultos en
contra de Hurtado y habría sugerido hablar con Medardo Cevallos Balda a fin de
"tomar una decisión". Ordóñez dice que escuchó a Cevallos Gómez-Piñán
referirse a temas de narcotráfico, narcolavado y problemas con el Banco Caja de Crédito.
El caso pasó a la Corte Suprema de Justicia (CSJ), pero regresó a la Corte Superior de
Quito, el 12 de junio, puesto que el presidente de la CSJ se inhibió de conocer el caso,
por no encontrar suficientes pruebas en contra de Cevallos Balda. Según la Comisión,
desde esa fecha nada más se ha avanzado en las investigaciones, y asegura que esa
situación solo ha conducido a una paralización del proceso.
La presunta responsabilidad del grupo Cevallos Balda/Gómez-Piñán en el caso Hurtado no
ha sido investigada suficientemente, según afirma la Comisión, la cual en su informe
señala que los posibles móviles estarían en ciertas investigaciones que Jaime Hurtado
realizó respecto de presuntos vínculos de los Cevallos Balda/Gómez-Piñán con con el
narcotráfico y narcolavado, a presuntos problemas con el Banco Caja de Crédito y a la
posibilidad de no concretar relaciones con Sol Banco y la empresa LAAR. Al respecto, el
documento señala que el 18 de marzo de 1998, Sócrates Navas, intendente Regional de
Bancos de Manabí, dirige a las entidades bancarias un oficio solicitando información
respecto de las cuentas bancarias de los Cevallos Balda, pero ese mismo día se retracta
de su pedido.
Poco tiempo después, Navas fue separado de su cargo. Esa información, que no pudo ser
obtenida por Navas, también fue solicitada por Jaime Hurtado el 18 de enero de 1999,
mediante un oficio dirigido al presidente del Congreso de entonces, Juan José Pons,
información que al parecer nunca le llegó por varias razones jurídicas que se mencionan
en el informe, en las cuales los comisionados aseguran que están las pistas que se
necesitan para aclarar el caso.
La Comisión también establece que el 2 de febrero de 1999, Hurtado pidió a la Comisión
de Fiscalización del Congreso que recabara copias de los contratos de compra venta de
vehículos, realizados desde 1990 por Olegario Orellana, ex gobernador de Los Ríos, y una
copia del informe del operativo Ciclón (un operativo antinarcóticos cuyo principal
implicado es Jorge Hugo Reyes Torres). Según la Comisión, en ese informe se pueden
encontrar vínculos entre Orellana y Reyes Torres, quien a su vez realizó una
transacción comercial (le vendió una hacienda en Esmeraldas) con Eduardo Mahuad,
tesorero de la campaña presidencial de su hermano, Jamil Mahuad, a la cual, según la
Comisión, el grupo Cevallos aportó con 100 000 dólares. La Comisión establece una
relación entre Orellana, Reyes Torres, Mahuad y los Cevallos Balda/Gómez-Piñán, a
partir de la cual entrega otra línea de investigación, la cual, según afirma, tampoco
ha sido suficientemente investigada. Los testimonios de Ordóñez y Contreras ofrecen
otras pistas Un hombre clave en la investigación del caso Hurtado puede ser Freddy
Contreras, quien fue detenido por la Policía el 16 de marzo en Yaguachi, provincia del
Guayas, bajo la presunción de haber participado en el asesinato de Marco Palma y Jorge
Mero en mayo de 1997, caso en el que también está sindicado Medardo Cevallos
Gómez-Piñán y que se encuentra en el Juzgado 11 de Manabí, en Manta.
En la declaración que rindió Contreras ante la Policía Judicial (PJ) de Pichincha,
afirma que fue detenido por varias personas vestidas de civil, quienes le habrían
expresado "...ya sabes por qué estás aquí, ya sabemos todo, tu fuiste quien
disparó al diputado Hurtado (...) al día siguiente se acercó una persona y me dijo: dí
nomás que tú disparaste y no te va a pasar nada...".
Contreras es un ex militar y ex miembro de seguridad de los Cevallos Balda/Gómez-Piñán,
que trabajó para esa familia desde 1995 hasta fines de 1999, según afirma en su propia
declaración. Actualmente se encuentra en una cárcel de Jipijapa, Provincia de Manabí.
Un testigo indirecto de los hechos narró a BLANCO y NEGRO que cuando se enteró de la
detención de Contreras, fue hasta la cárcel de Jipijapa para observarlo disimuladamente,
y alí comprobó que se trata del mismo individuo que vio corriendo con pistola en mano
por la calle Clemente Ponce, el día que mataron a Hurtado. El testigo asegura que pedirá
al juez de la causa que lo llame a declarar.
En sus declaraciones, Contreras niega todo tipo de relación con los Cevallos
Balda/Gómez-Piñán que no sean las de un miembro de su equipo de seguridad con sus
jefes. Recalca que eran relaciones "profesionales". No obstante, Lenin
Ordóñez, otro de los detenidos por ese mismo caso, realiza declaraciones comprometedoras
respecto de Contreras y su relación con los Cevallos Balda/Gómez-Piñán, las cuales, a
criterio de la Comisión, también ayudarían a esclarecer el misterio, si la justicia
profundizara en ellas.
Por ejemplo, según Ordóñez, en una conversación con Contreras, este último le habría
sugerido que dejara de trabajar con los Cevallos Balda/Gómez-Piñán, puesto que
"esos manes trabajan sucio". La conversación se habría producido luego de que
Contreras regresara de México, país en donde había permanecido entre julio y septiembre
de 1999 prestando servicios de seguridad a la hija del ex embajador Cevallos Balda.
Ordóñez asegura que Medardo Cevallos Gómez-Piñán en una conversación telefónica,
tres meses antes de la muerte de Hurtado, habría expresado "...Jaime Hurtado, ese
negro hijo de puta qué se ha creído..." para después agregar
"...narcotráfico, lavado de dinero. Este negro hijo de puta no nos va a chantajear
más. Tenemos que hablar con papá y tomar una decisión sobre esta huevada..."
También asegura Ordóñez que participó, junto a Contreras en la captura de unos
supuesto ladrones que habrían afectado a las empresas de los Cevallos Gómez-Piñán.
Esos presuntos ladrones fueron encontrados muertos en mayo de 1997 en la provincia del
Guayas. El detenido asegura que Medardo Cevallos Gómez-Piñán le propuso asesinar a
Ricardo Delgado, dueño del diario El Mercurio, así como propinarles una garrotiza a los
periodistas de ese diario, a lo cual afirma haberse negado. Ordóñez asegura que
Contreras lo llamó desde México para contarle que a él también le habían hecho la
misma propuesta. La Comisión señala que se debería retomar las investigación en torno
a Contreras. Hurtado vuelve sobre el caso Orellana Hace un año, Lenin Hurtado Angulo
sostuvo la teoría compartida con el dirigente emepedista Ciro Guzmán de que el ex
gobernador de Los Ríos, Olegario Orellana Jara (renunció el 20 de noviembre de 1999),
estaría involucrado en actos de corrupción y de que fue uno de los enemigos de Jaime
Hurtado González. Ante el lento avance de las investigaciones, Hurtado recapitula el caso
y asegura que todavía se debe investigar al respecto. Según Hurtado, su padre recibía
información sobre supuestas actividades ilícitas de Orellana y las iba a denunciar a la
Comisión de Fiscalización del Congreso Nacional para la investigación respectiva. Se
refiere a la presunta implicación del ex gobernador con el narcotráfico, y sus presuntas
influencias en la Policía. Asegura Hurtado que Orellana logró que un jefe de la Policía
de Los Ríos fuera transferido a Pichincha. "¿Es un asunto de coincidencia o tal vez
hay algo más? Coincidencias que no son naturales", comenta Hurtado. Pero, aclara,
que eso no lo hace responsable del crimen, sino que simplemente es una línea de
investigación que no debería ser agotada. No obstante, Orellana, un ex socialcristiano y
ex demócrata popular, negó, en un diálogo con BLANCO y NEGRO, poco después del crimen
de Hurtado, todas las acusaciones. "Yo no podía autorizar el traslado de un jefe
policial. La Policía de Los Ríos se ríe cuando escucha estas cosas (...). Les pagan por
acusarme. A un traficante o robacarros no lo nombran gobernador. Son calumnias y nunca
encontrarán pruebas", dijo en esa ocasión.
Y reiteró que es honorable: "Los cientos de condecoraciones (una de ellas del MPD)
que poseo lo demuestran". Además, afirmó que enjuiciaría a Lenin Hurtado y a Ciro
Guzmán, pues "hay que mandar a la cárcel a los mentirosos. Nunca he cometido
errores, y no fui amigo ni enemigo del diputado Hurtado". Actualmente, Orellana se
dedica a sus negocios particulares, entre ellos, su piladora de arroz Santa Martha,
ubicada en el cantón Quevedo. En 1992, el ex gobernador fue acusado de narcotráfico por
la supuesta vinculación con la compañía Transporte Aéreo Ejecutivo (TAE) de Guayaquil,
propiedad de la extinguida banda 'Los Reyes Magos'. Su firma constaba en documentos de 400
clientes. "Uno compra algo y no puede saber si esa empresa es de traficantes. Toda la
vida los políticos me acusan por eso. Estaría en la cárcel si fuera cierto",
justificó en esa ocasión.
Según Lenin Hurtado, 'Los Reyes Magos' habrían sido un vínculo que acrecienta las
sospechas en contra de Olegario Orellana Jara y la familia Cevallos Balda/Gómez Piñán,
que presuntamente se conocen, según el hijo del dirigente político asesinado. ( ¿Cómo
se 'clona' un celular? ¿Cómo se 'clona' un celular? Según un experto de la
Superintendencia de Telecomunicaciones que dialogó con BLANCO y NEGRO, todo consiste en
obtener el número de identificación de un teléfono autorizado (MIN) y su número de
serie (ESN) y copiarlos en otro, con lo cual se crea un 'gemelo' del anterior, desde el
cual se pueden hacer llamadas a cuenta del primero.
Cuando un usuario enciende su teléfono celular o hace una llamada, establece contacto
vía inalámbrica con el sistema. La señal pasa por varias bases de datos, en una de las
cuales se encuentran registrados el MIN y el ESN del teléfono. Los 'piratas' telefónicos
utilizan equipos de alta sensibilidad para interferir esa señal y decodificarla, con lo
cual pueden obtener los datos que después son copiados en otro aparato mediante un
programador, con lo cual la 'clonación' queda consumada.
Otra manera de acceder a esos datos sería mediante la complicidad de alguien vinculado a
la empresa de telefonía celular, que conozca los números asignados y los números de
serie de los teléfonos, y que se los proporcione a los 'piratas'. Las investigaciones se
dificultan cuando los delincuentes operan desde una misma zona de influencia ('celda') o
desde una cercana, lo cual impide que el ilícito se detectado a tiempo.
Según la empresa Porta se evita el peligro de una clonación con la 'autenticación' del
teléfono celular, un sistema de seguridad que protege al equipo contra estos actos.
"Inmediatamente de conocer que el equipo de uno de nuestros abonados está siendo
clonado, se procede a realizar la autenticación, por desgracia es un sistema que no puede
ser realizado automáticamente, necesariamente se requiere la presencia física de cada
equipo." Porta, en una comunicación dirigida a la Comisión Especial de
Investigación subraya que "hemos apoyado con información a la Policía para que se
detecte estos fraudes, sin embargo hay que considerar que no es un delito tipificado en la
Ley Penal ecuatoriana.".
La tecnología también tiene mucho que ver en estos casos. Según el mismo experto en el
tema, los teléfonos más susceptibles de este tipo de delito son los analógicos, puesto
que ese sistema es más vulnerable a la interferencia externa que los digitales, los
cuales ofrecen una mayor resistencia y permiten implementar nuevos mecanismos de
seguridad.
Actualmente, por disposición de la Superintendencia de Telecomunicaciones, las empresas
de telefonía celular que operan en el Ecuador se encuentran implementando un sistema de
protección contra ese delito, el cual consiste en agregar un código que no puede ser
detectado por ningún procedimiento externo ajeno a la empresa, pero todavía falta para
que la cobertura sea completa. Mientras tanto, el riesgo de ser víctima de este delito se
mantiene latente para los usuarios. Tecnología El sistema analógico se diferencia del
celular porque el primero se basa en una comunicación por ondas, mientras el segundo
corresponde a lenguaje informático, según el experto consultado por BLANCO y NEGRO. En
el Ecuador funcionan los dos sistemas, según la Siperintendencia de Telecomunicaciones.
La 'clonación' de celulares, además de afectar al usuario, también atenta contra las
empresas y contra la economía estatal, como lo demuestran las redes clandestinas que
fueron descubiertas hace varios meses mientras ofrecían servicio de llamadas al exterior
utilizando precisamente línes telefónicas obtenidas con este ilícito procedimiento. Los
actores de una extraña conexión Entre las investigaciones de la CEI consta que
Washington Aguirre adquirió el 10 de febrero de 1999 dos celulares (09-713234 y 09-
713223), los mismos que fueron habilitados el siguiente día (11 de febrero). No se ha
podido determinar quienes manejaron esos celulares el día del crimen, pero la CEI
establece que al siguiente (18 de febrero), el primero estuvo en poder de Washington
Aguirre, y el segundo en el de Cristian Ponce. Se presume que desde ambos teléfonos se
coordinó la muerte de Hurtado. Sin embargo, el informe de la CEI señala que la Policía
no ha tomado en cuenta las llamadas entrantes y salientes de esos celulares ni ha indagado
respecto del número 5520682, el cual, según Aguirre pertenecía a un sicario colombiano
llamado 'Henry'. El informe de Bellsouth dice que entre los dos teléfonos de Aguirre se
produjo una intensa comunicación horas antes del asesinato. El 09-713223 recibe dos
llamadas de particular interés, a las 13:06 y a las 13:14 desde el 09-713234. El crimen
se produce a las 13:25, por lo que la CEI presume que el primero estuvo en poder de los
asesinos, mediante el cual recibieron la orden final y la ubicación de las víctimas.
Esa misma tarde, desde el 09-713223 se establece comunicación por dos ocasiones con el
09-509982 (de Guayaquil) y a su vez este le envía una de regreso. También recibe dos
llamadas desde el 09- 565161 (de Guayaquil). ¿A quiénes pertenecen los celulares de
Guayaquil, que se comunicaron con frecuencia con los de Aguirre? Es lo que no se sabe. El
otro teléfono de Aguirre, el 09-713234, la tarde del 17 de febrero recibe 10 llamadas
provenientes de celulares de Guayaquil. Aguirre dice que ese día se encontraba de viaje
desde Pasto hacia Quito. ¿Quién contestó las llamadas en Quito, en caso de ser cierta
la versión del acusado? se pregunta la CEI. Por otra parte, las mutuas llamadas entre los
dos celulares de Aguirre terminan a las 13:14, es decir 11 minutos antes del crimen, lo
cual lleva a presumir que, a partir de esa hora, los aparatos pasaron a poder de una sola
persona. Al día siguiente se reanudan las llamadas entre los dos teléfonos. Una
triangulación telefónica que deja interrogantes En el informe de la CEI, divulgado hace
pocos días, se señala que las llamadas telefónicas revelan múltiples relaciones que
deberían ser investigadas, una de ellas se refiere a las que se hicieron desde el celular
09-552371 de Gilbert Silva hacia el celular 09- 569722 de Karina Báez, así como a los
teléfonos de Aguirre, Ponce y Merino. Las investigaciones señalan que el celular de
Silva fue 'clonado', es decir que este ciudadano no sería el responsable de las llamadas,
sino alguien que actua desde la clandestinidad.
Pero lo curioso es que desde el teléfono de Baez, también se estableció contacto con
los de Aguirre, Ponce y Merino. ¿Qué relación existe entre Baez, los tres implicados y
el misterioso 'clonador', quien a su vez también llamó al presunto sicario colombiano
llamado 'Henry'? En las declaraciones que rindió Karina Baez, dice que en efecto ese
teléfono le pertenece pero que se lo había prestado en marzo de 1998 a su esposo, Jaime
Villarreal, quien mantenía una relación de amistad con Merino y Ponce. Respecto de
Aguirre dice no saber nada.
La Comisión asegura que Villarreal es la misma persona que le vendió los teléfonos a
Aguirre, una semana antes del crimen, y quien acompañó a Ponce al Congreso Nacional, el
mismo día del asesinato. ¿Qué hacía Ponce ese día en ese lugar? El implicado declaró
que fue a cobrar una deuda por la venta de unas corbatas. La Comisión señala que el juez
de la causa y los investigadores deberían profundizar más al respecto, toda vez que se
presume que alguien dio aviso a los asesinos de que las víctimas acababan de salir del
Congreso. Baez asegura que una semana antes del crimen Ponce visitó a Villarreal.
La pregunta sobre quién manejó el celular 'clonado' los días previos al crimen sigue
sin respuesta en medio de una maraña de misteriosas conexiones. La muerte de Michael
Oña, uno de los sospechosos, la madrugada del 19 de febrero de 1999, también contribuyó
a aumentar el misterio Timbrazos Los contactos telefónicos no se agotan. En el informe
técnico de las llamadas consta una que se hizo desde el celular 'clonado' a una hermana
de Aguirre, en Quevedo, así como a otras personas que manejaban teléfonos fijos y que no
han sido investigadas.
La CEI afirma tener la certeza de que ese día, el 09-713223 estuvo en poder de Cristian
Ponce, quien también recibió una llamada desde el 02-253050 de la Interpol, dos horas
antes del allanamiento de la casa de Sergey Merino. Ese mismo día, después del
allanamiento, Aguirre llama a Ponce por tres ocasiones. También llamó a los cabos de la
Policía Antinarcóticos Acurio y Vivanco, con quienes mantenía contacto, puesto que
Aguirre, según su propia declaración, trabajaba como informante para la Policía
ecuatoriana en casos de narcotráfico, así como para la DEA. Pocas horas después,
Aguirre, Ponce y Merino estaban detenidos. Cruce de piedras y espadas pandilleras Las
pandillas son una realidad que se reproduce en Quito. Un caso ocurrido en abril pasado
demuestra la violencia que pueden desatar estos jóvenes A Luis Catucuamba le cortaron la
arteria carótida derecha con un cuchillo, en la esquina de la avenida Seis de Diciembre y
la calle Cucardas, al norte de Quito, en donde, según moradores del sector, dominan dos
pandillas juveniles: los 'Bayardo' y los 'Cahorros'. El asesinato ocurrió en horas de la
tarde del 22 de abril de este año (este artículo recoge el informe policial y las
versiones que son tomadas en cuenta en el proceso instaurado en el Juzgado Primero de lo
Penal de Pichincha). Antes de morir, Luis Catucuamba pudo caminar unos metros -la sangre
le chorreaba por la espalda- y alcanzó a ingresar a una tienda, que está junto al
restaurante en el que comían sus amigos Marco Otavalo, José Quito y Segundo Lechón. De
las declaraciones recabadas se desprende que, en la tarde del 22 de abril, Catucuamba se
encontró en el sector con sus amigos. A las 17:00 Marco Otavalo, José Quito y Segundo
Lechón ingresaron al restaurante para comer algo. Luis Catucuamba y David (no se sabe su
apellido y se desconoce su paradero) se quedaron en la calle. Minutos después se produjo
la gresca. En esos instantes habrían llegado Luis Perugachi, el 'Cusumbo', el 'Ratón'
(solo se conocen sus alias) y otros jóvenes de los 'Cachorros', quienes atacaron a Luis
Catucuamba.
Los tres jóvenes que comían en el restaurante salieron corriendo, pero solo alcanzaron a
ver cómo Luis Catucuamba se desplomaba al llegar a la tienda. Ellos aseguraron que entre
el grupo que corría por la Seis de Diciembre identificaron a Luis Perugachi, quien
supuestamente llevaba un cuchillo en su mano. Esos hechos desembocaron en un confuso
incidente del día siguiente. Varios amigos de Catucuamba, entre ellos Fausto Alba, se
reunieron en la esquina donde ocurrió el asesinato.
Del informe policial se conoce que los supuestos integrantes de los 'Bayardo' decidieron
esperar a Luis Perugachi para solicitarle que se hiciera cargo de los gastos del funeral
de Catucuamba.
Luis Perugachi aseguró que al ver a los 'Bayardo' pensó que intentaban asaltarle, por lo
que agarró dos piedras que lanzó contra Fausto Alba, con tan mala suerte que una de
ellas impactó contra la puerta un bus alimentador que pasaba por la Seis de Diciembre. El
conductor del bus atrapó a Luis Perugachi, pero pronto fue liberado por sus amigos, que
llegaron al sitio de la pelea. En ese instante, Perugachi habría amenazado a Fausto Alba
con cortarle el cuello, por lo que este habría sacado un puñal en forma de espada que
clavó en su espalda.
En esos instantes llegó la Policía. Luis Perugachi fue trasladado al hospital Pablo
Arturo Suárez y luego al Eugenio Espejo, para luego ser internado en la cárcel, acusado
del asesinato de Luis Catucuamba. Fausto Alba huyó del sitio arrojando el puñal en la
acera. En los alrededores fueron detenidos Jorge Tarabata y Nelson Churuchumbi, quienes
serían parte del grupo de los 'Bayardo'. Al día siguiente, la Policôa detuvo a Fausto
Alba. El duelo sangriento de los 'Bayardo' y los 'Cachorros' Las rivalidad de los
'Bayardo' y los 'Cachorros', sería vieja y se habría agudizado en una discoteca a
comienzos de abril. Al parecer, en ese sitio los "Bayardo' intentaron apuñalar al
'Cusumbo' y al 'Oficial'. La pelea que fue pactada para el 22 de abril habría sido para
saldar cuentas. Al menos, eso se desprende de las declaraciones de Luis Perugachi, el 9 de
mayo de este año.
De acuerdo con su versión, el 20 de abril de este año llegó a Quito -a la casa de su
hermana, ubicada en Atucucho-, desde Otavalo para arreglar asuntos relacionados con su
divorcio. El día en que ocurrió el asesinato de Luis Bayardo Catucuamba, el detenido
habría estado en el parque El Ejido, en la mañana, y en el parque Joaquín Zumaita, en
el sector de El Inca, en la tarde.
A ese lugar se dirigió para visitar a sus amigos. Halló al 'Cusumbo' y al 'Ratón',
parte de la pandilla de los 'Cachorros', quienes le habrían comentado que tenían una
pelea con los "Bayardo', otra pandilla que presuntamente vive en Los Guabos.
Al parecer, la pelea estaba pactada en el parque Joaquín Zumaita, a las 17:00. Luis
Perugachi asegura que se negó a participar en la pelea, y que se subió a un bus Aguila
Dorada para dirigirse a La Ofelia, en donde supuestamente habría esperado un bus para
irse a Otavalo. Su argumento era que debía comunicar a su madre que recién el martes
regresaría a su casa.
En Otavalo habría permanecido el resto del sábado y la mañana del domingo siguiente,
aunque no pudo probar ninguna de sus afirmaciones. Aseguró que en la tarde regresó a
Quito. Al regresar, el 23 de abril, se habría dirigido otra vez al parque Joaquín
Zumaita, supuestamente a la casa de su ex mujer; en ese momento fue interceptado por
Fausto Alba y otros. Dijo que fue atacado, que se refugió en la discoteca The Palace, y
que para defenderse arrojó las piedras, una de las cuales impactó contra la puerta del
bus.
Según Perugachi, el chofer, se bajó del bus para reclamar por la rotura del vidrio de la
puerta y en ese momento habría sido apuñalado. Sus argumentos fueron poco convincentes.
El 14 de mayo el juez emitió el autocabeza de proceso sindicando a Luis Perugachi por el
asesinato de Luis Catucuamba, de 22 años, y el 13 de junio se emitió el dictamen fiscal
acusándolo por asesinato. Ahora solo falta la resolución del juez. Donde Están? Evelyn
fue 'arrancada' de su vivienda Ya son tres meses y medio. No hay una sola noticia y menos
una pista que permita iniciar la búsqueda de Evelyn. Sus padres, cuando conocieron de su
desaparición, pensaron que se trataba de una broma de mal gusto. Pasaron las horas y la
angustia creció. Y cuando ya fue una semana, el dolor se transformó en llanto y ahora
solo las oraciones alivian en parte su dolor.
En Atacames, su lugar de residencia, Evelyn creció con las dificultades propias de las
familias que dependen de un ingreso fijo. Su belleza y ternura aplacaba en el hogar
cualquier malestar y carencia. Ella supo, incluso, ganarse el cariño de sus vecinos por
su amabilidad.
Lo más grave es que, de acuerdo con las primeras informaciones, se sabe que Riki
Quiñónez Jama, conocido en Atacames, provincia de Esmeraldas, como 'El Papucho', fue
quien se la llevó. Los testigos dicen que la tomó a la fuerza y la obligó a subir a un
bus de la cooperativa La Costeñita.
Desde ese día, el 30 de abril pasado, el día de su desparición y rapto, la Policía no
tiene pistas que le permitan profundizar la investigación.
Evelyn Adriana Ortiz Daza es una niña de unos hermosos ojos cafés, que jugaba con su
cabello lacio y nunca dio muestras de problemas. En su corta edad, siete años, obedecía
a sus padres cuando la requerían para cualquier mandado. Con sus 110 centímetros de
estatura, es una niña inquieta, capaz de alcanzar cualquier altura con su travesura y
osadía. Los familiares piden a las autoridades mayor preocupación por este caso. Si se
tiene algún indicio, se ruega comunicar a la Fundación Reencuentro, en los teléfonos
02- 238-238 o 02-238-627.