Un control similar a este fue,
precisamente, el que quisieron evadir los traficantes de billetes dólares que hace dos
semanas fueron capturados por la Policía Judicial de Pichincha.
Hablaron con tres empleados de una agencia bancaria capitalina, cuyos nombres se mantiene
en reserva, y les ofrecieron ingresar 80 mil dólares falsificados, en billetes de 100,
entre los buenos. Una operación que les representaría un margen de ganancia de 3 por 1,
pero que pudo ser frustrada a tiempo.
Contactos empezaron en una esquina de Guayaquil
Las declaraciones de Luis Adolfo Pazmiño Higuera, uno de los principales sindicados en el
caso, precisa que todo empezó en la muy guayaquileña esquina de Nueve de Octubre y
Boyacá. Allí, mientras comía, conoció a un sujeto que se identificó como Edgar
Salazar, quien le ofreció ganar dinero acompañándolo a Quito para efectuar un
"negocio".
En un segundo intento, Pazmiño admite haber llegado a Quito la mañana del 6 de julio
anterior y entregado un maletín con billetes falsos de dólar equivalentes a 80 mil, a
"un hombre blanco, alto y de contextura gruesa".
Salazar, supuestamente habitante del exclusivo barrio de Colinas de los Ceibos, en
Guayaquil, habría entregado 3 mil dólares falsos, también a Pazmiño y le habría
prometido otros 10 millones como paga.
En paralelo, otra conexión de esta banda operaba en el parque La Carolina, de Quito.
Allí, 'Lucho', que sería el hombre de la descripción anterior, contactó a Rogelio
Robles Ruiz, para que le sirviera como el emisario que llevaría la suma de dólares a los
empleados bancarios, que supuestamente negociaban con ellos en la parte posterior de la
sucursal a la que servían. Si el delito se consumaba, los billetes falsos habrían
llegado a las ventanillas y luego al público.
El lote al que pertenecía el dinero falso incautado, según las investigaciones
policiales, totaliza en realidad 500 mil, en billetes de 100.
Es similar a los que el DAS colombiano ha decomisado en aeropuertos de ese país, oculto
en maletas de doble fondo y con destino especialmente a Miami, donde los falsificadores,
con billetes muy bien copiados, ingresan constantemente su producto al comercio informal.
La norteamericana es una de las preferidas por los delincuentes, y llega principalmente a
Miami y Nueva York. Opera especialmente por vía aérea y ha tenido como uno de los
principales enlaces a Quito, hasta donde llegarían primero por tierra los billetes que
luego evitarán controles para salir hacia el norte.
Quito y también Lima, capital de Perú, han sido escalas utilizadas tradicionalmente por
los traficantes colombianos para enviar billetes falsificados hacia Europa, donde los
principales destinos son Madrid, España y ciudades de Alemania.
Incluso, la Policía ecuatoriana ha detectado un vínculo entre el narcotráfico que
cumplen las 'Mulas' (personas que a cambio de dinero acceden a llevar droga escondida en
su estómago) y la circulación de dinero falso, proveniente de Colombia. Así, se han
efectuado detenciones al detectar que la ''bolsa de mano'', de hasta 2 000 dólares que
las 'Mulas' llevan para fingir ser turistas, son en su mayoría divisas falsificadas.
Ecuador ha sido ubicado por los investigadores colombianos en la ruta sudamericana, que
tiene dos ramificaciones. La del norte, a través de Cúcuta llega a Venezuela, y la del
sur, que usualmente atraviesa Cali, Ipiales y llega a Tulcán, donde la gran actividad
comercial da facilidades. La ruta que lleva dinero falso en gran escala, hasta Guayaquil,
es nueva. Coincidiría con la dolarización. (GCG-GSA)
Entrevista
Spurrier: El sistema financiero es la barrera
Walter Spurrier Baquerizo cree que el sistema bancario tiene los implementos y la
preparación necesaria para impedir que se filtren hacia la formalidad los billetes falsos
que circulan en la informalidad. Y cuestiona el hecho de que en el Ecuador se usen
actualmente billetes de altas denominaciones como 50 y 100, algo que amerita severos
controles, incluso en los Estados Unidos.
-¿Es la circulación de billetes falsos otro costo de la dolarización?
-Esto surge de un error que cometió el Central. Este instituto está diseñado para
cuestiones de gran tamaño: manejar la reserva monetaria, líneas de crédito muy amplia.
No tiene en mente las realidades de la microeconomía del país.
Debió haber importado monedas y billetes de 1 y 5 dólares y según conozco, uno de los
motivos del último remezón del Central, fue entre otras cosas por no haber hecho lo
contrario, trajo de 50 y 100. Somos un país pobre y el billete más alto que hemos tenido
es de 50 mil sucres. La nuestra es una economía que en términos generales podría
manejarse con billetes de 1 y 5, que, creo, no son bien falsificados.
-Pero los billetes de 100, sobre todo, son muy bien acogidos.
El motivo que veo para que circulen billetes de denominación alta es la evasión
tributaria, para no pasar por los bancos. El problema es el 0,8, el Impuesto a la
Circulación de Capitales, que hace que la gente quiera circular billetes porque tienen
menor control tributario. Pero si nosotros hemos andado por la vida con billetes de 50 mil
sucres y el resto lo hemos pagado con cheque y tarjetas, no veo por qué no debemos seguir
haciendo lo mismo.
-¿Pueden estos billetes falsos entrar en la economía formal?
Cuando un billete de estos llega al sistema financiero, se lo incautan y no le pagan, o se
lo devuelven agujereado, y la persona que lo portaba pierde esa plata. Tienen las
máquinas para hacerlo. Y si el banco le entrega el billete, quiere decir que ya ha pasado
el control. Pero sugiero tener mucho cuidado en recibir billetes de altas denominaciones.
Cuando se paga con un billete de 100 en los Estados Unidos, enseguida se llama a un
supervisor. Aquí, no. (GCG)
Entrevista
La evasiva a los billetes de 100
La actitud de la población ante las denominaciones de billetes dólares ha cambiado.
Jairo Caldas, subgerente del área de Administración y Procesos del Produbanco, en Quito,
sostiene que, en un inicio, la gente pedía billetes de 50 o de 100 dólares; "ahora
se ha dado cuenta que las falsificaciones se concentran en esa clase de billetes".
Los casos de billetes falsos se han incremento en un 60% en relación con la etapa previa
a la dolarización. "La OID debe investigar".
- ¿Cuáles son las vías por las que llegan dólares al banco?
Los dólares billetes entran a los bancos vía depósitos, en cuentas corrientes y de
ahorros, vía inversiones, para el pago de obligaciones y negociaciones de divisas.
- ¿Para cada una de estas fuentes se aplica distintos mecanismos de
seguridad?
Todos estos ingresos se manejan en el área de cajas de los bancos. El personal está
entrenado para la detección de billetes falsos.
- ¿Por cuál de las vías mencionadas se está filtrando mayor cantidad de
dólares falsos?
Por depósitos, que representa un 40% de las operaciones totales. En el banco, existen
unos diez casos semanales. Teníamos muchos problemas con clientes que, luego de varios
días, reclamaban al banco porque, supuestamente, se les había entregado un billete
falso. Pero es imposible que esto suceda, porque se sigue este mecanismo: lo que
recaudamos se deposita en el Banco Central; la entidad se queda con un porcentaje que
sirve para las operaciones de cajero, pero antes va a verificación en bóveda.
- ¿En qué denominación se concentran los casos de falsificaciones?
Los más comunes son los billetes de 100 dólares. Mundialmente, el que más se falsifica
es el de 20 dólares.
- ¿Cómo han reaccionado la población, los bancos y el mercado?
En locales comerciales y tiendas no se aceptan billetes de mayores denominaciones que 10 o
20 dólares. La gente ya se dio cuenta. Y los bancos también adoptan la política de
pagar en denominaciones bajas.
- Pero no es una situación que se produjo desde el inicio de la
dolarización...
Antes de la dolarización, las personas manejaban biletes de 100 para invertir o pagar
algún bien inmueble; como eran cantidades significativas, era mejor tener denominaciones
elevadas. La economía se limitaba a eso. Cuando entramos al proceso, hasta que el Banco
Central importe, afrontamos el reto; no teníamos, todavía, problemas de falsificación y
la gente pedía billetes de 100 y 50. Poco a poco fuimos cambiando las reglas.
- En la importación de billetes que efectuó el Banco Central, ¿se tomaron
en cuenta estas nuevas necesidades de la población?
El Central trajo de todo. En un inicio nadie le pedía billetes de 100 porque la banca sí
estaba abastecida de esta denominación, que provenía de los bancos de los Estados
Unidos. Quizá esta situación infló un poco la presencia de billetes de 100.
- ¿Qué normas de seguridad aplica el sistema para prevenir que la banca se
contamine con dólares provenientes de actividades ilícitas?
En el caso de dólares falsos, se envía un informe a la OID para que investigue la
procedencia de ese dinero. Para evitar el narcolavado, ponemos un tope de 10 000 dólares
para depósitos en cuentas corrientes. Pasado este monto, se exige una declaración de
dónde provienen los recursos. Se comunica al Consep para que aplique mecanismos de
control. (EVC).