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SÁBADO 22 DE JULIO DE 200

Ecuador, en la mira de los falsificadores Dólares hechos en casa

• Los pasos de un proceso desde que se comete el delito.

• Más de un millón doscientos mil dólares falsos han sido decomisados
en Ecuador desde enero, cuando se dolarizó. La mayor incidencia está
en la provincia de Pichincha.
• Tres generaciones de falsificadores han operado en Colombia. La zona geográfica ubicada entre Medellín y Cali, Valle del Cauca, alberga a los clanes dedicados a la copia de billetes.


El primer contacto con el billete es la clave del proceso de verificación: las manos y uñas son los mejores detectores de falsificaciones. Las cajeras de los bancos son diestras con ese método, revisan además las características básicas de los dólares.
No obstante, el mecanismo no concluye allí. Mas bien recién empieza. Una vez que la moneda norteamericana es aceptada en las ventanillas, un grupo de supervisores pasan los dólares por el OCR Súper Scaner II.
Este pequeño y práctico aparato, cuyo costo es 1 200 dólares, tiene sensores magnéticos que reconocen la tinta e impresión. "Casi nunca falla", afirma el gerente de seguridad de un banco en Guayaquil, quien prefirió el anonimato. Su margen de error es aceptable: "Solo en el caso de billetes demasiados viejos puede fallar".
El detector electrónico está conectado a un computador que posee un software especial. Entonces, la serie del dólar que pasa por él y es aceptado queda grabada en una base de datos reservada del banco. Todo ello en menos de un minuto, pero depende de la agilidad del supervisor.
Cuando se detecta un billete falso, de la supervisión se lo traslada a la Gerencia de Seguridad y no a la bóveda como al resto. Allí se los analiza y compara detenidamente. También se lo somete a pruebas con una lupa y trasluz.
Eso le permite a la entidad capacitar mejor a sus cajeras, quienes al identificar un dólar falso tienen que perforarlo y devolverlo al cliente.

El fallido intento de introducir dinero falso a la formalidad

Un lote de 80 mil dólares falsos en billetes de 100 fueron detectados por la policía antes de que sean metidos al sistema bancario. Cuatro miembros de la banda están detenidos.

 

Un control similar a este fue, precisamente, el que quisieron evadir los traficantes de billetes dólares que hace dos semanas fueron capturados por la Policía Judicial de Pichincha.
Hablaron con tres empleados de una agencia bancaria capitalina, cuyos nombres se mantiene en reserva, y les ofrecieron ingresar 80 mil dólares falsificados, en billetes de 100, entre los buenos. Una operación que les representaría un margen de ganancia de 3 por 1, pero que pudo ser frustrada a tiempo.

Contactos empezaron en una esquina de Guayaquil

Las declaraciones de Luis Adolfo Pazmiño Higuera, uno de los principales sindicados en el caso, precisa que todo empezó en la muy guayaquileña esquina de Nueve de Octubre y Boyacá. Allí, mientras comía, conoció a un sujeto que se identificó como Edgar Salazar, quien le ofreció ganar dinero acompañándolo a Quito para efectuar un "negocio".
En un segundo intento, Pazmiño admite haber llegado a Quito la mañana del 6 de julio anterior y entregado un maletín con billetes falsos de dólar equivalentes a 80 mil, a "un hombre blanco, alto y de contextura gruesa".
Salazar, supuestamente habitante del exclusivo barrio de Colinas de los Ceibos, en Guayaquil, habría entregado 3 mil dólares falsos, también a Pazmiño y le habría prometido otros 10 millones como paga.
En paralelo, otra conexión de esta banda operaba en el parque La Carolina, de Quito. Allí, 'Lucho', que sería el hombre de la descripción anterior, contactó a Rogelio Robles Ruiz, para que le sirviera como el emisario que llevaría la suma de dólares a los empleados bancarios, que supuestamente negociaban con ellos en la parte posterior de la sucursal a la que servían. Si el delito se consumaba, los billetes falsos habrían llegado a las ventanillas y luego al público.
El lote al que pertenecía el dinero falso incautado, según las investigaciones policiales, totaliza en realidad 500 mil, en billetes de 100.
Es similar a los que el DAS colombiano ha decomisado en aeropuertos de ese país, oculto en maletas de doble fondo y con destino especialmente a Miami, donde los falsificadores, con billetes muy bien copiados, ingresan constantemente su producto al comercio informal.
La norteamericana es una de las preferidas por los delincuentes, y llega principalmente a Miami y Nueva York. Opera especialmente por vía aérea y ha tenido como uno de los principales enlaces a Quito, hasta donde llegarían primero por tierra los billetes que luego evitarán controles para salir hacia el norte.
Quito y también Lima, capital de Perú, han sido escalas utilizadas tradicionalmente por los traficantes colombianos para enviar billetes falsificados hacia Europa, donde los principales destinos son Madrid, España y ciudades de Alemania.
Incluso, la Policía ecuatoriana ha detectado un vínculo entre el narcotráfico que cumplen las 'Mulas' (personas que a cambio de dinero acceden a llevar droga escondida en su estómago) y la circulación de dinero falso, proveniente de Colombia. Así, se han efectuado detenciones al detectar que la ''bolsa de mano'', de hasta 2 000 dólares que las 'Mulas' llevan para fingir ser turistas, son en su mayoría divisas falsificadas.
Ecuador ha sido ubicado por los investigadores colombianos en la ruta sudamericana, que tiene dos ramificaciones. La del norte, a través de Cúcuta llega a Venezuela, y la del sur, que usualmente atraviesa Cali, Ipiales y llega a Tulcán, donde la gran actividad comercial da facilidades. La ruta que lleva dinero falso en gran escala, hasta Guayaquil, es nueva. Coincidiría con la dolarización. (GCG-GSA)

Entrevista
Spurrier: El sistema financiero es la barrera


Walter Spurrier Baquerizo cree que el sistema bancario tiene los implementos y la preparación necesaria para impedir que se filtren hacia la formalidad los billetes falsos que circulan en la informalidad. Y cuestiona el hecho de que en el Ecuador se usen actualmente billetes de altas denominaciones como 50 y 100, algo que amerita severos controles, incluso en los Estados Unidos.

-¿Es la circulación de billetes falsos otro costo de la dolarización?
-Esto surge de un error que cometió el Central. Este instituto está diseñado para cuestiones de gran tamaño: manejar la reserva monetaria, líneas de crédito muy amplia. No tiene en mente las realidades de la microeconomía del país.
Debió haber importado monedas y billetes de 1 y 5 dólares y según conozco, uno de los motivos del último remezón del Central, fue entre otras cosas por no haber hecho lo contrario, trajo de 50 y 100. Somos un país pobre y el billete más alto que hemos tenido es de 50 mil sucres. La nuestra es una economía que en términos generales podría manejarse con billetes de 1 y 5, que, creo, no son bien falsificados.
-Pero los billetes de 100, sobre todo, son muy bien acogidos.
El motivo que veo para que circulen billetes de denominación alta es la evasión tributaria, para no pasar por los bancos. El problema es el 0,8, el Impuesto a la Circulación de Capitales, que hace que la gente quiera circular billetes porque tienen menor control tributario. Pero si nosotros hemos andado por la vida con billetes de 50 mil sucres y el resto lo hemos pagado con cheque y tarjetas, no veo por qué no debemos seguir haciendo lo mismo.
-¿Pueden estos billetes falsos entrar en la economía formal?
Cuando un billete de estos llega al sistema financiero, se lo incautan y no le pagan, o se lo devuelven agujereado, y la persona que lo portaba pierde esa plata. Tienen las máquinas para hacerlo. Y si el banco le entrega el billete, quiere decir que ya ha pasado el control. Pero sugiero tener mucho cuidado en recibir billetes de altas denominaciones. Cuando se paga con un billete de 100 en los Estados Unidos, enseguida se llama a un supervisor. Aquí, no. (GCG)

Entrevista
La evasiva a los billetes de 100


La actitud de la población ante las denominaciones de billetes dólares ha cambiado. Jairo Caldas, subgerente del área de Administración y Procesos del Produbanco, en Quito, sostiene que, en un inicio, la gente pedía billetes de 50 o de 100 dólares; "ahora se ha dado cuenta que las falsificaciones se concentran en esa clase de billetes". Los casos de billetes falsos se han incremento en un 60% en relación con la etapa previa a la dolarización. "La OID debe investigar".

- ¿Cuáles son las vías por las que llegan dólares al banco?
Los dólares billetes entran a los bancos vía depósitos, en cuentas corrientes y de ahorros, vía inversiones, para el pago de obligaciones y negociaciones de divisas.
- ¿Para cada una de estas fuentes se aplica distintos mecanismos de seguridad?
Todos estos ingresos se manejan en el área de cajas de los bancos. El personal está entrenado para la detección de billetes falsos.
- ¿Por cuál de las vías mencionadas se está filtrando mayor cantidad de dólares falsos?
Por depósitos, que representa un 40% de las operaciones totales. En el banco, existen unos diez casos semanales. Teníamos muchos problemas con clientes que, luego de varios días, reclamaban al banco porque, supuestamente, se les había entregado un billete falso. Pero es imposible que esto suceda, porque se sigue este mecanismo: lo que recaudamos se deposita en el Banco Central; la entidad se queda con un porcentaje que sirve para las operaciones de cajero, pero antes va a verificación en bóveda.
- ¿En qué denominación se concentran los casos de falsificaciones?
Los más comunes son los billetes de 100 dólares. Mundialmente, el que más se falsifica es el de 20 dólares.
- ¿Cómo han reaccionado la población, los bancos y el mercado?
En locales comerciales y tiendas no se aceptan billetes de mayores denominaciones que 10 o 20 dólares. La gente ya se dio cuenta. Y los bancos también adoptan la política de pagar en denominaciones bajas.
- Pero no es una situación que se produjo desde el inicio de la dolarización...
Antes de la dolarización, las personas manejaban biletes de 100 para invertir o pagar algún bien inmueble; como eran cantidades significativas, era mejor tener denominaciones elevadas. La economía se limitaba a eso. Cuando entramos al proceso, hasta que el Banco Central importe, afrontamos el reto; no teníamos, todavía, problemas de falsificación y la gente pedía billetes de 100 y 50. Poco a poco fuimos cambiando las reglas.
- En la importación de billetes que efectuó el Banco Central, ¿se tomaron en cuenta estas nuevas necesidades de la población?
El Central trajo de todo. En un inicio nadie le pedía billetes de 100 porque la banca sí estaba abastecida de esta denominación, que provenía de los bancos de los Estados Unidos. Quizá esta situación infló un poco la presencia de billetes de 100.
- ¿Qué normas de seguridad aplica el sistema para prevenir que la banca se contamine con dólares provenientes de actividades ilícitas?
En el caso de dólares falsos, se envía un informe a la OID para que investigue la procedencia de ese dinero. Para evitar el narcolavado, ponemos un tope de 10 000 dólares para depósitos en cuentas corrientes. Pasado este monto, se exige una declaración de dónde provienen los recursos. Se comunica al Consep para que aplique mecanismos de control. (EVC).

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