Tal captura superó ampliamente las cifras
del operativo récord que tenía hasta entonces esa central de inteligencia: durante la
primera quincena de noviembre de 1999, en la ciudad de Buga, Valle del Cauca, Colombia,
los investigadores habían descubierto la mayor 'fábrica' de dólares falsos de la zona,
y decomisaron más de cinco millones de billetes, entre terminados y en proceso de
elaboración, con denominaciones de 100 y 20.
Las indagaciones de la nueva marca delictiva reiteraron el uso de una ruta ya conocida:
Cali-Pasto-Ipiales-Tulcán. "Las evidencias revelaron que todos los contactos estaban
en Tulcán, a donde debía llegar esa producción y desde donde se haría luego la
distribución interna en Ecuador", revela Julio Alfredo Puentes, coordinador de la
Policía Judicial en el DAS.
El operativo de Buga, en cambio, fue más rico en decomisos: 57 planchas con la imagen del
nuevo billete de 100 dólares y gran cantidad de bolívares (moneda de Venezuela) lavados
químicamente y que, por coincidir en el tamaño, son utilizados para reimprimir
precisamente las divisas de 100 dólares.
El DAS desmontó también, en un domicilio particular de esa ciudad, una pequeña pero
eficaz imprenta offset, con la cual se elaboraban los billetes: una máquina offset marca
Hadamastar 500 CDA; una quemadora de planchas REF 26-1 K Mercury Expoure System; una
guillotina Marca Campeado, 46 M; 60 tarros plásticos con tintas de diferentes colores
para la elaboración de dólares; un grabado sobre una plancha metálica, de la parte del
alto relieve que posee el billete de 100 dólares, y una prensa tipográfica marca
Humbraj.
Con equipos como estos y la participación de fotomecánicos e impresores tentados por el
ilícito, pero muy lucrativo negocio, los hechos en Colombia, a decir de los voceros del
DAS, están en posibilidad de convertirse en 'los mejores dólares falsos del mundo'.
Tanto que han sido puestos en circulación informal en Miami y Nueva York (Estados Unidos
de Norteamérica); también en ciudades de Alemania y España, en Europa.
Compras, tratamiento médico y luego, la cárcel...
Julio Alfredo Puentes recuerda el caso de un médico colombiano, cuya identidad se
reserva, quien con 20 mil dólares comprados en su país, viajó a Miami, gastó 12 mil en
pagos de servicios, tratamiento médico y compras, y cuando quiso depositar los 8 mil
restantes en el sistema financiero, fue detenido porque entonces se detectó que los
billetes eran falsos.
Precisamente el sistema financiero y especialmente los bancos, a decir del analista
económico Walter Spurrier Baquerizo, es el principal filtro para detectar la presencia de
falsificaciones, e impedir que causen alguna distorsión a la economía formal. Más aún,
en las dolarizadas como la que tiene actualmente el Ecuador.
No obstante, la última captura de traficantes de dólares falsos ocurrida en Quito, el 5
de julio del 2000, reveló claros intentos de vulnerar ese control: tres empleados de una
sucursal bancaria de la capital trataron de introducir en el sistema 80 mil dólares
falsificados, provenientes de Colombia, y que habían tenido como escala previa Guayaquil.
Tal intención, frustrada por la Policía Nacional, marca una ruta nueva de introducción
de falsificaciones, puesto que hasta ahora la que conduce a Quito, a través de Tulcán,
era la común, no solo para la distribución interna, sino como tránsito hacia Estados
Unidos y Europa. Y esta nueva, que podría unir en el delito a Cali y Guayaquil, sería un
camino abierto, precisamente, para el abastecimiento local de la moneda falsa.
Las investigaciones policiales concluyen que los 80 mil dólares que se negociaban en
Quito son parte de una remesa de 500 mil dólares falsificados en billetes de 100, que
llegaron a un traficante de Guayaquil, que no ha podido ser plenamente identificado, pero
que al parecer tenía varias opciones para distribuirlos.
Un distribuidor que, sin embargo, no es buscado porque la Policía Antinarcóticos del
Guayas (que maneja los casos de moneda falsa), se declara incapaz de hacer un rastreo
efectivo. "No es factible, aunque no imposible, hacer el control, pues la gente es
libre de tener el dinero que quiera", según el coronel Fausto Flores Clerque, jefe
de esa dependencia.
Entonces, el peligro está latente y la circulación de dólares falsos a gran escala es
una historia que empezaría recién a escribirse en el dolarizado Ecuador.
Dólares 'arden en las manos'
Los traficantes de billetes falsos utilizan métodos imaginativos para introducirlos en
Ecuador, como el descubierto el pasado 15 de junio en el control de Mascarilla (entre
Imbabura y Carchi).
La Policía encontró 3 990 dólares falsos, camuflados en 99 casetes de video, que
estaban en una caja de cartón, en el compartimento de equipajes de un bus de Flota
Imbabura, que viajaba de Guayaquil a Tulcán. El remitente era Edgar Landázuri, y el
destinatario, James Ocampo, nunca apareció a reclamarlo.
Esta nueva modalidad delictiva en el país encontró desprevenida a la Policía, según
comenta un oficial de Antinarcóticos, quien al momento intenta elaborar un banco de datos
con todos los casos de incautación. De ese banco de datos en formación, se supo que en
lo que va del año, la provincia con mayor incidencia de dólares falsos es Pichincha,
donde desde enero se incautó el equivalente a 1 185 500, de un total de 1 234 738,
decomisados en el país.
Mientras en las provincias de Imbabura y Carchi (cercanas a Colombia), se han incautado 42
240 dólares falsos, principalmente en los controles de Mascarilla y Tulcán.
De hecho, en las calles de Tulcán persiste el temor de la población de ser estafada con
este dinero ilegal. Un empleado bancario comentó al corresponsal de HOY que existe una
afluencia inusitada de personas que acuden a las ventanillas a cambiar sus dólares por
sucres, puesto que los billetes verdes les 'queman en las manos'. (GA-GCG).