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Dinares,
huellas de las FARC en el Ecuador
Un traficante de armas detenido en Guayaquil
poseía dinares (moneda iraquí) que también circulan en la zona ocupada por la guerrilla
en Colombia
Si una pesquisa
iniciada en enero pasado por el DAS (policía secreta colombiana) para rastrear una
operación de tráfico de billetes dólares falsos culminó hace tres semanas con el
descubrimiento de la red de comerciantes de armas más grande del mundo, que aparentemente
abastece a las guerrillas de ese país, el hallazgo ahora en Guayaquil de otros billetes,
dinares, en manos de un grupo que tenía en su poder municiones y pertrechos, sería la
plena confirmación de que esas guerrillas utilizan al Ecuador como sitio de
abastecimiento.
La operación 'Arsenal IV', cumplida por la policía antinarcóticos del Guayas, dejó al
descubierto el nexo. Encontró en poder de un ex oficial del Ejército Ecuatoriano,
Ernesto Ramiro Rodríguez Valdiviezo, 6 000 proyectiles calibre 7.62 de fabricación rusa,
que eran negociados para las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Y
precisamente para las FARC, apoderadas de una amplia franja de territorio colombiano en
las cercanías de la frontera con el Ecuador, iban, al parecer, muchos de los 50 000
fusiles rusos AKM, que la red de comercio de armas pretendía ingresar desde Europa. La
munición y los fusiles en referencia son compatibles.
Pero a pesar de lo 'pequeño' del lote de balas decomisado en Guayaquil, y otro más en
Tulcán ("durarían solo para un día en acciones de guerra", según un experto
en armamento y según el DAS, eran solo una muestra) la existencia de los dinares es lo
que más ha llamado la atención de la Policía, y especialmente la colombiana, que ha
seguido por meses la pista de la red de tráfico de armas, con la colaboración de la
Policía de Israel (las principales cabezas del tráfico de armas serían de esa
nacionalidad) y el Servicio Secreto de Estados Unidos.
El dinar es la moneda oficial de Irak, país que por el bloqueo que sufre de parte de
Estados Unidos, desde los conflictos del golfo Pérsico, aparentemente ha podido
utilizarla para algunas transacciones comerciales internacionales, por su dificultad para
acceder al dólar.
Identificados por sus tenedores como 'los caballitos', por la figura que poseen en el
centro, la Policía internacional le sigue el rastro a estos billetes para determinar
cómo han llegado a circular por Sudamérica, y especialmente en Colombia, donde han sido
detectados precisamente en la zona de distensión que controlan las FARC, 42 kilómetros
cuadrados que el gobierno de Andrés Pastrana le dio a la guerrilla, en el sur del país,
para realizar los diálogos de paz.
Fuentes con acceso al DAS dijeron a BLANCO y NEGRO que incluso en la zona de distensión,
los dinares circularían como moneda corriente, con la que se compran y pagan servicios.
"Hay cultivadores de coca a los que se les ha pagado con ellos", dijo una
fuente. Pero hay graves indicios de que estos billetes estén siendo falsificados también
en Colombia, por los mismos grupos que trafican con dólares falsos.
¿Cómo llegaron esos billetes a Guayaquil? A pesar de la amplia investigación policial
del caso, esto es algo que no está claro. Un monto de 2 625 (un billete de 250 y 95 de
25) dinares fueron encontrados por la Policía en el interior del vehículo Nissan
Pathfinder, color verde, de propiedad de Milton Raúl Mina Bustos, uno de los principales
implicados en la venta de municiones y pertrechos.
Mina, de quien su secretaria ha manifestado que intentaba comprar al por mayor botas,
zapatos de lona y zapatillas, presuntamente negociaba atún, sardinas y plátano en
chifle, con Héctor Zúñiga Cortés, colombiano detenido también por su supuesta
implicación en el caso.
Mina no colaboró mucho en las investigaciones, pues prefirió acogerse al derecho del
silencio. No obstante, en sus cortas declaraciones expresó que el ex teniente coronel del
Ejército Ernesto Rodríguez le había pedido hace algún tiempo que lo ayudara a
comercializar los billetes dinares, y se los entregó en un maletín, pero que se los
devolvió luego de fracasar en el intento.
Ana Magdalena Alava Verloza, esposa de Milton Mina, conocía también de la existencia de
los billetes iraquíes. En la declaración que rindió ante los investigadores, dijo saber
del maletín color negro, con varios fajos de billetes dinares. "Pensé que se
trataba de unos bonos que dan ciertos almacenes, pero posteriormente le pregunté (a Mina)
y me contestó que eran de propiedad del coronel Ernesto Rodríguez, que se los había
dado para que se los guardara".
Pero Rodríguez refuta tales versiones y contradice. En su declaración, asegura que fue
Mina quien le entregó a él los dinares en su oficina de la Policía Metropolitana de
Guayaquil, donde era Comandante. "Me propuso la posibilidad de negociar los billetes
dinares, enseñándome una maleta color negro con ese tipo de billetes, que me dejó en mi
oficina. Después de tres días recibí una llamada a mi celular por parte de Mina con la
finalidad de preguntarme si había podido negociarlo a lo que le respondí que no se
podía, y le pedí que se acercara a retirarlos, lo que así sucedió", explica el ex
militar.
Así, ante la contradicción de los implicados, la Policía no ha podido precisar el
origen de los dinares, que acompañaban a un total de 7 800 dólares con los cuales se
intentaba comprar las municiones que se enviarían luego a Colombia. Su negociación fue
infructuosa porque ninguna casa de cambios del país los acepta, como constató BLANCO y
NEGRO. Se presume extraoficialmente en la Policía que pudieron ser aceptados por los
miembros de la red local tentados por su supuesto valor: cada dinar les habría sido
presentado como equivalente a cinco dólares. (GCG)
La costurera de insignias
Los retazos de telas caen al piso de tierra, mientras las dos vetustas máquinas de coser
prestadas no cesan de funcionar. Es miércoles en el suburbio de Guayaquil (la LL entre la
25 y la 26) y un halo de misterio y sobre todo de pobreza, envuelve a Modas y Diseño 'K
Che': una vivienda aún en construcción, con unas grandes goteras y sin paredes de
división.
Las preguntas interrumpen la tranquilidad y el cántico religioso de doña Gloria
Batallas, quien termina de confeccionar un uniforme. "¡No hay justo desamparado para
el Señor!", advierte de inmediato con La Biblia en la mano, mientras su hija Flor
Asalia Guerra Batallas limpia una lágrima de su rostro.
El llanto surge al recordar que, sin proponérselo, iba a trabajar para la guerrilla
colombiana: debía fabricar 2 400 parches distintivos, en tres modelos, para las FARC EP y
luego otros 10 000. "No conocía de la guerrilla colombiana", dice Flor, de 29
años, ingeniera comercial, diseñadora y amiga de Melina Sinche, quien la contactó, pues
laboraba como secretaria para Raúl Mina, actualmente detenido y uno de los presuntos
cabecillas de la red internacional de tráfico de armas y municiones.
El diseño de las insignias le llegó a Mina desde Colombia, vía fax. Y Flor, con la
ayuda de su madre, iba a aceptar el contrato: en tela negra de forma circular debía
bordarse la leyenda "Comandante Jacobo Arenas, estamos cumpliendo". Arenas
(fallecido) fue ex miembro del Partido Comunista y uno de los máximos líderes de las
FARC.
Flor Guerra, de baja estatura y tez trigueña, cobraría 14 000 sucres por cada insignia
del primer modelo y 8000 por el segundo: bordar "FARC EP" en tela negra de forma
rectangular. Y rechazó hacer el tercer modelo, pues eran botones.
Aquello quedó pactado la mañana del 12 de junio anterior y empezaría a trabajar cuando
recibiera el 60% de adelanto. "Al día siguiente debía llevarle una muestra a don
Raúl Mina, pero no pude salir. Mire: me pusieron dos sueros por la tifoidea...¡Es que
Dios sabe por qué hace las cosas¡", justifica Flor, mientras su madre ora por la
seguridad de su familia, y dice que personas desconocidas los han amenazado de muerte.
Al mediodía del 14 de junio, Flor se dirigió a la Junta de Beneficencia de Guayaquil
para cerrar un contrato. Al bajar de la entidad encontró a su amiga Melina Sinche y
decenas de miembros de la Policía Nacional. "Me dijo que solo contara la verdad y
eso he hecho", murmura. (APM). |
INVESTIGACION
Los hilos de una red vendedora de armas
En los últimos seis meses se realizaron varios decomisos de armas y municiones. Algunos
muestran claros indicios de que iban dirigidos a la guerrilla colombiana.
El martes 13 de los traficantes
Ernesto Rodríguez, quien cumplía las funciones de comandante de la Policía Municipal,
declaró que Milton Mina le pidió que consiguiera las municiones.
CRONICA ROJA
Los
pasos de un proceso desde que se comete el delito. |