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Los
ecuatorianos que 'no existen'
La entrada en vigencia del Bono Solidario,
aceleró las inscripciones tardías de miles de ecuatorianos que hasta entonces habían
prescindido de un documento
En 1998, las oficinas
del Registro Civil en todo el Ecuador registraron el nacimiento de 364 684 personas, que
pasaron a incrementar las cifras oficiales de la población nacional. Pero detrás de ese
dato hay una curiosa historia: solo un poco más de la mitad de ellos (199 079) nacieron
en ese año. El resto (165 605) habían nacido varios años e incluso varias décadas
atrás, pero jamás fueron inscritos. Es decir, en términos prácticos y oficiales nunca
existieron.
Una práctica frecuente en el Ecuador es que los padres inscriban a sus hijos uno o dos
años después de nacidos, según se puede constatar en las estadísticas consultadas por
BLANCO Y NEGRO. A ese procedimiento se le llama inscripción tardía. No obstante, según
datos del Instituto Ecuatoriano de Estadística y Censos (INEC), en 1998 se inscribieron 5
368 personas nacidas antes de 1976, lo cual indica que esos ecuatorianos vivieron y
crecieron al margen de los registros estatales durante por lo menos 22 años. Se hicieron
adultos, trabajaron, quizá incluso formaron familias, sin contar con un documento de
identificación. Y por eso quedan abiertas varias interrogantes:
¿En donde y de qué manera vivieron esos ecuatorianos? ¿Con qué documentos accedieron a
la escuela? ¿Firmaron contratos de trabajo o de negocios? ¿Pudieron alguna vez reclamar
sus derechos cuando estos fueron afectados? ¿O simplemente no hicieron nada de eso por
falta de una partida de nacimiento o de una cédula que los acreditara como ciudadanos
ecuatorianos? Es difícil saberlo, por cuanto las estadísticas se hacen de números y no
de historias personales, pero sirven para constatar, que en el Ecuador deambulan miles de
personas que 'no existen'. Esas mismas cifras del INEC (ver cuadro) señalan un importante
número de personas que 'comenzaron a existir' cuando ya entraban en su vida adulta.
Pero las cifras del Registro Civil también permiten hacer otras lecturas. Por ejemplo, en
Quito, entre octubre y diciembre de 1998 se realizaron 1 633 inscripciones tardías, una
cifra muy superior a las 933 que se hicieron en el mismo período de 1997 y a las 1 037 de
los mismos meses de 1999.
Ese incremento en la demanda de inscripciones tardías entre octubre y diciembre de 1998
coincide con la entrada en vigencia del Bono Solidario, el célebre invento del ex
presidente Jamil Mahuad en materia social, mediante el cual el Estado comenzó a entregar
una ayuda económica de 100 000 sucres a las personas más pobres del país. Millones
acudieron a ese llamado, pero no todos fueron escogidos. Quienes aspiraban a ser
beneficiarios del bono debían tener su documentación en regla, lo cual conduce a pensar
que muchos de los que se inscribieron tardíamente en ese año lo hicieron motivados por
esa ayuda gubernamental. El informe analítico que publicó el INEC al respecto lo
confirma.
Según los responsables del Centro de Cómputo del Registro Civil, es imposible conocer el
número de ecuatorianos que no tienen ningún documento de identidad, pero señalan que en
las zonas rurales, fronterizas y urbano marginales es mayor el número de niños que no
son registrados. El INEC, por su parte ha realizado algunas aproximaciones matemáticas al
respecto.
Hasta el 8 de agosto de 1998, las personas que solicitaban una inscripción tardía
debían pagar un multa equivalente al 50% del salario mínimo vital, lo cual era un
obstáculo para quienes no se habían inscrito y deseaban hacerlo. Ese requisito fue
eliminado, lo cual produjo el efecto contrario: hubo una excesiva demanda de inscripciones
especialmente en las zonas fronterizas en donde se presume que muchos extranjeros se
inscribieron como ecuatorianos, según comentan funcionarios del Centro de Cómputo del
Registro Civil.
En 1995, varias instituciones estatales y privadas realizaron la Campaña por el Derecho
al Nombre y a la Nacionalidad. Los datos que el INEC proporcionó (proyecciones) para esa
campaña señalan que de los niños nacidos entre 1990 y 1995, aproximadamente 393 495 no
habían sido inscritos. La campaña logró inscribir a 132 179, pero quedaron 261 316
indocumentados. El INEC realizó otras proyecciones dentro de esa misma campaña, y
estableció que, sumados los ecuatorianos no inscritos entre 1994, 1995 y 1996, la cifra
llegaba a 157 402. De ahí en adelante no existen otras investigaciones, pero todo lo
anotado permite saber que en todo el país deambulan miles de ecuatorianos que viven,
trabajan, se divierten, sufren, hacen el amor y la guerra...pero para los registros
estatales 'no existen'. (GA)
Sin documentos
Existen múltiples
causas por las cuales una persona permanece indocumentada, lo cual provoca una cadena de
consecuencias.
Causas:
- Desconocimiento generalizado de la obligación de inscripción de parte de los
padres, parientes o representantes legales de los niños.
- Desconocimiento del daño que se causa a la persona, al núcleo familiar y a la
comunidad.
- Temor de la madre, al inscribir al hijo con reconocimiento unilateral de su parte, a
perder el derecho a reclamar al padre la filiación (apellido) y a los alimentos cuando,
en realidad, la inscripción unilateral le permite concretar ese derecho.
- Temor del padre a asumir las obligaciones inherentes a su calidad de padre, sobre todo
las de alimentación.
- Falta de identificación (inscripción o cedulación) de los padres.
- Negligencia de los responsables de las instituciones que acogen a los niños.
Consecuencias:
- Inexistencia legal de la persona.
- Dificultad para el ejercicio de los derechos consignados en la Constitución y las Leyes
de la República.
- Inseguridad emocional por no tener certeza de un nombre ni de una familia.
- Dificultades para ingresar en centros de cuidado diario.
- Problemas para ingresar en centros educativos.
- Dificultad para la madre al momento de reclamar alimentos para los niños, ante los
jueces de lo civil.
- Dificultad para los padres en el momento de reclamar la paternidad y los derechos sobre
los niños.
- Dificultad para reclamar y recuperar a un niño cuando este ha sido víctima de plagio,
tráfico, adopción ilegal, o cuando se ha extraviado.
- Dificultad para ejercer el derecho al libre tránsito. (Por lo general las personas sin
documentos son víctimas de detenciones arbitrarias, aunque el no portar documentos no es
un delito).
- Dificultad para encontrar trabajo.
- Dificultad para legalizar una situación de trabajo en relación de dependencia y para
exigir los derechos laborales.
- Extrema vulnerabilidad frente a delitos como adopciones ilegales, inscripciones
fraudulentas, explotación sexual, explotación laboral y tráfico de menores. (GA).
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INVESTIGACION
El trámite de los abandonados
A menudo los datos de las personas indocumentadas son confusos y contradictorios, según
se constató en el Proyecto Identidad de la DNI.
Los peligros del tráfico de identidades
La carencia de documentos no solo afecta la seguridad de las personas, sino que también
puede conducirlas a situaciones ilegales. |