Noboa
pierde la risa
El estilo de Gobierno de Gustavo Noboa,
acertado para sus allegados, parece girar más en torno a la amistad y la ética, que a la
política y la tecnocracia

Cuadro Genealógico de Gustavo Noboa Bejarano
"Si no me río de la vida, la vida se
va a reir de mí" dijo, un desenfadado Gustavo Noboa, en una entrevsita a la revista
Cosas, hace pocas semanas.
Al parecer, el poder le está quitando la sonrisa, según comentan en Carondelet.
Tengo buen genio pero me lo dañan, afirma el presidente. Y las angustias de un país que
aún no abandona el borde del abismo, estaría haciendo efectos desastrosos sobre su buen
genio.
El poder pone malgenios y un tanto sordos a los mandatarios.
En esa misma entrevista, Noboa habló de una cernidera que tienen los seres humanos en el
cerebro, para filtrar solo aquello que interesa. Pero el cúmulo de materia, bien puede
bloquear cualquier cedazo.
Entonces, el Gustavo Noboa que gobierna ¿es el mismo profesor universitario o el antiguo
negociador de contratos colectivos en el ingenio San Carlos? ¿Cuál es su estilo de
gobernar? ¿Sigue escuchando con la paciencia de antes, para tomar una decisión, o el
poder obliga a los hombres a crear un cerco en torno a sí mismo?
Si no es posible llegar a una definición del estilo, al menos se pueden reunir elementos
que nos aproximen a quien ha formado un gabinete con sus ex compañeros de colegio o de
misión cristiana, y con sus mejores amigos. A quien recibió del cardenal la orden de
"San Silvestre Papa", como comendador del Estado del Vaticano, se destacó como
negociador en conflictos laborales y fue gobernador en los tiempos duros de la
confrontación con el Abdalá Bucaram que comenzaba a crecer en Guayaquil.
El ejercicio del poder, para Noboa, parece ser un hecho ético más que tecnocrático o
político.
Es posible, entonces, suponer que las críticas al régimen, establecidas por su propio
ministro y amigo muy cercano, Francisco Huerta, le habrán quedado rondando a Noboa que,
afirma, siempre en la revista Cosas, que no se fía de entrada de nadie y siempre analiza
lo que alguien le dice.
¿Es posible encontrar paralelismos con otros mandatarios recientes? Tal vez habría que
remontarse a Clemente Yerovi (otro bonachón pero con carácter), que llegó al poder sin
buscarlo a lo largo de su vida y que contaba con algo que, bien puede ser también la
mayor fortuna política de Noboa: no tener partido que le respalde y que al mismo tiempo
le cierre los caminos del diálogo y la negociación. Una interpretación que anota, en
este BLANCO Y NEGRO, el politólogo Simón Pachano. El propio Noboa recuerda el agudo
sentido autocrítico de Yerovi, al momento de hablar de las veleidades y las zalamerías
del poder. Sin partido y sobre todo con amigos, Gustavo Noboa da síntomas de una
estrategia política muy particular: su independencia es una "oportunidad" para
los partidos; su "rancio" origen guayaquileño con fuertes vinculaciones entre
la "prosapia" serrana (buen cristiano, de familia tradicional, amante de la
pintura, catedrático universitario, simpático), le aseguran credibilidad entre los
grupos de presión; y ese modo de estar solo al mismo tiempo, le facilita la comunicación
con una sociedad civil profundamente desconfiada.
Gustavo Noboa "gobierna" solo y "administra" con sus viejos camaradas.
Es curioso el modo como Gustavo Noboa hace de las anécdotas de su vida, sus mayores
lecciones. Antes de definirse, recuerda el episodio que marcó su vida, para subrayar que
el sabio sabe más por viejo que por sabio.
Noboa cree que no debe empeñarse en luchar contra la corrupción, sino en liderar la
honestidad. Si ese es su estilo de Gobierno ¿será suficiente ese liderazgo? ¿seguirán
sus colaboradores su ejemplo, se ruborizarán al menos cuando perciban que no se parecen a
su mandatario?
Gustavo Noboa, en su largo diálogo con la revista Cosas, asumió la vieja teoría del
rizoma, aquella raíz que se vuelve enormemente fluida en terrenos flojos y dura entre las
piedras y los muros. "Soy muy solemne -dice- cuando debo serlo, y muy campechano y
bonachón cuando debo serlo también." ¿Le servirá aquella adaptabilidad, en el
país de los desacuerdos y los diálogos ríspidos? Quizás.
Es coleccionista de caracolas marinas, pero esperemos que no escuche cantos de sirenas.
(JP)
Un ciudadano repleto de condecoraciones
Gustavo Noboa nació en Guayaquil el 21 de agosto de 1937. Casado con María Isabel
Baquerizo Valenzuela, tiene seis hijos. Licenciado en Ciencias Políticas y Sociales y
desde 1965, doctor en Derecho por la Universidad de Guayaquil, donde desde 1966 ha
ejercido la Cátedra en la Facultad de Jurisprudencia, Ciencias Sociales y Políticas, en
las asignaturas de Derecho Municipal y Derecho Civil.
De esta facultad fue Subdecano entre 1968-1969 y Decano entre 1969-1972 y 1978-1980, antes
de ser nombrado Rector de la Universidad Católica de Guayaquil para los periodos
1986-1991 y 1991-1996. En 1995, Gustavo Noboa fue Presidente de la Comisión
Interinstitucional para el análisis de la educación superior del Ecuador, como
representante del Presidente de la República y ese mismo año también fue Presidente de
la Comisión de Investigación Científica y Tecnológica del Consejo Nacional de
Universidades y Escuelas Politécnicas, organismo al que un año antes representó ante el
FUNDACYT.
Vicepresidente de la Fundación Esquel del Ecuador en 1994 y miembro de la Junta
Consultiva del Ministerio de Relaciones Exteriores desde 1995, Gustavo Noboa es miembro de
la delegación ecuatoriana en Brasilia para las negociaciones de los impases sobre el
problema limítrofe con el Perú, como Embajador Plenipotenciario y Presidente de la
Comisión 4ta. de Medidas de Seguridad y Confianza entre los dos países.
Ex-Gobernador del Guayas, Presidente de la Junta de Defensa Civil de su provincia y de la
Comisión de Tránsito, Gustavo Noboa también es Gerente de la Sociedad Agrícola
Industrial San Carlos y Rector del Blue Hill College, afiliado a Florida Atlantic
University.
Sus condecoraciones: Orden de San Silvestre, Papa Grado Comendador del Estado del Vaticano
(1979), la Orden Iglesia y Servicio Grado Comendador de la Conferencia Episcopal
Ecuatoriana (1992), al mérito educativo del Ministerio de Educación del Ecuador (1992),
Al mérito laboral, primera clase del Ministerio de Trabajo de la República del Ecuador
(1993), la Orden Pontificia de San Gregorio Magno, en la Clase Comendador, con placa
conferida por el Estado del Vaticano en 1996, entre otras.
Sospechas
"El Presidente no debe estar en
pantalla todos los días. Creo que debe hablar en los momentos más importantes."
Son palabras de Gustavo Noboa de junio
del año pasado, cuando el "estilo" de Jamil Mahuad era el silencio. ¿Cambió
el actual presidente de la República de opinión? Porque en nuestros días se lo ve
públicamente en forma constante.
En ese entonces, también dijo el actual
presidente Noboa que "nunca he aceptado ser parte de un partido político porque en
mi forma de pensar no cala el que me digan cómo debo actuar y votar. Si un partido dice
que hay que votar en todo como se ordena, eso es una borregada. Y, ¿dónde están el
pensamiento individual, el derecho a pensar?"
En la actualidad, Gustavo Noboa gobierna
con una Democracia Popular fiel y una alianza socialcristiana sólida, pero con la manos
libres. ¿Será posible mantenerse levitando en medio de una clase política acostumbrada
a pasar la factura?
Al presidente le viene esa tendencia a
colocarse a distancia de unos y otros, el ejercicio de la intermediación laboral que
caracterizó a su paso por el ingenmio San Carlos?
El secreto del negociador es ése: partir
de un punto nuetro, de un grado cero del diálogo.
En junio, Gustavo Noboa ya pensaba en lo
que, meses más tarde, en la presidencia, serían sus prioridades: "un arreglo con el
FMI, una transparencia bancaria y una ley que permita modernizar al país. Todos estos
aspectos ahora son fundamentales para el Ecuador."
Miró alguna vez hacia la presidencia de
la República, este catedrático bonachón y simpático, cuyo estilo comienza por
caracterizarse por gobernar con amigos y compañeros de cristiandad? Cuentan que en su
casa yace colgada, por si las moscas, la banda presidencial que lució su antecesor en el
siglo pasado, Diego Noboa.
¿Sueños? ¿Premoniciones? (JP)
En la elaboración del presente
informe participaron los siguientes editores y reporteros:
Carlos Jijón
Javier Ponce
Gustavo Cortéz
Gisela Ronquillo
Allen Panchana
Juan Tibalombo. |
INVESTIGACION
¿Sabe usted lo que es anonadado?
Cuando tenía 25 años, el padre Angel Botta le dijo: 'recuerda siempre que debes hablar
duro, si no, no te hacen caso'.
'Y
él se sentó a comer a mi derecha. Nadie decía nada'
En medio de su trabajo evangelizador, el padre Ascanio, considerado guía espiritual del
presidente, relata a BLANCO y NEGRO su relación con Gustavo Noboa.
Binomio
con música de Mozart
Las fisuras en el anterior régimen se notaron en la crisis de marzo de 1999, cuando se
habló de que el entorno de Mahuad pensaba en un autogolpe. |