El
triste privilegio de los retirados

Los jubilados suman alrededor de 150 000 personas en el Ecuador. Conforman uno de los
sectores más vulnerables de la población nacional, sobre todo cuando el país ha entrado
en la peor crisis económica de la historia. A eso se suma su propensión a sufrir
enfermedades
Además del cansancio, de los madrugones y
de las interminables filas para recibir su pensión, los jubilados cargan con el peso del
'estigma' de vivir del Estado. En las ventanillas del edificio principal del IESS, frente
al parque El Ejido, jubilados y pensionistas de montepío casi no levantan la cabeza en la
fila. Es una columna silenciosa de gente retraída, que reacciona con desconfianza ante
cualquier pregunta.
Entre los pensionistas de montepío (hijos y viudas de los afiliados fallecidos) el recelo
es especialmente notorio. Ellos son el grupo menos favorecido, pues el promedio de sus
pensiones mensuales no es mayor de 300 000 sucres. En el local del IESS de la Benalcázar
y Olmedo, se vive una situación igual. Los días 20 de cada mes, las filas a menudo
suelen rodear toda la manzana.
Pero si los pensionistas son recelosos, los funcionarios de la institución que tienen que
ver con el tema de las pensiones, lo son más. Ellos no pronuncian una palabra si no es
con la autorización del director, Enrique Plaza. Y esa es la política en todas las
instancias del IESS.
Mientras tanto, decenas de jubilados pasan por la mesita del Banco Centro Mundo para
solicitar un préstamo. Edison Cofre, funcionario de esa institución, dice que
mensualmente solicitan los formularios, no menos de 60 jubilados, pero los que realmente
piden un préstamo no son más de cuatro o cinco. Es que la mayoría se da cuenta de que
no podrá cancelar las cuotas y prefieren abstenerse, comenta el funcionario.
Este banco ofrece créditos de hasta tres veces el valor de la pensión con plazos desde
seis a 24 meses, al 3,9% de interés mensual. Por esta mesa desfilan trabajadores,
artesanos y empleados afiliados al IESS, quienes optan por los préstamos. Los jubilados
prefieren autoexcluirse de esta oferta, que aunque no implica condiciones muy duras,
haría pedazos sus economías. (GA)
Pensiones
A los 150 000 jubilados, se suman 130 000
pensionistas de montepío, lo cual hace una población de 280 000 personas en el Ecuador
que sobreviven con las escuálidas pensiones del IESS.
Según la Federación de Jubilados del
Ecuador, solo en el Banco del Progreso se congelaron los ahorros de 50 000 jubilados.
Alrededor del 50% de los jubilados
pertenecen a la tercera edad (mayores de 65 años) pero de toda la población de la
tercera edad (alrededor de un millón de personas), solo el 3% ejerce una profesión.
Actualmente rige la Ley del Anciano,
según la cual, estos tienen derecho a un descuento del 50% en los pasajes terrestres y
aéreos. Además establece descuentos en los impuesto municipales y fiscales. La Comisión
de la Mujer, el Niño y la Familia prepara una nueva ley al respecto. (GA)
Los más afectados
por la crisis y el congelamiento

La pensión jubilar es a menudo el único sustento de este grupo
La situación de la niñez y de la tercera
edad refleja el buen o mal desarrollo de un país, según comenta Horacio Rodríguez,
médico geriatra, para quien estos dos sectores son los mayormente afectados por la crisis
que vive el Ecuador y por las malas políticas sociales.
La diferencia, dice el especialista, es que los niños se recuperan, mientras que los
ancianos no, y cuando lo hacen, lo hacen mal.
Además, solo el 14% de las personas mayores de 65 años en el Ecuador son jubilados, el
resto ni siquiera cuenta con esa mínima pensión estatal. Pero también existen los
jubilados que todavía no llegan a la tercera edad, y por ello no pueden acceder a los
'beneficios' de este grupo, como rebajas en las tarifas de transporte y en los impuestos
municipales y fiscales.
Volviendo al tema de la salud, Rodríguez asegura que las enfermedades más comunes entre
las personas de la tercera edad (alrededor del 50% de los jubilados pertenecen a este
grupo) son las osteomusculares (artritis, osteoporosis, secuelas de artritis y de
fracturas), las cuales llegan a producir inmovilidad, y las cardiovasculares
(hipertensión, infartos, secuelas de infartos, diabetes), las cuales tienen que ver con
el nivel de ansiedad al que se ven sometidos.
Según este especialista, durante los primeros meses del congelamiento de los depósitos
bancarios, aumentó el índice de infartos, crisis de ansiedad y suicidios en las personas
mayores, entre quienes estos hechos casi pasan desapercibidos, puesto que no se producen
con la espectacularidad con la que ocurren entre los jóvenes. Los ancianos no necesitan
lanzarse del décimo piso, sino solo consumir una dosis excesiva de sus medicinas y punto,
dice Rodríguez.
Además, este médico ha constatado un éxodo de los pacientes de los hospitales del IESS
a las unidades médicas del Ministerio de Salud. Una situación insostenible para este
grupo, puesto que las medicinas más baratas contra la hipertensión cuestan por lo menos
150 000 sucres mensuales, pero estas regularmente suelen estar asociadas con otras como
diabetes o colesterol. Eso, para alguien que gana 500 000 sucres mensuales, resulta
simplemente su sentencia de muerte, afirma Rodríguez. (GA). |
INVESTIGACION
Jubilados, el oficio de
sobrevivir
Son 150 000 personas que sobreviven en
el Ecuador con un sueldo promedio mensual de 20 dólares, y cuyas pensiones no han sido
revisadas en los dos últimos años.
El
triste privilegio de los retirados
Los sueldos de los jubilados los obligan a desistir de la tentación de solicitar un
crédito rápido que ofrece un banco a la salida del IESS.
Trajines
de un jubilado dirigente y mensajero
Un jubilado que todos los días lucha porque se respeten sus derechos. Vive con una
pensión de 527 000 sucres y debe cuidar a su esposa, jubilada por invalidez.
Las
penurias de los talleres
Los grupos trabajan en locales prestados. Actualmente, solo la mitad de ellos está en
actividad, y los que han iniciado clases, lo hacen con dinero de los jubilados. |