El
otro nombre de la guerra
Buena parte de la ayuda de los EEUU
la constituye equipo bélico como los helicópteros Blackhawk
No hay ya ninguna solución pacífica para
el conflicto colombiano, es el criterio de múltiples analistas y observadores políticos
que consideran seriamente deteriorado el proceso de paz que se inició con tan buenos
auspicios hace casi año y medio. El objetivo central de la política del presidente
Andrés Pastrana al asumir el poder en agosto de 1998, estaría prácticamente fracasado.
En los últimos meses, por una compleja red de factores, se habría producido un cambio
sensible en la política de EEUU y del propio Gobierno colombiano que, al parecer,
estarían preparándose para lo peor; es decir, una guerra de impredecibles consecuencias
que afectaría incluso a los países vecinos y fundamentalmente al Ecuador por su
situación fronteriza, su imposibilidad de controlar el ingreso o salida de ciudadanos
colombianos debido a la difícil topografía limítrofe sobre todo en la zona del río
Putumayo y de la Amazonía ecuatoriana, agravado por la grave crisis económica y social
que vive este país. La causa sería el lanzamiento del Plan Colombia, un paquete de ayuda
económica internacional que llega a los 7 500 millones de dólares y que estaría
destinado al combate del narcotráfico.
El paquete está formado por los aportes del propio Gobierno colombiano que alcanza los 4
000 millones de dólares, 1 600 millones del Gobierno de los EEUU y cuya autorización por
parte del Congreso ha provocado un agrio debate, 1 000 millones la Unión Europea y el
resto que se completaría con el apoyo de organismos internacionales.
En realidad, las declaraciones oficiales tanto del Gobierno colombiano como del
estadounidense niegan enfáticamente que se esté apoyando una solución bélica.
Funcionarios norteamericanos han insistido en que la posibilidad de una intervención
militar directa de los EEUU, es prácticamente nula, como declaró en una de sus últimas
visitas a Bogotá, el llamado 'zar' de la lucha antidrogas Barry McCaffrey. El argumento
permanente de los encargados del Departamento de Estado es que se trata de combatir al
narcotráfico, pero no a la guerrilla, y que los EEUU estarían solo otorgando apoyo
logístico, entrenamiento y equipos a las fuerzas armadas colombianas.
Andrés Oppenheimer en su columna de El Nuevo Herald, fue concluyente hace poco: "En
suma, quizás la ayuda militar norteamericana no sea más que tirar dinero a un barril sin
fondo, y sería mejor utilizada en reducir el consumo de drogas en Estados Unidos, pero lo
más probable es que no conduzca a un nuevo Vietnam en un futuro previsible".
Pero existen muchas interrogantes. Si el fantasma de Vietnam continúa afectando a los
estadounidenses, el de Kosovo ni siquiera pasa por la imaginación debido a la lejanía
cultural, geográfica y política. En otras palabras, si está totalmente descartada una
intervención por tierra, ¿ por qué no una guerra por aire y desde el mar, donde los
aviones y los misiles tengan un importante papel como lo tuvieron en los Balcanes?
Desde esta concepción estratégica, es indispensable la existencia de una base militar a
miles de kilómetros de distancia del teatro de los acontecimientos, que garantice la
logística y la seguridad de las misiones aéreas. Portaviones desde el Pacífico podrían
ocuparse del resto de las operaciones.
El problema de este tipo de estrategia, que la experiencia de Kosovo mostró con toda
claridad, es que los misiles pueden afectar y de hecho afectan también a la población
civil o a un lugar también neutral como lo fue Embajada china. Por ello, uno de los
requisitos ideales para este tipo de operaciones es evitar, en la medida de lo posible, la
existencia de blancos donde se pueda alcanzar a población inocente. El éxodo que ha
comenzado desde las zonas fronterizas colombianas hacia Ecuador, y que constituye un dolor
de cabeza para las autoridades de ese país, puede ser también un síntoma de lo que se
viene: el aislamiento de los guerrilleros en zonas que pueden ser detectadas por los
sofisticados aparatos de inteligencia y destruidos sin necesidad de una invasión por
tierra.
¿En qué se habría basado este cambio por una solución militar en la estrategia de los
EEUU frente a Colombia ? Hay múltiples razones para pensarlo como el largo y complejo
proceso de paz que no llega a concretarse de ninguna manera, la estrategia militarista de
la propia guerrilla definida en su lema " negociar y pelear", la acción de los
paramilitares sobre zonas tradicionalmente ocupadas por la guerrilla y que obedecería a
su preocupación de ser considerados elementos claves en la negociación del conflicto,
aparte de los intereses que siempre han defendido. En general, se trata de una situación
ambigua: buena parte de la ayuda de los EEUU la constituye equipo bélico como los
helicópteros Huey y Blackhawk.
La ayuda ya no va a la Policía sino a las fuerzas armadas colombianas como para confirmar
la tendencia de esta.
Para Ecuador la situación es altamente conflictiva: su frontera con Colombia es un
polvorín que cualquiera, por las razones que sea, puede incendiar.
Los refugiados colombianos constituyen ya un problema de roces y posibles enfrentamientos.
Y su dependencia con los EEUU es notoria frente a la de los demás países incluido Perú.
Las sombras y las preguntas que se realizan en todas partes
Desde hace algún tiempo las Fuerzas Armadas ecuatorianas reforzaron la vigilancia en el
cordón fronterizo con Colombia. El gobernador del Carchi, Edgar Moscoso, solicitó 500
uniformados más para incrementar el patrullaje. Militares vestidos con botas especiales,
pantalones de malla, los mismos que utilizan los jockeys, y gorros se pasean en las zonas
selváticas (Carchi y Sucumbíos) con la consigna de evaluar lo que pasa al otro lado de
la frontera. La presencia de gente armada en el lado ecuatoriano podría desencadenar una
guerra en la que el Ecuador pudiera estar involucrado.
Al menos, eso deja entrever algunos puntos del Plan Colombia, y cierta información que
está circulando en el país vecino desde el año anterior, cuando los senadores DeWine,
Coverdell y Grassley presentaron el proyecto Alianza Act: Ecuador es uno de los países
fronterizos con Colombia que tiene instalada una base militar estadounidense, que es vista
como una avanzada de la lucha contra el narcotráfico, que Estados Unidos piensa
fortalecer con el paquete de ayuda económica discutido en la actualidad en el Senado,
proyecto entendido por las FARC como una declaración de guerra del Gobierno de Andrés
Pastrana.
Esta confrontación que podría afectar al Ecuador se produce porque, a pesar de al
difusión del texto del Plan, varios articulistas estadounidenses consideran que las
intenciones de la ayuda aún no están claras. En un artículo aparecido en el Washington
Post con un título sugestivo, 'Sombras de Vietnam', Robert White, asegura que ni el
presidente Bill Clinton, ni el secretario de Estado han dado a EEUU una explicación
coherente sobre qué se negocia en Colombia o cómo una asistencia militar masiva podría
no simplemente no ayudar sino empeorar las cosas.
White, además, critica que el más grande componente de la ayuda, titulado Empujen al sur
de Colombia, solicita 600 millones de dólares para entrenar a dos batallones especiales
en contra del narcotráfico y dotarles de 30 helicópteros Blackhawk y 33 helicópteros
Huey, para que puedan tener acceso a las remotas selvas productoras de coca.
Según White, la ayuda económica de Estados Unidos a Colombia que entregará con el Plan
podría ser más efectiva en la construcción haciendas productoras, mercados,
carreteras... (JT)
Estudio CFR
Un estudio del Council on Foreign
Relations (CFR), realizado por el ex director del Consejo de Seguridad de la Casa Blanca,
Bob Scowcroft y el senador Bob Graham (demócrata por la Florida), citado por Andrés
Oppenheimer en el Miami Herald, revela que el paquete de ayuda a Colombia por 1 574
millones de dólares podría dar paso a un serie de preferencias comerciales para América
Latina, sobre todo a Ecuador, Perú y Bolivia.
Bob Scowcroft y el senador Bob Graham,
que proponen beneficiar a América Latina de un marco de libre comercio, citan como
ejemplo que de los recursos que asignará EEUU se contempla una ayuda de 145 millones de
dólares para cultivos alternativos, como las flores cuya exportación se puede beneficiar
de las preferencias comerciales.
Estos beneficios comerciales serían
similares a los que goza México con el Tratado de Libre Comercio.
Este optimismo ha sido cuestionado en
Colombia, sobre todo por el diario El Colombiano de Medellín, que asegura que de cada 1
000 dólares de la ayuda de Estados Unidos, 700 serán destinados a la cooperación
militar. (JT).
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INVESTIGACION
¿Plan o pantano bélico?
Colombia está movilizada para apoyar y rechazar el Plan. Aún no se sabe cuál será la
incidencia de su ejecución en el Ecuador, pero todo hace presumir que será más grave de
lo que se piensa.
El precio de ser potencia
Tres senadores fueron los encargados de presentar el proyecto del Plan, llamado Alianza
Act, el pasado 20 de octubre. Hoy se lo discute nuevamente.
LOS PUNTOS
CLAVES DEL PLAN COLOMBIA
Abrebocas del Plan con una cita de Unamuno
La introducción de siete páginas termina con un llamado a EEUU y Europa para que apoyen
al desarrollo económico de Colombia, y con una cita de Miguel Unamuno.
El otro nombre
de la guerra
Si está descartada una intervención por tierra, ¿por qué no una guerra por aire y mar,
donde aviones y misiles tengan un importante papel como lo tuvieron en los Balcanes?. |