Carambola
de tres bandas

De acuerdo con el abogado de los coroneles, si se extiende el
sumario a Carlos Mendoza se debería hacer lo mismo con el resto de integrantes del
Comando que en la noche del 21 de enero estuvieron en Carondelet
De los 20 oficiales en servicio activo que
el ex ministro de Defensa, José Gallardo, nombró a fines de diciembre pasado -según el
artículo 22 de la Ley Orgánica del Servicio de Justicia de las Fuerzas Armadas-, para
que conformen un Consejo de Guerra en caso de que deba sancionarse alguna falta
disciplinaria o algún delito de los miembros de las Fuerzas Armadas, cinco deberán
juzgar a todos los oficiales insurrectos, sindicados por el juez segundo de lo Penal de la
Primera Zona Militar, Luis Sangoquiza.
Los cinco miembros del Consejo de Guerra Verbal, que se aplica para generales, se escogen
de los 20 oficiales nombrados por el ministro de Defensa, mediante sorteo público, al que
deben concurrir el juez, el auditor de Guerra, el fiscal, el acusado y su defensor. Los
vocales designados están obligados a aceptar el cargo y tienen jurisdicción en toda la
República; es decir, todos los implicados deberán ser juzgados en Quito.
El proceso está en manos de la Corte de Justicia Militar, que debe sustanciar la primera
parte del proceso y pasar luego al Consejo de Guerra, para que conozca los aspectos y
resuelva.
Una vez que el Consejo de Guerra emita su dictamen, si existe alguna inconformidad, ya sea
por recurso de apelación, revisión o casación, corresponde a la Corte Militar conocer
el proceso en segunda instancia.
Ahora, para el abogado de los coroneles, Tito Yépez Jiménez, como en el auto del juez
Sangoquiza se extiende el sumario al ex jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas,
lo más lógico sería que el presidente de la Corte Militar hiciera extensivo el sumario
al resto de integrantes del Comando Conjunto.
"La actuación de Carlos Mendoza -insiste el abogado de los coroneles- es fruto del
acuerdo al que se llegó en el interior del Comando Conjunto, por lo que serían parte del
grupo que gobernó o estuvó por tres horas en el poder". (JT)
Sedición
Si bien aún se desconoce en qué forma
actuará el presidente de la Corte Militar, desde el punto de vista estrictamente
jurídico y legal se debería hacer extensivo el sumario al resto de generales que esa
noche se tomaron de las manos con el triunvirato.
Es más, si se hace extensivo el sumario
al Comando Conjunto, según Tito Yépez, simplemente deben ordenarse sus arrestos
domiciliarios.
El Consejo de Guerra Verbal se forma
luego de que existe una denuncia particular oficial o por órdenes de los jefes de las
Fuerzas Armadas, para juzgar a los uniformados sindicados por haber cometido traición a
la patria, conspiración, sedición y rebelión.
"Desde el punto de vista de la
defensa no encuentro que se haya demostrado la existencia de los delitos que se están
investigando", insisten los abogados de los coroneles, Jacinto Velázquez y Tito
Yépez Jiménez, a pesar de que el juez de la causa halló pruebas para abrir un
autocabeza de proceso, sindicándolos por sedición. (JT)
Una estrategia sui
generis

García insiste en que la razón de ser de los militares es mantener el orden jurídico y
no retirar el apoyo a los presidentes
¿Quién jugó mejor sus cartas en el golpe
de Estado del pasado 21 de enero? Según Bertha García, experta en temas militares, lo
que ocurrió en el pasado, como la dictadura militar que se instauró en 1972, no
ayudaría a comprender en toda su dimensión las razones ni las motivaciones de los
últimos sucesos, porque no es clara la forma en la que participaron las Fuerzas Armadas.
Sin embargo, se atreve a decir que lo ocurrido es sui generis, al menos en la historia de
los golpes de Estado del Ecuador, porque se detecta una cierta 'tecnología' de las
Fuerzas Armadas para forzar al Gobierno a realizar cambios drásticos en su dirección
política y económica. Además, porque se revela la recurrencia de los militares de
presentarse como observadores de los acontecimientos y retirar a última hora el apoyo
militar al presidente de la República, como si esa fuera su función.
"Nadie les ha dado esa facultad -insiste García-. Ellos nacieron con el Estado, para
velar por su superviviencia, y qué es el Estado sino el ordenamiento jurídico que
rompieron cuando solicitaron la renuncia del presidente de la República, al retirarle su
protección".
Para Bertha García, lo ocurrido el 21 de enero, a pesar de que se le quiere dar un aire
de idealismo, es un golpe de Estado con todas las agravantes que ello implica. (JT)
Hilo se desmadeja mientras se teje
Bertha García considera que lo único saludable en este momento para las Fuerzas Armadas
será que se sancione a los responsables del golpe de Estado último, al que considera
bastante distinto al protagonizado en 1972.
Por ejemplo, el golpe de Rodriguez Lara fue preparado con mucha antelación, "fue un
golpe institucional, planificado por la cúpula militar, con la participación de la
oficialidad alta y media". Es distinto, aunque antes de concretarse ocurrieron hechos
similares a los del 21 de enero.
Antes de defenestrar del poder a Velasco Ibarra ocurrió un antecedente: en marzo y abril
de 1971, cuando José María Velasco Ibarra fungía de dictador, los oficiales de los
Institutos Superiores del Ejército se revelaron contra el ministro de Defensa, Jorge
Acosta Velasco. En esa ocasión, la protagonista del conato insurrecional también fue la
Academia de Guerra. Y la insurreción habría terminado en golpe, según la analista, si
los acontecimientos hubieran sido propicios; es decir, si las Fuerzas Armadas hubieran
estado fortalecidas.
De acuerdo con Bertha Garcia, lo del 21 de enero pudo haber sido un levantamiento
espontáneo, pero terminó en un plan de la cúpula militar para dar paso a la sucesión
presidencial. Para otro analista, lo que pudo haber ocurrido es una carambola de tres
bandas del Alto Mando Militar: dan paso a la sucesión presidencial, que ya la habían
previsto en uno de lo escenarios que acostumbraban a hacer, logran que quienes estaban en
desacuerdo con sus políticas se pongan al descubierto y ganan tiempo para fortalecer la
unidad de las tres ramas y la del Alto Mando con la joven oficialidad. (JT). |
INVESTIGACION
Informe de
Inteligencia Militar
En el Batallón de Apoyo Logístico los insurrectos amenazaron
a sus compañeros, e incluso, al parecer, sabían qué sanciones imponer a quienes no
estuvieran de acuerdo con ellos.
Del Foro civil al golpe militar
Los coroneles, como la actual expresión de la intelectualidad del Ejército, crearon
varias propuestas estratégicas dentro de la
Academia de Guerra.
El
trío que lo decide todo
Tres instancias del interior de las FFAA jugaron un papel protagónico en el último golpe
de Estado, y son los ejes de las instituciones militares.
Carambola de
tres bandas
Un Consejo de Guerra Verbal juzgará a los coroneles. Sus miembros fueron nombrados por el
ex ministro de Defensa, José Gallardo. |