| La
conspiración paso a paso
En el Congreso de la Conaie, el 11 de
noviembre, arrancó todo

En la mañana de ayer, el Congreso, la Corte y los edificios circundantes tenían doble
cordón humano: policías y militares
Dos meses después de los primeros
contactos, el coronel Lucio Gutiérrez y Antonio Vargas decidieron que había llegado el
día. Su relación surgió después del Congreso de la Conaie, realizado el 10 de
noviembre anterior en Santo Domingo de los Colorados. Sus razones fueron coincidentes: el
culpable de la crisis política era el presidente Jamil Mahuad por deteriorar la
economía, entregar recursos a la banca y recibir dinero del ex banquero Fernando Aspiazu.
Las única diferencia era cómo desarrollar el proceso que acabaría en la destitución de
Mahuad. Los indios mantuvieron como herramienta el levantamiento progresivo. Los militares
solo entrarían si comprobaban que los dirigentes indígenas podían movilizar y convocar
a varios sectores hacia Quito.
Las conversaciones entre los dirigentes de los movimientos sociales y la cúpula de las
Fuerzas Armadas se venían desarrollando desde tres semanas atrás, según coinciden
fuentes de los militares y de los indígenas. Miguel Lluco, Antonio Vargas, Ricardo
Ulcuango, Iván Narváez, Virgilio Hernández, Blanca Chancoso, por un lado, y por lo
menos dos generales, según revelaron ayer algunos de los coroneles rebeldes. Pero nunca
se consolidó una adhesión definitiva de los militares. Todo indica que el rumbo de los
acontecimientos cambió cuando Carlos Mendoza fue nombrado ministro de Defensa en remplazo
de José Gallardo.
Los coroneles Gutiérrez, Cobo, Aguas, Lalama y Brito, quienes estaban al tanto de las
conversaciones y ya habían tomado contacto desde noviembre, decidieron acelerar el
movimiento en el interior del Ejército y trabajar en función de la instalación de una
Junta Provisional de Gobierno, con los movimientos sociales.
El martes pasado ya todo era distinto y no se sujetaba a proyecciones. Los indígenas
habían cumplido con su parte y ahora les tocaba a los oficiales comandados por Lucio
Gutiérrez. Estos se reunieron con los miembros del alto mando de las FFAA. Los ahora
alzados pidieron al ministro de Defensa encargado, Carlos Mendoza, que se hiciera cargo
del Gobierno por la vía de un golpe de Estado; incluso advirtieron que si esto no
sucedía, ellos se sublevarían.
Y la noche del jueves la tensión llegó a todos los involucrados en la asonada. Los pasos
apurados de Miguel Lluco en el ágora de la Casa de la Cultura tenían su razón de ser,
lo mismo que los llamados a la calma que hacía Antonio Vargas a miles de indígenas que
procuraban, por todos los medios, tomarse el edificio del Congreso.
Otra versión indica que desde el martes pasado, el presidente de la Conaie, Antonio
Vargas, habría mantenido reuniones con Gutiérrez en la Escuela Politécnica del
Ejército (ESPE).
Una reunión clave fue la que se produjo el martes en el Ministerio de Defensa. Después,
Antonio Vargas declaró que todo dependía de los militares. Por eso, la noche del jueves,
cuando se produjeron los primeros intentos de ocupación del Congreso, los dirigentes
alentaron una reunión con los oficiales, y allí quedó decidida la suerte de los
acontecimientos.
La madrugada del viernes los coroneles decidieron tomarse el Congreso y la Corte Suprema
de Justicia, en apoyo de la acción de los indígenas, quienes adelantaron la 'toma'
durante la tarde y noche del jueves y la madrugada del viernes.
En la mañana de ayer, el Congreso, la Corte y los edificios circundantes tenían doble
cordón humano: policías y militares e indígenas, separados por escasos metros. Pasadas
las 09:30, Vargas instó, a quienes se hallaban en el ágora a caminar hacia el Congreso.
A la misma hora desembarcaban de un bus de la ESPE alrededor de 70 oficiales, entre
capitanes, tenientes, subtenientes y algunos coroneles. Ellos, en ceremonia especial,
pidieron al capitán César Díaz, que abandonaran el lugar.
Los oficiales que habían tomado el mando del sector comunicaron las novedades al general
Carlos Moncayo Gallegos, responsable de seguridad de la zona, quien ordenó el retiro de
sus oficiales.
De inmediato, una marea humana se dirigió hacia el Congreso, y la escolta legislativa se
hizo humo. Pocos segundos bastaron para repletar el recinto legislativo: los indígenas
copaban las barras altas, bajas, las curules y todos los espacios libres, con el grito de
guerra: "¡Fuera Mahuad, fuera!", "¡fuera Gobierno corrupto!".
Cuarenta minutos después de iniciada la 'toma', el presidente del 'Parlamento Nacional de
los Pueblos del Ecuador', Antonio Vargas firmaba el primer decreto desconociendo a los
miembros de las tres Funciones del Estado. Con el segundo se nombró a la nueva 'junta de
Gobierno' presidida por el coronel Lucio Gutiérrez, Antonio Vargas y Héctor Solórzano
Constantine.
Al rato ingresó Gutiérrez, quien nombró al nuevo mando militar. El control del Congreso
fue asumido por 70 militares; en la tarde había al menos 300. (OP-GA).
Los prólogos
El 10 de noviembre los dirigentes de la
Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador, junto a los movimientos sociales
y al Frente Patriótico, dieron un ultimátum al presidente Jamil Mahuad.
Para el 20 de noviembre, el reelecto
presidente Antonio Vargas radicalizó la postura de la Conaie: sale Mahuad y no se acepta
la sucesión presidencial, aunque todavía existía la expectativa de que el Gobierno
corrija el rumbo.
En la Navidad, la Conaie se reunía con
representantes del empresariado, Fuerzas Armadas, Iglesia y comerciantes.
El 3 de enero, la Conaie decide no
participar en una huelga general convocada por los movimientos sociales.
El 9 de enero, el presidente de la
República, Jamil Mahuad anuncia la instauración de la dolarización y amortigua los
pedidos de renuncia. (LG)
'Mi hijo me
contó hace poco'
"Si triunfo, en buena hora; y si fracaso, me voy a la cárcel". Con estas
palabras, el coronel Lucio Gutiérrez Borbúa, contestó a su padre, Lucio Gutiérrez
Rueda, cuando hablaron sobre una posible toma del poder.
El padre de Lucio Gutiérrez, mientras caminaba en una marcha en Tena, donde se vitoreaba
el nombre de su hijo, expresó que la medida tomada se dio debido a que el presidente
Jamil Mahuad recortó el presupuesto para las FFAA.
En una entrevista concedida a David Granja, director de Radio Ideal, de Tena, el padre de
quien ha sido designado primero en la denominada Junta de Salvación Nacional, expresó:
'Es un movimiento en beneficio de los pobres; no de los banqueros, ni de los
terratenientes, ni de los poderosos; es un movimiento en beneficio del país. Mi hijo
quiere igualar todos los privilegios no solamente para los de arriba, sino también para
los de abajo.
¿Le habló de esto?
En días pasados supe. Todo el problema comenzó cuando el presidente de la República,
con un decreto ejecutivo, iba a reducir el presupuesto del Estado. Mi hijo dijo: bueno,
será para Inecel, Andinatel, Petroecuador, que se ve que son instituciones que lucran,
pero la sorpresa fue que le rebajan el presupuesto de las FFAA. Le dije: oye, mijo, o sea
que las FFAA son los más corruptos del país. Me dijo: el presidente en vez de ir donde
hay corrupción se va por nosotros. Mi hijo se va a Cuenca y a los dos días le cae el
general Gallardo con el comandante general del Ejército. Y le dicen, ¿cómo recibe usted
este decreto del presidente? Y le dice: no es posible que esto hagan a las FFAA como si
ella fuera parte de la corrupción. Luego tuvo que lanzar un manifiesto a nombre de él.
¿Y tiene respaldo?
Hubo todo el respaldo de las fuerzas menores de él; inclusive de la Marina, de la
Aviación, de la Brigada Galápagos. Y no sé por medio de quién llega hasta la Conaie
donde le han propuesto. Creo que por parte del coronel Miño tuvo algún enlace. Mi hijo
no quería inicialmente hacer esto; él quería que el Gobierno razone y diga que las FFAA
no son corruptas. Y me preguntó, ¿qué le parece? Yo no tengo qué hacer, le dije. Eres
tú quien debe tener la decisión. Y me dijo: yo estoy resuelto a todo. Si triunfo, bueno;
y si no, no me importa, me he de ir a la cárcel. Yo soy un oficial que estoy recién
ascendido a coronel. Tengo muchas energías para salir adelante. Tengo la agregaduría
militar. Después tengo que dirigirme a Washington; tengo el ascenso a general, pero todo
eso lo dejo a un lado y me sacrifico por el pueblo; veamos cómo salen las cosas.
¿Hay muchos coroneles con él?
La mayoría de los coroneles para abajo. Mi hijo manifestó: si los generales nos ordenan
algo, con no obedecer es suficiente. ¿Qué hace un general sin tropa que le refuerce?
¿Gutiérrez estaba en servicio pasivo?
Es una mentira. Ustedes conocen como miente Jamil. Ahora dijo que es un insurrecto,
pongamos que sea un insurrecto, pero está en servicio activo. ¿Qué dijo Fabián
Alarcón?: que es un hombre de bien; que es un excelente oficial; habló muy bien de él;
que no está en servicio pasivo.
¿El pensó declararse dictador?
Nunca dijo esas cosas. El se decidió por todo lo injusto, por eso mi hijo tomó esa
decisión. Yo estuve en Quito hace algunos días y todavía no había tomado esa
decisión.
Finales
El 29 de diciembre Peter Romero,
subsecretario adjunto del Departamento de Estado encargado de Asuntos Latinoamericanos,
realizó una visita al Ecuador para constatar el riesgo de una desestabilización
institucional.
El 11 de enero, dos días después del
anuncio presidencial de adoptar el esquema de dolarización, el 'Parlamento Nacional de
los Pueblos del Ecuador, reunido en Quito, resolvió asumir plenos poderes.
Desde el lunes 17, decenas de indígenas
arriban a Quito desde diversos lugares del país burlando los controles militares.
El martes 18, el Agora de la Casa de la
Cultura se convierte en la sede del 'Parlamento Popular'.
El jueves 20, una marcha se dirige al
Ministerio de Defensa y Antonio Vargas habla con la cúpula militar y la Conaie de nuevo a
Mahuad. (LG).
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INVESTIGACION
Primeros tiros de los golpistas
'El actual Gobierno tuvo su oportunidad y falló', dice la proclama elaborada por quienes
desconocieron al Gobierno de Jamil Mahuad.
De
la paz al congelamiento
Las crisis minaron la popularidad y credibilidad del mandatario, que estaban en un 66% al
iniciar su gestión.
EEUU
rechaza el golpe
Estados Unidos advirtió sobre las consecuencias desastrosas para el Ecuador de un
eventual golpe de Estado. Instó a los poderes a respetar la Constitución y los poderes. |