Por
un sitio en el museo

La historia del no nacido
En 1973, en pleno auge de la época petrolera, el Gobierno militar de Guillermo
Rodríguez Lara decidió acuñar monedas de dos sucres para atender la demanda de
circulante, pero esta nunca llegó a ver el radiante sol de la Patria, puesto que las
autoridades decidieron refundirla, por temor a causar una escalada de precios. En esa
época, los choferes exigían un aumento de tarifas, y el Gobierno pensó que con la
vigencia de la nueva moneda facilitaría las exigencias de los transportistas. Ahora, solo
quedan unos cuantos ejemplares de esta moneda en manos de los coleccionistas. (GA)
El Ecuador, antes de ser Ecuador, era el
Distrito Sur de la Gran Colombia; y antes de eso, una bolsa del colonialismo español en
América llamada Real Audiencia de Quito. Y seguimos escarbando: antes de la llegada de
los españoles, era parte del imperio Inca que se extendió desde el sur; pero primero fue
un mosaico de pueblos medianamente cohesionados por ciertas relaciones de intercambio
comercial. ¿Más atrás? No hace falta.
Bien, el caso es que existe una ciencia llamada numismática, que se encarga de todo lo
relacionado con las monedas. ¿Y qué dice la numismática respecto del Ecuador? Varias
cosas, entre ellas que las comunidades independientes de esta parte del mundo
intercambiaban entre sí productos con la única finalidad de complementar sus economías,
sin ningún afán de lucro. Eso no es noticia, pero sí es curiosa la existencia de unos
pequeños objetos de cobre en forma de hachas, encontrados en las tumbas, y que hacen
suponer que eran objetos valorados y que probablemente servían como monedas. Pero todo
está en el plano de la suposición.
De lo que sí se tiene certeza es que, como consecuencia lógica del desembarco y
conquista de parte de los españoles, terminó por imponerse el sistema monetario español
en América. De esa época sí existen abundantes datos en la Historia numismática del
Ecuador, de Carlos Ortuño.
La enorme riqueza natural americana favoreció la pronta expansión de la actividad
comercial, puesto que solo era cuestión de recoger y vender. Pero como nadie se había
ocupado de los asuntos monetarios, el valor de las cosas comenzó a cotizarse según el
peso en oro o en plata establecido para las monedas españolas. Es decir, que si una
moneda pesaba X gramos, y un fulano tenía un pedazo de oro cinco veces mayor, este valía
cinco veces esa moneda. De ahí el origen del nombre peso, que después adoptaron varios
países para nombrar a su unidad monetaria.
Por esa razón, España decidió establecer en América varias casas de amonedación, para
dejar constancia de su sello en las relaciones comerciales, pero sobre todo, para
facilitar el cobro de los tributos reales, que de otra manera no habría podido ejecutar.
Estamos hablando del siglo XVI, cuando se establecieron las casas de amonedación de
México, de Lima, de Potosí, entre otras, principalmente cercanas a los centros mineros
del nuevo continente.
Se hicieron monedas de oro, de plata, de cobre, de vellón, entre otras. Lo que hoy es el
Ecuador no quedó al margen de este proceso.
Esta particular historia ha sido recogida por la Dirección de Programas Culturales del
Banco Central, encargada de montar el Museo Numismático del Ecuador, que abrirá sus
puertas en junio de este año, en el antiguo edificio del Banco Central (García Moreno y
Sucre).
Los curadores del museo cuentan con 900 monedas y 600 billetes, entre otros objetos, que
dan cuenta de la historiaeconómica ecuatoriana, desde la época precolonial, las
macuquinas, las cundinamarquinas, las granadinas, entre otras, hasta llegar al
recientemente fenecido sucre, que, a estas alturas, acaba de obtener la controversial
categoría de pieza de museo. (GA)
Vestgios de la
casa de amonedación de Quito

El sucre dentro de poco será parte del Museo Numismático del Ecuador, que será
organizado por el Banco Central. Se prevé que este reducto de las monedas y billetes
ecuatorianos se abra al público en junio de este año. En la foto, el volante de la
máquina manual de acuñar monedas de materiales preciosos, que pertenecía a la casa de
amonedación de Quito. Uno de los museógrafos del Banco Central descubrió este pieza en
una mecánica de la avenida de La Prensa y tuvo que convencer al dueño para que se la
vendiera. El hombre no sabía por qué tanto empeño en un viejo objeto del siglo pasado,
que servía como yunke. (GA)
Martillazos
Irregulares
Las primeras monedas de oro acuñadas en la casa de Santa Fe eran unas monedas
irregulares, como resultado de su rudimentario proceso de elaboración, que consistía en
colocar el oro en moldes par formar pequeñas barras. Luego, eran aplanadas mediante
golpes de martillo sobre un yunque, razón por la cual también se las denominó monedas
de martillo, pieza fácil de los falsificadores. (GA)
De cordoncillo
Durante el reinado de Felipe V, en el siglo XVIII, se cambian los métodos de acuñación
y se opta por la elaboración de monedas circulares con cordoncillo en el borde, con lo
cual se elimina la posibilidad de que las monedas sean limadas, como era una práctica
habitual antes de esta medida. Esta moneda es acuñada en la casa de México con la ayuda
de prensas, volantes y troqueles. En Quito también se hicieron monedas similares. (GA)
Monedas

Esta es una prueba de la moneda de un sucre, acuñado en cobre en la casa inglesa de
Birminghan, a finales del siglo XIX. Como ya quedó explicado, el nacimiento del sucre se
produjo en una época de gran desorden en el sistema de circulación monetaria. Después
de esta vendrían numerosas acuñaciones en oro, en plata, en vellón, en níquel, hasta
que su valor quedó disminuído. (GA).
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INVESTIGACION
La segunda muerte de
Sucre
La primera muerte ocurrió en la selva de Berruecos. La
segunda, en el símbolo monetario que consagró su memoria. Durante la República, su
nombre ha estado así ligado a los avatares políticos y económicos.
Una lenta agonía de 116 años
El sucre nació en una época de caos y debilidad estatal en el manejo de la economía.
Tuvo una infancia triste y una vejez lamentable.
El
Banco Central, el patrón oro y los años de la Gran Depresión
Los abusos de la 'bancocracia' precipitaron la Revolución Juliana, en cuya vigencia se
ordenó la creación del Banco Central, que adoptó el patrón oro.
Por un sitio en
el museo
La corona española estableció casas de amonedación en América a fin de afianzar su
dominio. Esto fue el antecedente de las monedas actuales. |