Llamando
desde el gallinero

Cada una de estas líneas piratas significa
un perjuicio de 18
millones diarios a Pacifictel. Es evidente la complicidad de algunos empleados de esa
institución en el ilícito
El (04) 253 291 suena ocupado hace más de
tres meses. Este número telefónico, suspendido en marzo de 1999, pertenece a la Red
Digital de Servicios Integrados (RDSI) de la Empresa de Telecomunicaciones del Pacífico
(Pacifictel), y su abonado, Luis Daqui Aguagallo, no se explica por qué debe cancelar una
planilla de 34 000 000 de sucres por llamadas a celulares y al exterior que,
supuestamente, nunca realizó.
Pero el teléfono crema permanece allí, en el lugar donde fue instalado en 1987: la
pequeña bodega de tres metros cuadrados de la Granja Brasil, ubicada en la manzana 37,
lote 01, de la Prosperina, un sector marginal al norte de Guayaquil.
Las telarañas, el polvo y la humedad imperan hoy en el lugar, junto a una vetusta cama,
un toldo celeste y roto, unas ollas y varios químicos para desinfectar pollos y gallinas.
"El aparato ya no timbra...no hace ring...", se lamenta Agapito Cárdenas
Tumbaco, guardián de la Granja hace 11 años, mientras frunce el ceño y señala los
cables enredados. Sorprendido, dice que desconoce lo de las llamadas clandestinas al
exterior, que han ocasionado un millonario perjuicio, todavía incalculable, a Pacifictel,
una de las empresas que resultó de la escisión de Emetel.
El teléfono "sólo se usaba para llamar a los clientes para que vinieran a retirar
sus pedidos", justifica Cárdenas, de 66 años de edad, quien además recuerda que en
1998 lo remplazó en su trabajo, por 12 meses, Manuel Mesías, un joven casado, oriundo de
Bucay (Guayas). "No creo que él hiciera esas cosas complicadas y oscuras...",
murmura Cárdenas.
No obstante, BLANCO y NEGRO estableció que el (04) 253 291 es una de las denominadas
'líneas negras' utilizada por la red de traficantes telefónicos que opera especialmente
en el Litoral ecuatoriano.
El sistema es el siguiente: desde estos teléfonos se efectúa una llamada a un celular en
el exterior, y así se establece una comunicación abierta (sin interrupciones) de hasta
más de ocho horas al día, lo que significaría 18 millones de sucres en pérdidas, pues
el costo del minuto a Europa, por ejemplo, es de 2, 08 dólares. Entonces, solo si se
utilizan 20 de estas líneas ilegales, por el mismo lapso, Pacifictel perdería 360 000
000 de sucres diarios.
El sistema es novedoso, y HOY lo develó por reportes de su corresponsal en Milán
(Italia), el 15 de noviembre último. En esa ciudad europea, los proveedores de llamadas,
'a bajo costo', se ubican, especialmente los jueves, a un costado de la Plaza de Duomo
para esperar a sus asiduos clientes: ecuatorianos que emigraron. Y, por supuesto, estos
requieren la ayuda de los 'operadores' en Ecuador.
Todo aquello al margen de los tradicionales fraudes, detectados hace una década, al
utilizar los métodos call back (llamadas revertidas) y by pass (llamadas derivadas) y por
los cuales el Estado dejó de percibir 60 000 000 de dólares, entre 1997 y 1998.
El (04) 253 291 todavía suena ocupado, y los moradores de la Granja Brasil, que tiene 2
400 metros cuadrados y cinco galpones, tienen sus dudas. "¿Por qué ya no ingresan
decenas de personas, a cualquier hora del día, como antes? ¿Solo vendían
gallinas?", se interroga Verónica López Quilligana.
Aunque tiene capacidad para 5300 aves, el destruido y viejo gallinero no tiene gallinas.
"Soy el más sorprendido por lo ocurrido e inclusive informé a Pacifictel para que
inicie las investigaciones", afirma su propietario, desde 1979, Luis Daqui Aguagallo,
ingeniero agrónomo de 55 años de edad.
¿En cuántos lugares se realizarán llamadas clandestinas? Otro de ellos es la
Penitenciaría del Litoral, donde los días de visita serían los propicios para
conexiones con el exterior desde celulares.
César Astudillo Hidalgo, jefe de la Unidad Control Antifraude de Pacifictel, afirma que
solo rastrean y rastrean, pero no siempre tienen resultados positivos ni logran atrapar a
los miembros de una red que se ha extendido por toda la Costa y se conecta al menos con
seis paises, clandestinamente. (APM)
'Alguien contestó mi
teléfono'
Antes de que Pacifictel suspendiera el número telefónico, que ahora solo suena ocupado,
Luis Daqui Aguagallo, propietario de la Granja Brasil, marcó el 04 253 291 y
"alguien me contestó del otro lado (...) ¡Pero yo no tengo nada que ver con las
llamadas internacionales!", justifica, pues se estableció que su línea era
utilizada ilegalmente.
Tampoco acusa a los guardianes que contrató, quienes dormían allí: "Agapito
Cárdenas Tumbaco es de confianza, pero no meto las manos en el fuego por Manuel
Mesías".
Daqui Aguagallo sostiene que solicita con frecuencia a los técnicos de Pacifictel que
arreglen su teléfono y "me dicen que no pueden porque los cajetines están dañados
y se rompieron los cables, debido a la construcción del puente (cerca de la zona).
Además, la planilla (34 000 000 millones de sucres) es impagable y hoy solo pago la
tarifa de mantenimiento (20 000 sucres al mes, aproximadamente)".
Mientras tanto, la Unidad de Control Antifraude de Pacifictel efectúa las denominadas
batidas, especialmente en diferentes sectores de Guayas, para evitar las llamadas
telefónicas clandestinas al exterior y que el perjuicio se incremente. Incluso, ya
Pacifictel instauró en la Corte Superior de Justicia de Guayaquil varios juicios penales
(casi 30, según conoció BLANCO y NEGRO). Sin embargo, no se conoce el número de
detenidos. Además, hay autores, cómplices y encubridores que todavía no han sido
identificados.
Y desde el 12 de agosto de 1999, los abogados de la entidad utilizan como argumento el
reformado artículo 422 del Código Penal, publicado en Registro Oficial 253, que
establece: "Quienes ofrezcan, presten o comercialicen servicios de
telecomunicaciones, sin estar legalmente facultados, mediante concesión, autorización,
licencia, permiso, convenios o cualquier otra forma de la contratación administrativa,
salvo la utilización de los de internet, serán reprimidos con prisión de dos a cinco
años". (APM)
Cabinas clandestinas
Las provincias de Galápagos, Manabí,
Guayas, El Oro, Los Ríos, Zamora Chinchipe, Morona Santiago, Cañar, Azogues, Loja y la
zona rural de Azuay conforman el 'mundo virtual de Pacifictel'. Sin embargo, es imposible
controlarlo, según César Astudillo Hidalgo, jefe de la Unidad Control Antifraude de la
entidad, desde julio de 1999.
Hay una red de traficantes de llamadas
que opera en todo el Litoral y todavía no se la puede controlar completamente, reconoce
Ernesto Molineros Mera, vicepresidente de Operaciones de Pacifictel.
Las cabinas clandestinas funcionaban -y
algunas aún funcionan- en varios cantones y sectores de Guayas, como Daule, Salitre,
Empalme, Salinas, Libertad; en las ciudades de Portoviejo y Manta (Manabí), en Machala
(El Oro) y el cantón Quevedo (Los Ríos).
Es en Manabí y Guayas, según constató
BLANCO y NEGRO, en donde más se registran este tipo de llamadas.
Luego de descubrir el perjuicio,
Pacifictel implementó nuevos requisitos para obtener una línea telefónica con discado
internacional directo y salida a celular.
"Antes era más fácil; ahora hay
que respetar las categorías y, previo análisis, se otorga una línea y, en ciertos
casos, se solicita una garantía", afirma Johnny Benavides, gerente del departamento
de Conmutación de Pacifictel. (APM)(JT).
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INVESTIGACION
Detrás de los
barrotes,
los celulares 'clonados'
En la Penitenciaría del Litoral se produce un intenso tráfico de lamadas clandestinas al
exterior, especialmente durante las visitas.
El
negocio
sigue en Italia
Los traficantes de llamadas en Italia, ahora toman mayores precauciones. Se valen de
intermediarios de confianza y pasan la llamada a domicilio.
¿Qué
hicieron en Milán?
Hasta ahora, las investigaciones han sido realizadas por Pacifictel, puesto que la
mayoría de llamadas clandestinas se realizan desde el litoral
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