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B L A N C O  Y  N E G R O

Sábado, 02 de octubre de 1999

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La gente bajo el volcán

Leyendas

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En Baños se realizó un simulacro de evacuación, el martes pasado. En caso de erupcionar el Tungurahua también está previsto sacar a los habitantes de Cotaló, lugar natal de Mercedes Fiallos (foto), un poblado que podría ser afectado

Aunque Cotaló no es una zona de riesgo que deba ser evacuada ante una probable erupción del volcán Tungurahua, los tres mil habitantes de ese poblado, a cinco minutos de Baños, solicitaron a la Defensa Civil información para evacuar.
El miedo con el que viven los habitantes de ese poblado se explica porque los más ancianos se han dedicado a contar cómo fue la erupción del Tungurahua, en 1916. Es la memoria viva de la gente que vivió en carne propia una erupción volcánica.
Los jóvenes los escuchan con atención, sobre todo a las 17:00, cuando el volcán Tungurahua está completamente despejado, y se puede apreciar su cono, rodeado por un manto de nieve. Los viejos que recuerdan la historia dicen que en esa época no había Defensa Civil ni nada, y compararan la erupción de 1916 a 1918 con una reventazón, por el sonido que produjo, y el ruido de las balas.
El rostro lleno de arrugas revela los 92 años que tiene Rosendo Guamán, quien, vestido con un pantalón raído -aunque confunde las palabras y sus ideas tienen poca ilación-, recuerda que cuando se produjo la erupción del Tungurahua estaba en la escuela de Pillate y era el primer día que asistía a clases. "Antonio Gómez era el profesor", repite constantemente, agitando el dedo índice de su mano.
Según Rosendo, antes de la erupción vio cómo nevaba en el cerro, y salía humo por el cráter, similar a las fumarolas que se han visto en los últimos días. Cuando se produjo la erupción, corrió hasta donde vivía, en la hacienda Pailitas. El temor era explicable, porque asegura que comenzó a temblar la tierra, los niños pensaban que la tierra se abría, debido al sonido estremecedor que salía del Tungurahua. "Con intervalo de cinco a ocho minutos se repiten los cañonazos con la misma violencia -relata una crónica de la época-, semejándose a las salvas de artillería que se hacen en las fiestas patrias".
Un humo azul, dice haber observado Rosendo. El cerro, como llama al Tungurahua, habría comenzado a echar 'candela viva', rocas magmáticas, y a sonar intermitentemente. "Los árboles se caían como si se quebrara una delgada vara de madera. Los montes se agitaban y las piedras abrían bocanadas de candela en la tierra".
Mercedes Fiallos, sentada en una banca de madera, en el zaguán de una casa, también recuerda la erupción con claridad.
Su conversación es fluida y a los recuerdos que quedaron en su memoria sobre la lluvia de ceniza que salía del Tungurahua, suma los de su familia.
"Mi papá murió, solo quedamos mi mamá y dos hermanos". Según su relato, estaba en Tunga cuando erupcionó el volcán. Escuchó unas detonaciones ensordecedoras. Después de cada 'cañonazo' asegura haber visto 'borbollones' de ceniza, cascajo, candela y piedras encendidas. Dice haber sentido mucho miedo, sobre todo cuando se oscureció en el día. (JT)

Las coincidencias fueron fatales

El principal problema con el que debió lidiar el Instituto Geofísico de la Politécnica fue la credibilidad y el caos que se formó en sus oficinas, porque "todo el mundo quería saber qué ocurría".
Según Mónica Segovia, de ese organismo, cuando declararon la alerta amarilla en el Guagua Pichincha la gente pensó que se trataba de encubrir un asunto político, porque se lo hizo justo en el momento en que el presidente de la República, Jamil Mahuad, anunciaba nuevas medidas económicas y se preparaba una ola de protestas.
"Lo primero fue dar a conocer la noticia, en vista de las anormalidades que se registraron. Esa era nuestra responsabilidad. El problema consistía en saber la reacción del público; informar a la gente de lo que es un volcán activo. Lamentablemente lo entendieron como un asunto político -dijo-, pero el volcán mismo se encargó de manifestarse a todos".
Las únicos que creyeron en ellos fueron las embajadas y varias empresas privadas que les brindaron apoyo. Incluso, recordó que una institución bancaria firmó un convenio con una pizzería para que les entregaran una orden diariamente a las personas que estaban de turno.
La falta de credibilidad, según Mónica Segovia, fue uno de los principales obstáculos para preparar a la gente y generar una cultura de prevención que, según la experta, ha avanzado muy poco. (JT)

Leyendas

  • Leyendas sobre el aparecimiento de los volcanes existen muchas. Según una leyenda mexicana, unos guerreros aztecas salieron en son de conquista a las tierras del Sur. Dos ciclos lunares habían transcurrido y se pensaba ya en un asentamiento de conquista. Pero regresaron abatidos

  • Al frente estaba un guerrero azteca que conservaba su gallardía y su altivez.
    Solo una mujer no lloraba la vergüenza y miraba con asombro al guerrero, porque era su amado.

  • Se volvió furiosa para ver al tlaxcalteca que la había hecho su esposa una semana antes, jurándole que su amado había muerto.

  • La lucha entre el guerrero y el marido fue inevitable. Se alejaron del valle en ruda pelea. Mucho tiempo duró aquel duelo.

  • Casi al atardecer, el azteca pudo herir de muerte al tlaxcalteca quien huyó.

  • El vencedor regresó buscando a su amada, pero la encontró muerta en la mitad del valle. El guerrero cortó flores para cubrir el cuerpo.

  • Por el cielo nublado cruzó Tlahuelpoch, que es el mensajero de la muerte.

  • Cuenta la leyenda que ocurrió un cataclismo. Al amanecer estaban allí dos montañas nevadas, una tenía la forma de una mujer recostada sobre flores, y otra la figura de un guerrero. Son los volcanes del valle del Anáhuac. (JT)

INVESTIGACION

Entrevista con el volcán

El Ecuador tiene ocho volcanes con una actividad regular desde la Colonia, pero la
alarma que generaron el Guagua y el Tungurahua
parece revelar que la gente no estaba
consciente de eso

En medio del despertar de los volcanes
Aunque cuenta con un "gran ejército reservista" carece de recursos para uniformar a su
voluntariado

Tungurahua con lava fluida
El magma que
expulsará el volcán Tungurahua es
distinto al que
saldrá del Guagua, en caso de producirse las erupciones

La gente bajo el volcán
Dos ancianos de Cotaló recuerdan cómo fue la erupción del Tungurahua. Los jóvenes los escuchan con atención

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