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Se entregan decenas de concesiones, pese a que
la constitución prohíbe toda forma de acaparamiento
Para acaparar
frecuencias de radio y televisión el requisito es tener influencias en el Conartel
La constitución política garantiza la
igualdad de condiciones en las concesiones y, al mismo tiempo, prohíbe su transferencia

El Conartel es un organismo
autónomo, de derecho público, con personería jurídica, con sede en Quito; fue creado
el 9 de mayo de 1995
Entre enero de 2003 y mayo de 2005, el Consejo
Nacional de Radiodifusión y Televisión (Conartel), otorgó decenas de concesiones de
frecuencias, al margen de las normas legales que rigen al sector y de las disposiciones
constitucionales.
Así lo estableció el borrador de un informe de Contraloría, tras un examen especial a
las actividades desarrolladas por esa institución.
El Conartel es el organismo encargado de otorgar frecuencias para radio y televisión.
También regula y autoriza los servicios de radiodifusión y televisión.
Su función principal es cumplir y hacer cumplir las disposiciones de la Ley Especial de
Telecomunicaciones, la Ley de Radiodifusión y Televisión y leyes especiales que rigen al
sector, así como expedir reglamentos especiales para controlar y normar sus actividades.
El Consejo, en su página de Internet, manifiesta: Otorgamos y regulamos la
administración de un recurso limitado, con responsabilidad, cumpliendo la ley y los
convenios internacionales.
Los canales o frecuencias de radiodifusión y televisión constituyen patrimonio nacional.
Por eso, la Constitución (artículo 247) determina que será responsabilidad exclusiva
del Estado la concesión del uso de frecuencias electromagnéticas para la difusión de
señales de radio, televisión y otros medios.
La Carta Política también garantiza la igualdad de condiciones en la concesión de las
frecuencias y, al mismo tiempo, prohíbe su transferencia y cualquier forma de
acaparamiento directo o indirecto por el Estado o por particulares, de los medios de
expresión y comunicación social.
Este mandato, según la Contraloría, no se ha cumplido. Un sinnúmero de frecuencias
fueron otorgadas a miembros del Conartel y personas relacionadas con ellos. Asimismo se
beneficiaron políticos y grupos de comunicación. En muchos casos, el organismo no
exigió todos los requisitos: dio concesiones pero no firmó los contratos
correspondientes, no recabó todos los informes técnicos y jurídicos, entre otras
novedades". (AA/SR)
Locutor de radio
Morena, ¿juez y parte en decisión?
La empresa almorán S.A. se dedica a la
actividad pesquera e industrialización de productos de frutos
La empresa Almorán S.A., concesionaria de
radio Morena, no cumplió los pasos legales para el otorgamiento de repetidoras en la
península de Santa Elena, Machala y Babahoyo, según la Contraloría.
En 2002, el Conartel negó el pedido de Almorán, pero un año después la empresa volvió
a presentar la solicitud, sin actualizar el estudio correspondiente.
Esta vez fue atendida favorablemente con resoluciones emitidas el 7 de agosto de 2003, el
30 de abril de 2004 y el 30 de junio de 2004. Así, radio Morena, con matriz en Guayaquil,
obtuvo repetidoras para la Santa Elena, Machala y Babahoyo.
Contraloría señala que el Conartel no consideró que en 1997 había clausurado a radio
Morena de Montecristi, por operar clandestinamente.
El objeto de Almorán es la actividad pesquera e industrialización de todos los
productos de frutos, según la Superintendencia de Compañías.
El periodista Nabor Reyes fue miembro del Conartel en dos ocasiones. La primera, del 9 de
enero al 14 de junio de 2004. Por esa época se emitió la segunda, de tres resoluciones,
a favor de la radio.
Un año antes, Reyes constaba en el rol del Congreso como asesor del diputado Luis Almeida
Morán, dueño de la emisora; también era locutor. Dice que cuando estuvo en el Conartel
no fue asesor de Almeida ni laboró en radio Morena. (SR/AA)
La política está
presente en un organismo 'técnico'
Repetidoras FM de Caravana se convierten
en AM; ex secretario del Congreso, John Argudo, obtiene frecuencia
El 10 de julio de 2003, el Conartel autorizó
que las repetidoras FM de Radio Caravana, de Guayaquil, se conviertan en repetidoras AM.
El informe técnico del organismo señalaba que era factible realizar la conversión, pero
el informe jurídico indicaba que eso contravenía la Ley de Telecomunicaciones.
La Contraloría respalda este criterio, pues en el informe señala que se incumplió la
Ley por cuanto esta no contempla ese tipo de cambio de frecuencias. Añade que tampoco se
observó el artículo 119 de la Constitución, el cual establece que en derecho público
únicamente se puede hacer lo que contempla la ley.
La solicitud al Conartel fue presentada por el entonces representante de Caravana, Juan
José Canessa Oneto, hermano de Mario Canessa Oneto, primer ministro de Gobierno del ex
presidente Lucio Gutiérrez.
BLANCO Y NEGRO intentó conversar con Canessa, y su asistente, Patricia, prometió
avisarle sobre nuestro interés para devolvernos la llamada telefónica. Eso no ocurrió.
En 2003 también obtuvo una frecuencia el actual diputado de la ID por Pichincha, John
Argudo. Se trata de radio Infinita FM, antes era radio Cumbre.
Otro político favorecido fue el ex diputado (CFP), Jorge Montero, quien ha sobrepasado
los plazos para firmar los contratos de concesión, en Loja. (SR/AA)

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