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Antes de la división de Napo, la entrega de fondos no tuvo incidencia. Hay pocas
obras emblemáticas
La distribución de los recursos estatales
en el nororiente tiene dos momentos en la era petrolera, antes y después de la división
de la provincia de Napo, pues en principio esta (su capital Tena y su área de influencia)
concentró la atención de los gobiernos, por fuera de las prioridades petroleras.
En los setenta y ochenta, las diferencias entre Tena y la 'periferia' se marcaron por las
actividades conexas a la explotación petrolera y el control político de sus beneficios.
Nueva Loja y Coca crecieron de los servicios y la mano de obra, mientras Tena, en función
de la administración pública.
La expectativa por el boom petrolero alentó las prácticas clientelares y
asistencialistas en el territorio original de Napo y los 'caudillismos' nuevos, divididos
por zonas (Tena, Nueva Loja y Coca).
De esos primeros años quedan pocos huellas de los petrodólares. En la dictadura militar
se levantó una de las obras emblemáticas, el hospital de Tena, que tras una
construcción compleja y conflictiva, se erigió en un objetivo político.
En lo vial, solo hasta mediados de los ochenta, a través de la ruta de los Guacamayos,
los habitantes de Tena pudieron ir a Quito, conectándose en Baeza con la carretera
Quito-Nueva Loja-Coca, que fue abierta para la construcción del Sote.
El terremoto de 1987 que desconectó Quito y Nueva Loja obligó al Estado a abrir una
alternativa vial por Baeza, Hollín, Loreto y Coca. (LB)
Troncal Amazónica
rompe el 'mito vial'
Entre 2001 y 2005, el estado ha invertido
un total de 188 millones en el mejoramiento de vías de la región
La Troncal Amazónica, a partir de 2001, marcó un hito en la
vialidad de la región. Hasta esa fecha, el problema vial era la prioridad de los
amazónicos, que se había desarrollado, por cuenta del Estado, una red principal
incipiente.
Hasta 1998, los 26 años de explotación petrolera habían significado para Sucumbíos y
Orellana un equivalente a un kilómetro por año de pavimento, los 26 kilómetros de
asfalto de la vía Nueva Loja-Quito. Previa a la construcción del ramal amazónico, se
adelantaron algunos tramos bajo créditos internacionales, como el tramo Lumbaqui-La
Bonita y Cuyabeno-Puerto El Carmen.
La Troncal Amazónica, con avances en diferentes niveles en las seis provincias y una
inversiíon de $188 millones hasta 2005, ha cambiado el aspecto de Sucumbíos y Orellana,
que esperan la terminación de dos tramos: Loreto-Kilómetro 24 (Napo) y los
aproximadamente 8 kilómetros en El Reventador, en Sucumbíos.
El avance de la red secudandaria, en ambas provincias, ha ido de la mano del desarrollo de
la actividad petrolera. Entre 1 000 pozos petroleros en el distrito Amazónico, se
menciona que deben concurrir un número similar de vías, que forman un circuito complejo.
Por eso, según una fuente de la Asamblea Biprovincial, un punto de exigencia a las
petroleras es el asfaltado de la red secundaria, pues eso ayudaría a suplir las
limitaciones de los organismos seccionales. (LB)
El Ecorae es la
'joya de la corona' de la región
Conflictos políticos y legales son el pan
del día. La entidad recibe el 10% de los $0,50 de cada barril extraído
El diputado Julio González (PK), uno de los dirigentes del
paro petrolero, denunció una serie de supuestas irregularidades de Álex Hurtado Borbúa,
ex secretario ejecutivo del Instituto para el Ecodesarrollo de la Región Amazónica
(Ecorae). Entre sus acusaciones estaban las de haber privilegiado el manejo político de
la institución para favorecer a los aliados del Gobierno de Lucio Gutiérrez, primo
hermano de Hurtado.
Pero, la politización de ese organismo técnico estatal no es una noticia nueva, salvo
por las connotaciones que tuvo la administración de Hurtado, pues constituye -para
González- un caso emblemático del uso clientelar de esta entidad.
Sus fondos y ese peso específico, en una zona que acusa de carencias, parecen haber
convertido al Ecorae en 'la joya de la corona' de la región. Hoy, tras la salida de
Hurtado, 12 candidatos se disputan ese puesto. Desde su creación, en 1992, con la
promulgación de la Ley 010, hasta 2004, el organismo recibió $39 604 183,42
correspondiente al 10% de $0,10 a $0,50 de cada barril de crudo extraído de la Amazonía.
Ese monto podría tener un adicional para 2005 de $10 millones.
Por eso, el Ecorae ha estado envuelto en conflictos políticos y legales. La última
gestión hizo su propia historia.
La administración de Hurtado fue cuestionada desde su nombramiento, en 2002, en el
Gobierno de Gustavo Noboa. Su candidatura estuvo impulsada por la ex ministra de Ambiente
Lourdes Luque, consuegra de Noboa y hoy asesora de Alfredo Palacio, quien admitió hace
dos años a BLANCO Y NEGRO que contactó con Hurtado para hablar del cargo. Tras derogar
una obligatoriedad inicial de tener título académico, Hurtado -que no lo tenía- fue
designado como secretario ejecutivo. Un nombramiento que fue ratificado en una segunda
designación, luego de que el Tribunal Constitucional (TC) emitió un fallo a favor de un
amparo presentado por otro candidato contra lo actuado.
Tampoco sirvieron los cuestionamientos contra Hurtado, a inicio de su gestión, por los
procesos legales y las imputaciones de Contraloría y la Comisión Anticorrupción a su
gestión como alcalde de Tena.
Con la asunción de Lucio Gutiérrez, las denuncias contra Hurtado cobraron más fuerza. Y
fue el mismo González quien elaboró un informe, que fue reiterado a la actual ministra
de Ambiente, Anita Albán, sobre una inequidad en la distribución de los recursos de la
entidad. La inversión entre marzo de 2002 y septiembre de 2003 señala que Napo receptó
el 44% del total, mientras el 56% se repartió entre las otras provincias en un margen
entre 7% y 14%. Asimismo, se denunció un 'dudoso' financiamiento de organizaciones
indígenas y campesinas, por $90 mil.
También se cuestionó que el nuevo aeropuerto de Tena, encargado al Ecorae, vaya a servir
para reforzar los controles aéreos del Plan Colombia. Hurtado fue removido pero anticipó
su apelación. Pero no es la última queja, pues otros dos ex secretarios fueron removidos
luego de un cambio de Gobierno. (LB)
PUNTO DE VISTA
El cuento de la gallina de los huevos de
oro
Este informe revela que, en los últimos
años, la Amazonía, y en particular Sucumbíos y Orellana, percibieron ingresos mayores y
que el flujo de recursos para esas provincias estaba marcado, sin lugar a dudas, por una
tendencia ascendente. Y, no obstante, se lanzaron a un paro que ocasionó graves
perjuicios para todos.
Es posible inferir, por lo anterior, que en los líderes provinciales cuajó una lógica
aritmética, sustentada en la disolución del Feirep (por el ex ministro de Economía,
Rafael Correa, y el Congreso Nacional) y en el hecho de que el crudo registró valores
impensables en el mercado mundial. Y sucedió como en el cuento de la gallina de los
huevos de oro: en el momento de precios más altos, el Ecuador dejó de exportar
petróleo. ¡De Ripley!
Las cifras que se publican en estas páginas informan, también, que gran parte de los
recursos se han destinado al gasto corriente y a obras 'visibles' (de efecto
político-electoral), más que a las de salud o educación. Esto, sumado a la voracidad
burocrática y a la cultura de no rendición de cuentas, como por ejemplo en Ecorae: tras
la destitución de su último secretario ejecutivo, hay 12 candidatos para reemplazarlo.
De modo que se presenta un escenario de provincias contaminadas por la política
tradicional del país, curtidas por los paros, que han acumulado demandas razonables y
necesidades que vienen de mucho tiempo atrás, mientras 'venden' la imagen de un 'olvido'
que es menos grave, si se lo compara con otras regiones o provincias del país. Y, para
colmo, imbuidas, en la coyuntura, de un provincialismo que se ajusta a las expectativas
electorales de corto plazo. (DCM) |