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Hay una propuesta de incluir a la banca privada para evitar el retardo, pero esto aún no
ha sido debatido públicamente
De acuerdo con un estudio del Ministerio de
Educación y Culturas, el retraso promedio en el pago de sueldos a los maestros es de 25
días, aunque otros analistas señalan que a veces este supera los 40 días.
El tercer punto del acuerdo con el BM era reducir estos atrasos, para lo cual era
necesario conocer cuánto ganan realmente. Una investigación de la Secretaría del Frente
Social determinó que el 70% de los profesores está ubicado en la octava categoría. El
sueldo incluye una cantidad por antigüedad, decimotercero y decimocuarto sueldos,
bonificaciones y un bono por ubicación geográfica (en el caso del área rural).
Para evitar los retrasos, durante una reunión del Contrato Social por la Educación
efectuada el pasado 22 de diciembre, se analizó una alternativa que incluye la
participación de la banca privada.
El mecanismo sería, más o menos, así: el sistema financiero privado, podría colocar
mensualmente los $40 millones que se destinan al pago de los maestros, a manera de
'adelanto', hasta que el Estado le reembolse esa cantidad, lo que no demoraría más de 25
días en promedio de acuerdo con el estudio citado al inicio de esta nota. (AA)
Créditos por $600 millones para cubrir el déficit dejado por el Gobierno anterior
Los acuerdos con los organismos multilaterales implican un amplio compromiso del país
para atender la 'deuda social'
Con el propósito de cubrir el déficit de caja de $750 millones con que asumió el actual
Gobierno, el Ministerio de Economía gestionó créditos por alrededor de $600 millones
con el Banco Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Corporación
Andina de Fomento (CAF).
Con el BM eran $250 millones, en tres operaciones. La primera ($50 millones) se concretó
en mayo de 2003, la segunda ($100 millones) estaba prevista para mayo de 2004 y la última
($100 millones) para mayo de 2005.
Con el BID se firmó una sola operación de crédito, para cumplirse en dos desembolsos:
$100 millones ingresaron al país el pasado septiembre y los otros $100 millones llegarán
18 meses después de esa fecha.
En ese contexto, el pasado 3 de junio, el ministro de Economía, Mauricio Pozo, en carta
enviada al presidente del BID, Enrique Iglesias, detalló el Programa Sectorial de Reforma
Social, que contiene un capítulo de siete compromisos referidos al tema de la Educación,
los cuales se habrían cumplido en una mínima parte.
Con la CAF, también hubo un acuerdo de crédito, pero este no tiene que ver con
inversión en el sector social. (AA)
Solo se ha cumplido
la parte 'normativa' de los acuerdos con el Banco Mundial
La racionalización de las partidas docentes debía haber finalizado en siete
provincias; únicamente lo han hecho dos
Según la Secretaría Técnica del Frente
Social, el Gobierno ha cumplido con la parte 'normativa' de los acuerdos con los
organismos multilaterales como el Banco Mundial.
En el capítulo referido a la Educación, de un documento de noviembre de 2003, se
menciona el plan nacional para la actualización de Recursos Humanos del Ministerio de
Educación, "que plantea un cronograma para la racionalización de las partidas
docentes en todas las provincias del país".
Como revela este informe, ese proceso debía haber finalizado en siete provincias, pero
solo se ha cumplido en dos.
Igualmente se refiere al acuerdo Nº 2255, del 25 de septiembre de 2003, que propone una
fórmula para la asignación de recursos para el sector, lo que aún no se cumple, porque
es el paso siguiente a la racionalización de las partidas.
También señala la existencia de un convenio entre los Ministerios de Educación y de
Economía para definir una estrategia que permita reducir el retraso en el pago a los
docentes, mediante reformas que permitan mejorar la eficiencia y transparencia de los
procesos. Esto recién se empezó a analizar durante el último paro de maestros. (AA)
PUNTO DE VISTA
Como sociedad hemos perdido el rumbo del futuro
Como si el Ecuador no hubiera cometido ya suficientes
equivocaciones, BLANCO y NEGRO saca a la luz otra injusticia más: el pésimo manejo de
los recursos humanos por parte del Estado, en una de las áreas más sensibles, la
educación.
Resulta inverosímil, pero quienes conducen los destinos del país parecen haberse
transformado en seres insensibles. Solo así se puede entender que hayan desestimado la
trascendencia que tiene la educación, génesis del progreso y el desarrollo, y hayan
incumplido los compromisos con los organismos internacionales.
Que un país como Ecuador desperdicie el poco dinero con que cuenta por no saber
racionalizar su uso significa que el camino por el que transitamos está plagado de
obstáculos y trampas, que imposibilitarán alcanzar un mejor bienestar colectivo, en los
plazos que la gravedad del problema requiere.
Y es que el manejo de los pocos recursos económicos con que cuenta el sector educativo
significa, a la larga, que los maestros seguirán siendo maltratados, pues se les seguirá
remunerando tarde y escasamente, mientras que los educandos continuarán siendo algo así
como mendigos de conocimiento, a los que, cada cierto tiempo, se les arrancha el derecho a
aprender.
El problema del uso y el abuso de las partidas educativas, sobre las cuales parece que
nadie tiene control, es inconcebible.
¿Cómo entender que quienes se formaron para educar a los niños y jóvenes del país
cobren remuneraciones a la que no tienen derecho, puesto que dejaron de ser maestros,
haciéndole trampa al Estado, quitándole el dinero a sus propios ex colegas, que podrían
recibir aumentos salariales si se redistribuyen esas partidas, y, sobre todo,
escamoteándole al pobre país un dinero que puede servir para otros fines sociales, en
una nación con escasísimos recursos?
¿Cómo entender que en Ecuador haya piponazgo en el magisterio?
Es algo demencial.
Pero sobre todo, resulta inconcebible que como Gobierno se haya incumplido los acuerdos
con los organismos crediticios, a los que se les ha fallado al no haber conseguido
racionalizar, en los plazos establecidos, los dineros y los recursos humanos de la rama de
la educación, con lo cual se evidencia desidia y negligencia de las autoridades
responsables, lo que equivale a decir que, como sociedad, hemos perdido el rumbo del
futuro. (TFF)
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