"La mala gestión
administrativa, que venía desde la presidencia ejecutiva hasta los niveles bajos, es un
factor coadyuvante para que Petroecuador llegue a esta situación", dice el ex
ministro de Energía Jorge Pareja.
Los desafíos empresariales de cada administración, de acuerdo con este criterio,
quedaron en el papel. Pareja habla de un privilegio en comprar automóviles, realizar
agasajos y aprobar contratos colectivos onerosos, antes que ejecutar el presupuesto de
inversiones, "cuyo cumplimiento es mediocre en los últimos tres años", dice.
Según el presupuesto provisional de inversiones de Petroecuador de 2003, las colocaciones
ascienden a $284,2 millones, de los cuales, $178,1 millones corresponden a proyectos de
arrastre del año 2002, y apenas $57,6 millones a proyectos nuevos.
Datos de documentos oficiales, proporcionados por el consultor René Bucaram, revelan que
el cumplimiento del presupuesto de la filial Petroproducción para 2001 fue de 54% y de
2002 alrededor de 58%. Bucaram afirma que esta es la principal razón de la debacle de la
producción. El mismo fenómeno se registra en las otras filiales, donde el cumplimiento
es menor a 60%. De ahí que cuestiona los requerimientos de Petroproducción de $57
millones para proyectos nuevos, "cuando lo primero que tenía que hacer era concluir
los proyectos de arrastre, para que empiecen a rendirle frutos al país". Califica de
cómico que a pesar de que Petroecuador tiene más de mil vehículos bajo su
administración, en el presupuesto de este año se incluyen $5,3 millones para la compra
de nuevos automotores.
Según sus cálculos, si se considera a $15 mil por vehículo, Petroecuador tendrá más
de 330 carros flamantes. Esto quiere decir, un vehículo por cada tres empleados .
¿Por qué no se ejecutan los presupuestos? El ex presidente de Petroecuador, Wilson
Pástor, lo atribuye a los engorrosos procesos de contratación y adjudicación.
El ex ministro de Energía Fernando Santos ve el fondo del problema en la prioridad que da
la empresa al pago de sueldos y beneficios exorbitantes a los sindicalistas, sin que le
"quede nada para el mantenimiento de los campos". Mientras el vicepresidente de
Petroproducción, Patricio López, admite que no se ha invertido en la renovación de los
equipos que tienen más de 30 años funcionando y terminaron su vida útil, debido a que
cada año se presupuesta, pero los recursos no se entregan a tiempo, por lo que
avanzarían poco en su concreción. Una verdad que obliga a la estatal a realizar
mantenimiento más periódico y continuo de las unidades.
Walter Spurrier, de Análisis Semanal, da otra explicación, porque cree que si en todas
las operaciones de refinación y distribución de combustibles, por ejemplo, hubiera
gerentes dispuestos a mejorar la situación y obtener mejores resultados para el Estado,
los réditos van al fisco y no a la empresa. Sin embargo, el consultor insiste en que
existen decisiones erróneas, como la ampliación de la refinería Esmeraldas con
tecnología española, cuando fue construida con tecnología japonesa. La ampliación va a
cumplir 10 años y "no podemos hablar de un beneficio acorde con la inversión
realizada por el país".
Spurrier no deja de hacerse eco de las denuncias oficiales sobre contratos colectivos
'generosos', al tiempo de observar que Petroecuador no tiene balances auditados y que
"recién ahora se plantea un estudio de cuales son las reales condiciones económicas
de la empresa".
El penúltimo presidente de la estatal del gobierno de Gustavo Noboa, Rodolfo Barniol,
dijo que en los últimos ocho años anteriores a 2000, el país había abandonado la
sísmica que permite detectar posibles pozos productivos. "No se hizo un solo
kilómetro de sísmica, ni perforaron pozos, ni se invirtió", asegura. Barniol
defiende la gestión de la administración de Noboa, ya que asegura que en los tres años
se contrató sísmica para los principales campos, entre ellos Shushufindi y Sacha "y
ahora se cuenta con importante información sobre la capacidad y potencialidad de las
estructuras".
En este escenario, el ministro de Energía, Carlos Arboleda, anuncia que la falta de
ejecución del presupuesto de inversiones es cosa del pasado y promete que se gastará
todo lo asignado para recuperar el tiempo perdido.
Entre los planes que anuncia el actual responsable de la política energética del país,
estaría la continuación de los proyectos de arrastre en 2003, como el registro y
procesamiento de sísmica tridimensional (3D) en Shushufindi, y dimensional (2D) en otras
áreas. Además, dice que se perforarán 11 pozos verticales y 28 horizontales y/o
direccionales. (TH)
Pablo Terán: 'Estábamos
ocupados en la prioridad de construir el OCP'
'Las actuales
autoridades tienen que preocuparse por buscar los recursos'
Para el ministro de
Energía del anterior régimen, Pablo Terán, el sector petrolero manejado por el Estado
no escapa a la crisis. Textualmente dice:
"A principios de la administración en el año 2000, mencionaba que los campos de
Petroproducción estaban a punto de colapsar y se requería de una inmensa inversión para
reactivarlos.
"Lo grave de este problema es que la producción no solo está declinando, sino
también que se encuentra en proceso de degradación y daño.
"El Ecuador tiene petróleo, existen reservas, pero por no haberse invertido a tiempo
el suficiente dinero, jamás vamos a extraer esos volúmenes.
"Calculo que el país necesita de $1 500 millones para reactivar los campos,
principalmente los cinco que dan mayor producción. Pero esos recursos no los tiene
disponible ni el Estado ni Petroecuador.
"Lo preocupante es que en el pasado no hubo la ventana política para que la empresa
privada participara en la rehabilitación de los campos porque estábamos ocupados en la
construcción del OCP, que era la prioridad nacional. Ahora es cuando hay esa posibilidad
y las autoridades tienen que preocuparse por buscar las inversiones.
"Desafortunadamente se ha advertido que la política de la actual administración
energética, lejos de atraer el capital privado, es de entrega al sindicalismo público
que tradicionalmente ha defendido el monopolio estatal y ahuyentado la inverisión
privada.
"Si eso sigue así, los campos continuarán degradándose. Todos los ecuatorianos de
esta generación debemos lamentarnos por no haber actuado a tiempo para que el crudo se
extraiga racionalmente y beneficie a la sociedad.
"Petroecuador está en la obligación de ejecutar en el ciento por ciento el
presupuesto de inversiones. Es conocido que en los últimos ocho años se ha cumplido solo
el 56% . Hay varias razones; por ejemplo, que los presupuestos no eran aprobados a tiempo,
ni tampoco las leyes que tienen que ver con el desarrollo del sector.
"Admito, en el anterior Gobierno fallaron las inversiones en perforación horizontal
y ahora no nos queda más que permitir que los capitales privados nos ayuden a extraer esa
riqueza". (TH)