¿Quién mató a
Damián Peña?
Esta semana empezaron en Quito y en
Cuenca varias marchas para exigir que se haga justicia
Hasta el momento, no hay ningún informe policial relacionado con la muerte de Damián
Peña, el joven estudiante que murió en un confuso incidente, en las manifestaciones
estudiantiles que se desarrollaron en Cuenca a comienzos de año, mientras los familiares
continúan exigiendo que se descubra al responsable. Esta semana, varias organizaciones
estudiantiles marcharon por las calles de Quito reclamando justicia. Pero, ¿quién mató
a Damián Peña?
El viernes 11 de enero fue la última vez que Damián participó de las protestas
organizadas por los movimientos estudiantiles, en Cuenca. Ese día, una bala perdida mató
al joven de 16 años, del colegio Cesár Dávila Andrade.
A eso de las 08:00 salió de su casa; su abuela Alicia Brazales le había preparado el
desayuno; se fue a esperar el bus con su prima María José Carrasco. Se dirigió hasta el
estadio, donde más tarde se efectuaría la inauguración de las Jornadas Deportivas
Intercolegiales. Alicia, tal vez llevada por un presagio, se fue a las 11:00 por la
avenida Fray Vicente Solano, y observó a los estudiantes que se enfrentaban con los
policías durante las manifestaciones. "Ojalá que mis malcriados no estén metidos
allí", había pensado la abuela, antes de continuar su camino por la avenida Doce de
Abril hasta el sector del Vado, frente a la Universidad de Cuenca. Un presentimiento la
habría obligado a regresar hasta el sitio de las protestas; pues buscó en vano a
Damián.
"Las bombas cruzaban como canguiles, era tremendo lo que pasaba en las
manifestaciones", contó a su hija Sonia Bonilla, madre de Damián, ya en el hogar.
En ese momento sonó el teléfono. La llamada era para informar que el joven había sido
herido y que se encontraba en el hospital Vicente Corral Moscoso. Sin perder tiempo, la
familia se dirigió hasta esa casa de salud, en donde les dijeron "que el joven de
las protestas había muerto, y que no había llegado al centro médico".
Incrédulas ante la noticia, Alicia y su hija habían salido a la calle, tomaron un taxi y
llegaron hasta la avenida Fray Vicente Solano; en medio de los gases, las mujeres
preguntaron por Damián, hasta que al fin encontraron a uno de sus compañeros.
"¿Han visto a Damián?", preguntó su abuela. "Damián acaba de hablar en
la radio", le dijeron. La respuesta tranquilizó a Sonia y Alicia, quienes
continuaron con su búsqueda. Llegaron hasta los predios de la Universidad de Cuenca, en
medio de los gases, los disparos y las pedradas. Cerca del centro de estudios, les
indicaron que el joven había sido trasladado a la clínica Santa Inés, a escasos metros
de la Casona Universitaria; cuando Alicia llegó a la sala de emergencias, un familiar se
le acercó y le dio un abrazó fuerte. (RMT)
Acusaciones que van y vienen
La FEUE se mantiene en su versión de
que el disparo llegó desde fuera de la Universidad
"Cuando entré, vi el cuerpo de mi nieto con una abertura a la altura de la ceja
izquierda; tenía las manos moradas. Estaba muerto", dijo la abuela de Damián Peña,
refugiada en su casa.
El joven había recibido un disparo en la cabeza. Luego de la autopsia se halló una bala
de .9 milímetros incrustada en su cráneo. Su muerte fue casi instantánea.
Para la familia, para los estudiantes universitarios y secundarios, la Policía es la
culpable de la muerte del estudiante. "Conocemos por testimonios que la Policía lo
mató", dijo el presidente de la FEUE, Rolando Marín, quien sostiene que Damián,
luego del disparo, cayó dentro de la Universidad; "por lo tanto la bala vino de
afuera".
El comandante de la Policía del Azuay, Edmundo Ruiz, a más de rechazar las acusaciones
en contra de la institución, dijo que los estudiantes en las manifestaciones utilizan
"armas, dinamita, bombas molotov, voladores y hasta objetos cortopunzantes".
Edmundo Ruiz señaló que los policías de tropa no portan armas; "en cambio, los
oficiales tienen un armamento de dotación", pero dijo que un arma, con una bala de
.9 milímetros "puede tener cualquier persona con autorización de las Fuerzas
Armadas".
El mismo día, "por la violencia de las manifestaciones", el cabo Ermes Monar
recibió un impacto de bala en la rodilla izquierda. (RMT)
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Caso Tevcol: los guardias aún no aparecenLos sujetos que se llevaron $200 000 habían estado cinco años
en la compañía, según los directivos.
La Policía todavía
desconoce el paradero de los cinco guardias de seguridad de la compañía de Transportes
Ecuatorianos de Valores (Tevcol) que huyeron con más de $200 000, el martes anterior, en
Guayaquil.
El monto se transportaba en un carro blindado de la compañía, con placas ACE-734. El
dinero había sido producto de las recaudaciones de diferentes empresas.
Los moradores de la ciudadela Kennedy, al norte de Guayaquil, manifestaron a los agentes
de la Policía Técnica Judicial que el chofer del blindado había hecho un alto en la
esquina de las calles Rolando Coello y Alejandro Andrade, alrededor de las 14:00. Luego,
se bajaron cuatro celadores con mochilas, de color verde aceituna, y se encaminaron a un
vehículo Hyundai blanco, con placas GHL-240, parqueado en el sector. Posteriormente,
huyeron con dirección hacia el norte.
Los directivos de la compañía Tevcol -que habían presentado la denuncia a la Fiscalía
del Guayas, el martes pasado- afirmaron en sus declaraciones que los presuntos
responsables son Eduardo Valencia Francis, Pedro Rodríguez Ezequiel, Jacinto Coello
Sánchez, Geovanny Medina Hidalgo y Alejandro Miranda, quienes se encargaban de la
custodia de los valores que recaudaba la compañía, y que tenían cinco años de
antiguedad en sus funciones.
Marco Morales, jefe de Policía Judicial del Guayas (PJ-G), dijo que las investigaciones
continuarán hasta establecer el paradero de los responsables y el móvil original del
delito. (CHM)
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