Tres de ellos, que portaban pequeñas
maletas, sacaron a relucir sus armas. A la voz de "esto es un asalto, nadie se
mueva...", procedieron a desvalijar a los pasajeros. Les quitaron sus carteras,
documentos y dinero en efectivo, entre otras cosas.
Cuando los ladrones desembarcaron del micro con el botín en sus manos, el 'vengador
anónimo', como lo llamaron, sacó un arma de grueso calibre y vació la alimentadora en
los sujetos.
De acuerdo con un profesional del volante, que prefiere el anonimato, la balacera habría
durado más de cinco minutos. Al concluir la escena, tres ladrones cayeron muertos. Uno
quedó mal herido, pero horas más tarde falleció en el hospital Luis Vernaza, de
Guayaquil.
Los moradores de Bastión Popular aseguraron que los dos hampones que alcanzaron a escapar
en una camioneta también resultaron heridos. Afirman que los presuntos ladrones son
integrantes de una organizada banda que opera en el trayecto de la vía y que, por temor a
represalias, no pueden revelar el nombre de los supuestos cabecillas.
El informe del departamento médico dice que los cadáveres de Pedro Cervina, de 23 años;
Jhonny Ponce, de 20, y Eddy Rodríguez, de 18, presentaban impactos de bala de grueso
calibre. (CHM)
El llanto de Claudina
Las lágrimas de Claudina Yagual Beltrán no cesan. Ella comenta que su hijo, Eddy
Rodríguez, "no es delincuente ni tampoco registra ficha policial". El occiso
trabajaba como pescador artesanal y tenía 18 años de edad.
Yagual asegura que su hijo jamás tuvo problemas con la Policía. La próxima semana
presentará una denuncia en la Fiscalía del Guayas. "Tal vez fue confundido con los
delincuentes", repite.
Augusto Aguirre, presidente de la Federación de Transportadores Urbanos, afirmó que la
institución colaborará en el Plan Emergente de Seguridad Ciudadana. (CHM)
Los riesgos de ser un agente
infiltrado
Víctor Moya fue asesinado el pasado 26 de
octubre por unos desconocidos que le dispararon cuando investigaba como agente infiltrado
una red de narcotraficantes que opera en Quito. Recibió dos disparos mortales, en el
pulmón y en el hombro, de acuerdo con el informe del Departamento Médico Legal de la
Policía.
"La tarea de los agentes infiltrados no es fácil. Siempre hay riesgos",
reconoce Fausto Flores Clerque, jefe de la Policía antinarcóticos del Guayas, en su
oficina.
Y es que dentro de la actividad del agente antinarcóticos o de la Interpol existe un
procedimiento universal: para formar parte de la jefatura, los aspirantes deben obtener
una calificación tipo A. Estudian durante cuatro años intensivos inteligencia
teórico-práctica, manejo de documentos, contrainteligencia (medidas de seguridad,
logística e infraestructura), leyes narcojurídicas y Código Penal. Es decir, una
capacitación al mismo nivel que la de los jurisconsultos. "Diría que es la suma de
la parte jurídica más la técnico-táctica", dice Flores.
Los operativos se planifican con 15 días de antelación. Basta una llamada (información
básica) para iniciar la labor de inteligencia. Luego se investigan actividades
comerciales de los narcos, amistades con extranjeros, cuentas bancarias y los lugares que
frecuentan, como reuniones en parques y hoteles. Finalmente, se realizan indagaciones y
decomisos de los alcaloides, en las que intervienen personal antinarcóticos y un fiscal
designado.
"Las llamadas aportan valiosa información. Sería contar con 50 oficiales y más de
300 agentes", menciona Fausto Flores.
El oficial antinarcóticos sostiene que, en los dos años que lleva como jefe principal,
las operaciones de inteligencia han arrojado exitosos resultados y no ha tenido ninguna
baja. Sin embargo, asegura que los agentes cuentan con un seguro de vida especial y están
afiliados al Instituto de Seguridad Social de Policía (Isspol). "Considero que hemos
logrado grandes cosas. Se han desbaratado grandes organizaciones narcodelictivas, pese a
los mínimos recursos existentes".
El riesgo del policía antinarcóticos es inminente, debido a que las redes de los narcos
cada día se fortalecen y ocupan un lugar estratégico en cada país, según dice Flores,
quien recalca que se "puede considerar al país como parte del famoso triángulo de
oro de la producción de la planta de coca y sus derivados".
El jefe antinarcóticos asegura que, si se descubre una red o un laboratorio clandestino,
es infaltable el personal colombiano, ya que está especializado en el asesoramiento.
"Los miembros de una organización cumplen una función específica, dependiendo del
país del que provengan. Los ecuatorianos solo se encargan de la seguridad, obtención,
almacenamiento, inversión, lavado de dinero y buscar contactos (consumidores)",
asegura. Para evitar que el trabajo se diluya, la Policía labora con cinco salas
judiciales, 24 jueces y seis fiscales. (CHM)
Narcóticos
- Los agentes infiltrados de antinarcóticos
se dedican a investigar múltiples fuentes en sectores marginales o céntricos, donde
proliferan las organizaciones narcodelictivas y las pandillas juveniles.
- Se especializan dentro y fuera del país,
tanto en vigilancia como en seguimiento, contrainteligencia e infiltración. En este
contexto, se derivan varios ciclos de aprendizaje.
- En los grandes operativos pueden participar
alrededor de 250 personas, con el apoyo de gendarmes de los comandos provinciales y las
unidades del GOE y del GIR. (CHM)
Una plato con olor a cadáver
humano
SIDNEY.- Una mujer de 45 años reconoció
que había asesinado a su marido de 37 cuchilladas, luego lo había cocinado y, por
último, lo había servido en la mesa, acompañándolo con verduras y una salsa apropiada,
reveló ayer un tribunal australiano. Luego de deliberar sobre el suceso, el tribunal
condenó a Katherine Mary Knight a cadena perpetua.
Katherine Mary Knight, empleada en un matadero, se declaró culpable del asesinato de su
cónyuge, John Price, de 44 años, ocurrido en febrero de 2000.
Según la reconstitución del macabro episodio, luego de acuchillar a su esposo lo
decapitó y lo quemó. Con los pedazos del cadáver preparó una comida, que sirvió a la
familia.
La Policía encontró la cabeza de la víctima en una cacerola.
El juez Barry O'Keefe subrayó que la señora Knight era una persona sumamente peligrosa y
que sería capaz de cometer otros asesinatos, en particular de hombres, si era puesta en
libertad. (AFP)