'La
justicia le llegará a Garcés'
Cuando el portovejense Roy Loor España falleció el 16 de septiembre de 1 999, en la
habitación 31 A de hematología del hospital Teodoro Maldonado Carbo de Guayaquil,
víctima del VIH, tras recibir hemodiálisis en la clínica del doctor Galo Garcés
Barriga, el ánimo de los sobrevivientes parecía decaer. Loor fue el portavoz oficial de
la lucha por la justicia de los 21 infectados. Después de cinco años, cuando dos juicios
han prescrito en los tribunales Segundo y Tercero de lo Penal de la Corte Superior de
Justicia, la última instancia que les queda a los familiares de las víctimas es
presentar una demanda en contra del Estado ecuatoriano ante la Corte Interamericana de
Derechos Humanos.
La demanda se presentará cuando los presidentes de los tribunales dicten los autos de
prescripción de los procesos, los cuales no han sido solicitados por ninguna de las
partes procesales.
"La justicia tarda, pero le llegará a Garcés", se repite a diario Luduvina
Peñafiel, madre de Carlios Mora, de 15 años, sobreviviente del contagio. Para ella, la
batalla continuará; pese a que se trató de conseguir la extradicción del responsable,
esta fue negada por Galo Pico Mantilla, presidente de la Corte.
"Carlitos no desmaya, aunque está consciente de la enfermedad. Es muy activo",
dice.
Por otra parte, la salud de Haroldo Saltos, de 58 años, oriundo de Manta, otro de los
cuatro sobrevivientes, se quebranta. El recibe -al igual que Carlitos- tres tratamientos
de hemodiálisis, de dos horas por semana, en el centro médico Nefrón.
Laura Villaprado de Saltos señala que son pocos los días de vida que le quedan a su
esposo. Algunas de las víctimas afirmaron ver cómo Galo Garces reciclaba y reutilizaba
las jeringuillas para inyectar a los pacientes, no obstante de que cada enfermo compraba
los materiales de diálisis.
La penosa nómina de fallecidos infectados por el virus la integran Germán Torres, José
, Luis , Luzgardo, Alberto, Washington, César, José, Héctor, Diana, Freddy, Francisco,
Manuel, Pablo, Guillermo Vera, José, Luis, etcétera. Mientras tanto, los sobrevivientes
de la tragedia son vigilantes pasivos de la justicia terrenal, pero no han perdido la
esperanza de la divina. (CHM)
Procesos, empolvados en los juzgados
Para el defensor de los infectados, Rafael Esteves, la demanda en contra del Estado
ecuatoriano va siempre y cuando los acusados soliciten que se formalice la prescripción
de los procesos penales.
"No hemos perdido el juicio, ya que los encausados fueron llamados a Plenario",
sostiene.
El primer juicio se inició el 13 de agosto de 1996, en el Juzgado Décimo de lo Penal del
Guayas, por la acusación de Betty Valdivieso, hija de Luis Valdivieso, fallecido. Cayó
por sorteo en el Tercer Tribunal Penal. En octubre del año anterior, la fiscal Smirnova
Calderón ordenó la prisión del sindicado, pero no fue aprehendido. El 13 de agosto
anterior, el juicio cumplió cinco años, pero sin embargo de haber pasado dos meses, no
se dicta la prescripción.
En el segundo caso, la denuncia en contra de la salud pública fue hecha el 22 octubre de
1996, por Laura Villaprado, en el Juzgado Decimoquinto de lo Penal del Guayas. Por
recusación, el proceso pasó a manos del juez primero de lo Penal, Angel Rubio, quien
llamó a plenario a los acusados. Tras la apelación, subió a consulta a la Sexta Sala de
la CSJ de Guayaquil. Luego se confirmó el llamamiento a plenario. En abril del año
anterior, el caso recayó en el Segundo Tribunal para la etapa de juzgamiento. Prescribió
el lunes anterior y el polvo cubre las 230 fojas útiles. (CHM).
|
Cuatro 'grafiteros' sancionados por rayar las paredes de la urbeVarios menores de edad fueron detenidos y
sancionados por atentar contra la imagen de la ciudad de Guayaquil, al haber sido
detenidos mientras rayaban con aerosol las paredes del estadio Capwell, en el sur de
Guayaquil, el pasado domingo. Ante la presencia de autoridades municipales, debieron
reponer el daño, conforme lo estipula la ordenanza municipal vigente.
Los moradores del sector en el que fueron detenidos los jóvenes aseguraron que los
'grafiteros' presuntamente incursionan en pandillas juveniles y se dedican a delinquir por
las noches.
De acuerdo con la Ley, los que cometen esta clase de atropello serán llevados por la
cuadrillas del plan 'Mas Seguridad' a la Dinapén, en donde recibirán charlas
sicológicas. Como sanción, realizarán labores comunitarias de ocho horas diarias, por
el lapso de una semana. Además, los familiares deben cancelar en la dirección de Obras
Públicas del Municipio el doble del valor de las pinturas utilizadas.
Por su parte, el Cabildo exigirá control y sanción a los estudiantes de establecimientos
educativos que porten aerosoles en mochilas. (CHM)
|