En la actualidad, el Tribunal se encuentra
en el ojo de la tormenta al convertirse, con sus resoluciones, en el principal opositor
del Gobierno, de acuerdo con voceros gubernamentales.
"Al inicio del control constitucional siempre hay quebrantos de poder. Como nunca se
controló que existiese una sumisión a la norma constitucional, cuando empieza la
vigilancia se provocan estragos. Eso es algo que lo tenemos claro", se justificó el
presidente de ese organismo, Marco Morales.
Lo cierto es que la reactivación de un amparo constitucional por nepotismo en contra del
presidente de la República, presentada a comienzos de 2001, el tema de la reducción del
Impuesto al Valor Agregado del 14% al 12%, y la declaración de inconstitucionalidad de un
artículo relacionado con la venta de las empresas eléctricas, son solo algunos de los
casos que han evidenciado la extensión de los acuerdos, desacuerdos, pactos y revanchas
políticas del Congreso a ese organismo, de acuerdo con los juristas consultados por
BLANCO y NEGRO.
El fallo sobre la reducción del IVA ha sido calificado como político por el
constitucionalista Ernesto López, y la inconstitucionalidad del artículo 30 de la Ley
para al Promoción de la Inversión y la Participación Ciudadana (transferencia de las
empresas eléctricas) fue tildada de ambigua por carecer de un sustento jurídico sólido.
El supuesto caso de nepotismo fue reactivado en la Tercera Sala, presidida por el
socialista Hernán Rivadeneira, cuando el Gobierno comenzó a lanzar serias acusaciones en
contra de los vocales. En la actualidad, la Tercera Sala es la que ha recibido las más
duras críticas por sus presuntas decisiones ambiguas. (JT)
Cinco partidos se reparten las Salas
Cinco partidos están representados en el Tribunal Constitucional: Democracia Popular,
Partido Social Cristiano, Izquierda Democrática, Partido Roldosista Ecuatoriano y Partido
Socialista. Las fichas y los cálculos partidistas no se hacen esperar cuando están a
punto de resolverse temas polémicos, como la demanda de inconstitucionalidad de la
elección como presidenta del Congreso de Susana González, presentada el año anterior
por los diputados del PSC, encabezados por Xavier Neira.
La causa recayó en el Tercera Sala del Tribunal, que se ha convertido en la vedette de
ese organismo, porque ha tenido la mala suerte de que le cayeran encima los casos
polémicos, de acuerdo con el constitucionalista Ernesto López.
El caso del Congreso, con el signo partidista
Algunas pistas. Cuando el magistrado del Juzgado Décimo de lo Penal de Pichincha
concedió el amparo constitucional al PSC para dejar sin efecto el acto mediante el cual
se eligió presidenta del Congreso a Susana González, se generó mucha expectativa por la
conformación política del organismo de control constitucional, adonde fue a parar el
amparo. Y se comenzaron a echar cuentas: dos vocales de la DP, un ex DP, uno del PRE, un
socialista, uno de la ID y tres socialcristianos.
El PSC necesitaba dos votos para inclinar la balanza a su favor. El caso pasó a la
Tercera Sala, en donde los vocales del Partido Socialista, Hernán Rivadeneira, y de la
DP, René de la Torre, presentaron un proyecto de mayoría para rechazar la acción de
amparo y revocar la resolución expedida por el juez décimo.
El voto salvado del socialcristiano Osvaldo Cevallos, de la misma Sala, permitió que el
caso fuera tratado por el Pleno del Tribunal y, en esa instancia, el PSC consiguió los
votos del democratapopular Carlos Helou y de Jaime de Veintimilla, el vocal alterno de
Hernán Salgado.
Aunque ninguno de los vocales reconoce en la actualidad que sus actuaciones fueran
políticas, en esa ocasión los magistrados se acusaron de tomar decisiones con tintes
políticos y no jurídicas.
En el voto salvado de los vocales René de la Torre, Marco Morales, Hernán Rivadeneira
Játiva y Guillermo Castro Dager se aseguró que la "resolución de mayoría del
Pleno del Tribunal contiene una serie de contradicciones entre la parte considerativa y la
parte resolutiva (en la que se da la razón al PSC). Así por ejemplo -insisten-, se
refieren a que la instalación de la suspendida sesión fue legítima; sin embargo, en su
resolución de marras plantean que se reinstale la sesión que fue suspendida".
Más adelante, los cuatro vocales que se pronunciaron por no aceptar el amparo aseguraron
defender sus actuaciones por estar apegadas a lo jurídico e insistieron en que sus cinco
colegas que formaron "una mayoría circunstancial, en vez de efectuar una
fundamentación jurídica, realizan una especie de proclama cívica o política".
(JT)
Perfil de los guardianes de la Constitución
Uno de los casos más polémicos que ha llegado a la Tercera Sala, según su presidente,
Hernán Rivadeneira, es el del amparo para impugnar la elección como presidenta del
Congreso de Susana González. El caso generó gran expectativa y todos los vocales dijeron
estar distanciados de sus tiendas políticas. ¿Era verdad?
Designado con el auspicio de la Corte Suprema de Justicia, Oswaldo Cevallos Bueno es un
abogado que ejerce su profesión hace más de 25 años; se desempeñó como vocal alterno
del Tribunal hasta marzo de 2000, cuando fue principalizado en remplazo del
socialcristiano Xavier Amador. Los registros del Tribunal revelaban su vinculación al
PSC.
El presidente de la Primera Sala, Luis Chacón Calderón, llegó al Tribunal con el
auspicio de las Cámaras de la Producción de Guayaquil. Es un empresario que dedica
tiempo a sus actividades privadas; también doctor en Jurisprudencia, es vocal del
Tribunal desde mayo de 1999. Los registros del organismo de control lo señalan como
afiliado al PSC.
Guillermo Castro Dager se ha declarado "roldosista para toda la vida". Llegó al
Tribunal con el auspicio del PRE, luego de ser ministro fiscal de la Nación y procurador
síndico del Municipio de Milagro y de la Prefectura del Guayas.
Luis Mantilla Anda es un socialcristiano que asegura no estar afiliado a ese partido. Su
título de abogado lo obtuvo en la Universidad Central y llegó a ser vocal luego de
ocupar la dirección de asesoría jurídica del Ministerio de Industrias, ser director
jurídico del proyecto MEC-BID y asesor de la Procuraduría. Fue candidato de los
Municipios.
El socialdemócrata Marco Morales Tobar fue candidato del Congreso y llegó a vocal luego
de ser subsecretario de Bienestar Social durante el Gobierno de Rodrigo Borja, director
del IESS y conjuez del Tribunal Contencioso Administrativo.
René de la Torre, el candidato de la Corte Suprema, fue miembro del Partido Conservador y
del Partido Conservador Progresista. Luego se integró a los fundadores de la DP, partido
en el que milita hasta la fecha.
Carlos Helou Cevallos ha sido miembro de la Democracia Popular durante los últimos 20
años. Al igual que Salgado, llegó al Tribunal Constitucional como uno de los candidatos
del Ejecutivo. Nunca ha desempeñado cargos públicos de elección popular, y ha sido
asesor de la Contraloría General del Estado y de la Comisión de Asuntos
Constitucionales, bajo la presidencia del Congreso del ex ministro Vladimiro Alvarez.
El magistrado socialista Hernán Rivadeneira llegó al Tribunal Constitucional con el
auspicio de las centrales sindicales, a las que todavía rinde cuentas, según el
dirigente Fausto Dután. Aunque asegura que sus decisiones son apegadas a lo que dice la
Constitución, ciertos hechos revelados en un perfil publicado en esta misma edición
parecen revelar lo contrario. (JT).