El combustible en Aguas Verdes, Zarumilla y
otros sectores de Perú se vende en pequeñas canecas (tarros de plástico que contienen
menos de un galón de combustible) a un costado de la Panamericana; el precio es de $1,50.
El valor de un galón de gasolina en un surtidor o en un 'grifo', como lo llaman en Perú,
es de $2.
"Muchos trabajan en el sistema de ordeño; es decir, los transportistas ecuatorianos
que van con carga venden el combustible de sus tanques en el Perú", dijo Angel
Jumbo, presidente de la Cámara de Comercio de Huaquillas.
Una cosa similar sucede con el gas, que es transportado hasta Aguas Verdes en bicicleta,
en triciclos o simplemente al hombro. El cilindro de gas cuesta $8 en Perú y los
contrabandistas que lo pasan del Ecuador lo venden hasta en $6, lo que les deja ganancias.
En la población de Aguas Verdes trabajan aproximadamente 400 familias llevando
mercadería de lado y lado; de igual forma, 800 familias lo hacen desde Huaquillas.
"Llevan todo lo que encuentren, ya que ese es su trabajo", dijo el presidente de
la Cámara de Comercio de esa ciudad. Los trabajadores pertenecen a sindicatos libres, sin
relación de dependencia patronal, ni protección estatal por medio del Instituto de
Seguridad Social u otros organismos de Estado.
En el lado ecuatoriano existe una buena presencia de comerciantes peruanos en plazas,
mercados, ferias y calles de la frontera, que no pagan impuestos, ni cuentan con visa de
trabajo ni se registran en Migración, según miembros de la Asociación de Comerciantes
Minoristas y Trabajadores Autónomos de El Oro, que esta semana iniciaron un paro de
actividades.
En un muestreo realizado por estudiantes de la Extensión Universitaria de la Universidad
de Loja, se observa que por el puente internacional, en siete días, van al Perú desde el
Ecuador 958 triciclos con mercadería, mientras desde el Perú a nuestro territorio
ingresan 3 059 de estos mismos vehículos, con diferente mercadería, como ropa,
confitería, zapatos, etc. que son más baratos en el Perú y pasan al lado ecuatoriano
evadiendo impuestos.
Por el sector de La Playita, en el lado occidental del puente internacional, el mismo
muestreo dice que en ocho días ingresan desde Perú al Ecuador 79 camionetas, 67 camiones
Hino y 30 trailers, mientras que del Ecuador van a Perú 41 camionetas, 70 camiones y 35
trailers, con diferente clase de mercadería. Se aclaró que muchos sí pagan impuestos al
Estado porque ingresan a la zona primaria.
"El comerciante que quiere burlar el control tiene vías no habilitadas para escoger.
La topografía de la zona se presta para el contrabando", insistió el encargado
aduanero en Huaquillas. (RMT)
Las vías favoritas del contrabando
Son aproximadamente 300 kilómetros de frontera, lo que, según se dice, hace que
físicamente resulte imposible realizar un estricto control del contrabando. Solo por el
sector de Huaquillas, tras la guerra con el Perú, se construyeron carreteras que hoy son
utilizadas por la gente que no quiere pagar los impuestos.
Las carreteras de segundo orden más utilizadas para burlar el control por Huaquillas son:
la vía a Carcarbón, carretera que luego llevará a Matapalos en el Perú, la vía
Balsalito y la vía Palmales que también conducen al vecino país.
Mientras tanto, en Macará, a más de que los 'mochileros' (contrabandistas que cargan
mercadería) realizan un trabajo de hormiga en el puente internacional de ambos lados,
existen sectores vulnerables al control. Hace aproximadamente ocho meses un grupo de
contrabandistas peruanos casi mata a un guardia de la Aduana, por el solo hecho de que
quiso decomisar productos de contrabando. "El hombre tuvo que recibir el pase a otra
provincia, por la serie de amenazas que recibió", dijo el presidente de la Cámara
de Comercio de Macará, Manuel Castillo.
Desde el lado peruano, en un 90% se pasan frutas, animales (cerdos, gallinas), confitería
y ropa. Una sandía que llega desde Guayaquil a Macará puede costar $5, pero si la misma
sandía llega desde el Perú, el valor es de $2. Desde Ecuador, en tanto, especialmente se
pasan tallarines, jabón, aceites y combustible.
Los sectores más transitados por el contrabando son las Mallas, Badial y las aguas del
río Macará. Para el presidente de la Cámara de Comercio de Macará, la Aduana carece de
infraestructura para realizar un control eficiente. (RMT)
La fuente de ingresos de la zona fronteriza
El contrabando seguirá siendo una fuente permanente de ingresos para los habitantes de
las zonas fronterizas del Ecuador y el Perú. Para muchos es una forma de 'trabajo' y no
terminará jamás, sobre todo, "cuando existe corrupción y no se dota de medios que
permitan el control", según dijo el alcalde de Huaquillas, Manuel Aguirre.
Gonzalo Segovia, encargado del Distrito de Aduanas en Huaquillas, aseguró que el control
es difícil, pese a la buena voluntad de sus hombres. "No contamos con los elementos
necesarios para luchar contra los evasores", se justificó el capitán.
El presidente de la Cámara de Comercio de Huaquillas, Angel Jumbo, aclaró que las
mercaderías que no pagan impuestos no solo provienen del Perú. El representante de los
comerciantes habla de productos que llegan de la zona franca de Chile y de Bolivia, con
grandes ventajas en precios. "De esos sectores llegan electrodomésticos, cosas de
bazar, ropa y hasta chocolates que no pagan aranceles", dijo Jumbo, quien asegura que
un televisor de 21 pulgadas de contrabando cuesta $215, pero que puede ser vendido en el
país por sobre los $300.
Para Jumbo, el contrabando resulta incontrolable, debido a que no solo existe un puente
internacional, sino porque existen vías colaterales. "Hay que considerar que a las
dos naciones tan solo les separa un canal de cinco metros de ancho; por lo tanto, se
prestan para hacer el intercambio", dijo.
El alcalde Aguirre dijo estar junto a los pequeños comerciantes "que realizan una
labor de hormiga, a aquellos que sobreviven con el paso de un cilindro de gas, a pesar de
que perjudican al Erario". Aguirre sostuvo que es necesario que esa gente subsista,
"pasando su cilindro de gas o pasando sus 'chimbos' de combustible, aunque no estamos
de acuerdo con el paso de camionadas". (RMT)
Recaudación
- Actualmente se proyecta la construcción el
Centro Aduanero Fronterizo Binacional, donde funcionarán las Aduanas de Ecuador y Perú y
que estará ubicado en el sector de Chacras. Para la construcción se adquirieron diez
hectáreas de terreno. "Existen $3 millones para invertir", dijo el gerente de
la CAE, Ruben Loor, para quien las recaudaciones han crecido desde el 14 de septiembre de
2000.
- Según el reporte de recaudaciones, en ocho
meses los ingresos ascendieron a $831 641.
- Desde enero hasta agosto de este año, la
recaudación tributaria ascendió a $3 786 116.
Se pide declarar una zona libre de
impuestos
Rubén Loor, gerente distrital de la CAE, aseguró que la institución hace lo imposible
para controlar una frontera muy grande.
"Cogimos una Aduana con ingresos de $40 000 y $50 000 mensuales como máximo, y ahora
tenemos una con un promedio de $500 000 mensuales en tributos", dijo. Según Loor, el
éxito se debe al control estricto que se hace sobre los contenedores, los mismos que
antes no pagaban tributos al Estado, y también sobre el 'contrabando de hormiga'.
Uno de los problemas que estaría enfrentando la Aduana de Huaquillas es que se está
creando "un caldo de cultivo" con el contrabando de los productos perecibles,
según sostuvo Aguirre, especialmente de ajos, cebollas, tomate, manzanas, pero también
de animales, como los cerdos. La razón que aduce el funcionario es que el Ministerio de
Agricultura no entrega a tiempo el certificado del Servicio Ecuatoriano de Sanidad.
La única forma de acabar con el contrabando en Huaquillas que halla Loor es la
declaración de una zona fronteriza libre de impuestos y aranceles, aunque también
recordó la necesidad de crear fuentes de trabajo. (RMT).