SÁBADO 20 DE OCTUBRE DE 2001

CRONICA ROJA Los pasos para completar el contrabando Las rutas de los contenedores
• ¿Otro caso de negligencia médica? • El 80% de la carga de Panamá es aforado bajo el principio de buena fe, que podría ser manipulado. • El gerente de la CAE en Guayaquil dice que existen muchas acusaciones sobre las que no se han presentado pruebas.

No hay necesidad de llegar a un punto específico de la frontera para observar cómo el contrabando ingresa al Ecuador o va al Perú. Recorrer desde Hualtaco hasta Macará tomará días y el resultado será el mismo: contrabandistas de lado y lado.
Gonzalo Segovia, encargado del Distrito de Aduanas en Huaquillas, justificó que el personal (40 empleados en total) apenas tiene un vehículo para recorrer varios sectores de la zona fronteriza, y que carece de buen armamento para controlar el puente internacional, las bodegas privadas y la Aduana en Chacras.
En el interior de Perú, desde Aguas Verdes, los viejos carros que cubren la ruta, entre la línea de frontera y Tumbes, van repletos de alimentos provenientes del Ecuador; entre la carga se puede observar gran cantidad de granos por los que no se pagan impuestos, de acuerdo con el convenio binacional de comercio.

El lucrativo negocio de evadir tributos

Siempre se han denunciado ilícitos aduaneros. Incluso, en el país existen zonas que se prestan para el delito.

El combustible en Aguas Verdes, Zarumilla y otros sectores de Perú se vende en pequeñas canecas (tarros de plástico que contienen menos de un galón de combustible) a un costado de la Panamericana; el precio es de $1,50. El valor de un galón de gasolina en un surtidor o en un 'grifo', como lo llaman en Perú, es de $2.
"Muchos trabajan en el sistema de ordeño; es decir, los transportistas ecuatorianos que van con carga venden el combustible de sus tanques en el Perú", dijo Angel Jumbo, presidente de la Cámara de Comercio de Huaquillas.
Una cosa similar sucede con el gas, que es transportado hasta Aguas Verdes en bicicleta, en triciclos o simplemente al hombro. El cilindro de gas cuesta $8 en Perú y los contrabandistas que lo pasan del Ecuador lo venden hasta en $6, lo que les deja ganancias.
En la población de Aguas Verdes trabajan aproximadamente 400 familias llevando mercadería de lado y lado; de igual forma, 800 familias lo hacen desde Huaquillas. "Llevan todo lo que encuentren, ya que ese es su trabajo", dijo el presidente de la Cámara de Comercio de esa ciudad. Los trabajadores pertenecen a sindicatos libres, sin relación de dependencia patronal, ni protección estatal por medio del Instituto de Seguridad Social u otros organismos de Estado.
En el lado ecuatoriano existe una buena presencia de comerciantes peruanos en plazas, mercados, ferias y calles de la frontera, que no pagan impuestos, ni cuentan con visa de trabajo ni se registran en Migración, según miembros de la Asociación de Comerciantes Minoristas y Trabajadores Autónomos de El Oro, que esta semana iniciaron un paro de actividades.
En un muestreo realizado por estudiantes de la Extensión Universitaria de la Universidad de Loja, se observa que por el puente internacional, en siete días, van al Perú desde el Ecuador 958 triciclos con mercadería, mientras desde el Perú a nuestro territorio ingresan 3 059 de estos mismos vehículos, con diferente mercadería, como ropa, confitería, zapatos, etc. que son más baratos en el Perú y pasan al lado ecuatoriano evadiendo impuestos.
Por el sector de La Playita, en el lado occidental del puente internacional, el mismo muestreo dice que en ocho días ingresan desde Perú al Ecuador 79 camionetas, 67 camiones Hino y 30 trailers, mientras que del Ecuador van a Perú 41 camionetas, 70 camiones y 35 trailers, con diferente clase de mercadería. Se aclaró que muchos sí pagan impuestos al Estado porque ingresan a la zona primaria.
"El comerciante que quiere burlar el control tiene vías no habilitadas para escoger. La topografía de la zona se presta para el contrabando", insistió el encargado aduanero en Huaquillas. (RMT)

Las vías favoritas del contrabando

Son aproximadamente 300 kilómetros de frontera, lo que, según se dice, hace que físicamente resulte imposible realizar un estricto control del contrabando. Solo por el sector de Huaquillas, tras la guerra con el Perú, se construyeron carreteras que hoy son utilizadas por la gente que no quiere pagar los impuestos.
Las carreteras de segundo orden más utilizadas para burlar el control por Huaquillas son: la vía a Carcarbón, carretera que luego llevará a Matapalos en el Perú, la vía Balsalito y la vía Palmales que también conducen al vecino país.
Mientras tanto, en Macará, a más de que los 'mochileros' (contrabandistas que cargan mercadería) realizan un trabajo de hormiga en el puente internacional de ambos lados, existen sectores vulnerables al control. Hace aproximadamente ocho meses un grupo de contrabandistas peruanos casi mata a un guardia de la Aduana, por el solo hecho de que quiso decomisar productos de contrabando. "El hombre tuvo que recibir el pase a otra provincia, por la serie de amenazas que recibió", dijo el presidente de la Cámara de Comercio de Macará, Manuel Castillo.
Desde el lado peruano, en un 90% se pasan frutas, animales (cerdos, gallinas), confitería y ropa. Una sandía que llega desde Guayaquil a Macará puede costar $5, pero si la misma sandía llega desde el Perú, el valor es de $2. Desde Ecuador, en tanto, especialmente se pasan tallarines, jabón, aceites y combustible.
Los sectores más transitados por el contrabando son las Mallas, Badial y las aguas del río Macará. Para el presidente de la Cámara de Comercio de Macará, la Aduana carece de infraestructura para realizar un control eficiente. (RMT)

La fuente de ingresos de la zona fronteriza

El contrabando seguirá siendo una fuente permanente de ingresos para los habitantes de las zonas fronterizas del Ecuador y el Perú. Para muchos es una forma de 'trabajo' y no terminará jamás, sobre todo, "cuando existe corrupción y no se dota de medios que permitan el control", según dijo el alcalde de Huaquillas, Manuel Aguirre.
Gonzalo Segovia, encargado del Distrito de Aduanas en Huaquillas, aseguró que el control es difícil, pese a la buena voluntad de sus hombres. "No contamos con los elementos necesarios para luchar contra los evasores", se justificó el capitán.
El presidente de la Cámara de Comercio de Huaquillas, Angel Jumbo, aclaró que las mercaderías que no pagan impuestos no solo provienen del Perú. El representante de los comerciantes habla de productos que llegan de la zona franca de Chile y de Bolivia, con grandes ventajas en precios. "De esos sectores llegan electrodomésticos, cosas de bazar, ropa y hasta chocolates que no pagan aranceles", dijo Jumbo, quien asegura que un televisor de 21 pulgadas de contrabando cuesta $215, pero que puede ser vendido en el país por sobre los $300.
Para Jumbo, el contrabando resulta incontrolable, debido a que no solo existe un puente internacional, sino porque existen vías colaterales. "Hay que considerar que a las dos naciones tan solo les separa un canal de cinco metros de ancho; por lo tanto, se prestan para hacer el intercambio", dijo.
El alcalde Aguirre dijo estar junto a los pequeños comerciantes "que realizan una labor de hormiga, a aquellos que sobreviven con el paso de un cilindro de gas, a pesar de que perjudican al Erario". Aguirre sostuvo que es necesario que esa gente subsista, "pasando su cilindro de gas o pasando sus 'chimbos' de combustible, aunque no estamos de acuerdo con el paso de camionadas". (RMT)

Recaudación

  • Actualmente se proyecta la construcción el Centro Aduanero Fronterizo Binacional, donde funcionarán las Aduanas de Ecuador y Perú y que estará ubicado en el sector de Chacras. Para la construcción se adquirieron diez hectáreas de terreno. "Existen $3 millones para invertir", dijo el gerente de la CAE, Ruben Loor, para quien las recaudaciones han crecido desde el 14 de septiembre de 2000.
  • Según el reporte de recaudaciones, en ocho meses los ingresos ascendieron a $831 641.
  • Desde enero hasta agosto de este año, la recaudación tributaria ascendió a $3 786 116.

Se pide declarar una zona libre de impuestos

Rubén Loor, gerente distrital de la CAE, aseguró que la institución hace lo imposible para controlar una frontera muy grande.
"Cogimos una Aduana con ingresos de $40 000 y $50 000 mensuales como máximo, y ahora tenemos una con un promedio de $500 000 mensuales en tributos", dijo. Según Loor, el éxito se debe al control estricto que se hace sobre los contenedores, los mismos que antes no pagaban tributos al Estado, y también sobre el 'contrabando de hormiga'.
Uno de los problemas que estaría enfrentando la Aduana de Huaquillas es que se está creando "un caldo de cultivo" con el contrabando de los productos perecibles, según sostuvo Aguirre, especialmente de ajos, cebollas, tomate, manzanas, pero también de animales, como los cerdos. La razón que aduce el funcionario es que el Ministerio de Agricultura no entrega a tiempo el certificado del Servicio Ecuatoriano de Sanidad.
La única forma de acabar con el contrabando en Huaquillas que halla Loor es la declaración de una zona fronteriza libre de impuestos y aranceles, aunque también recordó la necesidad de crear fuentes de trabajo. (RMT).

 

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