SÁBADO 6 DE OCTUBRE DE 2001

¿Los dioses están con Ecuador?

¿Progreso o proceso? ENTREVISTA
• 'En 1965, todo estaba en contra de nosotros. No pudo haber peor árbitro que el que tuvimos en Colombia, y ni así nos ganaron', dice Patricio Vallejo. • Torres Garcés, Ron y Marín dicen que Gómez ha cosechado el trabajo de Dussan Draskovic. • 'Los chicos son muy responsables'.

La Selección ecuatoriana de fútbol derrumbó algunos muros que la sociedad se había negado a destruir. En su interior jamás se habla de blancos y negros, tampoco de regiones o provincias. Se habla de una familia a la que Hernán Darío 'Bolillo' Gómez y los propios jugadores defienden, y hasta se evitó integrar a otros futbolistas por temor a una división. Junto con Fernando Carrión, director de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), HOY realizó una lectura sobre los símbolos de la nueva Tricolor. Sobre su líder, sobre su nuevo grito de guerra 'Sí se puede', y sobre la constitución de una nueva cultura futbolística en el país, más reflexiva y menos fraccionaria. El balón de fútbol cambió el ritmo de vida de los ecuatorianos. El éxito de la Selección nacional en las eliminatorias al Mundial Corea y Japón 2002 salió de los estadios para instalarse en la dinámica diaria, en el respeto a un libreto rediseñado en el que las minorías ocupan un espacio protagónico y en el que la gente no habla de división regional.

¡La Tricolor borra las diferencias!

Los comentarios racistas y regionalistas pierden peso por la fortaleza que muestra el equipo nacional.

"Lo que ha hecho el entrenador Hernán Darío Gómez es mostrar que la unión de varias culturas puede producir un hecho histórico notable", dice Fernando Carrión. En efecto, la mayoría de jugadores de la Tricolor proviene de sectores indígenas y de la población negra, tradicionalmente marginados. Los blanco-mestizos nunca han reconocido sus derechos, pero con esta Selección, por primera vez aceptan la representación de esas poblaciones minoritarias
En la Selección hay gente del valle del Chota, de Esmeraldas, Quito, Ibarra y Guayaquil. 'Bolillo' Gómez sumó las diversidades del país para producir una selección con la que todos se identifican.
No se habla de regiones o raza, como ocurría en otras ocasiones. Hoy se habla de la Selección ecuatoriana en general. Cuando hay un defecto, se cuestiona a ese jugador por su error y no por su lugar de origen.
El seleccionador nacional manifestó hace casi un año que, en la medida en que el pueblo ecuatoriano no se identifique con los resultados sino con la Selección, en ese momento se va a clasificar. El día en que los empresarios se identifiquen con Alex Aguinaga, los de color con Agustín Delgado, los obreros con Alfonso Obregón, en ese momento se podría pensar en una selección nacional que represente a todos.
En este tiempo también se ha ido perdiendo esa identificación regional que inicialmente tenían los jugadores y que ha sido uno de los problemas más graves que las otras selecciones nacionales tuvieron. Un jugador que venía de una región era estigmatizado por otra, pero ahora todos desean identificarse con algún jugador. Hoy, quién no admira la mística y el liderazgo de Edwin Tenorio, un jugador que no tiene club, pero que en cada partido se destaca por su capacidad de lucha, su personalidad y temperamento, características que estuvieron también ausentes en varios jugadores nacionales cuando enfrentaron a rivales con mayor trayectoria deportiva.
Pero, si bien el regionalismo ha desaparecido, el racismo no. La población blanco-mestiza tiende a apoyar a la Tricolor por su significado abstracto. Por los resultados, más que por las personas. (MCA)

El verdadero 10 es el 'Bolillo'

Hernán Darío 'Bolillo' Gómez es el sello de esta Selección. Es el mediador entre la afición y los jugadores. Es el mentalizador de este proyecto, su director de orquesta y un líder nacional. Jorge Tapia, seleccionado nacional para las eliminatorias Alemania 74 y ex jugador de Liga, califica al seleccionador nacional como el verdadero '10' del equipo tricolor, "Por su mentalidad ganadora, su mensaje a los jugadores y a la afición. Por su forma de ser".
El 'Bolillo' líder se maneja con una forma de comunicación sencilla. No habla con palabras difíciles o conceptos complejos. Habla lo que siente, por eso ha construido un discurso diferente para el grupo de futbolistas -muy claro y transparente- y para el grupo de dirigentes. Claro, se enfrentó a la Federación Ecuatoriana de Fútbol y cuestionó su gestión.
Pero según Fernando Carrión, ese liderazgo, que alcanzó por su discurso mesurado y profundo luego del atentado que sufrió en mayo pasado, "se está debilitando": "En estas semanas, desgraciadamente he visto que, por el éxito que tiene la Selección, 'Bolillo' asume una postura bastante comercial; anuncia varios productos a los que seguramente irá posicionado en el mercado, pero que a él le van a ir restando el gran liderazgo que alcanzó y que estaba distante de cualquier interés económico o político". (MCA)



El 'Sí se puede' pasa a otras esferas del país

El fútbol incide también en la vida cultural, política y social del país. El grito surgió en el partido con Brasil

La consigna 'Sí se puede' es otro de los sellos que esta Selección imprime a la vida cotidiana del país y de quienes viven en el exterior. Nació como una expresión de debilidad para transformarse en el grito combativo de una afición y de un país.
El 'Sí se puede' se escuchó por primera ocasión en el partido ante Brasil, después del primer tiempo, cuando Ecuador no podía hacer un gol. La afición empezó a estimular a la Selección con ese grito que expresaba que David sí le podía ganar a Goliat.
Ecuador, por historia, resultados y estadísticas, se sentía inferior. Nunca Brasil va a gritar una frase así, nuestra afición sí.
"El fútbol ha demostrado que cuando hay voluntad, decisión y organización, las cosas pueden caminar", dice Fernando Carrión, quien añade que, el 'Sí se puede' pasó de ser un grito de superación a constituir un grito combativo de identidad.
Y como el fútbol es una expresión total, hoy ese grito empieza a transferirse a otros ámbitos de la sociedad.
En la política, en la economía, en la cultura se habla del 'Sí se puede'. Se ve cómo hay una interrelación entre el fútbol y distintos ámbitos de la sociedad. (MCA)



De clasificar, se esperan nuevas contrataciones

La participación ecuatoriana en las eliminatorias ha tenido una repercusión económica general

La Selección se ha convertido en un crisol de intereses económicos, porque el fútbol ya no es un juego nada más. Es un hecho cultural, político, económico y social. La participación de Ecuador en las eliminatorias ya ha generado la salida de jugadores al exterior; fueron a países más competitivos, como México y Escocia, en los casos específicos de Geovanni Espinoza y Ulises de la Cruz, que fueron transferidos durante estas eliminatorias. No se descarta la salida de Cléber Chalá y Edwin Tenorio también a Europa.
En el caso de una clasificación al Mundial, Ecuador tendrá una repercusión económica. Habrá más demanda por jugadores nacionales y los pases subirán de precios. Los clubes cambiarán sus cifras rojas en azules y hasta tendrán la capacidad de comprar mejores jugadores para el torneo doméstico.
Solo una alerta habrá que tomar en consideración: no convertir al país en una sociedad futbolizada. "El fútbol es sano en la medida en que la sociedad se integre como conjunto y genere un proceso optimista como el que está ocurriendo, pero puede ser negativa si esconde algunas fisuras", anota Fernando Carrión. Continúa diciendo que vivir en sociedades futbolizadas tampoco es muy bueno, porque el fútbol no es el único deporte en el mundo. (MCA)

 

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