SÁBADO 29 DE SEPTIEMBRE DE 2001

El 73% teme la guerra mundial

El fantasma de la recesión

• La investigación de Market revela
una diversidad de criterios sobre
qué país apoya a Ussama Ben Laden.

• El aeropuerto de Washington
está cerrado; eso ha creado algunas
dificultades al sector florícola.

Uno de las regiones en la que más se han sentido los efectos del último atentado terrorista a edificaciones de Nueva York y Washington, el pasado 11 de septiembre, ha sido, sin duda, el Austro. El presidente de la Cámara de Comercio de Azogues, Marcelo Jaramillo, reconoce cuatro sectores en donde se evidencia cómo afectaron al país, indirectamente, los crímenes terroristas en Estados Unidos: el floricultor, el aéreo comercial, el de los correos paralelos y hasta el de los 'coyoteros'. Mario Peña, presidente de la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor) aseguró que las 1 200 empresas floricultoras ecuatorianas enfrentan una de sus peores crisis, luego del 11 de septiembre. Este sector, según datos de Fedexpor, perdió en ocho días alrededor de $1 900 millones, una cantidad similar a la que habría perdido el sector pesquero. Fueron los ocho días en los que se detuvieron las exportaciones de productos perecibles que se transportan por vía aérea, debido a la paralización de las operadoras comerciales en Estados Unidos.

Terrorismo golpea al Ecuador

El 56% de los ecuatorianos está seguro de que Ben Laden es responsable de los atentados, según Market

"Hasta el momento, no se han normalizado sus operaciones", aclara el presidente de Fedexpor. Las consecuencias: los precios de los productos ecuatorianos están a la baja en el mercado estadounidense, lo que se agravará si se reduce la demanda.
Los problemas del sector productivo se incrementan por las restricciones y las seguridades que se han impuesto en el campo aéreo comercial, lo que tiende a incrementar el precio del producto final por el incremento de los costos de comercialización. Esto redunda en la pérdida de competitividad en el mercado del producto ecuatoriano, según dijo a BLANCO y NEGRO el presidente de la Federación de Cámaras de la Agricultura, Rodrigo Lasso.
El otro sector que ha debido casi paralizar sus actividades en el Austro ha sido el de los correos paralelos, que estaban en plena época de crecimiento hasta antes del 11 de septiembre. El presidente de la Cámara de Comercio de Azogues aseguró que la gente ha dejado de mandar cosas por el estricto control de las Aduanas, lo que "ha frenado esta actividad, tanto interna como externamente". Y el miedo, más que los estrictos controles, ha paralizado el 'negocio' de los 'coyoteros'. Según reportes de la Casa Albergue de Guatemala, adonde llegan los ecuatorianos indocumentados que son detenidos en su intento de pasar a Estados Unidos, solo ocho personas han sido detenidas después del 11 de septiembre.
El miedo que se ha extendido entre los ecuatorianos, como consecuencia de los atentados terroristas del 11 de septiembre, también se revela en una encuesta preparada para BLANCO y NEGRO por la empresa encuestadora Market. Según los datos recogidos, el 73% de la población teme que la secuela de la destrucción de las Torres Gemelas, del World Trade Center, será el inicio de la tercera guerra mundial. Eso es lo que se cree.
Por el momento, los representantes de los sectores productivos aseguraron que evalúan con autoridades gubernamentales las estrategias que se deben adoptar a corto plazo para que la economía del país no sienta los efectos de una posible recesión estadounidense. (JT)

Hay menos emigrantes que tratan de llegar a Estados Unidos

Erik Guillermo, de la Casa de Albergue de Guatemala, adonde va el indocumentado antes de ser deportado, dijo a BLANCO y NEGRO que el 20 de septiembre se regresó a 82 ecuatorianos que estaban como ilegales. "Todos estuvieron más de un mes en este país", dijo. Desde el 11 de septiembre a este albergue han llegado ocho, pese a que, en Guatemala, el control de los emigrantes en la frontera "es normal". Eso da a entender que ha disminuido el número de gente que viaja a Estados Unidos en forma ilegal.
En la Casa de Albergue de Guatemla todavía están 90 ecuatorianos esperando por un pasaje para regresar al Ecuador, según se confirmó.
Para el embajador ecuatoriano en Guatemala, Mauricio Pérez, es muy temprano para determinar si existe o no una disminución de la emigración a Estados Unidos, "habrá que esperar algunos días, para darnos cuenta de si ha afectado lo sucedido en Nueva York", aseguró. El embajador aseguró también que en las fronteras de Centroamérica se han tomado medidas de reforzamiento de control migratorio.
"Se nota que hay un mayor control", dijo, y señaló que el obstáculo para los emigrantes ilegales está en México. (RMT)



Lo que se teme si bajan las remesas

El sector licorero del Austro ya no recibe los habituales pedidos de Estados Unidos, al igual que los sombrereros

El analista Leonardo Guillén advirtió que, de darse una disminución de las remesas por los temores surgidos después del 11 de septiembre, esto afectaría a las actividades económicas locales, fundamentalmente a la construcción. En forma paralela también teme el deterioro de las exportaciones, entre ellas las de flores, artesanías y cueros, a escala local; banano, cacao y petróleo, a escala nacional.
En la Corporación Aduanera de Cuenca se registró una normalización, después de la paralización total de los primeros días posteriores al atentado, pero en cambio las Cámaras registraron una creciente obstaculización del comercio, en especial por los controles severos de la mercadería y por la prohibición de llevar carga para los aviones comerciales. Estas dificultades afectan también a los industriales que trabajan con materia prima importada. A esto se suma la merma del turismo, que se ha notado en estos días, según informaciones de varios operadores en Cuenca. Sin embargo, por lo pronto, la Bolsa Internacional de Turismo, prevista para enero de 2002, ha mantenido su fecha de realización.
Guillén predijo una pérdida de fuentes de empleo, en momentos en que podrían comenzar a retornar los emigrantes indocumentados. En tanto que el presidente de la Cámara de Industrias, Claudio Patiño, del sector licorero, que ya ha dejado de recibir los usuales pedidos de mercadería de EEUU -tal como ha sucedido con los exportadores de sombreros-, dijo que el sector productivo debe reorientar sus esfuerzos hacia el mercado interno, por lo menos donde haya posibilidades.
En relación con la dolarización, Guillén dijo que "en estas circunstancias el hecho de no tener la opción de una política monetaria propia nos condiciona aún más". (SK)



Miedo por posibles despidos masivos

Los sucesos de Nueva York podrían tener una profunda repercusión en la emigración de ecuatorianos

La inseguridad reinante en Estados Unidos ha comenzado a repercutir sobre todo en el Austro, adonde llega un 60% de las remesas que envía la colonia de emigrantes, pero se cree que los efectos quedarán claros después de un mes o más y dependerán de muchas circunstancias, como las represalias del país del norte. El economista mexicano Ricardo Rangel anotó, en una visita a Cuenca, que existe incluso la alternativa de que la economía norteamericana sea reactivada por los requerimientos militares.
Ecuador recibe alrededor de $1 500 millones anuales de los emigrantes. A esto se van a sumar repercusiones en el sector productivo y en la cotidianidad de las personas.
Sin embargo, según informaciones coincidentes de la Pastoral Social de la Iglesia y de las Cámaras de la Producción y Comercio en Cuenca, se temen despidos masivos de inmigrantes en Estados Unidos, si continúa la recesión económica. Desde ya, muchas empresas han optado por no arriesgarse con mano de obra ilegal, debido a los severos controles introducidos desde el atentado. Algunas estarían aprovechando la situación para deshacerse del exceso de mano de obra. Esto fue confirmado en las agencias de viajes, donde los residentes legales en Estados Unidos, de vacaciones en Ecuador, vacilan entre el deseo de postergar su regreso "hasta ver qué pasa" y el temor a ser despedidos si no están en sus puestos en las fechas previstas, de acuerdo con las notificaciones que han recibido.
Por otro lado, quienes no tienen permiso de trabajo estarían escondidos, sin acudir a trabajar, por temor a ser deportados. Este desempleo forzado en EEUU repercutiría en el envío de remesas después de algunas semanas.
La disminución, sin embargo, podría ser compensada por la recuperación de las inversiones ecuatorianas que últimamente se estaban haciendo en los mismos Estados Unidos. Según el analista económico Alejandro Guillén, del Instituto de Población y Desarrollo, aún antes del atentado, las cifras publicadas por el Banco Central, que hablaban de un estancamiento del ingreso de remesas al país, no reflejaban la realidad. Si bien el total seguía igual, el incremento drástico de emigrantes hacía pensar que, en proporción, ellos enviaban menos que antes. En parte, esta merma se debió a la desconfianza en los bancos y la economía ecuatorianos, pero también a políticas de reunificación familiar que tuvieron como efecto económico la reiversión en los países de destino de la migración.
Según Luis Cueva, de la Cámara de Comercio, esta reinversión también estaba favorecida por el fomento en Estados Unidos de la adquisición de viviendas con créditos a largo plazo e intereses bajos, mientras el rendimiento del dinero en Ecuador disminuía después de la dolarización. Hasta ahora, el retorno de las inversiones, debido a la inseguridad en Estados Unidos, no es más que una expectativa, según confirmaron algunos corredores de bienes inmuebles. (SK)

Las expectativas de los negociantes de bienes

Los atentados terroristas del 11 de septiembre en Nueva York y Washington hicieron cambiar de planes a los emigrantes ecuatorianos. Muchos suspendieron sus viajes a Estados Unidos, otros buscan nuevos rumbos en Europa, hasta los 'coyoteros' perdieron a sus clientes por las fuertes seguridades que existen en las fronteras.
Los corredores de bienes raíces, en cambio, fijan sus esperanza en que las inversiones vuelvan al Ecuador. A mediados de este año, las ventas de terrenos y casas cayeron considerablemente, porque los emigrantes empezaron a invertir en Estados Unidos. Según un estudio realizado por la Asociación de Corredores de Bienes Raíces en el Azuay, antes el 51% de las ventas se dirigía a los emigrantes; todavía no se ha precisado a cuánto cayó esta cifra. "Los que comenzaron a comprar en Estados Unidos eran gente que vive allá más de 15 y 20 años", dijo Guido Argüello, presidente de la Asociación de Corredores.
De acuerdo con Argüello, el atentado terrorista contra Nueva York trae ahora expectativas para los corredores. "Pensamos que va a mejorar la adquisición de los bienes", dijo el directivo, y enfatizó que hasta antes del 11 de septiembre algunas personas querían vender sus bienes en esta provincia para invertir en Estados Unidos.
"Ahora nos han dicho que ya no quieren y que esperemos un poco", recalcó. Para Guido Argüello, un repunte en la venta de inmuebles no significaría que estos fueran a encarecerse. "El dólar permite la estabilidad", según aseguró. (RMT)

 

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