"Hasta el momento, no se han
normalizado sus operaciones", aclara el presidente de Fedexpor. Las consecuencias:
los precios de los productos ecuatorianos están a la baja en el mercado estadounidense,
lo que se agravará si se reduce la demanda.
Los problemas del sector productivo se incrementan por las restricciones y las seguridades
que se han impuesto en el campo aéreo comercial, lo que tiende a incrementar el precio
del producto final por el incremento de los costos de comercialización. Esto redunda en
la pérdida de competitividad en el mercado del producto ecuatoriano, según dijo a BLANCO
y NEGRO el presidente de la Federación de Cámaras de la Agricultura, Rodrigo Lasso.
El otro sector que ha debido casi paralizar sus actividades en el Austro ha sido el de los
correos paralelos, que estaban en plena época de crecimiento hasta antes del 11 de
septiembre. El presidente de la Cámara de Comercio de Azogues aseguró que la gente ha
dejado de mandar cosas por el estricto control de las Aduanas, lo que "ha frenado
esta actividad, tanto interna como externamente". Y el miedo, más que los estrictos
controles, ha paralizado el 'negocio' de los 'coyoteros'. Según reportes de la Casa
Albergue de Guatemala, adonde llegan los ecuatorianos indocumentados que son detenidos en
su intento de pasar a Estados Unidos, solo ocho personas han sido detenidas después del
11 de septiembre.
El miedo que se ha extendido entre los ecuatorianos, como consecuencia de los atentados
terroristas del 11 de septiembre, también se revela en una encuesta preparada para BLANCO
y NEGRO por la empresa encuestadora Market. Según los datos recogidos, el 73% de la
población teme que la secuela de la destrucción de las Torres Gemelas, del World Trade
Center, será el inicio de la tercera guerra mundial. Eso es lo que se cree.
Por el momento, los representantes de los sectores productivos aseguraron que evalúan con
autoridades gubernamentales las estrategias que se deben adoptar a corto plazo para que la
economía del país no sienta los efectos de una posible recesión estadounidense. (JT)
Hay menos emigrantes que tratan de llegar a Estados Unidos
Erik Guillermo, de la Casa de Albergue de Guatemala, adonde va el indocumentado antes de
ser deportado, dijo a BLANCO y NEGRO que el 20 de septiembre se regresó a 82 ecuatorianos
que estaban como ilegales. "Todos estuvieron más de un mes en este país",
dijo. Desde el 11 de septiembre a este albergue han llegado ocho, pese a que, en
Guatemala, el control de los emigrantes en la frontera "es normal". Eso da a
entender que ha disminuido el número de gente que viaja a Estados Unidos en forma ilegal.
En la Casa de Albergue de Guatemla todavía están 90 ecuatorianos esperando por un pasaje
para regresar al Ecuador, según se confirmó.
Para el embajador ecuatoriano en Guatemala, Mauricio Pérez, es muy temprano para
determinar si existe o no una disminución de la emigración a Estados Unidos,
"habrá que esperar algunos días, para darnos cuenta de si ha afectado lo sucedido
en Nueva York", aseguró. El embajador aseguró también que en las fronteras de
Centroamérica se han tomado medidas de reforzamiento de control migratorio.
"Se nota que hay un mayor control", dijo, y señaló que el obstáculo para los
emigrantes ilegales está en México. (RMT)
Lo que se teme si bajan las
remesas
El sector licorero del Austro ya no recibe los habituales pedidos de Estados Unidos,
al igual que los sombrereros
El analista Leonardo Guillén advirtió que, de darse una disminución de las remesas por
los temores surgidos después del 11 de septiembre, esto afectaría a las actividades
económicas locales, fundamentalmente a la construcción. En forma paralela también teme
el deterioro de las exportaciones, entre ellas las de flores, artesanías y cueros, a
escala local; banano, cacao y petróleo, a escala nacional.
En la Corporación Aduanera de Cuenca se registró una normalización, después de la
paralización total de los primeros días posteriores al atentado, pero en cambio las
Cámaras registraron una creciente obstaculización del comercio, en especial por los
controles severos de la mercadería y por la prohibición de llevar carga para los aviones
comerciales. Estas dificultades afectan también a los industriales que trabajan con
materia prima importada. A esto se suma la merma del turismo, que se ha notado en estos
días, según informaciones de varios operadores en Cuenca. Sin embargo, por lo pronto, la
Bolsa Internacional de Turismo, prevista para enero de 2002, ha mantenido su fecha de
realización.
Guillén predijo una pérdida de fuentes de empleo, en momentos en que podrían comenzar a
retornar los emigrantes indocumentados. En tanto que el presidente de la Cámara de
Industrias, Claudio Patiño, del sector licorero, que ya ha dejado de recibir los usuales
pedidos de mercadería de EEUU -tal como ha sucedido con los exportadores de sombreros-,
dijo que el sector productivo debe reorientar sus esfuerzos hacia el mercado interno, por
lo menos donde haya posibilidades.
En relación con la dolarización, Guillén dijo que "en estas circunstancias el
hecho de no tener la opción de una política monetaria propia nos condiciona aún
más". (SK)
Miedo por posibles despidos
masivos
Los sucesos de Nueva York podrían tener una profunda repercusión en la emigración
de ecuatorianos
La inseguridad reinante en Estados Unidos ha comenzado a repercutir sobre todo en el
Austro, adonde llega un 60% de las remesas que envía la colonia de emigrantes, pero se
cree que los efectos quedarán claros después de un mes o más y dependerán de muchas
circunstancias, como las represalias del país del norte. El economista mexicano Ricardo
Rangel anotó, en una visita a Cuenca, que existe incluso la alternativa de que la
economía norteamericana sea reactivada por los requerimientos militares.
Ecuador recibe alrededor de $1 500 millones anuales de los emigrantes. A esto se van a
sumar repercusiones en el sector productivo y en la cotidianidad de las personas.
Sin embargo, según informaciones coincidentes de la Pastoral Social de la Iglesia y de
las Cámaras de la Producción y Comercio en Cuenca, se temen despidos masivos de
inmigrantes en Estados Unidos, si continúa la recesión económica. Desde ya, muchas
empresas han optado por no arriesgarse con mano de obra ilegal, debido a los severos
controles introducidos desde el atentado. Algunas estarían aprovechando la situación
para deshacerse del exceso de mano de obra. Esto fue confirmado en las agencias de viajes,
donde los residentes legales en Estados Unidos, de vacaciones en Ecuador, vacilan entre el
deseo de postergar su regreso "hasta ver qué pasa" y el temor a ser despedidos
si no están en sus puestos en las fechas previstas, de acuerdo con las notificaciones que
han recibido.
Por otro lado, quienes no tienen permiso de trabajo estarían escondidos, sin acudir a
trabajar, por temor a ser deportados. Este desempleo forzado en EEUU repercutiría en el
envío de remesas después de algunas semanas.
La disminución, sin embargo, podría ser compensada por la recuperación de las
inversiones ecuatorianas que últimamente se estaban haciendo en los mismos Estados
Unidos. Según el analista económico Alejandro Guillén, del Instituto de Población y
Desarrollo, aún antes del atentado, las cifras publicadas por el Banco Central, que
hablaban de un estancamiento del ingreso de remesas al país, no reflejaban la realidad.
Si bien el total seguía igual, el incremento drástico de emigrantes hacía pensar que,
en proporción, ellos enviaban menos que antes. En parte, esta merma se debió a la
desconfianza en los bancos y la economía ecuatorianos, pero también a políticas de
reunificación familiar que tuvieron como efecto económico la reiversión en los países
de destino de la migración.
Según Luis Cueva, de la Cámara de Comercio, esta reinversión también estaba favorecida
por el fomento en Estados Unidos de la adquisición de viviendas con créditos a largo
plazo e intereses bajos, mientras el rendimiento del dinero en Ecuador disminuía después
de la dolarización. Hasta ahora, el retorno de las inversiones, debido a la inseguridad
en Estados Unidos, no es más que una expectativa, según confirmaron algunos corredores
de bienes inmuebles. (SK)
Las expectativas de los negociantes
de bienes
Los atentados terroristas del 11 de septiembre en Nueva York y Washington hicieron cambiar
de planes a los emigrantes ecuatorianos. Muchos suspendieron sus viajes a Estados Unidos,
otros buscan nuevos rumbos en Europa, hasta los 'coyoteros' perdieron a sus clientes por
las fuertes seguridades que existen en las fronteras.
Los corredores de bienes raíces, en cambio, fijan sus esperanza en que las inversiones
vuelvan al Ecuador. A mediados de este año, las ventas de terrenos y casas cayeron
considerablemente, porque los emigrantes empezaron a invertir en Estados Unidos. Según un
estudio realizado por la Asociación de Corredores de Bienes Raíces en el Azuay, antes el
51% de las ventas se dirigía a los emigrantes; todavía no se ha precisado a cuánto
cayó esta cifra. "Los que comenzaron a comprar en Estados Unidos eran gente que vive
allá más de 15 y 20 años", dijo Guido Argüello, presidente de la Asociación de
Corredores.
De acuerdo con Argüello, el atentado terrorista contra Nueva York trae ahora expectativas
para los corredores. "Pensamos que va a mejorar la adquisición de los bienes",
dijo el directivo, y enfatizó que hasta antes del 11 de septiembre algunas personas
querían vender sus bienes en esta provincia para invertir en Estados Unidos.
"Ahora nos han dicho que ya no quieren y que esperemos un poco", recalcó. Para
Guido Argüello, un repunte en la venta de inmuebles no significaría que estos fueran a
encarecerse. "El dólar permite la estabilidad", según aseguró. (RMT)